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Irak: La prensa, las torturas, los soldados, los gobernantes

None | 5 de Diciembre de 2005 a las 00:00

La guerra de Bush contra la prensa

Por Robert McChesney, Presidente fundador de Free Press. Mas información: http://www.freepress.net/presswar. Servicio Informativo "Alai-amlatina". Agencia Latinoamericana de Informacion – ALAI

Chicago – El gobierno estadounidense está librando una guerra contra las prácticas y estándares periodísticos que son el sustento, no solo de una prensa libre, sino de nuestra democracia. El Cuarto Poder se está doblegando bajo el asalto sin precedentes de la Casa Blanca, diseñado para intimidar, manchar y desacreditar el periodismo investigativo; y para que el presidente y sus allegados políticos puedan mentir con impunidad.

Free Press acaba de publicar un informe que demuestra el alcance y la intensidad del asalto de la administración a la libertad de prensa. La lista creciente de ataques a la prensa es realmente asombrosa:

Infiltración de la radiodifusión pública

Los partidarios de la Casa Blanca al interior de la Corporación para la Radiodifusión Pública (CPB, por sus siglas en inglés) han lanzado una cruzada para convertir a PBS, NPR y otros medios públicos en portavoces oficiales. El mandato de Kenneth Tomlinson en la CPB se caracterizó por hechos como el ataque a periodistas, tal el caso de Bill Moyers, quien se atrevió a sacar al aire voces disidentes o a preparar informes investigativos sobre la administración.

El objetivo de Tomlinson claramente apuntaba a enviar un mensaje de advertencia a todas las emisoras públicas, para que sus administradores tengan cuidado con el tipo de periodismo investigativo que pudiera exponer las irregularidades de la administración Bush. Tomlinson renunció en desgracia, pero dejó un reparto de cómplices para que cumplan con su cruzada partidaria. Y hasta ahora no sabemos hasta qué punto Karl Rove y otros en la Casa Blanca orquestaron sus esfuerzos.

La fabricación de noticias falsas

Bajo directrices de la administración Bush, por lo menos 20 agencias federales han producido y distribuido decenas de "video-boletines noticiosos", a partir de un fondo extraoficial de $254 millones, creado con dinero de los contribuyentes para fabricar propaganda. Estos reportajes falsos y engañosos han sido difundidos en canales de televisión en toda la nación, sin advertir que fueron preparados por el gobierno, y no por periodistas locales.

Los segmentos -que aclaman los "éxitos" de la administración, promovieron su versión polémica en temas como el reingeniería de Medicare (seguro de salud), y pusieron en primer plano a norteamericanos que "agradecían" a Bush- en repetidas ocasiones han sido etiquetados como "propaganda encubierta" por los investigadores de la Contraloría del Gobierno.

Soborno a periodistas

La administración ha pagado a comentaristas para que le alaben. En el curso de este año, el comentarista de televisión Armstrong Williams embolsó $240.000 -dinero de los contribuyentes- para elogiar las políticas de educación de Bush. Desde entonces se ha descubierto a otros tres periodistas a sueldo del gobierno; y Williams admite que él no tiene "la menor duda" que otros asalariados de Bush sigan andando sueltos.

La administración incluso ha exportado estas tácticas. Según el Los Angeles Times, los militares de EE.UU. están pagando en secreto a los periódicos iraquíes para que publiquen los reportajes escritos por tropas americanas.

Mentiras sobre la guerra en Irak

La Casa Blanca consideró la batalla por la opinión pública doméstica como uno de los frentes principales de la guerra en Irak. Con la ayuda de un entorno mediático dócil, la verdad se convirtió en la primera baja en su campaña para obtener el respaldo ciudadano. Pero lejos de admitir sus mentiras y desinformación, la administración sigue atacando a quienes divulgan la verdad.

Como Frank Rich escribió recientemente en el Nueva York Times, la telaraña tejida por la administración "de semi-verdades y falsedades utilizadas para vender la guerra, no ocurrió por accidente; fue debidamente diseñada y después impuesta al público mediante una operación de relación pública hilvanada prolijamente para tal propósito en la Casa Blanca."

Eliminación del disenso en los medios del establishment

Bush ha evitado en lo posible las ruedas de prensa tradicionales, suprimiendo uno de los principales espacios para exigir la rendición de cuentas al ejecutivo. En las raras ocasiones cuando se dignó encontrar a reporteros, los asesores presidenciales convirtieron las ruedas de prensa en parodias, al acreditar al derechista Jeff Gannon como "periodista" –su profesión era la de acompañante masculino-, entre los reporteros, para luego dejarle plantear las preguntas cuando surgían temas delicados.

Han logrado efectivamente silenciar a reporteros serios, como la veterana periodista Helen Thomas, estableciendo que ni el Presidente ni sus asesores respondan a quienes los interpelen. Y han establecido una jerarquía para los periodistas que buscan entrevistas con funcionarios de la administración, que favorece a los medios que dan una cobertura favorable a la Casa Blanca.

Vaciamiento de la Ley de Acceso a la Información

La administración ha desechado la aplicación de la Ley de Acceso a la Información y hace más difícil para que los reporteros puedan cumplir con su labor, al negarse a cooperar, aun con los pedidos más simples, de proporcionar comentarios y datos de las agencias estatales. Esto es parte de una serie de restricciones en el acceso a la información, por lo que para los periodistas se torna prácticamente imposible poder cubrir extensas áreas de la actividad gubernamental.

Consolidación del control de los medios

La administración sigue haciendo causa común con las corporaciones de radiodifusión más poderosas, en un esfuerzo por reescribir las leyes de propiedad de una manera que favorezca el control monopólico de la información. La Comisión Federal de las Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) anunciará próximamente planes para reformular las reglas de la propiedad -podría ser tan pronto como febrero- con miras a desatar una nueva ola de consolidación mediática corporativa. Los cambios en las regulaciones que la administración quiere introducir, asestarían un golpe mortal al reportaje local y restringiría aun más la labor periodística.

En un veredicto famoso de 1945, el Juez de la Corte Suprema, Hugo Black, dijo que "la Primera Enmienda se basa en la presunción de que la difusión más amplia posible de la información de fuentes diversas y antagónicas es esencial para el bienestar del público, que una prensa libre es una condición de una sociedad libre". Es decir, una prensa libre es la condición indispensable de la Constitución Americana en su conjunto y de su experiencia como República.

La defensa de nuestra prensa

El daño que ya está hecho se refleja en la caída en picado de la confianza del público en los reporteros y en el flujo implacable de mentiras que sale desde la Casa Blanca a los noticieros mediáticos.

Esta crisis puede atribuirse en parte a la falta de las grandes corporaciones mediáticas y de ciertos periodistas en el cumplimiento de las responsabilidades básicas de la prensa en una sociedad democrática. Pero el asalto sistemático de la administración Bush a la prensa libre también tiene la culpa. Esta administración ha ido mucho más allá de las maniobras cínicas de las administraciones anteriores, al implementar un plan para desbaratar el periodismo y erosionar las libertades civiles.

Free Press ha lanzado una campaña no-partidaria para defender a la democracia ante esta guerra a la diversidad e independencia de los medios. La campaña ejercerá presiones de movilización y cabildeo para la implementación de políticas que obliguen a nuestros dirigentes a rendir cuentas y para asegurar que los abusos a la libertad de prensa no se repitan con ésta ni con futuras administraciones.

Un soldado raso norteamericano fugitivo relata las atrocidades de guerra de Iraq

Por Jeff Riley, World Socialist Web Site. Texto original en inglés: www.wsws.org/articles/2005/nov2005/sold-n15.shtml Traducido para Rebelión por Sinfo Fernández

Hace dos años, tras presenciar en directo las atrocidades llevadas a cabo por los militares estadounidenses durante la invasión y ocupación de Iraq, el soldado raso Joshua Key prefirió convertirse en un desertor del ejército estadounidense antes que volver a incorporarse a filas en una guerra criminal.

Key está ahora en Canadá con su mujer y sus cuatro niños, donde se ha unido a un número cada vez mayor de soldados estadounidenses que han llegado hasta ese país intentando acogerse al estatuto de refugiado.

Habló con WSWS en Toronto, poco antes de mudarse con su familia a Gabriola Island, en la Columbia británica, donde se encuentran viviendo en la actualidad.

