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La historia, la ONU y la autodeterminación de Irak

None | 13 de Diciembre de 2005 a las 00:00

¿Cómo es la historia?

>Por Juan Gelman, diario Página/12, Buenos Aires

La tradición quiere que la desorganización del caos precede a la formación del mundo y es, desde luego, involuntaria. El gobierno Bush la fomenta en Irak deliberadamente y cuestiona esta antigua concepción: sucede que buena parte de las atrocidades atribuidas a las milicias chiítas o sunnitas son la obra de fuerzas especiales y comandos que el gobierno controla y especialistas yanquis entrenan (www.globalresearch.ca, 2-12-05). Es habitual encontrar cuerpos de personas que fueron esposadas, torturadas y fusiladas. Puede tratarse de los 17 pequeños comerciantes y taximetreros de la aldea de Taji, a 16 km al norte de Bagdad, que en mayo fueron secuestrados por unos 50 hombres con uniforme del ejército iraquí que descendieron de vehículos militares y los arrancaron de sus casas (www.newsday.com, 15-5-05). O de los 15 campesinos detenidos en un mercado bagdadí que a comienzos de ese mismo mes fueron hallados en la zona industrial de Kasra-Wa-Atash con un tiro en la cabeza (BBC, 6-5-05). Son víctimas de escuadrones de la muerte que ejercen una violencia más sistemática que la de los terroristas suicidas que también matan civiles indiscriminadamente.

Es notorio que poco después de la invasión, EEUU comenzó a reclutar a ex miembros de las fuerzas de seguridad de Saddam Hussein para combatir a la naciente insurgencia y reabrir centros de tortura como Abu Ghraib. Al mismo tiempo y con el mismo objetivo, milicias de chiítas extremistas se dispersaban por territorio iraquí. Los unos y los otros fueron formalmente incorporados al Ministerio del Interior bajo los sucesivos gobiernos provisionales inventados por las tropas ocupantes. Chiítas y sunnitas presuntamente enemigos comparten oficinas de la dependencia y misiones que los jefes de turno ordenan. A Washington le sobra experiencia en materia de ejecuciones extrajudiciales: la propia CIA informó que fueron 21.000 durante la guerra de Vietnam (www.serendipity.li/cia/operation phoe nix.htm, 19-2-96).

Los asesores norteamericanos enseñan a las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes en qué consiste "la opción El Salvador", el programa de contrainsurgencia de Reagan que segó la vida de decenas de miles de campesinos salvadoreños. Resulta imposible saber con exactitud cuántos civiles iraquíes son víctimas de los escuadrones de la muerte. Faik Baqr, director de la morgue central de Bagdad, declaró que el número de muertes sospechosas bajo Saddam eran de 200 a 250 por mes, con unas 16 producidas por disparos. Bajo la ocupación estadounidense, esa cifra oscila entre las 700 y 800 mensuales, con unas 500 motivadas por armas de fuego (www.realcities.com, 27-6-05). Se ve que ahora hay democracia en Irak.

El actual viceministro del Interior encargado de los servicios de inteligencia, Hussein Ali Kamal, alega que los asesinos no forman parte de su personal y que se trata de insurgentes disfrazados de policías que matan para fomentar enfrentamientos sectarios (BBC, 13-7-05). Por su parte, los periodistas en el terreno señalan "el extraordinario sentido de impunidad que preside los secuestros y las ejecuciones" (The Observer International, 3-7-05) y el armamento y los vehículos militares que se emplean, propios de las fuerzas de seguridad del "nuevo Irak". Yasser Salihee, un periodista de la cadena de periódicos Knight Ridder, reunió varios testigos dispuestos a denunciar la participación de comandos oficiales en 12 asesinatos de civiles. Steven Castel, hoy principal asesor norteamericano del Ministerio del Interior iraquí y antes jefe del servicio de inteligencia de la DEA, negó las acusaciones, pero el asunto quedó ahí: pocos días después, un francotirador norteamericano acabó con la vida del periodista. (Moscow Times, 2-12-05). Casualidades son casualidades.

La Casa Blanca habla de retirar 50.000 efectivos el año que viene, pero no ha abandonado su objetivo central: controlar militarmente a Irak para exprimir sus riquezas energéticas por intermedio de un gobierno títere y, si esto fuera imposible, alimentar el caos y los conflictos sectarios a fin de mantener la inestabilidad del país ocupado. Para ello no vacila en contratar y entrenar a asesinos profesionales: los "halcones-gallina" no pueden permitir que un gobierno iraquí fuerte acaricie la fantasía de detener la ola de "privatizaciones" petroleras que prosiguen y de anular la prevista apertura de las reservas de oro negro a inversores extranjeros seleccionados que, según The Independent, llevaría unos 200 mil millones de dólares a los bolsillos de los amiguetes de W. Bush. Ahora se entiende qué quería decir el presidente norteamericano con "la liberación" de Irak.

La mente calenturienta de los llamados neoconservadores no se detiene ahí. El Pentágono elaboró hace años un plan secreto destinado a servir de pretexto para intervenir militarmente en países donde grupos terroristas "ponen en peligro su soberanía" (www.collec tioncf72.blogspot.com, 15-405). El plan consiste, qué raro, en extender deliberadamente el terrorismo. El conocido periodista del New Yorker Seymour Hersh reveló en abril que el Pentágono no sólo infiltra esos grupos con agentes provocadores que financian y acicatean sus ataques: también crea sus propios grupos terroristas y escuadrones de la muerte como los que funcionan en Irak. Un enfebrecido W. Bush ha firmado órdenes secretas que dan a Donald Rumsfeld plena autoridad para convertir al mundo entero en "zona libre" para esos operativos encubiertos, que los jefes militares no supervisan y se enteran de ellos cuando se han ejecutado. El Pentágono cuenta con una partida de 500 millones de dólares para reclutar "milicias" locales en distintas partes del planeta. Su modelo, anota Hersh, es la brutal represión que Londres lanzó en los ’50 contra los Mau Mau de Kenia: las tropas británicas establecieron campos de concentración, organizaron sus grupos terroristas y asesinaron a miles de civiles etiquetados como "rebeldes" contra el dominio colonial del Reino Unido. Se trata de la segunda etapa de la presunta guerra antiterrorista y Washington organiza más terrorismo contra "la insurgencia mundial". Es decir, más terrorismo de Estado contra pueblos y países con pretensiones soberanas. Y sobre todo con petróleo, como Irán.

La ONU y su conducta en Iraq

Por Denis Halliday, Traducción del inglés para IraqSolidaridad de Loles Oliván. IraqSolidaridad (www.nodo50.org/iraq)

Introducción y antecedentes

Desde 1990, el pueblo de Iraq ha sido la víctima de la continua agresión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dirigido por EEUU y el Reino Unido. Desencadenada por la toma de Kuwait por parte de Iraq, esta agresión contra el pueblo iraquí no puede justificarse. Digo esto sin defender en modo alguno la invasión iraquí de Kuwait porque no puede haber justificación para tal agresión. Por el contrario, este punto de vista refleja el rechazo de EEUU a las ofertas de retirada pacífica de Iraq debido a la determinación de Washington de destruir el potencial de Iraq y derrocar violentamente a un ex amigo y aliado que ya no resultaba útil en Bagdad.

