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Daniel Ortega, Presidente de Nicaragua: «no había tal conflicto Este-Oeste»

| 22 de Agosto de 2007 a las 00:00
Daniel Ortega, Presidente de Nicaragua: «no había tal conflicto Este-Oeste»
En este mes de Septiembre del 2007 vamos a Conmemorar el 151 Aniversario de la Batalla de San Jacinto ¡Batalla de San Jacinto! ¿Por qué tuvimos que recurrir, en ese momento de nuestra historia, a las armas? Nuestro país estaba invadido por la política expansionista del imperio yanqui, ¡ya existía el imperio yanqui y la política expansionista del imperio norteamericano! Y esa política expansionista, nos impuso un Presidente yanqui, William Walker. En ese entonces, ¡no titubearon los hermanos centroamericanos! los hermanos costarricenses, guatemaltecos, hondureños, salvadoreños, ¡no titubearon en unirse en un sólo frente de lucha para enfrentar con las armas al invasor! ¡No hay otra manera! Costa Rica tuvo que empuñar las armas contra el invasor y, el héroe costarricense, Juan Santamaría, ¡murió en combate frente al filibustero! Ese filibustero que no era más que la expresión del imperio yanqui, queriendo apoderarse de nuestra América, como decía José Martí; y que Rubén Darío lo predijo con toda claridad: "Eres los Estados Unidos, eres el futuro invasor de la América ingenua, que aún reza a Jesucristo y habla en español". Les decía Rubén: "eres fuerte, eres hábil, te opones a Tolstoi..". y continuaba al final: "pero tened cuidado, hay mil cachorros sueltos del león español... y os falta una cosa, le decía al yanqui invasor... ¡Dios! Decía Rubén. ¡Claro! porque el yanqui iba detrás del oro, de la riqueza, buscando cómo dominar a nuestros pueblos. Desgraciadamente, no aprendimos la lección los centroamericanos, y continuaron las guerras en toda Centroamérica y, esto es importante tenerlo bien claro, muchachos, muchachas, juventud estudiosa... porque de repente, ustedes pueden pensar que las únicas guerras que ha habido en Centroamérica, ¡son las que se produjeron en los años 80! Que antes no había habido guerra en Centroamérica, sino que, como resultado del Triunfo de la Revolución Sandinista, empezaron las guerras en Centroamérica ¡y eso no es cierto! Por el contrario, Centroamérica se vio inmersa en guerras de manera permanente, no hubo país centroamericano que escapara a esas guerras. Y cuando se produce esa guerra cuyo Aniversario vamos a conmemorar este próximo 14 de septiembre con la Batalla de San Jacinto, hace 151 años, no había conflicto Este-Oeste, ¡ni siquiera se podía soñar con que iba a triunfar la gloriosa Revolución de Lenin, allá, enterrando el imperio de los zares! Ustedes muchachos y muchachas, que dominan la historia, van a ver la distancia de 1854, 1855 que empezó la política expansionista a hacerle daño a Nicaragua, a 1856 que se da la Batalla de San Jacinto, ¡a 1917 que se produce la Revolución de octubre! ¿Qué conflicto existía...? ¿qué pretexto tenía el imperio yanqui para estar agrediendo a Nicaragua? ¿Qué pretexto tenía el imperio yanqui para derrocar un gobierno en Nicaragua e imponer su intervención militar en el año 1912? ¿Conflicto Este-Oeste...? ¡Si no había triunfado la Revolución de octubre en 1912! ¿Qué pretexto? ¡Ah! América para los americanos, decía la Doctrina Monroe. Y decía Bolívar, decía Sandino... ¿Qué quieren decir los imperialistas con esa frase? América para el imperio yanqui; no era América para sus verdaderos dueños, sino América para el imperio yanqui. Eso era lo que querían decir con esa frase. Costa Rica, gracias a Dios, logró romper ese ciclo de violencia, con una revolución violenta, la Revolución del 48. Hubo revolución en Costa Rica en el 48, Oscar, con don Pepe Figueres a la