A finales de noviembre de 2003, cuando regresó a Fort Carson, Colorado, con un permiso de dos semanas, Joshua Key ya había tomado la decisión de no volver a la guerra en Iraq. Tras siete meses en ese país, no quería seguir participando en lo que describe como crímenes contra el pueblo iraquí, pueblo que considera a los militares estadounidenses como una fuerza de ocupación ilegal y no deseada.

Escapó de la base junto a su mujer y sus tres pequeños y tuvo que permanecer durante catorce meses escondiéndose del ejército y de que le aplicaran la condena por desertor antes de poder llegar hasta Canadá.

Nacido en 1978 en Guthrie, Oklahoma, Joshua Key creció en un rancho y soñó con ser soldador, pero no tuvo dinero para conseguir el diploma en la escuela correspondiente. Encontró a su futura mujer, Brandi, a la edad de 18 años y tenían dos niños, y otro más que venía de camino, cuando en febrero de 2002 se encontró con un reclutador del ejército. Los reclutadores le prometieron que le asignarían tareas como constructor de puentes en una unidad que no se desplegaría y le aseguraron que nunca se vería metido en combate.

Key comprendería más tarde que los reclutadores sabían exactamente qué cosas tenían que decirle, manipulando su falta de seguridad en un empleo y la carencia de asistencia social para él y su familia. Al tomar en serio las seguridades que le dieron – que nunca enviarían al padre de tres pequeños a combatir y que podría adquirir las habilidades y técnicas que necesitaba para su trabajo- pensó que unirse al ejército era una buena decisión.

A finales de mayo de 2002, Key se marchó a Fort Leonard Word, en Missouri, para entrenarse y después de nueve semanas le estacionaron en Fort Carson, Colorado, en una unidad de despliegue rápido con la 43 Compañía de Ingenieros de Combate. Para cuando llegó, las tropas estaban preparándose ya para embarcarse rumbo a Kuwait en previsión de la invasión de Iraq.

"Tuve inmediatamente la sensación de que, a pesar de sus promesas, iban a enviarme a combatir. Fui uno de los primeros en salir de mi base tan pronto como empezaron a desplegar gran número de tropas hacia Kuwait y acabé llegando a Iraq un mes después de la invasión, en abril de 2003", recordó Key.

"Estaba en la 43 Compañía de Ingenieros de Combate, Regimiento de la Caballería Blindada. Formábamos parte del ejército, por lo cual podían situarnos donde quisieran. Nuestro tarea principal, así creíamos que iba a ser, consistiría en limpiar de minas y explosivos. Pero una vez sobre el terreno, no nos dedicaron a eso en absoluto. Nunca nos habían entrenado sobre cómo asaltar casas y establecer controles de tráfico, o como imponer toques de queda por las ciudades y hacer que funcionaran, pero eso fue lo que nos pusieron a hacer. Al llegar habíamos confiado en que la guerra se hubiera terminado ya porque eso era lo que se oía. Nos dijeron que íbamos a ir a Ramadi, una ciudad de 300.000 habitantes. Al parecer, allí sólo había un pelotón del 82 de Aerotransportados y nos enviaban para mantener el control de la ciudad."

Key explicó que a todos se les había dicho que el pueblo iraquí daría la bienvenida a las tropas estadounidenses con los brazos abiertos, uno de los puntos centrales de la propaganda anterior a la guerra de la administración Bush. Al igual que la existencia de las armas de destrucción masiva, nos dimos cuenta rápidamente que todo era mentira.

"Al principio, cuando llegamos, era difícil deducir por las expresiones de sus caras qué pensaban los iraquíes – mucha gente salía de sus casas y se quedaban parados allí cuando pasábamos", recordó Key.

"Pero entonces supimos que cuando Sadam estaba en el poder, si sus militares pasaban por una ciudad, todo el mundo debía salir fuera y rodearles y vitorearles; si no lo hacían así, sus gendarmes entraban en las casas y les hacían saber lo que era bueno. Era obligatorio que la gente saliera fuera y les aclamara y aplaudiera. Por eso, llegó un momento en el que comprendimos que la gente salía a la calle por obligación. Así, al encontrarles fuera de sus casas cuando atravesábamos la ciudad, era porque no querían que les pasara nada ni a ellos ni a sus hogares. Era debido al hábito de años de tener que aplaudir y vitorear. Pero ahora en sus rostros sólo se ve cólera."

La rabia del pueblo iraquí fue creciendo con los extendidos y al parecer indiscriminados asaltos a sus casas, ejecutados de forma rutinaria con fuerza y violencia. La denominada ‘inteligencia’ que escogía como objetivos determinadas casas, dijo Key, se equivocaba casi siempre.

"¿Saben?, [la inteligencia] nunca acertaban", dijo Key. "Podía ocurrir algo tan sencillo como una boda – para el pueblo iraquí es una tradición disparar los rifles al aire cuando alguien se casa-, han estado haciendo eso desde hace Dios sabe cuantos años. Así que, de repente, te encuentras con que una Fuerza de Reacción Rápida [QRF, en sus siglas en inglés] llega y empieza a asaltar una casa; y tu comandante se vuelve loco porque allí no encuentra nada y no se le ocurre otra cosa que acordonar todo el barrio y empezar a asaltar todas las casas."

"Las casas eran habitualmente asaltadas a medianoche o en la madrugada, casi siempre en la oscuridad," continuó Key. "La mayoría de las veces llegábamos en vehículos civiles. Conducíamos hasta una determinada dirección. Si la puerta era de madera, la rompíamos simplemente de una patada. La mayoría de las veces colocábamos explosivos C-4 y volábamos la puerta principal. Nos lanzábamos adentro y la gente corría y lloraba -reconozcamos que es un tanto traumático ver que dinamitan la puerta de tu casa con cargas de C-4 en medio de la noche- y normalmente éramos seis o siete los que llevábamos a cabo el asalto." (1)

"Vas registrando habitación por habitación obligando a todo el mundo a tirarse al suelo a punta de pistola." Añadió Key. "Entonces esposas a los hombres y te los llevas para la puerta. Dicen que sólo hacemos eso con los varones a partir de una determinada edad, pero generalmente se hace con todos los varones que haya en la casa sin importar su edad. Se coge a muchachos de trece y catorce años y se les esposa y se les lleva hasta un pelotón que está esperando fuera de la casa. Les arrojan en la parte de atrás de un camión de cinco toneladas y quién sabe lo que puede sucederles a partir de ese momento".

"Mantienen detenida a la gente durante largo tiempo antes de que puedan volver a ver de nuevo a sus familias y puedo decir que nunca vi que nadie regresara y de forma categórica afirmo que yo nunca devolví a nadie a su casa. Hay decenas de miles de detenidos hacinados en las cárceles sin razón alguna. Destrozan a las familias campesinas que dependen de los hombres para sobrevivir dejando solas a las mujeres para que se apañen como puedan.

La violencia contra las tropas estadounidenses en Iraq empezó a registrar una escalada dramática tras los primeros meses de la invasión, como consecuencia directa de las acciones de las fuerzas estadounidenses contra el pueblo iraquí.

Key explicó: "No había mucha violencia al principio. Llegué a Iraq el 27 de abril de 2003. Estábamos en Ramadi y durante el primer mes apenas hubo problemas. De vez en cuando algún incidente con armas pequeñas de fuego, pero no había ataques con mortero ni juegos de rol a diestro y siniestro, quiero decir que había calma real. Pero entonces empezaron a traer a soldados sin experiencia – trasladan a la gente todo el tiempo, por eso nunca sabes qué es lo que estás haciendo. Todos tenían las mismas tareas, asaltar casas, patrullar y establecer controles de tráfico, y todo el tiempo disparando a civiles iraquíes en el transcurso de sus acciones."

Continuó, "Entonces empiezas a ver que la gente se está poniendo muy nerviosa. Cuando llegamos al país nos dijeron que si nos sentíamos amenazados, disparásemos y eso es lo que muchos hacían. Todos escuchábamos historias sobre pelotones donde los soldados disparaban a la gente durante los asaltos, en las calles, en los barrios, por la simple razón de que alguien podía haber lanzado una piedra. Bien, los comandantes dicen que si no puedes distinguir la diferencia entre una piedra y una granada, sigue adelante y dispara. Personalmente puedo distinguir la diferencia y no me parecía bien disparar. Quiero decir…, veamos…, si no puedes controlar una situación en la que te lanzan una piedra, entonces hay algo que no va bien. Con eso sólo hemos conseguido que el pueblo iraquí nos odie un poco más cada día."

