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No puedo ni debo callar; callan los esclavos, los vende patria, los traidores

None | 26 de Abril de 2006 a las 00:00

Podría ser el único que dé la cara en más de 5 millones de habitantes, tengo un nombre conocido y personalidad reconocida, ahora que Nicaragua ha sido invadida, que ha vuelto al colonialismo. Los pueblos antiguos se defendían, tomaban las armas y luchaban para expulsar al invasor, los nicaragüenses, en cambio, parecieran un pueblo de eunucos. Nicaragüenses llamaron a William Walker, quien fuera Presidente de Nicaragua, pero se luchó para echarlo; ahora a William Walker lo buscan de nuevo, invade, maneja el sistema político criollo y nombra presidentes, títeres vergonzantes, como el que tenemos actualmente, por confesión propia.

¿Cómo se inicia esta vergüenza nacional al despuntar el siglo XXI?, somos hazmerreír en países de la región centroamericana y resto del Caribe, caso único en América Latina que no ocurría en Venezuela, Bolivia, Chile, Brasil, Argentina, Uruguay o Costa Rica. William Walker dispuso, por sí, imponer la democracia en países atrasados o emergentes, ¿cuál democracia o tipo? ¿Qué nicaragüense cree o está de acuerdo con el actual embajador norteamericano, que él es un demócrata?, más claro, ¿ en Estados Unidos de Norteamérica el pueblo aceptaría que los embajadores de China Continental o Rusia actuaran a como este patán lo ha venido haciendo en Nicaragua en asuntos de política interna?

Hay que ser muy cínicos para que el embajador americano y gente del Departamento de Estado, gente de bajo estatus social en su país, vulgares, que no son diplomáticos, se sientan con el garrote en la mano para hacer en Nicaragua lo que a su país de nacimiento y ciudadanía dicen convenir, pisoteando de esa manera la dignidad nacional. Haití y Nicaragua, los países más desgraciados del continente americano, carecen de valores de toda naturaleza y dignidad.

Pero bien, nada tengo que decir a los invasores, es a los nicaragüenses mi reclamo, de un nicaragüense a miles de nicaragüenses, porque somos pendejos, cobardes, pusilánimes.

Nuestras leyes son las únicas voluntades para regir nuestro quehacer en la vida nacional. Tenemos al punto una Ley Electoral que en su título V, "de los Partidos Políticos", dice todo, y por ningún motivo tiene cabida William Walker ni la OEA, monigote de Walker, no es institución supranacional, no está por encima de nuestros mandatos internos. Con la llegada de un chileno a la secretaría general, personalidad de prestigio y capacidad, supuse que su rumbo cambiaría, pero lo que pinta con Nicaragua, es más de lo mismo o del pasado.

Venir William Walker a decretar la muerte política a un nicaragüense en libertad o en la cárcel, ya juzgado por nuestra justicia, es ser cabrón. Un PLC en marcha, es por ese preso, en la forma que haya sido, dígase lo que se diga, cualquier cosa, menos santo o asesino, le puso la gasolina al motor. El actual Presidente de la República salió del "dedazo" de ese preso que ahora odia con pasión, aunque vaya a misa los domingos, a lo mejor comulga, pero no perdona.

En mi criterio, hay un culpable único del comportamiento de Walter y señalo, acuso, al precandidato o candidato a Presidente de la República por la Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC), un partido conservador en extinción alrededor de un cacique con dinero. Se inventó la comedia de democracia, se estimuló la intolerancia, el ambiente de soberbia, triunfalismo, entregando la bandera de lucha a Walker para despojar del PLC a su único líder, se encuentre donde se encuentre, bastaría poner a prueba su calidad de líder auténtico. Conservador, el presidente actual, decir conservador es pensar en colonialismo, el libero-conservatismo nunca ha existido en Nicaragua, y en el pacto de la alianza se están sacando la madre por unos cuantos diputados.

Conózcase verdades. A principios del gobierno pasado (1997) estuve conversando con el mencionado candidato (ALN-PC) y su otro amigo en recepción en El Chile, cuando ambos andaban detrás del Presidente de entonces lamiendo suelas para que les incorporara a su gobierno, al poco tiempo aparecieron en el gabinete, así lo parieron en política, sin tradición ni experiencia.