La resultante Guerra del Golfo [de 1991] respaldada por NNUU, los crímenes de guerra cometidos en nombre de NNUU por las fuerzas armadas durante aquella guerra, establecieron un modelo de agresión bélica contra el pueblo de Iraq que se ha mantenido hasta hoy. El resultado ha sido la pérdida ingente de vidas civiles por negligencias tanto políticas como militares, otras han sido intencionadas, en las que se da un elemento esencial en la definición de genocidio. Esta respuesta inicial de NNUU contra este Estado-miembro y fundador [de NNUU] mediante las sanciones asesinas de NNUU [impuestas] hasta 2002 se mantiene tristemente en la actualidad tras la invasión ilegal de 2003 y mediante la ocupación militar e ideológica de las tropas de Bush II y Blair.

Desde 1945, manipulado y corrompido por los cinco miembros permanentes, el CS de NNUU ha sido a menudo brutalmente utilizado para servir a los espurios intereses de los poderosos. Así fue entendido por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial, si leemos entre líneas los términos de referencia del Consejo tal y como establece la Carta de NNUU.

Como resultado NNUU se estructuró para abandonar al pueblo de Iraq y sigue haciéndolo en todos los aspectos. Me refiero a la denominada coalición de NNUU dirigida por EEUU en la Guerra del Golfo de 1991 que destruyó vidas civiles e infraestructuras en violación de las Convenciones de Ginebra y sus Protocolos, que masacró a miles y enterró en vida en fosas comunes a centenares de soldados iraquíes. El liderazgo de EEUU desplegó esa nueva arma nuclear a su antojo, a saber, centenares de toneladas de misiles de uranio empobrecido y obuses con horrorosas consecuencias cancerígenas que aún hoy siguen aflorando.

Además, NNUU aceptó en silencio las absolutamente ilegales zonas de exclusión aérea [impuestas por] EEUU y Reino Unido en Iraq que culminaron con "ataques ligeros", preliminares de la ilegal invasión de 2003. Más de 12 años de sanciones genocidas de NNUU constituyen una violación completa de la propia Carta de NNUU. Me refiero a los artículos 1 y 2 en particular [1] y subrayo las incompatibilidades a este respecto.

Por todos estos medios, NNUU ha destruido por sí misma los derechos humanos básicos del pueblo iraquí a través del incumplimiento deliberado de los artículos 22-28 [2] de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. NNUU faltó a sus obligaciones de proteger y salvaguardar a los niños y niñas y al resto de las personas antes y después de la invasión de 2003. Y tal y como las escasas pero honestas informaciones demuestran, NNUU sigue faltando a sus obligaciones en Iraq y a su pueblo hoy, a mediados de 2005, al mismo tiempo que este Tribunal se celebra en Estambul.

La invasión de Iraq por EEUU y Reino Unido

Una vez anunciadas las intenciones de invasión de EEUU, ¿Dónde estaban las voces de la ley moral y de la integridad de NNUU?, ¿Dónde quedó el escándalo?, ¿Dónde estuvo la intervención del Secretario general como es su obligación por exigencia del artículo 99 de la Carta?, ¿Dónde estaban tantos Estados miembros comprometidos en la protección de la Carta de NNUU y en los principios del derecho internacional? Dado el aforo de la Asamblea General y el poder de la mayoría, ¿Dónde estaban los Estados dispuestos a detener la estratégica agresión militar por petróleo descaradamente perseguida por Bush y Blair? La respuesta es que ni estuvieron ni se hicieron oír en ningún sitio.

El respeto por los derechos humanos y por el derecho internacional, incluida la propia Carta de NNUU, quedó escondido tras el contaminado y turbio mundo de los propios intereses de los miembros de NNUU que tiernamente abrazan al régimen de Bush. El mundo vio a Bush amenazando a Jefes de Estado presentes en la Asamblea General de septiembre de 2002 y después le vio, a él y a Blair, mintiendo a todo el que pareciera dispuesto a dejarse engañar, un engaño que culminó, a comienzos de 2003, con el General Powell mintiendo al CS sobre las armas de destrucción masiva y sobre el "peligro" que representaba Iraq.

Se nos pidió que creyésemos que el espíritu del artículo 51 de la Carta de NNUU relativo a la autodefensa nacional [3] justificaba de algún modo la invasión de EEUU de Iraq al igual que la invasión de Afganistán. Blair nos informó de que Bagdad podría atacar Londres por sorpresa en 45 minutos con armas terribles e ilegales. Se refirió a armas químicas y biológicas que fueron vendidas a Iraq por el propio Reino Unido o por amigos europeos y estadounidenses cuando con anterioridad Iraq invadió gran parte de Irán debido al apoyo urgente y activo de Washington y Londres.

Argumentar que a comienzos de 2003 el CS actuó con valentía al rechazar el apoyo a la invasión prevista por EEUU y Reino Unido es un bonito pensamiento, pero nada más. NNUU no se engrandeció, repito, no se engrandeció por lo que hizo, o por lo que no hizo, para proteger al Estado soberano de Iraq de la brutal agresión militar de EEUU y Reino Unido. Aquel fue quizá el punto más bajo alcanzado nunca por NNUU en su corta historia. Ni siquiera la tiranía del [sistema de] "veto" salvó la credibilidad de NNUU, lo que podría haber ocurrido si las tres potencias restantes con [derecho a] veto hubiesen usado ese mecanismo dictatorial. No lo hicieron. Y la debilidad de los restantes Estados miembro al no retirarse, dimitir, mantenerse firmes y ser tomados en cuenta fue, y sigue siendo, simplemente repugnante. Cuando 20 meses después el Secretario general recordaba su responsabilidad de pronunciarse según el mandato del artículo 99, musitó entre dientes pero, tristemente, era demasiado tarde.

Sin la autoridad que reside en el artículo 42 [4] de la Carta y una resolución del CS autorizando el uso específico de la fuerza, la invasión anglo-estadounidense de Iraq viola completamente el derecho internacional. Los crímenes de guerra cometidos en esa descarada agresión militar, el más grave de los crímenes internacionales, deben ser imputados a Bush, como comandante en jefe, y a Blair, como Primer ministro, que abusaron de los poderes de guerra. A Bush hay que acusarle de terrorismo de Estado por inaugurar la salva de [la operación] "Conmoción y pavor" [5] bombardeando Bagdad, [una operación] diseñada para aterrorizar a la población civil con ataques físicos y mentales. Esa es la clase de terrorismo de Estado que nos trae el trágico recuerdo del crimen nuclear cometido por EEUU al bombardear Hiroshima y Nagasaki. Es la clase de terrorismo de Estado al lado del cual la resistencia "terrorista" de baja escala empalidece en su comparación Sin embargo, ambas formas de terrorismo son ilegales e inaceptables internacionalmente [6].

Los Estados miembro de NNUU escucharon mudos y se tragaron, algunos con pesar, los falsos argumentos de la capacidad iraquí para amenazar no solo a sus vecinos -ninguno de los cuales parecía compartir ese temor-, y las amenazas físicas a Reino Unido y EEUU. El mundo intentó desesperadamente creer el sin sentido de un cúmulo enorme de armas de destrucción masiva dentro de Iraq. Y por encima de todas las mentiras y basura de EEUU y Reino Unido, se lanzó la acusación de un estrecho vínculo ente Iraq y "Al Qaeda" y con el ataque contra esas Torres Gemelas de la codicia capitalista de la ciudad de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. Para aquellos que comprendimos la naturaleza laica del Gobierno de Bagdad y la filosofía baasista, ese supuesto vínculo fue la gota que colmó el vaso de la credibilidad. Y NNUU siguió sin inmutarse por ello. Incluso hasta la fecha de hoy, el CS se niega a definir [el concepto de] terrorismo por temor a que el terrorismo de Estado empleado por los cinco miembros permanentes pudiera, en consecuencia, ser limitado.