Los puntos de control, o los controles de tráfico, donde tantos civiles inocentes han muerto, es otro punto de inflexión de la violencia militar contra el pueblo iraquí. Key recordó un punto de control donde él estuvo y en el que los soldados estadounidenses sólo hacían señales en el aire con la mano para conseguir que la gente se parara. Explicó cómo tuvo que sacar de un coche a un muchacho herido al que su pelotón había disparado por no parar cuando se lo indicaron.

"Abrieron fuego sobre el coche porque nos habían dicho que lo hiciéramos así," Key explicó. "En lugar de pararse a pensar durante un segundo, ‘Hey, esto es un infierno, sólo parecen un hombre y un niño – sólo trata de contenerte hasta que lleguen aquí’, disparan sobre ellos. Y luego tienes que sacar los cuerpos del coche y evacuar a los heridos al hospital y sabes que son tan sólo gentes inocentes."

La víspera de su despliegue, Joshua Key habló en profundidad con su mujer Brandi acerca de la guerra en Iraq. Sentía amargura por el engaño de los reclutadores, pero intentaron hacer todo lo que pudieron para racionalizar lo que estaba ocurriendo. Tragándose la información sobre la guerra, llegaron a la conclusión de que había en efecto terroristas y armas de destrucción masiva en Iraq. Brandi apoyó que fuera a la guerra, diciéndole a Joshua que volviera sano y salvo tan pronto como pudiera. Y Joshua se fue a la guerra pero su opinión sobre la misma cambió casi desde el mismo momento en que pisó suelo iraquí.

¿Cuándo vamos a volver a casa?

"Incluso desde el primer mes sentí que no debíamos estar allí y mi única preocupación –y la preocupación de la mayoría de los chicos que conocí- era saber cuándo íbamos a regresar a casa," explicó Key. "Y entonces nos encontramos con que cada día nos atacaban – y también durante la noche con morteros. Era un infierno y no podíamos ni dormir.

"Y vas viendo que gente que conoces resulta herida y que algunos incluso se están disparando en un pie para conseguir volver a casa. Por eso empiezas a preguntarte, ‘¿qué estoy haciendo aquí?’ Obviamente, no tienen armas de destrucción masiva, si no las habrían utilizado contra nosotros – todos pensábamos lo mismo."

Key continuó, "Con todo el mundo buscando esas armas y no las puede encontrar nadie… Y todo lo que estamos escuchando sobre lo bien guardados que están los campos petrolíferos y que es realmente esa la principal preocupación de EEUU. Y ves que el pueblo iraquí empieza a manifestarse y te mandan allí para reprimirles, y cuando llegas todos se están cagando en el gobierno de EEUU.

"Pero ellos se cagan en ti porque tu eres para ellos el gobierno estadounidense, aunque sólo seas un soldado que hace lo que le han dicho que haga. Y te preguntan, ¿por qué nos habéis traído este infierno? ¿Por qué monopolizáis nuestra benzina [gas]?. Y me gustaría decirles la verdad: ‘Estamos aquí para quitaros vuestro petróleo, para rapiñar todos vuestros recursos naturales;’ y sobre la pregunta ‘¿hasta cuándo vais a estar aquí?, decirles, nos vamos a quedar para siempre.’ Por supuesto, se supone que no puedes decir eso, pero eso es lo que yo quería decir todo el tiempo."

Key resumió la rápida transformación de sus puntos de vista sobre la guerra – y el de otros soldados:

"Al principio, no me importaba si iba a morir o no porque pensaba que iba a morir por algo – vas a morir porque tu país está en guerra y hay que cargarse a Sadam Husein," dijo. "Era un dictador y piensas que es una situación similar a la que protagonizó Hitler. Pero cuando te hundes en esa situación –en las mentiras-, empiezas a volverte loco. Tus amigos van cayendo heridos y entonces empiezas a pensar, ‘Tío, si muero por esto, ¿por qué estoy muriendo realmente?’

"Y todo el mundo pregunta lo mismo, ‘Si muero aquí, ¿por qué infierno estoy muriendo?’ Bien, íbamos a morir por la codicia del Presidente Bush. Para que las empresas de sus amiguetes pudieran medrar en Oriente Medio. Y llegó un punto en que decidí que no iba a morir por ese motivo y que tampoco iba a ir a prisión por eso."

"La mayoría de los Joes sienten así," Key continuó, "al menos los que tienen conciencia – la mayoría de los chicos como yo hasta el rango de E-5, y después todo es político. Para los oficiales es su trabajo, pero incluso algunos se sentían como nosotros.

"En una ocasión tuve un jefe de pelotón que era un sargento que iba a ser promovido pronto a sargento de primera clase. Había sido militar durante 16 años y me dijo ‘Cuando vuelva a casa, no voy a volver a hacer de nuevo esta mierda, voy a salir tan rápido como pueda porque no sé qué demonios estamos haciendo aquí.’ Ese interrogante nos desmoralizaba a todos."

Key atestigua que cuestionar el objetivo de la invasión y la ocupación estadounidense de Iraq era más frecuente entre los soldados rasos de lo que las personas ajenas a ese ambiente podrían pensar. Muchos estaban preguntando constantemente –en algunos casos a sus superiores- por qué estaban allí. Esa pregunta se hacía constantemente tras regresar de incidentes de violencia devastadora.

Key explicó, "A uno de los sargentos de mi brigada le voló la pierna por los aires. Yo solía hablar con él antes de que le pasara eso e incluso él no podía darnos razón alguna de por qué estábamos allí. Todos nosotros le preguntábamos, ‘¿es que hay algo positivo en todo esto?’. Tras una situación de combate, hay compañeros de los que te haces amigo y otros no, y él fue uno con los que sí hice amistad. Llegamos a ser buenos amigos y sentías que podías hablar sinceramente con él. Pero con los sargentos de mi pelotón o los jefes de pelotón no podías nunca preguntar nada parecido porque todos estaban ciegos con el ejército, mientras que el resto, los Joes, como ellos nos llamaban, girábamos a su alrededor diciendo, ‘¿Por qué ponemos en peligro nuestras vidas para esto?’"

Key continuó, "Me sentí muy mal durante el incidente en que el que mi sargento perdió la pierna. Me encontraba justo terminando una guardia de ocho horas y ellos estaban patrullando y entonces les dispararon con un RPG-17 que arrancó las piernas de tres personas en un vehículo blindado. Y descubrieron más tarde que había sido con una de las propias armas que EEUU había enviado a los iraquíes durante la guerra Irán-Iraq."

"Nos informaron por radio," Key continuó, "por eso les esperábamos para ayudarles en lo que pudiéramos, y entonces tienes que ir hasta allí y recoger una de las piernas de tus amigos y colocarlas junto a ellos cuando les evacuaron. Y nuestros superiores nos hicieron recoger sus armas y como su vehículo estaba totalmente salpicado de sangre nos dijeron que teníamos que limpiarlo. Yo me dije ‘Me estás cagando ya.’ Este era mi amigo y esa es toda su sangre y te están diciendo que tienes que limpiarlo todo para que alguien más pueda usarlo."

Después de volver de Iraq, Key fue consciente de que la administración y los medios de comunicación estaban trasladando al público estadounidense la imagen de que la guerra era una lucha contra los terroristas extranjeros que trataban de impedir la "democracia".

"Cuando estaba escondiéndome seguí las noticias intentando ver qué pasaba y todos los días me encontraba con la misma tabarra", recordó Key, "Ya sabes, ‘dos soldados estadounidenses asesinados por los terroristas’ o ‘Diez heridos por los terroristas.’ Siempre eran terroristas – nunca los consideraban como personas que está luchando por su país. Para los iraquíes la guerra continúa y están luchando contra la invasión de su país."

"El gobierno estadounidense les llama a todos terroristas y así los presenta al público de nuestro país. Desde luego, la gente está en contra de los terroristas sobre todo desde el 11-S, por eso el gobierno hace hincapié en esa palabra y en que la guerra continúa. Piensan que si dicen que cada soldado estadounidense que muere, que todos los chicos y chicas que están muriendo, es por culpa de los terroristas, pueden lograr que el pueblo de EEUU les siga apoyando."