Ahora, el candidato maldice al santo, pero quiere ser líder único del PLC, al cual antes de entrar al gabinete era desconocido en el ambiente político nacional, y sin antecedentes de haber dedicado un minuto, al menos, a la resurrección del PLC, nunca se le vio en el grupo que le costó la causa. Claro que luego de pasearlo por el gabinete anterior y actual, ya se considera un político de experiencia y capacidad, con arraigo popular, así de chiche (¿?). Esto se explica porque en política, como principio básico, no existen valores morales, unos son inmorales y otros menos, oportunistas siempre. Es fácil vivir a la caza para robar el trabajo de otros.

El candidato del pacto libero-conservador jamás debió haberse metido en el paraguas de William Walker para ganar una presidencia, y como patriota después de conocer la altanería y ultraje de Walker a la sociedad nicaragüense, debió separarse del gringo para buscar alternativas nítidamente criollas o renunciar para esperar mejores tiempos. Todo lo que ocurra en el período pre electoral 2006, como el daño al nuevo gobierno, cualesquiera que fuere, y daño a Nicaragua, por sobre todo, sólo habrá un culpable. El general J. Santos Zelaya dio un ejemplo de patriotismo, primero en Nicaragua, y se alejó del país, no permitió que el truco o motivo de su animadversión diera lugar a una ocupación del territorio nacional; también existió un Adolfo Díaz contador de empresas explotadoras de nuestras riquezas naturales, fue un pobre diablo.

Pregunto a los partidos políticos institucionales, alianzas y mini grupo, zancudos, oportunistas, etc., ¿cuál ha sido su reacción ante un bárbaro que ocupa nuestro territorio nacional? Ni un comunicado conjunto exigiendo respeto. Uno que otro diputado ha aparecido con comentarios gallo gallina por temor a ser castigado por el invasor. Así es nuestra clase política. Comenté en su oportunidad, en Bolivia en la campaña anterior a la de Evo, el embajador americano se quiso inmiscuir en política, y todos los partidos en competencia, en unidad, firmaron y parquearon al intruso con un comunicado rotundo.

¿Cuál ha sido la reacción de los flamantes poderes del Estado?, están como los cusucos en sus hoyos, sudando el miedo. Los representantes del pueblo, diputados en la Asamblea Nacional, debieron exigirle al Presidente declarar non grato al embajador norteamericano y desocupar el país en 24 horas, por ser delincuente en la patria nicaragüense, que violó nuestra Constitución y leyes fundamentales, así como normas elementales de la diplomacia. En ese ambiente, lo único que se conoce es la canallada del Ministerio de Relaciones, justificando la ocupación por unas cuantas monedas, como Judas. Un Presidente que lleva el cargo con dignidad, debió haber puesto de patitas en la calle a ese funcionario, a lo mejor, opina igual.

El Ejército, dice la Constitución, que es la institución armada para la defensa de la soberanía e independencia de Nicaragua, ¿qué le ha dicho al Presidente ahora que Walker viola nuestra Constitución, o es que equipos militares y otras ayudas echan por tierra nuestra soberanía?

¿Cómo reaccionó la juventud, generaciones y esperanzas del futuro? ¿cómo los basuqueros del 6% o sólo interesa su dinero, venga de donde venga, del invasor o del narcotráfico? ¿cómo los buseros que reclaman subsidios y lo demás no importan?, ¿cómo los sindicatos, las mujeres que demandan posiciones?, en fin, ¡triste indiferencia !

En mi criterio, un pueblo valiente y digno, que por ahora no lo es, debería estar en las calles presionando al Gobierno la declaratoria de non grato al embajador de los Estados Unidos de América. La presión sólo puede salir de quienes tienen hambre, desocupados, de quienes viven en zonas marginadas, La Chureca, etc. De políticos y clase media, nada puede esperarse.

Si la presión no diera resultados inmediatos, que siga un paro indefinido en toda la República hasta que desocupe el territorio este invasor. La patria primero para tener un pedacito de tierra en donde vivir en libertad, sin injerencia de Walker. Admiro a los Estados Unidos de América, una democracia de leyes y justicia, pero en base a respeto mutuo; jamás voy a aceptar que venga a mi casa, hogar y en unión de mi familia, nos ultrajen, nos traten como perros.


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