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Expertos predicen triunfo liberal
Crece expectativa en Honduras

None | 29 de Noviembre de 2005 a las 00:00

En el primer corte, sobre 19,52% de las mesas, la ventaja de Lobo era de 14.786 votos.

El segundo corte, sobre diez de los 18 departamentos de Honduras, presentan los siguientes datos sobre los dos principales partidos, con casi el 25% (3,457) de las 13,868 mesas escrutadas, que corresponden a 8 de 18 departamentos, este es el resultado:

Departamentos

Porfirio Lobo

Manuel Zelaya

Comayagua

5,119

6,313

Cortés (San Pedro Sula)

6,993

7,394

Choluteca

4,37

3,892

Paraíso

26,461

30,959

Fco Morazán (Tegucigalpa)

181,147

163,999

Intibuca

24,054

21,67

Islas de Bahía

4,118

4,243

La Paz

16,668

19,775

Olancho

4,98

5,733

Valle

1,931

2,548

Total

275,835 (48.29%)

266,526 (46,66%)

El resto de los votos escrutados hasta las 7.15 de la noche se los reparten los tres partidos minoritarios que participaron en la contienda electoral: Unificación Democrática (10.887), Democracia Cristiana (21.928) e Innovación y Unidad-Social Demócrata (7.047).

Tomado del diario La Prensa, de Tegucigalpa

El candidato liberal aventaja en siete de nueve departamentos, de los 18 que tiene Honduras, y Lobo sólo en dos. Los resultados corresponden al 29,14 por ciento de los votos escrutados de 2.054 urnas de El TSE no ha divulgado resultados de los otros nueve departamentos por carecer de datos.

Zelaya aventaja en Comayagua, Choluteca, El Paraíso, Islas de la Bahía, La Paz, Olancho y Valle, mientras que Lobo sólo en Intibucá y Francisco Morazán, que incluye a Tegucigalpa y concentra el mayor número de votantes.

En Francisco Morazán (donde se encuentra Tegucigalpa, la capital), Lobo gana con el 49,53 por ciento, frente el 44,13 por ciento de Zelaya, y en Intibucá por un margen muy estrecho, 47,77 por ciento contra 46,83.

En cambio, el candidato liberal se impone con 13 puntos arriba de Lobo en Valle, 12 en El Paraíso, ocho en Comayagua, cuatro en Olancho, tres en La Paz, uno en Choluteca y por menos de un punto en Islas de la Bahía.

Zelaya expresó su satisfacción por los datos del TSE, pues confirman que tenía razón en declararse ganador el domingo sólo a partir de sondeos a pie de urna y resultados extraoficiales. Lobo, quien rechazó la proclamación anticipada de Zelaya como ganador, no se ha pronunciado hasta el momento sobre el informe del Tribunal.

El candidato liberal llegó incluso a anunciar el lunes la integración de comisiones con miras a la transición gubernamental.

El Tribunal empezó a difundir proyecciones de la integración del Congreso Nacional, de 128 escaños, y anunció que actualizará periódicamente los datos. Unos 3,9 millones de hondureños pudieron votar el domingo para elegir un presidente, un vicepresidente, los 128 diputados y 298 alcaldías municipales.

Las elecciones se celebraron con normalidad, pero el proceso cayó en incertidumbre porque el TSE demoró los resultados preliminares al tiempo que sondeos a pie de urna y reportes extraoficiales daban al triunfo al candidato liberal.

El envío rápido de datos al centro de cómputo del TSE no funcionó porque los recelos políticos en ese organismo dificultaron la designación y el trabajo de las personas que harían esa tarea, explicaron hoy fuentes electorales.

El Tribunal había anunciado que daría el domingo un resultado preliminar sobre 1.600 urnas, pero finalmente sólo fueron 151, con ventaja para Zelaya.

Con este bajo resultado, el titular del TSE, el liberal Arístides Mejía, proclamó como "presidente electo" a Zelaya, en declaraciones a la prensa, lo que endureció la posición del Partido Nacional, que insistió en exigir datos oficiales.

La Misión de Observadores de la Organización de Estados Americanos, OEA, pidió hoy, antes del informe, que el TSE actuara "con responsabilidad" y en forma colegiada.

Mejía ha anticipado que los resultados totales tardarán unas dos semanas; la Ley Electoral da plazo hasta el 28 de diciembre próximo para la declaración de candidatos electos.

La demora del TSE hizo que oficialistas y liberales revivieran la confrontación de la campaña electoral, por lo que Maduro pidió el lunes a los dos candidatos que mantuvieran la calma y esperaran los resultados oficiales.

El ganador de las elecciones sustituirá a Ricardo Maduro en la Presidencia de Honduras, el 27 de enero de 2006, para un mandato de cuatro años.

El país está a las puertas de una crisis política y electoral ante la inoperancia del Tribunal Supremo Electoral de no oficializar resultados preliminares sobre las elecciones, lo que ha dado pie a un tono de confrontación entre dirigentes de los partidos Nacional y Liberal.

