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Maestros guatemaltecos logran censura parlamentaria de ministra

None | 22 de Febrero de 2006 a las 00:00

Guatemala (Prensa Latina) – Maestros guatemaltecos celebran desde el martes el voto de falta de confianza emitido por el Congreso de la República contra la ministra de Educación María del Carmen Aceña, criticada por impulsar una política neoliberal.

Con el grito de "si se pudo", miles de docentes concentrados en los alrededores de la sede del Parlamento recibieron la noticia de la medida, la cual obliga ahora a la titular de Educación a presentar su renuncia al presidente Oscar Berger.

Joviel Acevedo, dirigente magisterial, calificó de victoria para los educadores la votación en el Congreso, en el cual Aceña recibió censuras por su programa de reformas, derrochar fondos públicos en publicidad y mala utilización del presupuesto. Acevedo declaró que la lucha continuará hasta lograr una respuesta positiva al pliego de 18 reivindicaciones presentado al gobierno y que incluye reparación de los centros de enseñanza y aumentos salariales. También exigen retomar las direcciones de la educación plasmadas en la Constitución, en la que se establece su carácter público, gratuito y universal.

En ocasión de conocerse el voto de desconfianza de 85 de 158 diputados, Aceña declaró que presentará su carta de renuncia al presidente, como establece la ley, y éste decidirá si la confirma en el cargo. En tal caso tendrá que volver al Congreso y se abrirá un nuevo compás de espera hasta determinarse si las bancadas opositoras logran reunir los 105 votos necesarios para su definitiva separación del puesto.

Aceña es rechazada por los maestros a causa de un proyecto de reformas educativas, cuyo contenido nunca se consultó con los trabajadores del sector, y que lesiona históricas conquistas laborales y sociales. Los docentes consideran también que la reestructuración propuesta por la ministra incorpora elementos mercantilistas a este servicio público y traslada a las comunidades y empresas privadas parte de las responsabilidades del Estado en materia educativa.

Maestros felices

Tomado del diario Prensa Libre de ciudad de Guatemala

¡Sí se pudo!, era la consigna de cientos de maestros que por más de ocho horas protestaron ayer frente al Congreso, para exigir el voto de falta de confianza contra la ministra de Educación, María del Carmen Aceña, su destitución del cargo, y que el Gobierno divulgue el contenido de los cambios a las leyes del ramo.

Con gritos, pitos, aplausos y cantando el Himno Nacional, cientos de docentes expresaron anoche su satisfacción por la decisión del Congreso de dar el voto de falta de confianza en contra de Aceña.

"Este voto de falta de confianza es a favor de la niñez", expresó Joviel Acevedo, dirigente de la Asamblea Nacional del Magisterio (ANM), al conocer la decisión de 88 legisladores.

"Continuaremos nuestra lucha por mejorar la educación. Exigimos la destitución de la ministra, ya que hemos visto que ha actuado con prepotencia, a favor de los empresarios, ocultando información y privatizando la enseñanza", agregó.

Al respecto, cientos de maestros como Edna S., de Quetzaltenango, quien pidió no revelar su nombre completo, por temor a represalias, indicaron que están dispuestos a continuar con las protestas hasta que se dé cumplimiento a todas sus demandas.

"¡El que no salte, es conejo!" y "¡Con la ministra Aceña, la educación se está haciendo leña!", gritaban los docentes, en su mayoría mujeres de la provincia, quienes llegaron desde las 8 horas a la Plaza de la Constitución, en autobuses extraurbanos y camiones. "¡Estamos inconformes con el trabajo de la ministra, porque nos impone cambios sin haberlos consensuado!", exclamó María Elizabeth, educadora de Santa Cruz del Quiché.

Julio Solano, del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG), reiteró: "Sólo dialogaremos por medio del Juzgado Cuarto de Trabajo, o bien con la mesa limpia; es decir, cuando sea destituida la ministra". Dirigentes magisteriales lamentaron también que al menos un millón de niños se hayan quedado sin recibir clases ayer, debido a la protesta, y responsabilizaron al Gobierno del atraso.

María del Carmen Aceña, ministra de Educación, presentará este miércoles su renuncia al presidente Óscar Berger. Las presiones que grupos de maestros ejercieron sobre legisladores integracionistas consiguieron que 11 de los 14 integrantes de ese grupo aportaran ayer los votos requeridos para declarar la falta de confianza.

