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Nicaragua, líder en hambre
Cuba, líder en nutrición infantil

None | 22 de Noviembre de 2005 a las 00:00

Para Morón, "los países de la región que han sido exitosos en reducir la subnutrición se caracterizan por tener políticas públicas en estas materias sostenidas en el tiempo, independientes de los cambios políticos, y orientadas a dar igualdad de oportunidades a todos sus ciudadanos".

El Director General de la FAO, Jacques Diouf, dijo que "si se mantiene el ritmo actual de reducción de la pobreza en las distintas regiones en desarrollo, sólo América del Sur y el Caribe alcanzarán la meta marcada en el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de reducir a la mitad el porcentaje de personas hambrientas".

El informe presentado insiste en que la lucha contra el hambre es esencial para alcanzar el resto de los objetivos. "La reducción del hambre debería convertirse en la fuerza motora del progreso y la esperanza, toda vez que la mejora de la nutrición se traduce en mejores condiciones de salud, hace que aumente la tasa de asistencia a la escuela, reduce la mortalidad infantil y materna, potencia la capacidad de acción de la mujer y disminuye la incidencia y la tasa de mortalidad por VIH/SIDA, paludismo y tuberculosis", aseguró Diouf.

El mismo jefe de la entidad afirmó que "El progreso hacia la reducción de la proporción de personas hambrientas en los países en desarrollo a la mitad para el año 2015 ha sido muy lento y la comunidad internacional está lejos de conseguir los objetivos que se había marcado y los compromisos incluidos en los ODM y la Cumbre Mundial de la Alimentación (CMA)".

"Todavía podemos alcanzar la mayor parte de las metas de los ODM y la CMA, incluso todas, pero sólo será posible si se redoblan los esfuerzos y se hacen más eficaces. Para reducir el número de hambrientos, es preciso dar prioridad a las zonas rurales y a la agricultura como principal fuente de los medios de subsistencia rurales", concluyó el Director General de la FAO.

Cada año mueren de hambre seis millones de niños

El hambre y la malnutrición matan a seis millones de niños al año, una cifra equivalente a toda la población en edad preescolar de Japón, según ha alertado la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de la ONU con motivo de la presentación de su último informe anual 'El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo'.

La gran mayoría de esos niños, según la organización, muere a causa de unas pocas enfermedades infecciosas curables, como diarrea, neumonía, paludismo y sarampión. Estos menores "habrían sobrevivido si sus cuerpos y sus sistemas inmunitarios no estuvieran debilitados por el hambre y la malnutrición", ha advertido la FAO.

El informe de la FAO subraya la "enorme importancia" de erradicar el hambre, objetivo explícito fijado en la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996 y recogido en el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU (ODM): luchar contra la pobreza y el hambre extremas. También se señala que la lucha contra el hambre es esencial para alcanzar el resto de los Objetivos del Milenio.

"El progreso hacia la reducción de la proporción de personas hambrientas en los países en desarrollo a la mitad para el año 2015 ha sido muy lento y la comunidad internacional está lejos de conseguir los objetivos que se había marcado y los compromisos incluidos en los ODM y la Cumbre Mundial de la Alimentación (CMA)", ha asegurado el director general de la FAO, Jacques Diouf, en el prefacio del informe.

"Si se mantiene el ritmo actual de reducción de la pobreza en las distintas regiones en desarrollo, únicamente América del Sur y el Caribe alcanzarán la meta marcada en los ODM de reducir a la mitad el porcentaje de personas hambrientas. Ninguna de ellas conseguirá el objetivo, más ambicioso, de la CMA, que pretendía reducir a la mitad la cifra de las personas hambrientas", añade Diouf.

La región de Asia y el Pacífico tiene también posibilidades de alcanzar los ODM si se logra incrementar ligeramente el ritmo de los avances en los próximos años, según la FAO. En Oriente Próximo y África del Norte la prevalencia del hambre es baja, pero está aumentando en lugar de disminuir, asegura el informe.

En África subsahariana, el índice de malnutrición ha disminuido muy lentamente, aunque el ritmo del progreso realizado era ligeramente mejor en la década de los años 90 de lo que es hoy. Para poder alcanzar la meta de los ODM, considera la organización, será necesario acelerar considerablemente ese ritmo.

"Todavía podemos alcanzar la mayor parte de las metas de los ODM y la CMA, incluso todas, pero sólo será posible si se redoblan los esfuerzos y se hacen más eficaces. Para reducir el número de hambrientos, es preciso dar prioridad a las zonas rurales y a la agricultura como principal fuente de los medios de subsistencia rurales", ha indicado el director general de la FAO.