cabeza, ¿no? ¡y fue con las armas! Una revolución armada en Costa Rica, con don Pepe Figueres a la cabeza... ¡fíjense bien! ¿Para qué? Para poder llevarle a Costa Rica estabilidad, democracia y paz; que la han logrado tener ustedes, siendo realmente privilegiados, por esa revolución. Porque se produjo una revolución en Guatemala... Vinicio, ustedes intentaron una revolución, y ¿qué pasó? llegaron los yanquis y, con el pretexto del conflicto Este-Oeste, porque ya estaba la Revolución de Octubre, ¡invadieron Guatemala! la sojuzgaron e impusieron dictaduras militares que oprimieron, robaron, saquearon, al pueblo guatemalteco ¡Eso fue lo que llevaron los yanquis a Guatemala! Hasta que ustedes, a punto de pulso, luchando, luchando, lograron ir abriendo compuertas. Recuerdo bien, Vinicio, cuando tuviste el valor de invitarme a tu Toma de Posesión, cuando todavía Oscar no asumía la Presidencia; cuando aún el Presidente Azcona, tampoco asumía la Presidencia, y tuvimos aquella reunión con José Napoleón Duarte. Una reunión histórica. Vinicio ha hecho una relatoría, con una memoria privilegiada, de todos aquellos acontecimientos, ¡un cronista de primera! de verdad. Les decía que Guatemala simplemente con el conflicto Este-Oeste; en Nicaragua vinieron los yanquis, después de invadirnos en 1912, se mantuvieron de manera casi ininterrumpida las tropas yanquis en Nicaragua, formalmente, la intervención yanqui en Nicaragua. Llegaron a haber hasta más de 3 mil 500 yanquis ocupando Nicaragua, que incluso ¡se dieron el lujo de organizar las elecciones! y el Presidente y las autoridades del Consejo Supremo Electoral, ¡no eran nicaragüenses! Eran los yanquis, organizando las elecciones en Nicaragua, un país ¡ocupado totalmente! Nicaragua luchando con Sandino, ¿qué camino tenía Sandino? No le quedaba más alternativa que tomar las armas Como a don José Figueres, no le quedó más alternativa que las armas para alcanzar la democracia en Costa Rica, a Sandino, no le quedó más que tomar las armas, para expulsar a los invasores yanquis de Nicaragua. ¡Ah! entonces Sandino era bandolero, asesino, comunista, y empezaron a utilizar de manera terrorista lo que luego institucionalizó el Macartismo, que ya lo había institucionalizado Estados Unidos... la persecución contra todo ciudadano que no compartiera la filosofía, los planteamientos del sistema, y entonces, ese ciudadano era catalogado como comunista ¡y se le metía en la lista negra como comunista! Estados Unidos llevó a lo más elevado de la intelectualidad norteamericana, incluso, artistas extraordinarios como Charles Chaplin, se vieron incluidos en esa lista negra. La lista negra ¡hecha por el imperio! no por el pueblo norteamericano; el pueblo, simplemente depositando su voto y recibiendo aquella andanada de mentiras, de que el comunismo... es decir, si había un levantamiento contra una dictadura, ¡los comunistas! y allí, los yanquis listos para apoyar a los anticomunistas. Así, Centroamérica se vio llena de dictaduras militares, oprimida... sólo Costa Rica respiraba en Centroamérica. Y ¡no había problemas! los Estados Unidos muy tranquilos con las dictaduras centroamericanas; muy tranquilos con la dictadura de Somoza, que la armaron, la financiaron durante 45 años; la entrenaron... miles de soldados oficiales de esa guardia de ocupación que formaron los yanquis en Nicaragua, pasaron por las Escuelas de las Américas, que entonces tenían los Estados Unidos en territorio ocupado en Panamá. ¡Miles! allí está la lista, es impresionante esa lista de los soldados, entrenándolos para torturar, asesinar a los campesinos, para lanzarlos desde los helicópteros; para asesinar a las mujeres luego de torturarlas... ¡eso era la democracia! Los Presidentes