La incapacidad de los magistrados del TSE, una institución que se supone surgió con un nuevo rostro, se ha puesto de manifiesto una vez más al no ser capaz de informar en tiempo y forma al pueblo hondureño sobre el resultado de la jornada cívica que se realizó el domingo anterior.

Si no fuera por los informes preliminares que dieron las radioemisoras del país y los canales de televisión, en Honduras no se sabría quién es el nuevo presidente de la República.

El candidato del Partido Liberal, Manuel Zelaya Rosales, se declaró ganador ayer al filo de las cinco de la tarde, cuando se divulgaron los resultados de una encuesta a boca de urna; pero de inmediato el candidato nacionalista Porfirio Lobo Sosa rechazó ese triunfo y dijo que mejor esperaba el conteo final de los votos.

Otros medios de comunicación electrónicos daban como triunfador a Pepe Lobo, y otros daban empate técnico, lo que redundaba en confusión.

Pero la parte fundamental en esa incertidumbre la alimentó el TSE, que con su enorme lentitud en la transmisión de los resultados electorales oficiales, ha demostrado su incapacidad en lo que respecta a la parte final del proceso.

La programación planeada era transmitir resultados a partir de las 6.30 de la tarde del domingo, sin embargo, los resultados los ofrecieron cuatro horas más tarde en los que confirmaron a Mel Zelaya como ganador cinco puntos arriba de Pepe. Esos resultados fueron en base al escrutinio de 154 mesas electorales.

A esa hora los liberales se habían tomado las calles de las principales ciudades del país celebrando, en cambio, Pepe dijo que los resultados que él manejaba eran distintos pues él iba ganando.

La consistencia de Lobo Sosa en no declararse perdedor inquietó al presidente del TSE, Arístides Mejía, quien instó a las Fuerzas Armadas brindarle seguridad a Mel Zelaya, como candidato ganador.

Pero el principal culpable es el Tribunal Electoral, cuyo presidente, Arístides Mejía, a la medianoche del domingo, incluso ayer por la mañana, estaba exigiendo al candidato Porfirio Lobo que aceptara la derrota cuando ni siquiera el mismo Tribunal había dado informes oficiales que justificaran esa actitud.

Más de 24 horas después del cierre de las urnas, y a pesar de la promesa hecha, la página de internet del TSE seguía en blanco, evidenciando aún más el nivel de incapacidad e inoperancias de las autoridades. Lo único que hizo el TSE fue divulgar unos datos la noche del domingo y el lunes, el centro de cómputo estuvo cerrado y se negó el acceso a los medios de comunicación.

El comisionado de Derechos Humanos, Ramón Custodio López, cuestionó el papel del Tribunal Supremo electoral por su negligencia, lo cual no quería decir que se opacaba el comportamiento de la ciudadanía. Cuando existía el Tribunal Nacional de Elecciones, TNE, por lo general, a las diez de la noche los candidatos perdedores de los primeros seis procesos electorales generales ya habían aceptado la derrota y hasta habían felicitado a sus contrincantes.

El magistrado presidente, Arístides Mejía rechazó la idea de que se trate de un fracaso el proyecto de transmisión rápida de información electoral. "No se puede hablar de un fracaso porque lo que ocurrió fue que el mecanismo se vició", explicó.

Luego expuso: "Cuando se convocó a los maestros el Ministerio de Educación presentó a activistas maestros de un partido -PN-, entonces se tuvo que descartar ese mecanismo y a última hora buscar otro que nunca funcionó".

Mejía contestó a los nacionalistas que no hay necesidad de revisar actas porque no hay denuncias de fraude. "Ellos tienen representantes y son David Matamoros y Roberto Argueta, además tienen un miembro de la comisión de verificación y tendrán una persona para que presencia el escaneo de actas".

Preguntado sobre la petición de algunos sectores de que deben renunciar a sus cargos, el presidente del TSE declaró: "Tenemos cuatro años por delante para mejorar este trabajo, sin embargo, en estas elecciones ha habido transparencia".

La embajada de Estados Unidos dijo que el escrutinio "debe realizarse de conformidad con la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas, con el fin de generar certeza entre la población y los actores políticos en relación con los resultados de la elección general".

Durante un encuentro con corresponsales de prensa en la presidencia, Maduro hizo un llamado a los ciudadanos y partidos políticos para que "tengan paciencia y tranquilidad. Yo espero en un plazo de 24 a 48 horas los resultados oficiales marquen una tendencia en la votación".

Maduro dijo que llamó a los dirigentes del PN, incluido a Lobo, con quien no pudo conversar, para que controlaran sus emociones "a fin de evitar una tragedia".

Lobo había señalado su rechazó a las proyecciones de los conteos paralelos y amenazó con levantar a todos los seguidores del PN en todo el país para defender lo que el considera su victoria.