Key continuó, "Incluso cuando estaba allí oía todo el tiempo hablar de combatientes llegando de Siria, ‘están viniendo de Jordania, están viniendo de todas partes’ y puede que sí, que hayan llegado unos cuantos, pero la mayor parte son campesinos, son las gentes cuyos hogares tu has invadido sin razón alguna y de los que te has llevado a los miembros de su familia para encerrarlos en la cárcel, destruyendo sus vidas; quizás has matado a su hijo o a su padre y quieren que te vayas de su país. Nos miran como culpables de crímenes de guerra y eso es lo que somos. Les imponemos la muerte, los detenemos, les torturamos – somos nosotros quienes hemos provocado esa situación."

Y en cuanto al mito de la conexión de Iraq con al Qaeda, Key explicó que tanto él como otros soldados no se lo tragaron nunca.

Key recordó, "Estábamos recibiendo cartas de casa que nos contaban que a todo el mundo se le estaba diciendo que Iraq tenía lazos con al Qaeda y todos nosotros comentábamos, ‘Eso no es en absoluto verdad.’ A Sadam Hussein no le gustaban los terroristas, no estoy queriendo decir que fuera un buen hombre, pero no permitió que entraran terroristas en su país. Sabíamos que no era un fundamentalista radical como Osama bin Ladin – es decir, que no había conexión alguna. Todos sabíamos que eso no tenía sentido y no podíamos creer que el pueblo estadounidense nos apoyara sólo porque creían que estábamos combatiendo a terroristas implicados en el 11-S y que esa era fundamentalmente la razón que Bush alegaba para invadir Iraq."

A principios de 2003, cuando llegó a Fort Carson durante las semanas anteriores a su partida hacia Iraq, a Key le dijeron que no permanecería allí más de seis meses. El día antes de salir, el ejército cambió ese período por otro de entre 18-24 meses. Ese era el mismo tiempo en que los militares llevan a cabo un programa Stop-Loss (2), que impide que los soldados que han cumplido todo el período de servicio puedan retirarse o abandonar. En Iraq, como Key recordó, nunca sabías cuánto tiempo o cuantas veces tenías que estar sirviendo allí.

Cuando en Iraq, en noviembre de 2003, le dieron dos semanas de permiso, Joshua, su mujer y sus niños se metieron en un coche usado, dejaron su base en Fort Carson y se largaron conduciendo hacia el este. Decidieron quedarse en Filadelfia, pensando que era una ciudad lo suficientemente grande para permanecer en el anonimato. Al acabárseles el dinero, Key estuvo trabajando de soldador y su mujer Brandi en un restaurante. Durante un año, se estuvieron mudando de motel cada 30 días para que la gente no les hiciera preguntas, todo el tiempo temiendo que alguien llamara a su puerta para aplicarle la ley.

Key era un hombre buscado y el FBI ya había contactado con su madre en Oklahoma, quien no había visto a su hijo desde su despliegue en 2003. Los agentes le amenazaron con acusarla por ayudar y ser cómplice de un criminal.

Un día, Key entró en Internet y tecleó "Desertor Necesita Ayuda". Finalmente, logró contactar con la Liga de Opositores a la Guerra de Toronto y con el abogado Jeffry House, quien aconsejó a la pareja que esperara a que naciera su cuarto hijo antes de marcharse hacia el norte.

El gobierno canadiense del Primer Ministro Paul Martin rechazó en marzo pasado la petición de estatuto de refugiado del soldado estadounidense Jeremy Hinzman. La decisión en ese caso demostró el servilismo de Ottawa hacia la administración Bush y la guerra en Iraq; mientras, soldados desertores como Joshua Key, que han cambiado de opinión y postura y están en contra de la guerra en Iraq, se enfrentan a un futuro incierto.

N. de T.:

(1) Véase informe en web CSCA: "Lo que significa en Iraq recibir una visita de las tropas estadounidenses": www.nodo50.org/csca/agenda2004/iraq/jamas_16-06-04.html

(2) Stop-loss program (programa para detenerr la pérdida [de efectivos militares]): En virtud de la orden emanada el 1 de junio de 2004 de la subsecretaría de defensa de EEUU y que ha sido recientemente ampliada en sus plazos, los soldados en misión en Iraq o Afganistán no podrán abandonar el servicio durante el tiempo, que podrá llegar a tener una duración de varios años, que sus superiores estimen pertinente.

Todo listo para el saqueo

Por Emad Mekay, IPS Noticias

Los acuerdos de exploración de crudo que negocia el gobierno iraquí con empresas multinacionales podrían representar pérdidas por 194.000 millones de dólares para ese país, y la transferencia de más de dos tercios de sus reservas a manos de firmas extranjeras.

"En síntesis, quienes obtendrán el control del petróleo iraquí serán Estados Unidos, Gran Bretaña y sus empresas petroleras", dijo Steve Kretzmann, de la organización Oil Change International y coautor del estudio "Diseños crudos: la estafa de la riqueza petrolera de Iraq", divulgado el 22 de este mes. "Los perdedores son los iraquíes", agregó.

El informe afirma que, atando al gobierno interino de Iraq a un tipo de contrato que da ventajas a los ejecutivos de las petroleras transnacionales, éstas se asegurarán márgenes de ganancia de 42 a 162 por ciento, muchísimo más que las metas usuales de la industria, establecidas en el entorno de 12 por ciento.

Las petroleras de Estados Unidos y Gran Bretaña presionaron por semejantes márgenes para invertir en Iraq, citando la inseguridad y la inestabilidad política que vive el país, ocupado militarmente por ambas naciones desde marzo de 2003.

La resistencia violenta a la invasión, los ataques militares a civiles, los secuestros y los atentados suicidas son moneda corriente desde entonces.

"El formato de los contratos es el más costoso y antidemocrático posible", dijo Greg Muttitt, de Platform, una organización de vigilancia de la industria petrolera con sede en Londres. "El petróleo de Iraq debería beneficiar al pueblo iraquí, no a las empresas extranjeras".

Los contratos de reparto de producción (PSA, por sus siglas en inglés), suelen tener una vigencia estimada de entre 25 y 40 años y están fuera de cualquier control público.

Esta modalidad de acuerdos es defendida por algunos funcionarios iraquíes, según los cuales darán vía rápida al desarrollo de la industria, muy deteriorada por los embargos internacionales de los años 90 y por la guerra.

"Para obtener aumentos considerables en la producción de petróleo, necesitamos contratos de reparto de producción", dijo el viceprimer ministro iraquí Ahmad Chalabi.

Pero los críticos señalan que los términos de esos contratos, que promueven con entusiasmo Estados Unidos y Gran Bretaña, prohíben a las autoridades locales enmendarlos en el futuro y están sujetos a disposiciones de confidencialidad.

Desarrollado en los años de 1960, este formato de contrato mantiene la propiedad legal de las reservas en manos del Estado, evitando acusaciones de que la riqueza nacional es transferida a manos extranjeras.

Pero en la práctica, dan a las compañías petroleras los mismos resultados que los acuerdos de concesión que reemplazaron. Los PSA aseguran a los inversores impuestos fijos durante la vida del proyecto.

Los iraquíes no podrán impugnar los contratos en sus propios tribunales, porque se requiere que todas las disputas sean ante tribunales internacionales privados. Estos organismos suelen fallar con base sobre los intereses comerciales, en lugar del interés de las naciones, el derecho internacional o los derechos humanos.

"Este informe exige un debate completo y abierto en Iraq sobre la manera en que van a desarrollarse los recursos petroleros, no acuerdos de 30 años negociados a puertas cerradas", dijeron los autores en un comunicado.

Las empresas petroleras, respaldadas por el poderío de Estados Unidos y Gran Bretaña, pueden aprovecharse más de la fragilidad institucional de Iraq, añadieron.

"Las instituciones de Iraq son nuevas y débiles", dijo Muttitt. "La experiencia en otros países muestra que las empresas petroleras generalmente obtienen ventajas en las negociaciones de los PSA con los gobiernos. Las compañías inevitablemente utilizarán la inestabilidad para presionar por términos muy ventajosos y encerrar al país durante décadas".

La nueva Constitución iraquí, aprobada en octubre, abrió el camino a una participación extranjera mucho mayor en las riquezas de crudo. Ya están en curso las negociaciones con empresas, antes de las elecciones previstas para diciembre y a la aprobación de una nueva ley petrolera.

El estudio señaló a un grupo de poderosos políticos y tecnócratas iraquíes que están presionando por este sistema de contratos a largo plazo con las empresas extranjeras. Estos arreglos "estarán fuera del alcance de los tribunales iraquíes, del conocimiento público y del control democrático", advirtió el estudio.

