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DE LA DIÁSPORA LATINOAMERICANA

None | 10 de Marzo de 2006 a las 00:00

Remesas de guatemaltecos en el extranjero aumentan en 22%

Guatemala - El envío de remesas de guatemaltecos residentes en el exterior en febrero pasado registraron un incremento del 22% en relación con el mismo período del año pasado, al sumar 254,7 millones de dólares, informó este viernes el Banco Central.

Los envíos totalizaron 503,70 millones de dólares en enero y febrero para superar los 413,23 millones de los dos meses de 2005, lo cual supera las proyecciones de un crecimiento del 10% durante los 12 meses establecido por las autoridades monetarias.

El Banco Central prevé que los recursos provenientes de las remesas durante el 2006 será de unos 3.500 millones de dólares, superior a los 2.993 millones de 2005, tomando en cuenta el crecimiento que este rubro ha tenido durante los últimos años.

Las remesas son enviadas principalmente por los emigrantes residentes en Estados Unidos, donde viven 1,2 millones de guatemaltecos, el 60% de ellos en condición de indocumentados.

En 2004 el monto enviado por guatemaltecos en el exterior llegó a 2.550,6 millones de dólares, en 2003 fue de 2.106,5 millones y en 2002, de 1.579,3 millones de dólares, según las cifras guatemaltecas.

República Dominicana no aprovecha las oportunidades de las remesas

Por: John Authers (Financial Times)

María es una empleada doméstica que trabaja para una de las familias más acaudaladas de Santo Domingo. Su esposo Julio trabaja en restaurantes de Washington, y envía dinero para ayudar a su esposa y a sus dos hijos, así como también a su madre.

María recibe sus envíos cada mes en la forma de un paquete de billetes de dólares, que llegan en manos de un mensajero. Tomar dólares y llevarlos a domicilio es un gran negocio en la isla. Después de recibirlos, María se dirige a una de las oficinas de Western Union para cambiar sus dólares por pesos.

"Esto es muy importante para mi", dice. "Con esto pago las cosas de los niños, pago la luz y el teléfono y el agua, mi celular, las guaguas públicas y la comida. Todo. Este dinero paga todo lo que necesitamos".

A Julio no le gusta vivir en Estados Unidos, dice su esposa, y encuentra su trabajo brutalmente duro. Pero María explica que "la gente seria se fuerza a trabajar para garantizar su futuro. Es una inversión en el futuro de su familia. Esperamos que haya más oportunidades para nuestros hijos, que ya son estudiantes universitarios".

María es un caso común. La segunda ciudad más importante de República Dominicana, le dirá cualquier dominicano, no está en la isla La Hispaniola, sino en la isla de Manhattan. Más de un millón de los nueve millones de dominicanos que hay en el mundo viven fuera de su país, y la mayoría de estos están congregados cerca de la punta norte de Manhattan, en Nueva York. Muchos otros se han establecido a lo largo del corredor del noreste estadounidense, en Boston, Washington DC, entre otros lugares.

La disgregación se ha convertido en una potente fuente de intercambio internacional. Los dominicanos reciben más de US $2.7 billones de sus parientes en Estados Unidos el año pasado -el equivalente al 14 por ciento del Producto Interno Bruto- , y la tendencia es a que las cifras sigan subiendo. Con la excepción del El Salvador, donde las remesas de inmigrantes también representan el 14 por ciento del PIB, estos números hacen de Dominicana, por mucho, el país más dependiente de EE.UU. en América Latina.

Hay mucha gente como María para quienes las remesas son la diferencia entre tener que trabajar o ir a la escuela. Es por esto que la mayor parte de los dólares de la diáspora se están invirtiendo en capital humano.

República Dominicana, sin embargo, no está aprovechando la oportunidad que ofrecen las remesas de convertirse en un motor de crecimiento. En El Salvador, los clubes de inmigrantes han construido estadios de fútbol y reparado puentes.

En México, que recibió US $20 billones el año pasado, se dispusieron fondos federales para ayudar a canalizar las remesas hacia proyectos como arreglo de carreteras, mejoramiento de los sistemas de agua potable en barrios pobres, mientras que los inmigrantes mexicanos pueden sacar una hipoteca mexicana y ahorrar para crear allí un fondo de pensiones. Nada como esto existe en República Dominicana. En lugar de ello, el dinero se dedica casi enteramente a mantener la subsistencia de familias.