norteamericanos recibían muy bien a Somoza, porque ¡Somoza era un demócrata! Cuando triunfa la Revolución Sandinista, sencillamente, fue un proceso legítimo que contó con el respaldo y la voluntad de todo el pueblo nicaragüense; no hubo ninguna incidencia, ni injerencia de la Unión Soviética en la lucha del Frente Sandinista, ¡ni con una munición cooperó la Unión Soviética en la lucha que nosotros libramos contra la dictadura de Somoza! Ni un sólo combatiente entrenó la Unión Soviética en la lucha que libramos contra Somoza. Don Pepe Figueres fue el primero en darnos armas, Oscar; ¡de las viejas armas que le habían quedado de la Revolución del 48! Don Pepe nos dio unos armamentos que todavía disparaban. ¡Fíjense bien! No fue la Unión Soviética ¡no! Con los soviéticos, ni relaciones tenía el Frente Sandinista; más que admiración, respeto, simpatía, porque era un proyecto socialista, que buscaba un intercambio de relaciones justas con los países en vías de desarrollo. La Unión Soviética, no entregó una sola munición, ni entrenó un solo combatiente. ¿Qué pasa cuando triunfa la Revolución en Nicaragua? Sencillamente, como la Revolución le dice al imperio, Nicaragua ahora es independiente y queremos relaciones respetuosas con los Estados Unidos; pues eso simplemente, no le caía bien al gobierno yanqui, donde ya el peso de los Republicanos impidió que el Presidente Carter, le brindara cooperación al gobierno de la Revolución Popular Sandinista. Ni siquiera para fines pacíficos pudo aprobar cooperación el Presidente Carter, porque se la bloquearon en el Congreso las fuerzas extremistas; y al poco tiempo llega el Presidente Reagan a la Presidencia, y allí, venían con una filosofía, un pensamiento. Hay un documento famoso, que es bueno que los muchachos lo investiguen y busquen por internet, el Documento de Santa Fe. Este es el documento donde Estados Unidos... la política que implementa Reagan, está allí preparada, elaborada de antemano y entre sus objetivos, tiene destruir a la Revolución Sandinista. ¿Por qué? Porque el veneno para el imperio yanqui, no es que Nicaragua significara una amenaza para los Estados Unidos, ¿qué amenaza podría significar...? El problema para el imperio yanqui, es que América Latina la tenían llena de dictaduras militares; América del Sur ¡plagada de dictaduras militares! países como Uruguay que venía a ser en América del Sur como Costa Rica, habían logrado una gran estabilidad... De repente, golpes militares en Uruguay ¡y desaparece aquella paz! En Chile, ¡ni se diga! un Presidente legítimo, Salvador Allende, le lanzan varios golpes de Estado y al final, lo derrocan y lo asesinan al Presidente... ¡esa es la política de los yanquis! Intolerante. Sin aceptar el mandato popular que había electo a Salvador Allende, así como hace unos cuantos años, intentaron también acabar con la Revolución Bolivariana, un golpe en contra de nuestro hermano, el Presidente Hugo Chávez, que fue abortado por el pueblo, ¡el pueblo se levantó y abortó ese golpe! La preocupación de los yanquis era el ejemplo de la Revolución Sandinista, porque cuando triunfa, en América Latina la única Revolución que había triunfado, enfrentando una dictadura, había sido la Revolución Cubana, encabezada por nuestro hermano Fidel Castro. Era el período de dictadores muy conocidos, Batista en Cuba, Pérez Jiménez en Venezuela; Trujillo en República Dominicana; Carías en Honduras; en Nicaragua los Somozas; Ubico en Guatemala. Eran dictadores ¡muy conocidos! todos, hechos a imagen y semejanza del arquetipo del monstruo imperialista, ¡criminales de primera línea! Se decía que después de la Revolución Cubana ya no podía triunfar ninguna otra revolución en América Latina. La Revolución Cubana