Así, la invasión de marzo de 2003 se produjo violando todas las leyes internacionales conocidas, ejecutada con la aplicación de terrorismo y cometiendo crímenes de guerra, incluidos el posterior uso masivo de uranio empobrecido. NNUU, sus Estados miembro y su Secretario general incumplieron su obligación de utilizar todos los instrumentos posibles para proteger al pueblo de Iraq, peor aún, NNUU fue percibida, en general, en el mundo [con actitud] conforme y colaboradora. Irónicamente, al mismo tiempo, los estadounidenses se escandalizaron porque NNUU no había apoyado la política exterior de EEUU ni su interesada agresión militar contra Iraq, pero esto es materia para otra sesión...

La colaboración de NNUU con la ocupación anglo-estadounidense

Si la invasión se produjo en violación del derecho internacional -aunque facilitada por la condescendencia de NNUU- y fue condenada globalmente, la ocupación ha sido en cambio aceptada con mayor disposición como una nueva aunque ilegal realidad. La ocupación fue apoyada por Estados miembros y agencias de donantes y después respaldada activamente por NNUU. Ese respaldo e intervención activa es colaboración. Y la colaboración de NNUU con el enemigo ocupante ha sido, y sigue siendo, un error trágico. Una colaboración de este tipo supone un papel inaceptable para NNUU.

Todos estamos familiarizados con los derechos del pueblo de Iraq a la autodefensa y a resistir la ocupación militar extranjera, tal y como establece el artículo 51 [7] de la Carta de NNUU. Estamos igualmente familiarizados con las consecuencias frecuentemente asesinas de la colaboración que la resistencia francesa hizo famosas, e incluso extrañamente gloriosas, bajo la ocupación en los años 40. No hay nada glorioso en asesinar, sea al enemigo o a alguien del propio país, mujeres u hombres que, por la razón que sea, deciden colaborar [con el enemigo].

No ha habido ni hay nada glorioso en la colaboración de NNUU [con la ocupación] en Iraq, ni nada glorioso en sus consecuencias: el mortal coche bomba contra el edificio de NNUU en Bagdad el 19 de agosto de 2003 en el que unos 20 empleados de NNUU murieron. El CS y particularmente el Secretario general, responsables del bienestar de sus funcionarios, parecen no haber comprendido que NNUU era, incluso antes de la colaboración, la organización más odiada en Iraq. ¿Por qué?, ¿Cómo no serlo tras doce años de sanciones mortales de NNUU que costaron la vida a más de un millón de personas, la mayoría niños y niñas, seguidas de una visible colaboración con el enemigo común iraquí, es decir, EEUU y Reino Unido, el enemigo ocupante? Después de 12 años de humillación y pérdida de la dignidad por la búsqueda impertinente de armas de destrucción masiva [llevada a cabo] por la UNSCOM, ¿Por qué todo el mundo se sorprendió?

El Secretario general y su equipo estaban obligados a quedarse al margen de la ocupación ilegal, como mínimo sin participar. A menos que hubiese sido invitado por un gobierno legítimo iraquí para prestar asistencia, y no quedaba ninguno en Iraq tras el ilegal derrocamiento del Gobierno de Bagdad, NNUU no tenía cabida en el país. NNUU no tenía mandato para estar en Iraq. Una exigencia de EEUU y/o de Londres no constituye una invitación legítima. Y los regímenes títeres no pueden ser reconocidos por NNUU, ni siquiera si han sido establecidos por dos Estados miembros permanentes del CS. Aerotransportar antiguos expatriados iraquíes junto a sus propias mafias armadas y mercenarios y colocarlos como gobierno interino no convierte a un gobierno en representativo o legal con el que NNUU pueda tratar legítimamente.

Violación de las leyes de la ocupación

Sin embargo, se considera que la ocupación, incluso una ocupación ilegal, debe cumplir con las obligaciones establecidas en el derecho internacional. Tales obligaciones incluían el mantenimiento de la legislación nacional, la protección de la propiedad estatal y privada y quizás y más importante, la protección y el bienestar de la población civil como exige la legislación internacional. Las fuerzas de ocupación de EEUU y de Reino Unido han incumplido descaradamente esas obligaciones. Han permitido, incluso facilitado, la quiebra absoluta de la ley y el orden. Miraron para otro lado cuando tuvieron lugar los saqueos y la destrucción de las ciudades y los pueblos de Iraq. Según fue pasando el tiempo no hicieron frente a las necesidades básicas de la población, que incluyen comida, vivienda, agua, electricidad, sanidad, educación y empleo. Y trágicamente NNUU, de forma cobarde, permaneció en silencio mientras estadounidenses y británicos creaban el caos. NNUU continuó callada cuando los ocupantes desmantelaron las fuerzas de defensa iraquíes, incluida la guardia fronteriza, abriendo así el país a los miles de intentos de intrusión y al saqueo en pleno caos. Además del coste en bienestar de los civiles iraquíes y de las vidas, los invasores también llegaron para atacar al, enemigo común ocupante de la región, es decir, a las invasoras y odiadas fuerzas armadas de EEUU, los temibles cruzados del fundamentalismo de Bush. De nuevo, NNUU no cumplió con su obligación de proteger los derechos soberanos de Iraq; el CS y el Secretario General estaban amordazados.

Privatización de los servicios públicos

Antes de que la economía iraquí pudiera siquiera comenzar a recuperarse de las sanciones de NNUU y de la invasión militar, los ocupantes estadounidenses abolieron el Programa "petróleo por alimentos". Incluso tras la invasión, este programa siguió siendo la primera fuente de alimentos y otros bienes esenciales para más del 85 por ciento de una población de 24 millones. Con una tasa de desempleo de más del 70 por ciento, además de los miles de miembros del personal de la defensa recientemente desmantelada, los daños de la guerra y la invasión y el incremento de las personas sin hogar, la situación socio-económica del pueblo iraquí se ha deteriorado aún más.

Ignorante y tremendamente irresponsable, Washington puso la vista en el modesto sector privado iraquí para, de repente, vender alimentos, medicinas y otros bienes básicos a una población mayoritariamente en paro y empobrecida frente a la creciente inflación. En cuestión de semanas una economía que había estado centralizada y todo el sector público dirigido por [el sistema de] las sanciones de NNUU fue desmantelado con resultados muy dolorosos. Bajo la ocupación de EEUU y de Reino Unido, por ejemplo, se ha incrementado la tasa de mortalidad infantil y ha aumentado la malnutrición. ¿Dónde estaba la voz de NNUU para proteger los intereses los intereses civiles esenciales y exigir que EEUU y Reino Unido cumplieran en su totalidad con las obligaciones de la ocupación?

La desarticulación de las fuerzas de seguridad, de los servicios sociales, de la sanidad, de la educación y [la cobertura] de las necesidades básicas sido casi total [8]. En otras palabras, las fuerzas militares de ocupación han incumplido en todos los aspectos sus responsabilidades según establece el derecho internacional. Y NNUU ha permanecido callada.

NNUU también ha permanecido en silencio mientras EEUU construía unas 14 bases militares para sus propias necesidades estratégicas militares a largo plazo en la región. Se trata de estrategias relativas a la presencia militar [estadounidense] en la región, a las reservas de gas natural y de petróleo y al su control. Sin embargo, poco se ha hecho en relación con la reconstrucción y las nuevas inversiones en infraestructuras destruidas por la Guerra del Golfo de 1991, por las constrictivas sanciones de NNUU y después aún más debilitadas por la invasión de Bush y Blair. Por el contrario, la presencia de las fuerzas de EEUU y Reino Unido ha creado el caos y la resistencia armada a su ocupación militar. Ha puesto en contra a la mayor parte de la población de manera previsible pero, además, ha fragmentado a este país laico en divisiones religiosas y étnicas que habían quedado enterradas hace mucho tiempo bajo una identidad nacional iraquí. ¿Ha dicho algo NNUU al respecto?