Los autores del informe afirman que sus hallazgos confirman lo que muchos iraquíes creen desde hace tiempo: que una de las razones de la invasión liderada por Estados Unidos fue el botín de guerra de Iraq: las terceras mayores reservas petroleras del mundo.

"Muchos iraquíes creen que la guerra fue por el petróleo, y la opinión pública está abrumadoramente en contra de la ocupación estadounidense, de modo que los arreglos secretos con petroleras extranjeras sólo abonarán las causas de la inestabilidad política", dijo el coautor del informe, Erik Leaver, investigador del Instituto de Estudios Políticos, con sede en Washington, una de las organizaciones que los auspiciaron.

Los PSA no son las únicas opciones disponibles, afirma el informe citando cifras de la Agencia Internacional de Energía Atómica según las cuales, este tipo de contratos se utilizan para explotar apenas 12 por ciento de las reservas petroleras mundiales, la mayor parte en países con elevados costos de producción y resultados de exploración inciertos.

El informe sugiere como alternativa que Iraq financie su producción firmando con las empresas contratos con plazos más cortos y condiciones menos restrictivas. Éstas podrían inclusive financiar la exploración con sus propios recursos o apelar a préstamos internacionales, que pagarían con los futuros flujos de crudo.

Si el país árabe, cuyos ocupantes se declaran promotores de la libertad, sigue adelante con los PSA, "podría terminar entregando su democracia tan pronto como la consiga", advierte el documento.

Mi carta abierta para George

michaelmoore.com Traducido para Rebelión por Ulises Juárez Polanco (www.juarezpolanco.com)

George,

Mi familia está pasando nuestro segundo Día de Gracias sin Casey, gracias a usted y sus mentiras. Estoy pasando el día llorando en un avión en mi camino para llegar a Crawford para nuevamente pedirle a usted una cita.

Había estado en Crawford por tres semanas en el verano y en Washington D.C. muchas veces pidiendo una cita con usted, y ahora estoy regresando de nuestra vacación en casa para, una vez más, intentar reunirme con usted. No sé porqué usted gusta tanto de Crawford, pero yo lo amo por la Comunidad de Paz Campamento Casey que surgió durante agosto de este año cuando usted no quería reunirse conmigo. Cuando llegué aquí a la Casa de Paz, percibí un sentido de haber regresado a casa y de pertenecer a algo que es mucho más grande que cualquiera de nosotros: una comunidad que está llena de amor, aceptación y paz. ¿Es esto lo que usted siente cuando regresa frecuentemente a Crawford? Además, los bellos atardeceres de Texas agitaron memorias de nuestros días en el Campamento Casey cuando cerrábamos nuestras actividades del día con el ex-Marine Jeff Key, jugando entre las cruces que honraban a nuestros caídos. Agosto fue un tiempo milagroso.

Desde agosto, cuando quise preguntarle por cuál noble causa usted mató a Casey y a los otros, arriba de 200 más de nuestros jóvenes y mujeres valientes han muerto en la farsa de Irak. Sólo podemos suponer cuantos iraquíes inocentes han sido masacrados. Usted todavía no responde mi pregunta. Muchas personas en nuestro país que han visto a sus hijos e hijas asesinados, que tienen hijos e hijas sirviendo militarmente, y muchos otros estadounidenses preocupados, quieren saber la respuesta a esa pregunta, también.

Además, desde agosto hemos descubierto que las fuerzas estadounidenses están usando armas químicas en Irak. El ejército admitió que el fósforo blanco fue usado como un arma de ataque contra "combatientes enemigos". Oh claro, George, ¿desde cuando un arma disparada desde una distancia considerable distingue entre enemigos e inocentes? Especialmente cuando resulta tan difícil para los soldados en tierra diferenciar entre enemigos e inocentes. Es difícil ignorar o acaso apartar la mirada de las imágenes macabras de los ciudadanos carbonizados de Fallujah.

Por cierto, George, ¿no es el uso de armas químicas prohibido? ¿No dice usted siempre que ‘Saddam es un hombre malo’ por usar armas químicas sobre su propia gente? ¿Entonces es bueno usar armas químicas en Irak porque los ciudadanos de Irak no son "la gente de usted"? Saddam debería estar siendo juzgado por matar a tanta gente inocente. Bombardear ciudades donde ciudadanos inocentes viven y usar armas químicas son crímenes de guerra. ¿Eso le hace a usted un presunto criminal de guerra? ¡Apártate, Saddam! Hay un nuevo villano en la ciudad.

George, por el bien del pueblo iraquí, ¿no cree que sea tiempo de traer a casa a nuestras fuerzas militares de Irak? Es tiempo de parar de matarlos hipócrita y desalmadamente sólo para propagar la marca de libertad y democracia de usted. ¿Sabe la clase de libertad y democracia que a usted le gusta? ¿Donde no se permite discrepar libremente; donde nadie es capaz de pedir al gobierno que rectifique equivocaciones; donde nuestros correos electrónicos pueden ser leídos y nuestros préstamos en bibliotecas son revisados y analizados? Su tipo de libertad y democracia difama a valientes patriotas y les llama cobardes y traidores por atreverse a hablar contra sus políticas asesinas. La mayoría de los estadounidenses ni siquiera quieren la marca de libertad y democracia de usted. ¿Qué le hace pensar que el pueblo iraquí la quiere?

George, también por el bien de nuestros maravillosos jóvenes valientes que con orgullo visten el uniforme de los EEUU: es tiempo de regresarlos a casa. Han hecho todo lo que has pedido de ellos. También han hecho cosas que hacen, al menos a la cuarta parte de ellos, grandes enfermos de corazón y alma. Algunos de ellos han sido asesinados tan innecesaria y eludiblemente y otros están regresando a casa incompletos. ¿Por cuál, George? ¿Cuál noble causa?

George, usted tuvo todo puesto en bandeja de plata. No lo culpo de usar la influencia de su familia para evitar hacer el servicio militar en Vietnam. No culpo a nadie por tratar de sacarlo a usted de esa guerra desastrosa y totalmente diabólica. De lo que le culpo es por matar a mi hijo en otra guerra desastrosa y diabólica. Casey no tuvo nada en bandeja de plata. Él estaba dispuesto a servir a su país y de incluso morir para salvar las vidas de sus amigos. Debería estar avergonzado de usted mismo por aprovecharse del honor de Casey y del honor de todos los que están en nuestras fuerzas armadas, de las cuales, el puesto de Comandante en Jefe también fue entregado a usted en bandeja de plata. Pregunte a su Vicepresidente si él cree que Casey pudo haber tenido otras "prioridades" además de morir a los 24 años. Pregunte a su mama si su "mente brillante" aún no está enfadada. La mía está.

¿Usted tuvo hoy el lujo sagrado de tener a sus dos hijas en casa para la cena de Día de Gracias? ¿Gozosamente usted bromeaba con ellas durante la cena como mi familia solía hacer? ¿Les contó viejas historias familiares graciosas y se rieron de los viejos tiempos? ¿Lo hizo, George? Nuestra familia compartía junta una comida y tratábamos de ser felices, ¿pero sabe qué?, no es lo mismo sin un miembro querido de la familia ido para siempre. La muerte prematura de Casey estropea todos nuestros días, pero los días festivos son especialmente difíciles.

¿Irán a la cama usted y Laura hoy y darán vueltas en la cama o mirarán de manera fija a través de la ventana preocupados que Jenna o Bárbara sean asesinadas en Irak? ¿Saltarán ustedes con cada timbre del teléfono, o correrán con el corazón latiendo desesperadamente con cada golpe en la puerta; temiendo al Ángel de la Muerte en un uniforme militar? No lo creo. Dos soldados fueron asesinados hoy en Irak. Ruego al Señor que sus familias no estén simplemente sentadas disfrutando sus comidas cuando La Muerte llegue a decirles que sus días feriados están arruinados para siempre. Nunca hay buen momento para noticias tan espantosas.

Le pido nuevamente que haga lo correcto.

Regrese a casa a nuestras tropas de Irak. No asesine a otros porque las políticas homicidas de usted ya han matado tantos. ¿Cuántas muertes cree que serán suficientes antes de que la de Casey sea "justificada"? ¿58,000? Una era demasiado.

Yo le diré por cuál noble causa murió Casey: paz verdadera y duradera. Favor dignifique todas las muertes deteniendo finalmente los asesinatos brutales: antes de que arruine demasiados días feriados para más gente.