De acuerdo a Lenora Suki, del Instituto de la Tierra de la Universidad Columbia, que ha hecho un estudio sobre las remesas hacia República Dominicana para el Banco Interamericano de Desarrollo, las razones de que esto ocurra son en gran parte culturales e históricas. "La migración dominicana está altamente concentrada, y tienen redes sociales muy activas", dice. "En segundo lugar, muchas de las compañías que operan en el corredor del noreste son compañías dominicanas con vínculos muy fuertes con sus comunidades".

"Y en tercer lugar, desde una perspectiva humana, los dominicanos están dentro de los grupos latinos con menores niveles de educación. Así que es mucho menos probable que la gente sienta la necesidad de utilizar instituciones financieras alternas, y generalmente la gente envía su dinero a través de compañías que le son recomendadas por amigos o familiares". Freddy Ortiz, presidente de la Asociación Dominicana de Compañías Remesadoras, dice que la influencia de los agentes de remesas independientes en EE.UU. es crítica.

"El agente en Nueva York gana más cuando lo hacen en dólares, no en pesos", explica.

Añade que los arreglos son "realmente poco convenientes" para las compañías remesadoras dominicanas, que deben de comprar diariamente millones de dólares en efectivo. No hay ningún sistema de cuentas en dólares en la isla. En lugar de esto, deben de contratarse transportes seguros para mover el dinero entre las 560 sucursales de las cuatro compañías remesadoras más grandes establecidas en el país.

Por comparación, el flujo de dinero hacia otras naciones que también reciben muchas remesas es hecho casi exclusivamente de manera electrónica. También tienden a ser sumas de dinero mucho más grandes. El envío promedio hacia México o El Salvador es de US $300. Los dominicanos mandan a sus casas menos de US $200 cada vez, en parte, dice Suki, porque le están enviando a un mayor número de personas.

Los bancos comerciales grandes han hecho un gran esfuerzo por entrar a otros mercados de la región, pero el sistema bancario dominicano se mantiene dominado por las agencias de remesas y los couriers. Según Suki, el sistema se ha desarrollado de una manera que excluye a los bancos, y es difícil que estos encuentren una manera de entrar, aunque algunos parecen estar buscando expandirse hacia la comunidad dominicana en EE.UU. comprando agencias de remesas.

La muy costosa supervivencia del sistema dominicano ha tenido ayuda de la Ley Patriótica, que se aprobó luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre, para apretar las leyes de lavado de dinero. Esto ha tenido poco impacto en el resto de la región, dominada por grandes bancos con enormes departamentos creados para dar cumplimiento a las regulaciones. Le ha hecho la vida más difícil a las compañías pequeñas tratando de entrar en el negocio de enviar dinero a Dominicana.

Cancilleres se reunirán en Guatemala para hablar de migración

Guatemala - Los ministros de relaciones exteriores de Centroamérica, México, República Dominicana y Ecuador, se reunirán el próximo 15 y 16 de marzo en el país para discutir el tema de la construcción del muro de 1.126 kilómetros planteada por Washington.

Queremos definir una postura en común en donde expongamos a Estados Unidos la visión conjunta de nuestros países y lo que representan el trabajo de los migrantes para la economía tanto de ellos (Estados Unidos) como la nuestra " dijo en conferencia de prensa el ministro de relaciones exteriores Jorge Briz.

Contrario a otras ocasiones en donde los pronunciamientos en contra de esta ley han sido duros, durante la conferencia Briz dijo que no se han dado tantos resultados con las posturas beligerantes. "Sabemos que Estados Unidos tiene sus normas y por eso nuestra propuesta será integral" dijo Briz.

Guatemala solicitó desde el año pasado a Estados Unidos la extensión del programa que otorga estadía y permiso de trabajo temporal (conocido como TPS por sus siglas en inglés) para sus ciudadanos pues asegura que tras la catástrofe provocada por las bandas periféricas del huracán Stan, las remesas que envían los guatemaltecos desde Estados Unidos son más necesarias que nunca.

Las economías de los países que harán la petición dependen de las remesas que envían sus migrantes en Estados Unidos. Guatemala cerró 2005 con más de 3.000 millones de dólares, en el caso de El Salvador, fueron 2.800 millones de dólares. En tanto que los mexicanos enviaron 20.000 millones de dólares.

La reunión tendrá como sede la ciudad colonial de Antigua Guatemala y hasta el momento los ministros de Centroamérica, México, Republica Dominicana y Ecuador ya han confirmado su asistencia, se espera que otros países se sumen a esta reunión.


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