Por primera vez en muchos años, la ocupación extrajera ha creado la espantosa posibilidad de guerra civil que, a la usanza de un viejo régimen colonial, ha descubierto los beneficios del divide y vencerás con resultados desastrosos. ¿Dónde está la exigencia de NNUU de poner fin a la ocupación militar y a la ya tardía devolución de Iraq al pueblo iraquí?

Malversación de fondos iraquíes y corrupción

Al inicio de la ocupación, NNUU transfirió unos ocho mil millones de dólares a la Autoridad Provisional [de la Coalición] presidida por un estadounidense [Paul Bremer]. Ese no era dinero de NNUU. Eran los ingresos del Gobierno de Iraq obtenidos por la venta de petróleo en el marco del Programa "petróleo por alimentos". Aún peor, se ha revelado recientemente que NNUU no supervisó ni auditó el gasto de esos ocho mil millones de dólares y parece ser que buena parte fue malversado y no está contabilizado por las autoridades estadounidenses. Unos cuatro mil millones de dólares fueron entregados a cambio de nada, sin licitaciones ni ofertas, a la corporación estadounidense Halliburton, relacionada con la Casa Blanca a través de Cheney, el Vicepresidente [de EEUU]. Se han desembolsado cientos de miles [de dólares] en metálico para los "nuevos" ministerios, establecidos por los estadounidenses, integrados y gestionados por estadounidenses, sin que se hayan contabilizado. Esos miles de millones de dólares indebidamente entregados por NNUU eran propiedad del pueblo iraquí. De nuevo, NNUU ha incumplido sus responsabilidades.

Para desviar la atención de los desastres de su propia ocupación, de los costes y pérdidas de vida, Washington ha atacado el Programa "Petróleo por Alimentos" dentro del cual parece que ha habido alguna mala administración, contratos baratos, poco control de los activos iraquíes, y quizá algunos hurtos que alcanzan quizá la cantidad de 150.000 dólares. Sin embargo, este programa singular y de éxito de 65 mil millones de dólares alimentó y proveyó las necesidades básicas, desde 1997 hasta 2002, a más de 24 millones de iraquíes.

El escándalo no reside en la mala gestión de NNUU, sino en la venta, aprobada por Washington, de miles de millones de dólares en petróleo por parte de Bagdad fuera del marco del Programa de "Petróleo por Alimentos"; el escándalo reside en la concesión del 30 por ciento de los ingresos del petróleo iraquí sujeto a este Programa de NNUU a Kuwait, mientras los niños y niñas iraquíes morían por la falta de inversiones financieras en electricidad y agua potable. El escándalo está en el genocidio que NNUU perpetró contra el pueblo iraquí durante más de doce años de estrangulamiento bajo un régimen de sanciones absoluto.

Conclusión

Hoy en Iraq nos encontramos con un caos político y social casi total. La ocupación militar extranjera ha intervenido en acuerdos provisionales que no son representativos y que no cuentan con la confianza de muchos iraquíes. Hallamos el caos y la miseria del pueblo iraquí convertido en mendigo por la brutal acción militar de EEUU y Reino Unido en áreas civiles y pueblos como los vistos en los barrios de Bagdad y Faluya con horribles bajas civiles. Para los supervivientes, el resultado ha sido la mendicidad, el desempleo y la escasez. La sanidad y la educación están desapareciendo porque las familias temen enviar a sus hijos e hijas a las clínicas y a las escuelas por miedo a que sean bombardeados y secuestrados. La mortalidad infantil y la malnutrición se están incrementando. La seguridad personal no existe. Los estudiantes universitarios no continúan [sus estudios] por miedo. El colapso en el mantenimiento del orden desde [el inicio de] la ocupación ha conducido a un nivel de asesinatos y homicidios desconocido en un Iraq libre antes de la ocupación. Muchos funcionarios, intelectuales, doctores y educadores, esenciales por su experiencia, han sido asesinados. NNUU permanece mayoritariamente en silencio [9].

A pesar de la valentía de muchos iraquíes que han votado en condiciones casi imposibles y que trabajan para remplazar un sistema de gobierno, las instituciones nacionales siguen en muy mal estado. Tanto el capital humano como el financiero es escaso. La muy necesaria constitución que ha sido redactada bajo la supervisión y la interferencia estadounidense probablemente va a recorrer un largo y duro camino para ser aceptada [10]. Necesitará indudablemente muchas reescrituras una vez que el país tenga un gobierno elegido y representativo y esté libre de la ocupación extranjera. Se prevé que Iraq rechace muchas presiones estadounidenses, incluida la privatización, a manos de corporaciones extranjeras, de sectores públicos básicos tales como el agua, los recursos petrolíferos y la electricidad. Se teme que la interferencia del FMI conduzca a ajustes estructurales que destruirán los restos del sistema de bienestar del que tantos iraquíes han aprendido a depender durante muchos años.

Debido a la corrupción del CS y a la violación de la Carta de NNUU, particularmente por los cinco miembros permanentes, la invasión ilegal, la ocupación de Iraq y las muchas consecuencias trágicas derivadas de las mismas no han conducido a la condena del CS de NNUU. De manera escandalosa, EEUU y Reino Unido siguen disfrutando de los beneficios de ser Estados miembro [y estar] en posición privilegiada, del mantenimiento de sus poderes de veto y de asientos permanentes en el Consejo [de Seguridad]. No se les ha obligado a poner fin a la acción militar ilegal dentro del Estado soberano de Iraq. No han sido obligados a retirar sus fuerzas militares de ocupación. No han cumplido con sus obligaciones como potencias ocupantes de acuerdo con el derecho internacional. Han robado y abusado de los limitados recursos financieros iraquíes y han malgastado sus propios fondos que públicamente se obligaron destinar a la reconstrucción y al desarrollo.

NNUU ha sido testigo de la pérdida de vidas en Iraq. NNUU ha sido testigo de los crímenes de guerra de EEUU y Reino Unido, incluido el negligente bombardeo contra civiles y el uso de uranio empobrecido, aunque de nuevo sin hacer ningún comentario. NNUU ha sido testigo de la gran pérdida de vidas inocentes, más de cien mil según se ha estimado hasta ahora. Como Uds. saben, a las fuerzas de ocupación de EEUU no les preocupa el recuento de civiles que asesinan y/o mutilan. NNUU ha sido testigo de la contratación de unos 80.000 pistoleros al servicio de las autoridades estadounidenses sin sujeción a ninguna ley conocida. NNUU ha visto en silencio la violación estadounidense de los derechos humanos, la tortura y el asesinato de prisioneros iraquíes detenidos y encarcelados sin respecto por sus derechos humanos o sin explicación alguna a sus familias.

Habiendo debilitado de manera trágica a Iraq y a su pueblo durante 12 años de sanciones, NNUU no ha tomado ninguna medida para frenar, condenar o castigar las escandalosas transgresiones por parte de EEUU y Reino Unido de la Carta de NNUU, de los derechos humanos y de otras disposiciones del derecho internacional.

El mundo ha sido testigo en Iraq de los más graves crímenes internacionales, el crimen de la agresión militar contra un Estado soberano miembro [de NNUU] por las fuerzas estadounidenses y británicas. El mundo espera que se dé al pueblo de Iraq una oportunidad para tomar sus propias decisiones y resolver sus diferencias como solo ellos pueden esperar hacer: sin ocupación extranjera y sin interferencia. El mundo espera que NNUU actúe respetando las disposiciones del derecho internacional, que incluye la aplicación de las disposiciones del Tribunal Penal Internacional contra Bush, Blair y sus secuaces, hombres y mujeres que han violado los principios básicos de la Carta de NNUU, la Declaración de los Derechos Humanos y las Convenciones y Protocolos de Ginebra.