triunfó, y esto es importante recordarlo... triunfó ¡sin recibir una sola munición de la Unión Soviética! Esa Revolución Cubana, organizó su partida, primero, en lo que fue el Asalto al Cuartel Moncada un 26 de Julio. Pasaron presos un tiempo Fidel y los compañeros; se dirigieron a México cuando fueron liberados, y allí se organizó, con solidaridad del pueblo mexicano, la invasión revolucionaria a Cuba. ¿Quiénes iban en ese barco? Iban cubanos, latinoamericanos, como nuestro querido hermano Ernesto Che Guevara; con armas que habían conseguido allí mismo, no las había mandado la Unión Soviética, que ¡ni se enteraba de lo que estaba aconteciendo! Y fue ese destacamento de cubanos que irrumpe en la Sierra Maestra y empieza una campaña revolucionaria que termina derrotando a la dictadura de Batista, y allí no había, ni asesoría soviética, ni municiones soviéticas, ni entrenamiento soviético, ¡eso fue ganado por el pueblo cubano! ¿Cómo acabar con Nicaragua que había roto la afirmación que se venía haciendo, de que no podía haber más revoluciones en América Latina? Decían los yanquis: hay que acabar con Nicaragua, porque sino, esto va a alimentar las luchas revolucionarias en otros países latinoamericanos. De allí viene toda la agresión de los Estados Unidos contra Nicaragua. No fue ningún conflicto de Este-Oeste. Aquí, los soviéticos, en las relaciones que tuvimos con ellos, en el orden económico, comercial, y militar ¡nunca condicionaron su cooperación a nada! Los soviéticos ¡nunca me hicieron una llamada telefónica! cuando estaban las reuniones con los Presidentes centroamericanos, como sí las hacía el Secretario de Estado de los Estados Unidos, George Shultz, o el propio Presidente Reagan a los Presidentes Centroamericanos, para decirles que no firmaran los Acuerdos de Paz porque allí estaba Nicaragua. Los soviéticos ¡nunca hicieron ese tipo de llamada! Al contrario, alentaban, propiciaban la paz; no había ningún conflicto de Este-Oeste en Nicaragua. Simplemente era Nicaragua defendiéndose de una política terrorista impuesta por el gobierno yanqui; porque el gobierno de Reagan pasó por encima del mismo Congreso. Recordaba el Presidente Arias, cuando se lograron detener los famosos 100 millones, pero, ¡le importó poco al Presidente Reagan! y con aquel famoso Coronel Oliver North, organizó una operación para llevarle el dinero por otras vías y utilizando incluso, a narcotraficantes. Por eso es que yo les digo a ustedes, hermanos de la Policía, sobre todo a ellos que tienen mucha relación con la DEA, ¡cuidado con la DEA! ¡Mucho cuidado con la DEA! ¡A esos extremos llegaron! utilizar narco traficantes y, eso fue ampliamente difundido y conocido en los Estados Unidos; investigaciones y todo lo que ya sabemos. Pero aún más, nosotros, llevábamos el tema año con año a las Naciones Unidas, y, de manera casi unánime, al igual que Naciones Unidas ha condenado de manera permanente el bloqueo en contra de Cuba, se solidarizaba con Nicaragua, y le demandaba a los Estados Unidos cesar esa guerra terrorista en contra de Nicaragua. Allí se votaba, en la Sesiones plenarias en Naciones Unidas, y solamente tres, cuatros países votaban al lado de los Estados Unidos, el resto de los países, sencillamente votaban a favor de Nicaragua; África, Asia, la mayor parte de los pueblos latinoamericanos votaban al lado de Nicaragua, el Caribe. Sencillamente nosotros buscábamos la paz, pero Estados Unidos quería destruir a la Revolución Sandinista; quería entrar con sus tropas a Nicaragua, ese era su objetivo, abrir la cabeza de playa, desde territorio hondureño o costarricense, porque bien recordaba el Presidente Arias, en Costa Rica, estando de Presidente don Luis Alberto Monge, establecieron