Berger sigue apoyando a su ministra

El presidente Óscar Berger y el vicepresidente Eduardo Stein reiteraron su respaldo a Aceña y anunciaron que rechazarán la decisión del Congreso. Berger dijo que confía en la capacidad de Aceña para dirigir esa cartera, y adelantó que rechazaría el voto de falta de confianza.

Stein comentó que a pesar de que la interpelación es parte de la democracia, debería de ser un instrumento para la gobernabilidad del país, y no para perseguir fines personales o políticopartidistas. "Nos entristece que se haya recurrido hasta a insultos y señalamientos que no son parte de una interpelación. (...) Y que se cuestionara una normativa que ni siquiera ha llegado al pleno", aseguró Stein.

Después de tres semanas de interpelación, promovida por la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), 88 diputados rechazaron con su voto la gestión de Aceña, y convirtieron a la funcionaria en la primera en recibir esta sanción política durante la administración de la Gran Alianza Nacional (Gana). Los integracionistas recibieron en horas de la mañana la visita de docentes que les pidieron apoyo.

Tras varias horas de presiones, el citado bloque tuvo que dejar de lado sus acercamientos con el bloque oficial y se pronunció, junto a la UNE, el Frente Republicano Guatemalteco (FRG) y el Partido Patriota, a favor de que Aceña renuncie al cargo.

"Los integracionistas damos el voto de falta de confianza porque se ha negado una mayor y mejor inversión en la educación", argumentó Pedro Palma Lau, miembro de ese grupo.

La Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), Encuentro por Guatemala, Bien, Democracia Cristiana Guatemalteca y algunos independientes también le dieron el voto de falta de confianza. "No hay una política educativa nacional", opinó Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala.

El voto contra Aceña pone en jaque las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso. Si Berger rechaza la renuncia de Aceña, ésta tiene, a partir de ayer, ocho días para regresar al Congreso y pedir a los diputados que le escuchen de nuevo. Si continúa sin convencer a los legisladores, entonces se debe de ratificar el voto de falta de confianza, pero esta vez con mayoría calificada, es decir, 105 votos.

El unionista Pablo Duarte señaló que esta interpelación no dejará nada, porque cuando Aceña regrese con el respaldo presidencial, el pleno no tendrá los 105 votos necesarios para obligarla a dejar el cargo.

Raúl Robles, jefe de bancada de la UNE, dijo que estaban satisfechos con los resultados de la interpelación. "Demostramos que hay anomalías y mala administración en ese ministerio".

Iván Arévalo, del FRG, indicó que los logros de Aceña se pueden resumir en la Becatón, para dar empleo a la empresa privada, y en la maratón del lápiz.

En defensa de la funcionaria y en nombre de la Gana, se pronunció Oliverio García Rodas, quien aseguró que ella ha hecho un trabajo honesto.

Desde los gobiernos democráticos, sólo Alfredo Tay Coyoy, ministro de Educación durante el gobierno del presidente Ramiro de León, recibió un voto de falta de confianza, que no fue ratificado.

Aceña dice que está tranquila

María del Carmen Aceña se mostró tranquila y segura del apoyo del Ejecutivo a su gestión, al abandonar el pleno del Congreso, tras concluir su interpelación. La funcionaria indicó que presentará su renuncia al presidente Berger, y si éste la rechaza, está dispuesta a regresar al Congreso a presentar nuevos argumentos a los diputados, para demostrar que puede continuar en el cargo.

"El presidente me ha manifestado su apoyo, y me siento tranquila", aseguró la funcionaria. Aceña señaló que está abierta al diálogo, y defendió las políticas impulsadas en el Ministerio de Educación. Al terminar la fase de respuestas ante los legisladores, la ministra se refugió en la oficina de la Presidencia del Congreso, a la espera de que los diputados debatieran y le dieran el voto de falta de confianza.

Aceña estuvo resguardada en todo momento por un numeroso grupo de elementos de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad de la Presidencia (Saas).

Se hicieron 20 preguntas básicas y 152 adicionales. La interpelación se inició el 2 de febrero. Aceña llegó al Congreso acompañada de unos 10 asesores. En la última jornada de la interpelación, los diputados lucieron sus mejores discursos.


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