Mientras tanto, este Tribunal Internacional de Estambul tiene esta oportunidad y la obligación de exigir el procesamiento internacional de los dirigentes bélicos y de los criminales de guerra de EEUU y Reino Unido implicados en la destrucción de Iraq, de las vidas de su pueblo y de sus derechos humanos, y su bienestar mediante la ilegal e injustificable invasión armada y subsiguiente ocupación militar.

Denis J. Halliday, de nacionalidad irlandesa, coordinó hasta su dimisión el Programa de Naciones Unidas para Iraq "Petróleo por Alimentos". Halliday ha visitado en varias ocasiones el Estado español invitado por la Campaña Estatal por el Levantamiento de las Sanciones a Iraq, CELSI, precursora de la CEOSI.

Notas IraqSolidaridad:

1. Ambos artículos establecen los propósitos de la organización, entre otros: "Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz [...] Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado [...] y se abstendrán de dar ayuda a Estado alguno contra el cual la Organización estuviere ejerciendo acción preventiva o coercitiva [...]". Véase www.un.org/spanish/aboutun/charter/index.htm

2. El artículo 22 señala que "La Asamblea General podrá establecer los organismos subsidiarios que estime necesarios para el desempeño de sus funciones." Mientras que los artículos del 23 al 28 establecen la composición, funciones y poderes, procedimiento de funcionamiento y votación del Consejo de Seguridad.

3. "Ninguna disposición de esta Carta menoscabará el derecho inmanente de legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado contra un miembro de las Naciones Unidas, hasta tanto que el Consejo de Seguridad haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz y la seguridad internacionales. Las medidas tomadas por los Miembros en ejercicio del derecho de legítima defensa serán comunicadas inmediatamente al Consejo de Seguridad, y no afectarán en manera alguna la autoridad y responsabilidad del Consejo conforme a la presente Carta para ejercer en cualquier momento la acción que estime necesaria con el fin de mantener o restablecer la paz y la seguridad internacional."

4. "Si el Consejo de Seguridad estimare que las medidas de que trata el Artículo 41 pueden ser inadecuadas o han demostrado serlo, podrá ejercer, por medio de fuerzas aéreas, navales o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales. Tal acción podrá comprender demostraciones, bloqueos y otras operaciones ejecutadas por fuerzas aéreas, navales o terrestres de Miembros de las Naciones Unidas."

5. Nombre de la operación militar con que el Pentágono bautizó la invasión de Iraq del 20 de marzo de 2003.

6. Véase en IraqSolidaridad: Carlos Varea: Enfrentamientos entre la resistencia y Al Qaeda en Iraq

7. Véase nota 3.

8. Véase en IraqSolidaridad: Informe sobre la violación de los Derechos Humanos en Iraq bajo la ocupación - Report on Violations of Human Rights in Iraq under occupation

9. Véase en IraqSolidaridad: Una guerra encubierta para borrar la cultura y el futuro de los iraquíes: Lista ampliada de profesores universitarios asesinados en Iraq durante el período de ocupación y Profesores y profesoras universitarios asesinados en los primeros 10 días de noviembre

10. Véase en IraqSolidaridad: Las formaciones contrarias a la ocupación llaman al pueblo iraquí a rechazar la Constitución y enlaces relacionados.

Iyad Allawi: ‘Un hombre de las tinieblas’

Por Ghali Hassan, GlobalResearch.ca. Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

En desarrollos recientes, los medios de comunicación dominantes en EEUU y Gran Bretaña han estado promocionando a Iyad Allawi como defensor de los "derechos humanos". Este nuevo giro coincide con la estrategia de Bush y Blair de resucitar a Allawi como "la mejor esperanza" en las ilegítimas elecciones del 15 de diciembre. A pesar de su bien conocida impopularidad entre los iraquíes, se ha dado ya el disparo de salida a la propaganda para su campaña electoral. Un examen cuidadoso de esta estrategia revela que EEUU y Gran Bretaña siguen en pos de la putrefacta política imperialista que sirve a sus propios intereses a costa del pueblo iraquí.

Es esencial hacer un breve repaso a la carrera política de Allawi. El Dr. Haifa al-Azawi, un ginecólogo que vive en California con ciudadanía estadounidense y que fue al colegio en Bagdad con Allawi, durante la década de los sesenta del pasado siglo, le recordaba como un hombre grande y fornido. El dirigente de la unión del partido Baaz, que blandía una pistola que llevaba al cinto cada dos por tres aterrorizando a los estudiantes de medicina, era un mal estudiante que prefería pasar en el patio su jornada en el colegio o también asaltando a las estudiantes en su camino de regreso a casa. Su título de médico es fraudulento y le fue concedido por el partido Baaz poco después de que se amañara para él una beca de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que le permitió ir a Inglaterra a estudiar salud pública acompañado de su esposa cristiana, de la cual se deshizo más tarde para casarse con una musulmana. En Inglaterra siguió siendo un mal estudiante que visitaba la embajada iraquí a fines de mes para recoger su salario como representante del partido Baaz. Según su primera mujer y los familiares de ésta, pasaba el tiempo tratando con asesinos que hacían trabajos sucios para el gobierno iraquí, hasta que esa situación pasó y terminó convirtiéndose en un objetivo para ellos. No era extraño en Iraq, durante el gobierno del partido Baaz, que se concedieran favores especiales a quienes decidían servir a su programa.

Después de perder las simpatías de Sadam, Allawi se exilió en Londres, donde estuvo relacionándose con el servicio de inteligencia británico MI-6 durante la década de los ochenta y, de vez en cuando, entraba también en contactos con la CIA. Allawi y Chalabi están emparentados por sus respectivos matrimonios y han sido descritos por los medios occidentales como "rivales y aliados, alternativamente". Sin embargo, la realidad es que los dos han sido siempre aliados y no hay pruebas de rivalidad. Chalabi tuvo un amargo desencuentro con la CIA en los años noventa, sin embargo, estrechó relaciones con el Pentágono. Mientras, Allawi y su Acuerdo Nacional Iraquí (INA, en sus siglas en inglés)

-uno entre los varios escuadrones de la muerte creados por la CIA y el MI-6 británico- establecían sólidas relaciones con la CIA, el Departamento de Estado y el MI-6. (Volveré más tarde al tema de los escuadrones de la muerte).

En 1991, Allawi y Salih Omar Ali Al-Tikriti fundaron el INA en oposición al partido Baaz de Sadam. Ambos eran ex baazistas y anteriores partidarios del régimen de Sadam. Salih Al-Tikriti era considerado un indeseable por EEUU. El INA, constituido por antiguos baazistas desilusionados que provenían de las áreas militar y de seguridad, con el apoyo de la CIA, el MI-6 y el Mossad israelí, instigó un golpe de estado dentro del ejército iraquí, pero Sadam no era estúpido y el intento terminó desastrosamente. En Londres, la tarea de Allawi consistía en vigilar a los estudiantes iraquíes desafectos al régimen que estudiaban en el Reino Unido. Después de trasladarse a Londres en 1971 como estudiante de medicina, estuvo recibiendo pagos de la embajada de Iraq allí. Los agentes de la CIA afirmaron que Allawi "había trabajado como asesino para Sadam en Europa, matando a los estudiantes iraquíes que disentían del régimen antes de su propia deserción". Se afirmó también que no salió del partido Baaz hasta 1975 y que escapó de un intento de asesinato en 1978.