una base los yanquis. En Honduras, como bien recordaba el Presidente Callejas, también abrieron otra base los yanquis. El plan era abrir una cabeza de playa en territorio nicaragüense, controlar ese pedacito, y por eso Teotecacinte, se convirtió en un objetivo de permanentes ataques allá en Jalapa. ¿Por qué? Es una punta que penetra en territorio hondureño, donde fácilmente podían flanquear el territorio para buscar cómo tomarse esos poblados y ocupar esas franjas de territorios que, una vez ocupadas desembarcaban las tropas yanquis que estaban en Honduras, y empezaban la invasión sobre la zona del Pacífico. ¡Nunca se logró hacer realidad ese plan por la resistencia del pueblo nicaragüense! Un pueblo armado con el Ejército Popular Sandinista a la cabeza de la defensa, con el Ministerio de Gobernación, Ministerio del Interior, a la cabeza de la defensa de la nación, se logró resistir. Y ¡qué más esfuerzo que el que nosotros hicimos! de decirle a los Estados Unidos, ustedes dicen que nosotros somos una amenaza, ¡vamos a demostrarlo, vamos donde el juez! Nosotros decimos que ustedes son la amenaza, vamos donde el Juez! Le dijimos a los yanquis. Nos fuimos donde el juez que tenemos las naciones, y esto lo saben muy bien las muchachas, y muchachos que estudian Derecho Internacional en la universidad; saben bien que el juez es la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Allá fuimos nosotros, el Padre d’Escoto, organizó esa campaña por la paz, porque queríamos que las diferencias que existían entre Estados Unidos y Nicaragua, y que estaban provocando la muerte de miles de nicaragüenses ¡se le pusiera fin! Y fuimos a la Corte Internacional de Justicia. La Corte dictó sentencia, en el mes de Junio de 1986 ¡vayan a ver a buscar esa información, muchachos! para que vean que no había tal conflicto Este-Oeste. Ese era el pretexto de los yanquis para justificar su política de terror en contra de Nicaragua. La Corte dicta una sentencia ¡sin precedentes en su historia! y condena al primer Estado y el único Estado que ha sido condenado por la Corte, es el Estado norteamericano, el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, ¡fue condenado por la Corte! por estar cometiendo actos de terrorismo en Nicaragua, por estar minando nuestro puertos, por estar destruyendo los tanques de petróleo, de combustible. Por estar desarrollando una guerra sucia en contra del pueblo nicaragüense. Fue condenado el Estado norteamericano, y fue obligado en la sentencia, a indemnizar a Nicaragua, en ese entonces, por 17 mil millones de dólares. Si sacamos la cuenta ahora, seguramente eso serían como 50 mil millones de dólares; por lo tanto, las cositas que aquí han entregado los yanquis ¡no son más que centavos que le están abonando a Nicaragua, de la enorme deuda que tienen con el pueblo nicaragüense! Esa es la verdad, son centavitos que están entregando. Nosotros ganamos esa batalla en la Corte, y ¿qué pasó? Sencillamente, Estados Unidos dijo que no reconocía a la Corte. Es decir, actuando con ese atropello con que actúan los imperios; por eso es que Su Santidad el Papa Juan Pablo II, y nos lo recordaba Su Eminencia el Cardenal, le envió incluso, a Monseñor Pío Laghi al Presidente Bush, pensando que la amistad del Cardenal Pío Laghi con el Presidente Bush, iba a prestar oídos a la carta que le estaba enviando Su Santidad al Presidente Bush, para que no se lanzara a esa invasión sobre Irak. Ya ven lo que le dijo el Papa, y ¡ahí están los resultados! Y quisieron comprometer a todo el mundo en esa guerra sucia, llevar tropas de todos lados, y América Latina se portó con dignidad; la inmensa mayoría de los pueblos latinoamericanos se portó con dignidad, ¡no mandaron tropas¡ incluyendo