Según las últimas estimaciones de la FAO (2004) en el mundo existían 852 millones de personas subnutridas en el período 2000-2002. Esta cifra incluye 815 millones de personas en países en desarrollo, 28 millones en países con economías de transición y 9 millones en las naciones industrializadas. El informe de 2005 no actualiza la cifra de personas hambrientas, pero está prevista una nueva estimación en la edición que se realice el próximo año.

Según el informe, cerca del 75% de las personas en el mundo víctimas del hambre y la pobreza viven en las zonas rurales con menos recursos. En estas regiones reside la gran mayoría de los casi 11 millones de niños que mueren antes de cumplir los cinco años, de los 121 millones que no frecuentan la escuela y de las 530.000 mujeres que fallecen durante el embarazo y el parto, y se producen los 300 millones de casos de paludismo agudo y el millón largo de muertes por esta enfermedad cada año.

El círculo vicioso de la pobreza

A juicio de la FAO, asegurar a los niños una alimentación adecuada es crucial para romper "el círculo vicioso del hambre y la pobreza" y alcanzar los ODM. Reducir la prevalencia de la insuficiencia ponderal -falta de peso- en los niños en tan sólo cinco puntos porcentuales podría salvar las vidas del 30% de los menores de cinco años que fallecen.

Estas cifras se basan en un estudio realizado en 59 países en vías de desarrollo. En algunos de los países en peor situación, la prevalencia de la insuficiencia ponderal entre los niños menores de cinco años se elevaba al 45%.

"La reducción del hambre debería convertirse en la fuerza motora del progreso y la esperanza, toda vez que la mejora de la nutrición se traduce en mejores condiciones de salud, hace que aumente la tasa de asistencia a la escuela, reduce la mortalidad infantil y materna, potencia la capacidad de acción de la mujer y disminuye la incidencia y la tasa de mortalidad por VIH/SIDA, paludismo y tuberculosis", ha concluido Diouf.

El estudio de la FAO indica que el crecimiento económico, las inversiones en agricultura, el buen gobierno, la estabilidad política y la paz interna, el imperio de la Ley, las infraestructuras rurales, la investigación agrícola, una educación de calidad para los niños en las áreas rurales y la mejora de la situación de la mujer son "condiciones esenciales" para incrementar la producción agrícola y reducir el hambre y la pobreza.

Sin embargo, muchos países son incapaces de garantizar estos elementos básicos. "Cuando los gobiernos no pueden mantener la paz interna, los conflictos violentos trastornan la producción agrícola y el acceso a los alimentos", ha indicado la organización. En África, la producción alimentaria per cápita disminuyó, por termino medio, el 12,4% en períodos de conflicto.

Premian a Cuba y al AIDPC por esfuerzos en lucha contra el hambre

Este lunes, la FAO galardonó al Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical de Cuba y al Programa Internacional de Protección al Delfín, integrado por varios países latinoamericanos, por su labor en la lucha contra el hambre y la pesca responsable.

Los premios fueron entregados en Roma durante la jornada inaugural de la trigésimo tercera sesión de la Conferencia de la FAO, el órgano que gobierna la agencia y que se reúne de forma bianual.

El Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical de Cuba (IIFT) fue reconocido con el premio Edouard Saouma por la aplicación de un proyecto de cooperación técnica de la FAO destinado a promover la producción de fruta en la isla caribeña.

El organismo de la ONU destacó "la motivación y la eficacia del IIFT junto con la dedicación y entusiasmo de su personal", que fueron claves para el éxito de la iniciativa pese a las pérdidas causadas por el devastador huracán "Michelle", que azotó la isla a finales de 2001.

La medalla Margarita Lizárraga, que la FAO concede a organizaciones o personas que se han destacado en la aplicación del Código de Conducta para la Pesca Responsable, recayó en el Programa Internacional de Protección al Delfín (AIDPC, en sus siglas en inglés).

Se trata de una iniciativa que incluye entre sus miembros a Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Venezuela, EEUU y Vanuatu, dirigida a reducir la mortalidad de delfines en la pesca con redes de cerco en el Pacífico oriental.

El objetivo es garantizar la sostenibilidad de los bancos de atún y de las especies asociadas, y la FAO considera que el organismo ha tenido "un notable éxito y ha conseguido aplicar con diligencia los principios contenidos en su código de conducta voluntario sobre la pesca responsable".

La organización ha premiado además a un periodista del diario italiano La Repubblica, Giampaolo Cadalanu, y a otros dos del estadounidense Wall Street Journal, Roger Thurow y Scott Kilman, por su trabajo sobre los problemas del hambre y "por sensibilizar al público hacia las cuestiones relacionadas con la alimentación".


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