Cindy Sheehan
Madre por la Paz del Campamento Casey
Fundadora del Gold Star Families for Peace
Fundadora del Campamento Casey Peace Foundation
N. del T.: Cindy Sheehan es la madre de Casey, un soldado estadounidense caído en Irak el año pasado. Ella se ha convertido en EEUU en el símbolo de la campaña contra la invasión y la guerra en Irak. Ha acampado anteriormente durante más de 20 días frente al rancho de Bush en Texas, pidiéndole una entrevista para que le explique "por cuál causa noble" murió su hijo. Públicamente ha afirmado que lo que Bush considera "un gran momento para los que creen en la libertad", es en realidad, "un momento sin sentido lleno de mentiras". "Me decepciona ver que el pueblo estadounidense permite a sus dirigentes salirse con la suya pese a todas las mentiras que nos han contado", también ha dicho Sheehan, lamentando que su hijo Casey perdiera la vida en una "guerra inútil".

¿Hacia una guerra aérea mayor sobre Iraq?

Por Ron Jacobs, CounterPunch, Original en inglés: CounterPunch, diciembre 1, 2005 http://www.counterpunch.org/jacobs12012005.html. Traducido para Rebelión por Ulises Juárez Polanco (www.juarezpolanco.com)

Recientemente informes de noticias en los periódicos de EEUU y Europa han sugerido que Washington y Londres están considerando una reducción drástica de sus fuerzas en Iraq. Estos informes usualmente no mencionan que estas mismas fuerzas fueron acrecentadas apenas el verano pasado, y que la reducción que se rumora realmente no es tan grande como se ha publicitado, cuando se miran los números actuales en el país. Además, con pocas excepciones, la mayoría de estos informes no se molestan en explicar que si las tropas son retiradas del frente y regresadas a casa, el Pentágono planea reemplazar su capacidad de combate con poder aéreo. Para aquellos que estaban aquí durante la guerra estadounidense en Vietnam, este plan es un eco terrorífico de los últimos años de esa guerra. En aquel entonces, esta estrategia era parte del plan de la administración Nixon para la "paz con honor". Era un plan también conocido como la Vietnamización y funcionó así: las tropas survietnamitas (ARVN1) trabajaron con reducidas fuerzas estadounidenses sobre tierra, atacando a las fuerzas guerrilleras y a sus partidarios después de solicitar ataques aéreos dirigidos por los aviones de la Fuerza Aérea estadounidense (USAF). Al mismo tiempo, habría campañas de bombardeos ocasionales que tenían como objetivo áreas enteras del campo vietnamita y que duraban días o incluso semanas, destruyendo aldeas completas y partes de ciudades y asesinando civiles por centenares. Quizás la más conocida de estas campañas de bombardeos masivos tomó lugar durante el mes de diciembre en 1972 y fue conocida como los bombardeos de Navidad. Esta tormenta de muerte fue la más grande campaña de este tipo y destruyó porciones de Hanoi y muchas otras ciudades vietnamitas del norte. Más de 1,600 vietnamitas murieron en ese período de once días.

En este punto, parece que los EEUU están usando su poder aéreo en Iraq (y Afganistán) para lo que ellos llaman operaciones de apoyo directo. Usualmente, esto significa que los ataques aéreos son llevados a cabo en una relativa escala pequeña y que los misiles tienen como objetivos edificios particulares y manzanas de la ciudad. Aún, el número de misiones de apoyo aéreo no es pequeño. De hecho, según un comunicado de prensa del Comando Central de la USAF, «aeronaves de la coalición volaron 46 misiones de apoyo aéreo directo el 27 de noviembre para la Operación Libertad Iraquí. Estas (las misiones) respaldaron a las tropas de la coalición, permitieron protección de infraestructura, actividades de reconstrucción y operaciones para impedir e interrumpir actividades terroristas. Aeronaves de la coalición también ayudaron a operaciones terrestres iraquíes y de la coalición para crear un ambiente seguro para las próximas elecciones parlamentarias de diciembre». A estas 46 misiones le siguieron otras 42 el 28 de noviembre. Estas son 88 misiones de apoyo aéreo reconocidas en dos días. (En adición, 18 misiones más de apoyo directo fueron reportadas en Afganistán el 28 de noviembre). Multipliquen eso por sietes días a la semana y resultan 308 misiones de combate aéreo sólo en Iraq. Por la naturaleza del armamento, incluso este supuesto apoyo aéreo directo significa que habrá muertes de civiles. Es prácticamente imposible matar sólo a una o dos personas con una bomba de un cuarto de tonelada o incluso un misil de 50 libras. Los efectos colaterales por el uso de dichos misiles por Israel sobre carros conducidos por miembros de la resistencia palestina prueban este punto de manera gráfica. El viejo filme de los granjeros vietnamitas barridos por los disparos de helicópteros de combate y misiles de jets de bajo-vuelo estadounidenses enfatiza la probabilidad del incremento de muertes civiles, también.

Entonces, ¿por qué el Pentágono y la Casa Blanca están considerando un cambio de estrategia? Claro y simple, es acerca de las políticas domésticas de EEUU De regreso en 1969, cuando Nixon fue reelecto para su primer período, prometió traer paz con honor y terminar la guerra en Vietnam. En cambio, expandió la guerra y la volvió aún más sangrienta. Al mismo tiempo, sin embargo, empezó a retirar tropas estadounidenses del campo de batalla. Dado que los comandantes de EEUU no confiaban en que el ARVN cumpliera con la guerra por su cuenta, el Pentágono usó el resto de los varios miles de fuerzas en tierra de EEUU para liderar misiones de buscar-y-destruir con la asistencia de armamento de la USAF y de la ARVN. Aunque esta estrategia hizo que sus creadores en Washington fueran vistos con buenos ojos por el público estadounidense cansado de la guerra mientras continuaba la matanza de los vietnamitas, no agradó tanto al gobierno de Saigón. Ellos sabían que no los mantendría en el poder. Como Robert H. Johnson, miembro del Concejo Planificador de Políticas del Departamento de Estado de EEUU desde (1962-67), escribió en el periódico oficialista Foreign Affairs en 1970: «es evidente que desde el parecer del Presidente (survietnamita) Thieu referido a las noticias sobre los puntos de vista de los oficiales estadounidenses en Vietnam del Sur, esos tantos en Vietnam – concientes de las debilidades persistentes y de larga data de los esfuerzos militares del ARVN – (fueron) más sanguinarios que los estrategas de guerra estadounidenses acerca de las posibilidades de una razonable retirada de EE.UU­­.» (Julio 1970). A pesar de eso, aún había alguna plática en los círculos creadores de guerra en julio de 1970 alrededor de que los EEUU podría alcanzar su objetivo en Vietnam a través de la acción militar desde el aire, incluso mientras estuviera removiendo de Camboya a sus tropas en tierra después de la oposición violenta y generalizada a la invasión de dicho país del 30 de abril de 1970. Para ilustrar esto, incluso cuando las tropas estadounidenses fueron removidas de Camboya en la mayor parte, el bombardeo de ese país continuó sin apaciguamiento hasta que el gobierno instalado por EEUU cayó derrotado ante el Khmer Rouge en la primavera de 1975.

De vuelta en Iraq. Todavía hay una creencia comprometida dentro la Casa Blanca de Bush y en gran parte del Congreso, que los EEUU puede lograr sus objetivos vía militar en tal país. Esto es aparente en las palabras de la Casa Blanca y las palabras supuestamente más moderadas de Demócratas como Joseph Biden (Del.). La Casa Blanca y la amplia mayoría del Congreso no difieren sobre la guerra, sólo en cómo está siendo dirigida. Uno podría apostar su cena de Navidad que la amplia mayoría del Congreso adoraría ver al poder aéreo de EEUU hacer la mayor parte de la matanza y destrucción en Iraq. Este cambio en la estrategia, combinado con la reorganización de las fuerzas estadounidenses en tierra hacia Kuwait y posiciones defensivas bien-fortificadas en Iraq, probablemente disminuiría el número de bajas estadounidenses y (ellos esperan) aseguraría la reelección de la mayoría de esos congresistas que escucharán la ira de sus electores cuando vayan a casa en unas pocas semanas para las vacaciones de invierno.