al Presidente Fox, arriesgó su gran amistad con el Presidente Bush... porque el Presidente Fox, era invitado continuamente a desayunar, a almorzar al rancho del Presidente Bush. Cuando el Presidente Bush quiso obligarlo a apoyar esa aventura criminal en Irak, el Presidente Fox dijo ¡no! Allí se molestó el Presidente Bush y no volvió a invitarlo, durante un buen tiempo a su rancho, no lo volvió a invitar. Colombia no mandó tropas a pesar de la dependencia que tiene de Estados Unidos; Brasil menos que mandara; Chile no mandó tropas. La inmensa mayoría de los gobiernos latinoamericanos actuaron con dignidad, excepto unos cuantos gobiernos que utilizaron una tropa que está para salvaguardar la soberanía del país. Si queremos tropas para pelear, ¡suficiente terreno hay aquí para pelear contra la delincuencia! para proteger nuestros mares, para luchar contra el narcotráfico, el contrabando, ¡para defender el medio ambiente! Eso de andar mandando tropas, es típico de gobiernos que provocan situaciones, como las que se provocaron en el año 1855, 1856, que fue el resultado de los mismos gobiernos nicaragüenses, esa invasión del expansionismo yanqui a nuestro territorio. Por lo tanto creo que es importante, en este encuentro donde estamos ejerciendo nuestra libertad de expresión, yo insisto en esto, porque todos tenemos derecho a expresarnos libremente, a expresar nuestras opiniones. No todos vamos a coincidir con lo que dijo el Presidente Arias, o lo que dijo el Presidente Cerezo, o el Presidente Callejas; o con lo que digo yo en estos momentos. No estamos obligados a coincidir, simplemente, para eso está la inteligencia y están los elementos probatorios. Que me diga el Presidente Arias, o me diga el Presidente Cerezo, si en algún momento, ellos escucharon el rumor de que la Unión Soviética, me estuviese aconsejando a mí no aceptar los acuerdos de Paz, no buscar el diálogo. Al contrario, los soviéticos eran totalmente respetuosos de lo que nosotros estábamos decidiendo, ¡y apoyaban lo que nosotros decidíamos! Igual Cuba, nuestro gran amigo y hermano Fidel, respetaba lo que nosotros decíamos. No había tal conflicto Este-Oeste; simplemente ese fue el pretexto para querer justificar una actitud criminal en contra de un pueblo, que había luchado por su liberación, por liberarse de una dictadura impuesta por los yanquis, la dictadura somocista. En esas condiciones, finalmente se llegó a alcanzar los Acuerdos, sobre los cuales han abundado ya Vinicio y Oscar, yo no tendría mucho que agregar en cuanto lo que fueron todos estos temas. Pero sí recordar que en esta batalla, la solidaridad mundial jugó un papel muy importante; en los mismos Estados Unidos la mayoría de la población norteamericana estaba en contra de esa política de muerte, cuando esto tenía ya una presión y fuerza tan grande, en el Congreso los Demócratas, se oponían a esa política y la bloqueaban. Es decir, esa política guerrerista dividió también a la sociedad norteamericana, entre los que respaldaban a los nicaragüenses y condenaban la política de Reagan; y los que se creían las mentiras de Reagan, de que estaba luchando contra el comunismo en Nicaragua, le daban su apoyo, a pesar de todas las mentiras que se iban descubriendo constantemente, todas las triquiñuelas que hacía Reagan para mantener su política. Además estaba la actitud de los pueblos latinoamericanos, europeos, asiáticos, de los africanos, se despertó una solidaridad global, por la Paz en Centroamérica. Países como Nicaragua, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, que no eran conocidos en el mundo, empezaron a conocerse por la situación de conflicto que se vivía. ¡Terrible aquello! Porque lo ideal es que se conocieron nuestros países, porque