Un informe en The New York Times describía al INA como "organización terrorista". "En los primeros años de la década de los noventa, el INA envió agentes a Bagdad, bajo la dirección de la CIA, a poner bombas y sabotear instalaciones del gobierno", declararon varios antiguos funcionarios de inteligencia, "También pusieron bombas en salas de cine y autobuses escolares llenos de niños". Además, informaba el Times: "En 1996, Amneh al-Khadami, que se describía a sí mismo como jefe de los que fabricaban bombas para el INA y que tenía su base de acción en Sulaimaniya, en el norte de Iraq, grabó una cinta de vídeo en la que hablaba de la campaña de bombas y se quejaba de que les estaban recortando el dinero y los suministros. Dos antiguos oficiales de inteligencia confirmaron la existencia de esa cinta de vídeo. "Volamos un coche, y se suponía que tenían que darnos 2.000$, pero sólo conseguimos 1.000$", declaró supuestamente Khadami a The Independent en 1997.

En Washington y Londres, Allawi tiene buenas conexiones, pero en Iraq todo el mundo desconfía de él. El pasado año se orquestó en Washington, no en Bagdad, una amplia campaña de prensa para conseguir apoyos que parecía en realidad una operación de sobornos. Danielle Pletka, una analista de derechas del conservador American Enterprise Institute, un think tank de Washington, dijo: "Fue un esfuerzo para lograr influencias y fue dinero bien gastado. Allawi ha tenido claro siempre, y en muchos sentidos no se equivoca, que no necesita una circunscripción electoral en Iraq mientras tenga una en Washington", añadió Pletka.

Según el informe de Jim Drinkard de USA Today: "Los archivos de los lobbys muestran que la firma legal de Preston Gates Ellis &Rouvelas Meeds y la firma de relaciones públicas de Nueva York de Brown Lloyd James se enzarzaron en un frenesí de contactos en nombre de Allawi a comienzos del pasado octubre. La mayoría de esos contactos pretendían fijar encuentros con miembros influyentes del Congreso y sus gabinetes, con funcionarios de la administración, think tanks y periodistas". El dinero lo pagó un acaudalado iraquí expatriado en Londres.

Desde el principio de la ocupación estadounidense de Iraq, Allawi y Chalabi fueron nombrados para el Consejo de Gobierno de Iraq (IGC, en sus siglas en inglés). Allawi se encargaba de supervisar el comité de seguridad del mismo. Su misión era reclutar a los miembros del nuevo ejército, de la policía y del servicio de inteligencia, un puesto que desempeñaba con Sadam. Allawi era entonces miembro de Hunein, un aparato de seguridad encabezado por Sadam Husein. Recientemente admitió que se ha opuesto siempre a la ‘purga de miembros del partido Baaz’ de sus puestos en el gobierno anterior.

Tras el denominado "traspaso de soberanía" a los iraquíes, Allawi fue nombrado "Primer Ministro" del Gobierno Interino Iraquí (IIG, en sus siglas en inglés) por el procónsul estadounidense Paul Bremer. La elección de Iyad Allawi como "Primer Ministro" de Iraq fue presentada por EEUU ante la ONU y ante el pueblo iraquí como un hecho consumado. Era más un candidato de EEUU que de la ONU o de los mismos iraquíes. "Cuando hemos escuchado hoy las noticias, hemos pensado que el IGC había atracado el proceso [político]", dijo un antiguo funcionario de la ONU. Lakhdar Brahimi, el Enviado Especial de la ONU en Iraq dimitió como consecuencia de su fracaso ante la imposibilidad de enfrentarse a EEUU y demostrar alguna credibilidad [de la Organización] en Iraq.

La elección de Allawi y sus estrechos vínculos con EEUU se impusieron en un país donde ha ido creciendo la hostilidad hacia la presencia estadounidense en la casi totalidad de la población. Encuestas recientes de opinión revelan que Allawi cuenta con un 5% de apoyos entre los iraquíes, justo por debajo del presidente (Ghazi al-Yawar), que alcanza un nivel de aprobación del 7%. Según una encuesta dirigida por el Centro Iraquí para Investigación y Estudios Estratégicos, en mayo de 2004, de entre 17 importantes dirigentes iraquíes religiosos y políticos, Allawi se clasificó en el puesto dieciséis. Detrás de él, el último, estaba al-Yawar, que fue nombrado "presidente" del IIG el 1 de junio de 2004. En las amañadas elecciones del 15 de enero último, incluso con el masivo apoyo de los medios dominantes de EEUU y Reino Unido tanto dentro como fuera de Iraq, Allawi sólo pudo cosechar el 14% de los votos. La impopularidad de Allawi es debida a su pasado violento como "perro de presa" y a sus conexiones con el MI-6, la CIA y el Mossad israelí.

Desde sus primeros días como "Primer Ministro" interino nombrado por EEUU, Allawi fue aumentando de forma deliberada la violencia contra el pueblo iraquí. En agosto de 2004, las fuerzas [de ocupación] estadounidenses atacaron salvajemente la ciudad santa musulmana de Nayaf. No hubo testigos de las atrocidades: a los pocos periodistas que había en Nayaf se les ordenó que se fueran o se arriesgaban a ser arrestados. Los indiscriminados ataques mataron a miles de iraquíes inocentes. La ciudad antigua de 600.000 habitantes fue destruida a conciencia. Allawi jugó un papel importante en la propaganda de la justificación de los crímenes estadounidenses contra el pueblo de Nayaf. A pesar de la tremenda atrocidad sufrida, decenas de miles de iraquíes desafiaron a Allawi y se concentraron en las ciudades iraquíes, incluida Nayaf, para condenar la masacre y manifestar su apoyo a la resistencia iraquí.

En noviembre de 2004, Allawi afirmó que había "dado luz verde" a las fuerzas estadounidenses para atacar Faluya. La ciudad fue ferozmente atacada con bombas químicas, bombas de fuego (bombas de fuel en el aire), napalm y otras armas no convencionales (armas de destrucción masiva) y fue completamente destruida. Faluya fue un crimen de guerra cometido en grave violación de las Convenciones de Ginebra y el derecho internacional. Los 300.000 habitantes de la ciudad entera siguen viviendo desplazados como refugiados. Esos ataques criminales demostraron que Allawi era una bestia criminal creada por Occidente.

Como la ocupación continua, el INA de Allawi y otros escuadrones de la muerte –creados y entrenados por EEUU, Gran Bretaña e Israel- han adoptado tácticas propias de la Gestapo para aterrorizar al pueblo iraquí en nombre de sus amos. Torturar y asesinar no sólo a miembros inocentes del régimen anterior, sino también a importantes dirigentes de la oposición iraquí, académicos y profesionales iraquíes. Están eliminando a cualquiera del que sospechen que pertenece a la resistencia. "Cientos de informes de asesinatos y secuestros han aparecido en las últimas semanas, la mayor parte presentados por civiles sunníes, que alegan que hombres iraquíes de uniforme se llevaron a sus familiares sin explicación o mandato judicial alguno", informó el corresponsal del New York Times, Dexter Filkins, desde Bagdad. "Se han encontrado los cuerpos de varones sunníes en fosas y campos, con agujeros de bala en las sienes, con quemaduras de ácido en la piel y con agujeros en los cuerpos hechos al parecer con taladros eléctricos", escribe Filkins. Uno de esos escuadrones de la muerte es una fuerza de comando conocida por los iraquíes como ‘Maghawir’, que ha sido muy utilizada bajo la administración interina de Iyad Allawi.