Según un fragmento de Seymour Hersh en el New Yorker del 28 de noviembre de 2005, algunos comandantes de la USAF están preocupados acerca de cambiar a un mayor uso de poder aéreo en Iraq. Las dos razones principales que mencionan es el aumento del peligro de bajas civiles y la posibilidad de que los comandantes iraquíes exijan los ataques. La primera preocupación aunque noble, es crecientemente sin sentido, dado el tipo de guerra sobre tierra, donde las fuerzas de ocupación tienden a disparar primero y determinar la naturaleza de sus víctimas después. Silenciado en las preocupaciones de estos oficiales está el hecho histórico de que el poder aéreo no funciona contra una insurgencia de guerrillas. Si así fuera, ¿Ho Chi Minh no continuaría siendo llamado Saigón? ¿Estarían las fuerzas guerrilleras de la FARC todavía en control de una parte considerable del campo colombiano? Todo hace indicar que el poder aéreo no gana guerras –sólo destruye la tierra y genera un montón de dinero para la industria armamentista. Eso, y aumenta el odio de la población que las aeronaves y sus pilotos estén bombardeando. A lo mejor si un agresor está dispuesto a cargar tal política hasta su destino lógico –la total devastación-, ese agresor probablemente gana su guerra, aunque quedaría poco para ganar (excepto por ese petróleo en el caso de Iraq). ¿Es esto lo que George Bush quiere decir cuando insiste en nada menos que la victoria? Si no, entonces parece que la única razón para una estrategia que reemplaza combate en tierra con muerte desde el aire es alguna clave de venganza chauvinista.

Ron Jacobs es autor de The Way the Wind Blew: a history of the Weather Underground, que ha sido recientemente republicado por Verso. Su ensayo sobre Big Bill Broonzy, Serpents in the Garden está incluido en la nueva colección sobre música, arte y sexo de CounterPunch. Él puede ser contactado en: [email protected]

Notas del traductor:

1. The Army of the Republic of Vietnam, ARVN (Ejército de la República de Vietnam). Componente militar de las fuerzas armadas de la República de Vietnam, comúnmente conocida como Vietnam del Sur.

Hillary, no estás escuchando

Por Jeff Cohen, Znet. Jeff Cohen es analista y escritor. www.jeffcohen.org ZNet. Noviembre 27, 2005.
http://www.zmag.org/content/print_article.cfm?itemID=9202§ionID=15 Traducido para Rebelión por Ulises Juárez Polanco (www.juarezpolanco.com)

"Parte de mi trabajo es saber escuchar", Hillary Clinton1 escribió en la primera línea de la carta que recibí hoy. Como un neoyorquino, soy representado por Hillary en el Senado de EEUU Junto a su carta de dos páginas para recaudar fondos, recibí una copia de cuatro páginas de la "Encuesta sobre Temas Nacionales Críticos 2005".

Pero algo estaba faltando – algo de lo que Hillary obviamente no quiere escuchar: IRAK. En ninguna parte de la carta o el cuestionario estaba esa palabra de cuatro letras.

La primera pregunta de Hillary me pedía que ordenara nueve temas en el "orden de importancia". Irak no estaba en la lista. Tampoco había un espacio donde pudiese agregar un tema que ella de alguna manera hubiese olvidado.

El problema es que ella no se había olvidado de la guerra. Simplemente no quiere escuchar acerca de uno de los temas más importantes que está dividiendo la nación, secando el presupuesto federal, desestabilizando el Medio Oriente, socavando las leyes e instituciones internacionales y propagando el miedo y el odio hacia nuestro país.

Cuando las encuestas nacionales muestran que el 54% o más de los estadounidenses quieren que nuestras tropas sean retiradas sin demora de Irak, y el 60% creen que fue un error haber enviado tropas en primer lugar, imaginen cuan alta es la mayoría para esas propuestas en el estado de New York donde vive Hillary.

La carta de Hillary decía que adjuntaba el cuestionario para ayudar a medir la preocupación acerca de la "agenda extrema de Bush". Pero en la iniciativa central sobre políticas extranjeras de la agenda de Bush, ella ha sido cómplice: cuando ella votó para autorizar la guerra de Irak y, hoy, cuando ella repite los argumentos de la Casa Blanca para criticar a los partidarios del retiro.

La carta de Hillary concluía haciendo un llamado a aquellos estadounidenses que creen que "nadie me está escuchando". Yo no soy uno de esos estadounidenses: miembros progresistas del Congreso han estado escuchando a sus electores, y hablando firme y valientemente para terminar la ocupación desestabilizadora de EEUU en Irak. Ahora incluso un halcón como John Murtha1 está escuchando. Es Hillary la que no está escuchando.

Lo que yo quiero para la época de Navidad es un Demócrata antiguerra que rete a Hillary Clinton en las próximas elecciones primarias para el Senado. Y quiero un Demócrata antiguerra enérgico que se le oponga en la nominación presidencial del 2008.

El encuestador John Zogby cree que un Demócrata progresista creíble retará a Hillary para la presidencia en 2008: "Habrá un candidato antiguerra", predice Zogby. "Eso es lo que la base demanda".

La carta de Hillary terminaba con un P.D.: "Favor enviar de vuelta su encuesta completa con una contribución generosa en los próximos 10 días".

Inmediatamente regresé la encuesta… con la palabra "IRAK" rayada encima con un marcador. Pero no había ninguna "contribución generosa". Estoy dejando mi chequera abierta para candidatos listos para retar la agenda extrema de Bush, en casa y en Irak – y para retar a Hillary también.

N. del T.

1. Hillary Rodham Clinton (1947). Actualmente la senadora más joven de los Estados Unidos (desde 2001). Primera Dama de los EEUU desde 1993 al 2001, como la esposa del presidente Bill Clinton. Es miembro del Partido Demócrata y una de las caras con mayor influencia dentro del partido. Actualmente está inmersa en la carrera electoral para su reelección al Senado y es vista como una probable candidata presidencial en 2008. Dentro del debate nacional sobre el retiro o no de las tropas estadounidenses en Irak, Hillary Clinton opinó a mediados de este mes que una retirada de Irak sería "una gran equivocación", porque "eso nos causaría más problemas en Estados Unidos".

2. John Murtha: Representante por Pennsylvania desde hace más de tres décadas y tenaz defensor de las Fuerzas Armadas de EEUU Es el congresista demócrata con mayor credibilidad en cuestiones de seguridad nacional. Recientemente llamó a la retirada, argumentando que "nuestras fuerzas armadas han hecho todo lo que se les ha pedido. Militarmente, Estados Unidos ya no puede hacer más en Irak. Ya es hora de traer a casa a nuestras tropas". La Casa Blanca lo ha comparado a Michael Moore y calificado su propuesta como una torpeza inaudita. Cosas que uno tiene que ver para creer.

La "guerra loca" de Irak: ganan Irán e Israel; pierde EU

Por Alfredo Jalife Rahme, La Jornada

De defensa, centro de pensamiento de estrategia militar con sede en Bruselas (30-XI-05), elogia el "veredicto" (sic) de Martin Van Clefeld (MVC) sobre la "guerra loca" de Irak y sus creadores, y brinda algunos de sus antecedentes: "experto, estratega y profesor de historia militar en la Universidad Hebrea de Jerusalén, es reconocido como uno de los espíritus más originales. Unico autor no estadounidense presente en la lista de lecturas impuestas a todo oficial del ejército de Estados Unidos (EU)", de lo que se burla De Defensa: "para lo que les sirvió..."

MVC, a quien hemos citado profusamente en Bajo la Lupa como merece su gran cerebro universal, "es el especialista de las guerras no convencionales y de las situaciones estratégicas atípicas. Su juicio -esta vez político y universal (sic)- es sobresaliente, asombroso y convincente", en el análisis que despliega en Forward, la sólida revista semanal neoyorquina de la comunidad hebrea (25-XI-05), pone de relieve una de sus frases gloriosamente perentorias: "por haber engañado al pueblo estadounidense y haber lanzado la guerra más loca (sic) desde que el emperador Augusto en el siglo ix aC envió sus legiones a Alemania y las perdió, Bush merece ser desaforado y, una vez defenestrado del poder, juzgado con su equipo. En caso de ser condenados, tendrán (sic) el tiempo suficiente para rumiar sus pecados".

Es impactante como se parecen cada vez más los texanizados Bush y Fox por el mendaz (ab)uso mediático: mientras Baby Bush festeja su "victoria" (sic) en Irak, MVC emite un diagnóstico demoledor: "la retirada costosa es el precio a pagar por la guerra loca". Con las "elecciones del Congreso a la vuelta de la es-quina (...) sucedió lo que tenía que suceder. Ya no se trata de saber si el ejército de EU será retirado, sino qué tan temprano y a qué costo. Al respecto, como en otros más, el obvio paralelo de Irak es Vietnam". El historiador evoca el inicio del retiro del ejército estadounidense en 1969 "para facilitar la vietnamización", como ahora cacarean la "iraquización".