tienen progreso, bienestar, porque son un conjunto de turismo, etc., ¡pero no! Conocidos por la situaciones de guerra, de injusticia que estaba viviendo el pueblo nicaragüense. Incluso, hubo iniciativas frente al conflicto salvadoreño, como aquella iniciativa de México y Francia; una iniciativa que se tomó frente al conflicto salvadoreño, que fue casi paralela a la iniciativa de Contadora. Fueron esfuerzos que se desarrollaron en ese período. En esas negociaciones en todo ese proceso, indiscutiblemente, reconocemos el esfuerzo, la dedicación que tuvo en la lucha por la Paz, el Presidente José Napoleón Duarte. Fíjense que a José Napoleón Duarte, y que me desmientan los salvadoreños, algún Parlamentario salvadoreño, y aquí está Acevedo, nuestro querido hermano el Canciller, Ricardo Acevedo Peralta, que era el canciller del Presidente del Salvador, José Napoleón... desmentíme, si a Napoleón, antes de empezar esas negociaciones, ¿cómo le decían en El Salvador ? ¡Comunista! ¡Comunista le decían a José Napoleón Duarte! Cómo se manipulaba esa palabra. A un hombre que luchó en condiciones bien complejas, bien difíciles, acusado en El Salvador de comunista; acusado por los grupos extremistas de los Estados Unidos, de comunista, él y su movimiento, simplemente, porque se habían atrevido a hacer una reforma agraria. ¡Ese fue el pecado mortal! que se atreviera a hacer una Reforma Agraria, ¡comunista! y les asesinaron decenas de dirigentes y activistas a ese Partido. Era la manipulación; como estaba la Unión Soviética, por eso manipulaban, y los soviéticos ¡ni se metían en esos conflictos! Les decía que José Napoleón Duarte, jugó un papel extraordinario y, Don José Azcona Hoyos igualmente, una actitud muy valiente. Recuerdo que una vez me llama por teléfono y me dice: "ve Daniel, busquen cómo sacar las tropas, porque allí van los yanquis, están preparando una operación con su aviación en contra de las tropas que ustedes metieron allá en Mayales". Fue cuando la operación Danto. Me llamó por teléfono y me alertó, de que ya los yanquis iban a ir sobre las tropas, o sea, ¡los yanqui estaban metidos de lleno en esa guerra sucia! De manera abierta, el propio Presidente de los Estados Unidos. Quiero también mencionar y hacer un reconocimiento a Joao Baena Suárez, brasileño; un hombre que jugó un papel extraordinario, porque se encontraba al frente de la OEA. No era fácil en la OEA en ese tiempo, hacer una política en contra del imperio y a favor de la paz... porque luchar por la paz en Nicaragua, era hacer política en contra del imperio. Joao Baena Suárez, tuvo una actitud valiente, firme, apegada a la ley, y al Derecho ¡no lo podemos olvidar! Cuando estuvo por aquí, le pregunté a Lula por Baena, me dijo estaba por allá todavía, tendrá unos cuantos años, porque en ese período ya tenía unos cuantos años, Joao Baena Suárez. Tenemos que hacerle un reconocimiento a Baena, porque realmente el papel que jugó, fue extraordinario. Todos estos esfuerzos se conjugaron con la OEA, con Naciones Unidas, eran esfuerzos para la Paz y no para andar moviendo tropas de un lado para otro, sino ¡para la Paz! ¿Cuáles son los retos que tenemos ahora? Ya los han mencionado los hermanos centroamericanos Oscar Arias, Vinicio Cerezo y Rafael Leonardo Callejas: el combate a la pobreza, a las desigualdades; el combate a ese capitalismo salvaje, como lo llamó Su Santidad Juan Pablo II, y agregó, ¡los pobres no pueden esperar! así lo dijo, y los pobres no pueden seguir esperando. La única manera de avanzar en esta lucha, donde tenemos problemas comunes, somos países bien pequeñitos, con economías bien pequeñitas, que sumadas todas nuestras fuerzas, sigue siendo todavía una fuerza bien pequeñita. Tenemos