Los Angeles Time informaban que: "La morgue de Bagdad declara que les están llegando docenas de cuerpos de forma simultánea y a un ritmo semanal, incluyendo montones de cadáveres con las muñecas atadas con esposas que utiliza la policía". Estos actos criminales son el "producto deliberado de la cuidadosamente trabajada y eficientemente manejada estrategia estadounidense-sionista" con el único propósito de desintegrar Iraq y destruir la unidad de la sociedad iraquí. Además, hay cientos de miles de prisioneros y detenidos iraquíes pudriéndose en innumerables prisiones controladas por las fuerzas de EEUU y el gobierno títere. Son sometidos a abusos, torturados salvajemente, asesinados y hechos desaparecer. El "nuevo" Iraq no es más que un racimo de prisiones en el interior de una gran prisión, desprovisto de "democracia", de "libertad" y de los "derechos humanos" restantes, que EEUU está utilizando como vehículo para extender la guerra y el terror.

Informes independientes sobre la creación de los escuadrones de la muerte realizados por los periodistas de investigación Ak Gupta del NUC Independent Media Center (Indypendent) y Max Fuller arrojan luz sobre los objetivos de los escuadrones de la muerte y la complicidad de EEUU y sus aliados a la hora de incitar disturbios civiles en Iraq. El propósito de EEUU es atraer la atención pública hacia la violencia de los ocupados y oprimidos para justificar las acciones de los ocupantes. El papel de los medios es exagerar y explicar la violencia en términos culturales de "iraquíes contra iraquíes", una propaganda de tipo colonial para justificar la ocupación. Además, EEUU y sus aliados están incrementando la violencia socavando el poder de la autoridad central. La reciente firma de un contrato de petróleo entre Noruega – con su máscara de amante de la paz del imperialismo occidental- y los señores de la guerra kurdos a fin de realizar prospecciones para encontrar petróleo en el norte de Iraq sin conocimiento del gobierno central de Bagdad, es un ejemplo que ilustra la forma en que Occidente alimenta el derramamiento de sangre enfrentando a los iraquíes unos contra otros y repartiéndose sus riquezas petrolíferas.

En su reciente conversión como defensor de derechos humanos, Allawi dijo al Sunday’s Observer que muchos iraquíes están siendo asesinados durante los interrogatorios. Dijo: "La gente está haciendo lo mismo o peor que en la época de Sadam Husein. Esas fueron los motivos concretos por los que luchamos contra Saddam Hussein y ahora estamos viendo las mismas cosas. Estamos oyendo hablar de policía secreta y búnkeres secretos donde la gente está siendo interrogada". Como "Primer Ministro" nombrado por EEUU, Allawi sabía mucho sobre las prácticas de torturas sádicas en Abu Ghraib.

Allawi no sólo aprobó la tortura de los prisioneros iraquíes, mató también a algunos. Como "Primer Ministro Interino" de Iraq nombrado por EEUU, Allawi "sacó una pistola y ejecutó hasta a seis sospechosos de pertenecer a la ‘resistencia’ en una comisaría de Bagdad", informó el Sydney Morning Herald el 17 de julio de 2004. El mensaje que Allawi quería hacer llegar a la policía era cómo había que tratar a los prisioneros y al mismo tiempo enviar un mensaje violento a todos los iraquíes de que tenían que aceptar su terror. Es un esbirro y un criminal profesional.

La reciente resurrección de Allawi para las elecciones del próximo diciembre ha demostrado [una vez más] que el objetivo real de EEUU y Reino Unido en Iraq no es la "democracia" o la "libertad" sino la colonización de Iraq para que sirva a los intereses del imperialismo occidental y del sionismo israelí. La guerra de EEUU contra Iraq ha enseñado al resto del mundo que el propósito auténtico de los términos "democracia", "derechos humanos" y "libertad" propagado por los países occidentales no es más que "el camuflaje de sórdidas realidades". Los EEUU y sus aliados no están interesados en los derechos humanos o en una democracia auténtica. Y de forma particular, los EEUU están interesados en controlar los regímenes que puedan servir para sus intereses imperiales. Es la misma clase de democracia impuesta sobre los pueblos de Iberoamérica, los estados árabes y los estados gobernados por sangrientos dictadores apoyados por EEUU.

Consecuente con los principios democráticos estadounidenses de transparencia política y libertad de expresión, la nueva ofensiva democrática de EEUU en Iraq trata de promocionar la ocupación, es decir, la "democracia al estilo EEUU" a través de propaganda engañosa en los periódicos iraquíes para jugar con el pueblo iraquí. Como parte de la ofensiva de la información en Iraq, los militares estadounidenses están pagando de forma secreta a periódicos iraquíes para que publiquen noticias con historias positivas en un esfuerzo por bruñir la imagen de la ocupación estadounidense y distorsionar la visión acerca de la resistencia iraquí. Los artículos, escritos por unidades militares estadounidenses del "destacamento especial de operaciones de información" disfrazados de periodistas independientes, son traducidos al árabe e infiltrados en los periódicos de Bagdad con la ayuda de un contratista de defensa, según oficiales militares estadounidenses y documentos conseguidos por Los Angeles Times. Además, Jonathan S. Landay de Knight Ridder Newspapers informó el 1 de diciembre de 2005 que los militares de EEUU estaban también pagando a reporteros iraquíes hasta 200 dólares USA al mes por escribir historias sobre noticias positivas. Se ha dicho que los pagos se hacían a miembros del Club de Prensa de Bagdad, creado por oficiales del ejército de EEUU hace más de un año.

Cuando se le preguntó sobre la cuestión, el portavoz militar General Rick Lynch defendió el programa y dijo: "Nosotros no mentimos. No necesitamos mentir. Autorizamos a nuestros comandantes de operaciones para que puedan informar al público iraquí, pero todo lo que hacemos se basa en hechos, no en ficción". Alucinaciones ante la incapacidad de conocer y admitir la realidad.

Además, la reciente campaña de propaganda de EEUU y Reino Unido para describir la ocupación de Iraq como "necesaria para promocionar la democracia y luchar contra el terrorismo" es propaganda engañosa. Es contraria a la aspiración del pueblo iraquí de libertad y democracia. Una reciente encuesta dirigida por el Ministerio de Defensa británico en agosto de 2005 revela que alrededor del 82% de los iraquíes se "oponen totalmente" a la ocupación. Menos del 1% de los iraquíes piensa que las fuerzas de la ocupación son responsables de alguna mejora en la situación de la seguridad; y el 45% apoya los ataques contra ellos. Si uno excluye de la encuesta la región kurda de Iraq –donde EEUU cuenta con algunos apoyos-, el sentimiento contra la ocupación es incluso más alto. Se deduce por tanto que no hay razón para que las fuerzas británicas y estadounidenses permanezcan en Iraq: el único trabajo que les queda por hacer es la total e inmediata retirada. La negativa de George Bush a retirar las fuerzas de EEUU de Iraq es también contraria al "intento de acuerdo" alcanzado el 21 de noviembre de 2005 en la conferencia de El Cairo por los dirigentes iraquíes, incluido el actual gobierno títere.

Allawi no representa al pueblo iraquí; todo lo contrario. Es "un hombre de las tinieblas", como le describió su primo, Ali Allawi: "Iyad considera que mantener el poder es fundamentalmente un juego de inteligencia. Es como una especie de perspectiva", declaró Ali Allawi a The New Yorker.

Iyad Allawi ha tenido su tiempo y ha probado que no es más que una cobarde marioneta y un corrupto. Fracasó a la hora de salvar las vidas iraquíes y de hacer frente a la violencia de la ocupación. Allawi reside en Inglaterra y allí es donde debería hacer campaña para las elecciones y no en Iraq.