Este no es asunto de encuestadores ni mercadólogos ni mercaderes ni de ridículos y parasitarios consejeros electorales enviados por Fox para maquilar fraudes electorales en Irak. La inminente retirada humillante de EU pertenece al análisis de los geoestrategas del corte de MVC, quien admite que será peor que Vietnam, donde, a diferencia de Irak, existía "en el norte un gobierno con quién concertar un cese al fuego". El historiador emite su opinión sobre la calidad del sofisticado armamento actual, "producto tecnológico del RAM (Revolución en Asuntos Militares), que contribuyó a la deuda enorme de EU", y que, debido a su inmenso costo, aunque en pequeña cantidad, no podrá ser abandonado al gobierno central iraquí (como sucedió con su similar de Vietnam del sur): "no es una opción. Y si aún lo fuera, el nuevo ejército iraquí es más débil, menos capaz, menos cohesivo y menos leal (sic) a su gobierno que lo fue el ejército sudvietnamita". Lo real es que Vietnam es más homogéneo, religiosa y étnicamente, que Irak.

Una frase para la hermenéutica terrorista -ya no sabemos si cruelmente sarcástica u omnisciente de la identidad real de Zarqawi (nota: a nuestro humilde juicio, otro espantapájaros hollywoodense, de quien varios servicios de inteligencia europeos y mediorientales dudan siquiera de su existencia): "para todas las intenciones (sic) y propósitos (sic) Washington debe entregar sus armas directamente a Abu Musab al-Zarqawi". ¡Tremendo!

Lo que sigue no es apto para los neoliberales globalistas, quienes apostaron su suerte al poderío militar de EU y no deseamos que sufran infartos masivos (¿luego con quiénes nos vamos a divertir?): "hay que olvidarse de la búsqueda de una salida airosa y conducir una retirada clásica. Ceder las bases o demolerlas en caso necesario. El ejército de EU tendrá que concentrarse en Bagdad, desde donde partirá hacia el puerto sureño de Basora y de allí a Kuwait, donde empezó toda la aventura mal guiada. El ejército de EU es 30 veces mayor y así es también el país que tendrán que atravesar. Una retirada probablemente requerirá varios (sic) meses e incurrirá en un importante (sic) número de bajas. Y mientras procede, Irak seguramente (sic) se hundirá en una guerra civil (sic) de la que le tomará un largo (sic) tiempo emerger, si es que lo consigue. Todo esto es inevitable y acontecerá, guste o no a George W. Bush, Dick Cheney, Donald Rumsfeld y Condoleezza Rice". ¿Pero qué tal si ahora la "victoria" de Baby Bush consiste en la balcanización medioriental a partir de Irak para aminorar daños y costos? ¿Y los grandiosos 380 soldados de El Salvador y los 45 de Tonga, es decir, la grotesca "coalición de las voluntades" no salvarán a EU de su derrota?

Surge un escollo mayúsculo para la retirada total: el sacrosanto petróleo de Irak y la región: "habiendo sido devastada cuidadosamente (¡super-sic!) por dos guerras con EU y una década de sanciones económicas, pasarán décadas (sic) antes que Irak pueda amenazar de nuevo a sus vecinos. Sin embargo, una retirada completa (sic) de EU no es una opción: la región (sic) con sus vastas (sic) reservas de petróleo es demasiado importante para ello. Una presencia militar continua (sic), aérea y marítima, con un número moderado (sic) de fuerzas terrestres, será necesaria (sic)".

Ahora resulta que la cobertura aérea y marítima tan filantrópica de EU está destinada a contrarrestar a la teocracia de los ayatolas chiítas de Irán, los grandes vencedores en Irak y en Afganistán: "ante todo, tal presencia será necesaria para contrarrestar a Irán, que por dos décadas ha visto a EU como el Gran Satán. Teherán emergerá seguramente (sic) como el principal triunfador de la guerra (nota: lo cual había adelantado Bajo la Lupa desde su arranque), un triunfador que en un futuro no muy distante (sic) probablemente coloque ojivas nucleares a los misiles que posee. En el pasado, Teherán ha amenazado frecuentemente a los países del golfo Pérsico. Ahora que Irak se fue, es difícil ver cómo alguien, excepto EU (¡super-sic!), puede proteger (¡super-sic!) a los países del golfo y su petróleo (¡super-sic!), fuera del clutch (sic) de los prelados chiítas".

Ni tanto: una nada descabellada alianza estratégica de seguridad entre los chiítas de Irán y los wahabitas sunitas de Arabia Saudita (sumada a lo lejos de la última potencia que queda en el mundo árabe: Egipto) expulsaría ipso facto a EU de la región, que se quedaría sin coartada maligna y, mucho peor, sin el "oro negro" de las petromonarquías.

Tampoco hay que eliminar un escenario nada improbable de arreglos subrepticios a los que nos acostumbraron los actores del "Irán-contras", trueques ilícitos triangulados de armas contrabandeadas y cocaína depurada entre EU, Israel e Irán; una de cuyas franquicias fue (¿no seguirá siendo?) el célebre edificio Omega de la colonia Polanco, y que esta vez versen sobre el sur de Irak entregado a Irán (en paralelo a la cesión del norte kurdo de Irak a la influencia de Israel).

Luego podrían suceder la venta de gas iraní a EU a cambio de la bendición de sus armas nucleares. El reciente arreglo de Rusia con Irán sobre su enriquecimiento nuclear, con la aprobación explícita de EU, más otra serie de eventos nada desdeñables -como la misión mediadora entre Irán y EU del triple agente chiíta-iraquí, Ahmed Chalabi, íntimo de los servicios de inteligencia de EU y los neoconservadores straussianos, subsume como pocos el ideario del Irán-contras, apuntan hacia un acercamiento sutil entre el Gran Satán, el mismo Israel (recientes declaraciones defensivas de un Sharon transfigurado) y la teocracia de los ayatolas de Irán, en algunos puntos de contacto muy finos y refinados de la política medioriental, sobre los que ya habrá tiempo de profundizar bibliográficamente. Pero tampoco se puede garantizar que no se puedan descarrilar de aquí a la primavera.

No seremos historiadores consagrados ni estrategas inmaculados, como MVC, pero quien resultó el verdadero triunfador de la primera y la segunda guerras de Irak fue el mismo grupo del Irán-contras, que sigue operando tras bambalinas. Porque otro gran triunfador, invisible hasta ahora, es el Estado hebreo, que apuntala a los kurdos del norte de Irak.

Mejor regresemos a MVC y su planteamiento de una presencia militar limitada de EU en la tierra, pero ilimitada en cielo y mar: "es muy probable (sic) que el menos (sic) que gobierno de Irak, dividido y caótico, se convierta en un avispero desde donde cientos de mini Zarqawis se esparcirán en todo (sic) el Medio Oriente, conduciendo actos de sabotaje y buscando derrocar a los gobiernos en nombre de Alá". Nada novedoso, salvo la insistencia en proteger (sic) a Jordania, que, a nuestro juicio, está al borde de la balcanización para crear la nueva patria palestina, según el añejo "plan Sharon": fuera de los países del Pérsico, el más vulnerable es Jordania, como evidenciaron los recientes ataques en Ammán. Sin embargo, Turquía (¡super-sic!), Egipto y, en menor grado, Israel, sufrirán también el impacto. Algunos de estos países, Jordania, en particular, van a requerir ayuda (sic) estadounidense". Con todo nuestro respeto a MVC, pero Jordania tiene en lontananza una mejor opción de sobrevivir sin la "ayuda" de EU dispuesta a sacrificarla en el altar de los intereses israelíes.

A juicio de MVC la "retirada de Irak y el mantenimiento de la seguridad (sic) regional enfrentarán problemas muy complicados, militares y políticos", que "sería deseable (sic) fueran manejados por un equipo diferente -y más competente- al se encuentra a cargo en la Casa Blanca y el Pentágono", lo cual pasa por la defenestración y el juicio a Baby Bush y su gente. El autor del libro imprescindible La transformación de la guerra, es muy magnánimo y da a entender que Baby Bush puede sufrir una larga condena de parte de la justicia (sic) de EU, por cierto, hoy bajo la férula de sus partidarios.


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