que caminar realmente hacia la unidad. No hay que temerle a la palabra unidad. La palabra integración sigue siendo una palabra conservadora, que responde más bien a los intereses del llamado Libre Mercado. Tenemos que trabajar y caminar hacia la unidad con el ejemplo, buscar cómo unirnos, con el concepto de un comercio justo. Buscar relaciones justas entre nuestros países, gestionar recursos ante la comunidad internacional, para poder cubrir las desigualdades que existen entre nuestros países. No estamos en capacidad de hacer lo que hacen los europeos, de subsidiar algunas economías que estaban más rezagadas; si queremos caminar hacia la unidad, tenemos que buscar recursos para poder subsidiar las economías más rezagadas, que puedan ser más competitivas, esa palabra que tanto se menciona y, que podamos insertarnos en mejores condiciones en este mundo globalizado, dominado por el capitalismo global, donde las relaciones comerciales, siguen siendo dictatoriales, la dictadura del capitalismo global. ¿Qué son las políticas de subsidios? Recuerdo al Canciller Stagno, de Costa Rica, lo escuché aquí, en el encuentro que hubo cuando trabajó la propuesta para las Naciones Unidas, lo escuché hablando bien claro, en contra de esa política de subsidios. No podemos estar a favor de un libre mercado con políticas de subsidio ¡multimillonarias! en Europa, en los Estados Unidos, ¿qué libre mercado es ese? ¡Eso no es libre mercado! Libre mercado que cuando quiere te cierra las puertas, y donde domina el peso del más fuerte, ¡esa es la realidad! Nos alegramos ahora porque estamos colocando algunos productos, pero el día de mañana, te cerraron las puertas. Nosotros no tenemos capacidad para reaccionar frente a ellos, como reaccionan los europeos cuando tienen un pleito como éste con los yanquis, se cierran las puertas mutuamente. O este pleito que tienen ahorita con China, los que están persiguiendo los muñecos, que andan cargados de plomo; entonces vienen los chinos y cierran la entrada de sopas Campbell, porque llevan demasiado aluminio, ¿qué vamos a poder hacer eso nosotros? Estamos manos arriba. ¡Tenemos que unirnos! Unidos somos más fuertes, pero tenemos que ir más allá, unirnos los centroamericanos, caribeños y latinoamericanos, hacer una gran unidad de Latinoamérica y El Caribe. Ese es el futuro, el ejemplo está bien claro con los europeos, y lo explicó muy bien Vinicio, cómo los europeos superaron barreras culturales, de idiomas, de guerras y dijeron, ¡o nos unimos o nos come el mercado japonés, el mercado norteamericano, ahora el asiático! Y se unieron, tienen sus diferencias, sus contradicciones pero ¡ahí van! con políticas de subsidio para los menos favorecidos, para los países más atrasados. Estados Unidos, la palabra lo dice... Estados Unidos, son una cantidad de Estados unidos, si esos Estados se desintegran, si pasara lo que ellos promovieron en Yugoslavia, que la desintegraron alimentando chauvinismos y nacionalismos falsos; si se empezara a alimentar esto en los Estados Unidos y ellos se independizan, ¡desaparece la potencia de los Estados Unidos! La potencia de los Estados Unidos, se la da la unidad de todos sus Estados, allí está su potencia. Por lo tanto, la potencia de los pueblos latinoamericanos, centroamericanos y caribeños, ¡está en la unidad! Que con la unidad logremos derrotar la pobreza; con la unidad, es que vamos a lograr educación, salud, cultura para nuestros pueblos. ¡Es con la unidad que vamos a lograr una Paz larga y duradera! ¡Que viva el 20 Aniversario de Esquipulas! ¡Que viva la Unidad Centroamericana! ¡Que viva la unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños! ¡Que viva el ALBA!

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