Allawi está siendo promocionado por los gobiernos británico y estadounidense para las próximas elecciones de diciembre porque encaja en la imagen occidental del "tecnócrata educado" que sirve los intereses de occidente a costa del pueblo iraquí. Allawi proporciona la mejor estampa del árabe actuando en nombre de sus amos. Como su pariente, Ahmed Chalabi, Allawi es un estafador, cometió crímenes contra el estado y el pueblo iraquíes y debería pedírsele responsabilidades por los mismos.

Finalmente, bajo una ocupación militar extranjera, no hay elecciones democráticas que valgan, son ilegítimas. La única vía para unas elecciones democráticas, libres y justas es un Iraq libre y soberano. La democracia y la libertad no son compatibles con la ocupación y la represión. Las aspiraciones del pueblo iraquí de libertad y democracia, y su rechazo de la ocupación en curso, deberían ser apoyadas y emuladas por todos los pueblos amantes de la libertad.

N. de T.: Véase también la biografía de Iyad Allawi en:
http://www.cidob.org/bios/castellano/lideres/a-008.htm
Texto original en inglés:www.globalresearch.ca/index.php?context=viewArticle&code=HAS20051203&articleId=1397

El derecho a gobernarnos a nosotros mismos

Por Haifa Zangana, The Guardian. Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos. Haifa Zangana es una novelista iraquí y estuvo presa durante el régimen de Sadam [email protected]

La foto de un anciano iraquí llevando en brazos el cuerpo quemado de un niño en Faluya, ampliamente difundida durante la controversia de los últimos días acerca del empleo de armas químicas, es prácticamente una copia de otra anterior que recuerdan los iraquíes, la de Halabjia en marzo de 1988. Ambos niños fueron víctimas de armas químicas: el primero fue matado por un dictador que no respetaba la democracia ni los derechos humanos y el segundo por soldados estadounidenses, apoyados por los británicos, que blanden la bandera llena de colores de aquellos principios al tiempo que rocían a los iraquíes con fósforo blanco y uranio empobrecido.

La imagen de Faluya es emblemática de una ocupación injusta. La semana pasada leíamos que el ejército estadounidense "estaba sorprendido por lo que habían encontrado" en una redada en un edificio del ministerio del Interior: más de cien prisioneros, muchos de ellos "con muestras de haber sido golpeados brutalmente" y de estar desnutridos. Había también informes de cadáveres con signos "de haber sido duramente torturados". El viceministro del Interior, Husein Kamel, también estaba "sorprendido". Su simulada sorpresa es una farsa inferior solo a la mentira de las Armas de Destrucción Masiva. Lo mismo que bajo el régimen de Sadam Husein la tortura ha continuado en centros de detención, prisiones, campos [militares] y celdas secretas mucho más allá de Abu Ghraib.

Mientras que los gobiernos británico y estadounidense se han pasado los treinta meses de la ocupación defendiendo la legalidad de las armas químicas y la "utilidad" de la tortura para obtener información, los iraquíes se han implicado en una lucha diferente: sobrevivir a la cada vez más dura ocupación y definir en consecuencia democracia y derechos humanos. Sus rasgos característicos son las experiencias de castigos colectivos, detenciones y asesinatos aleatorios.

El 16 de octubre, por ejemplo, un grupo de adultos y de niños se reunió en torno a un Humvee quemado a las afueras de Ramadi. Había un cráter en la carretera dejado por runa bomba que el día anterior había matado a cinco soldados estadounidenses y dos soldados iraquíes. Algunos niños estaban jugando al escondite y otros se divertían tirando piedras al vehículo, cuando un avión F-15 estadounidense disparó a la multitud. El ejército estadounidense afirmó después que habían matado a 70 resistentes en ataques aéreos y que no tenía constancia de que hubiera víctimas civiles.

Entre los "resistentes" muertos se encontraba el niño de seis años Muhammad Salih Ali, que fue enterrado en un bolsa de plástico después de que su familia recogiera lo que creían que eran sus restos; el de cuatro años Saad Ahmed Fuad, y su hermana de ocho Haifa, que tuvo que ser enterrada sin una de sus piernas ya que su familia fue incapaz de encontrarla.

El ejército estadounidense utiliza cada vez más los ataques aéreos para reducir sus propias bajas. También trabajan con las fuerzas iraquíes en misiones de búsqueda y destrucción para llevar a cabo represalias después de ataques con éxito contra sus tropas o para intimidar a la población antes de un proceso político coreografiado por EEUU.

La mayoría de los iraquíes se muestra indiferente ante el calendario político impuesto por los ocupantes -desde la cesión nominal de soberanía hasta los extraños tres meses de discusión étnica y sectaria acerca del gobierno provisional y la declaración por parte de Condoleezza Rice de la victoria del "Sí " en el referéndum sobre el borrador de la constitución apenas tres horas después del cierre de los colegios electorales. Creen los iraquíes que el objetivo de todo el proceso es desviar su atención de los principales problemas: la ocupación, la corrupción, la rapiña de los recursos iraquíes y el fracaso del gobierno provisional en el ámbito de los derechos humanos.

Un reciente informe de Human Rights Watch ofrece nuevos detalles acerca de las torturas infligidas a detenidos por parte del ejército estadounidense en Iraq. En una base militar cercana a Faluya, no solo se ha tolerado la tortura sino que incluso a veces se ha ordenado hacerla. El informe describe rutinarios y fuertes golpes a los prisioneros y la aplicación de productos químicos abrasivos a los ojos y piel de los detenidos para hacer que brillaran en la oscuridad. Miles de ellos han estado detenidos durante más de un año sin acusación o juicio alguno, incluyendo al escritor Muhsin al-Khafaji, que fue detenido en mayo de 2003.

Las mujeres son retenidas como rehenes por los soldados estadounidenses para obligar a sus parientes fugitivos a entregarse o confesar haber cometido actos terroristas. Sarah Taha al-Jumaily, 20 años y de Faluya, fue detenida dos veces: el 8 de octubre fue acusada de ser la hija de Musab al-Zarqawi, a pesar de que su padre, miembro de un partido panarabista, había estado detenido por el ejército estadounidense durante más de dos meses; y el 19 de octubre fue detenida y acusada de terrorismo. Miles de personas se manifestaron y hubo una huelga para pedir su liberación. El ministro de Interior afirma que hay 122 mujeres detenidas acusadas del nuevo crimen de ser "potenciales bombas suicida".

Dado que continúan las operaciones militares estadounidenses a gran escala, la situación sanitaria sobre el terreno se encuentra en un momento crítico. La infraestructura sanitaria iraquí, los médicos y el personal de los hospitales son incapaces de afrontar la cada vez mayor crisis humanitaria. No es de sorprender que cada vez más iraquíes apoyen a la resistencia.

La resistencia armada es aceptada por una resolución de 1978 de la Asamblea General de NNUU que reafirma "la legitimidad de la lucha de los pueblos por su independencia… contra… fuerzas ocupantes por todos los medios disponibles, en especial la lucha armada". El Congreso Fundacional Iraquí, un grupo que reúne partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil, está dirigiendo la resistencia política. También existe la resistencia civil y comunitaria que incluye mezquitas, grupos de mujeres, grupos en defensa de los derechos humanos y sindicatos, que están en contacto con grupos internacionales contra la guerra y movimientos antiglobalización.

La mayoría de los iraquíes cree que tiene derecho a algo más que a una apariencia de independencia. La lección que la historia nos enseñó en Vietnam, que una persistente resistencia nacional puede acabar con los ejércitos más poderosos, se está aprendiendo ahora en Iraq.


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