En este sentido, Maduro dijo que Lobo tenía razón en pedir que el TSE de a conocer los resultados oficiales, porque esos son los únicos que pueden validar un triunfo.

También hizo un llamado a la reflexión a Manuel Zelaya, quien el lunes cargó contra el presidente. "Le tengo un gran respeto a Mel (Manuel Zelaya), pero él también debe respetar la institución de la presidencia", indicó Maduro.

Maduro dijo que cuando se reunió con Zelaya el pasado lunes, éste le pidio que reconociera su victoria, pero aclaró que "eso no corresponde a un presidente, eso más bien correspondería al candidato perdedor".

El presidente hondureño también lamentó el alto abstencionismo que se habría dado el domingo, que andaría por el 40%, y dijo que se deben hacer esfuerzos para que en futuras elecciones la gente acuda masivamente a las urnas.

Lobo y Zelaya acudieron este martes por separado a una reunión con el embajador de Estados Unidos, Charles A. Ford, para analizar los alcances de la crisis.

A su salida de la cita, Lobo pidió la intervención del embajador de Estados Unidos en este país, Charles Ford, para que se garanticen los resultados del proceso. "Hemos exigido que se cuenten los votos y el embajador Ford ha estado dispuesto para ayudarnos en este proceso", afirmó el aspirante del gobernante Partido Nacional (PN) tras visitar al diplomático estadounidense en su residencia, al norte de Tegucigalpa.

Tras el encuentro con el diplomático estadounidense, Lobo solicitó que "el proceso sea transparente totalmente. Le hemos expresado también nuestras quejas por la forma autoritaria y unilateral como ha estado actuando el presidente del Tribunal Supremo Electoral", enfatizó el candidato oficialista. Lobo añadió que Ford le expresó que el deseo de Estados Unidos "es que las elecciones sean limpias y totalmente transparentes".

Además de seguir expectante el desarrollo de la crisis, la población se mantenía atenta al sepelio de 23 personas que murieron la tarde del domingo en un accidente de tránsito en un poblado del interior del país, cuando se dirigían a un acto de celebración del proclamado triunfo liberal.

Estratega de "Pepe" Lobo deja Honduras

Tomado del diario El Heraldo, de Tegucigalpa El norteamericano Mark Klugmann, estratega del candidato nacionalista "Pepe" Lobo, abandonó este martes por la tarde el país, en medio del asedio de los periodistas.

El norteamericano es señalado como uno de los responsables de la pérdida del Partido Nacional, por su estrategia de choque y campaña sucia que manejó. Extraoficialmente se conoce que devengaba 80 mil dólares mensuales, una cifra estratosférica para un país pobre como Honduras.

En un artículo publicado por EL HERALDO en febrero pasado, se indicó que Mark Klugmann es todo un personaje dentro de los círculos políticos de varios países de Latinoamérica, ligado a sectores de ultraderecha de Chile, entre ellos ex funcionarios, ex militares y sectores vinculados al ex dictador chileno Augusto Pinochet.

Fue el ideólogo y principal cerebro del tema de la pena de muerte que esgrime en su campaña el precandidato presidencial nacionalista, que lo presentó como un hombre de mano dura contra los criminales.

Mark Klugmann también fue consultor del ex presidente salvadoreño Francisco Flores, y actualmente sigue asesorando al gobierno de El Salvador.

En 1989 este personaje estableció su residencia en Chile en donde contrajo matrimonio con una ciudadana de ese país, de la cual posteriormente se divorció, y fundó la empresa de consultoría Klugmann y Asociados, a través de la cual presta servicios de asesoría a varios gobiernos, entre ellos los de Honduras y El Salvador.

Durante la campaña política y luego en la Presidencia, Klugmann asesoró al presidente Ricardo Maduro y hasta el domingo fue uno de sus principales consejeros de crisis. Estuvo detrás de la estrategia de opinión de programas gubernamentales como "Vivienda para la Gente", "Telefonía para Todos" y el proyecto que creo la Ley de Propiedades.

También fue el "cerebro" del boicot a la campaña del listón amarillo, que en su momento puso en marcha la Coalición Patriótica y la ex ministra de Industria y Comercio Juliete Handal, para protestar por el alto costo de los combustibles en el país, estrategia que le funcionó a la perfección porque al final la cruzada opositora resultó un fracaso.

Klugmann también fue un cercano asesor del ex presidente de El Salvador, Francisco Flores, a quien prestó servicios en varias instituciones estatales, entre ellas la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma, Cepa, en la que devengaba un estratosférico salario de más de 24 mil dólares, lo que en su momento fue criticado por la oposición.

Uno de sus principales discípulos en Honduras es el escritor y hasta hace poco asesor de Casa Presidencial, Otto Martínez, propietario de una cadena de alimentos en el país. Este último recientemente renunció como asesor del presidente Ricardo Maduro y pasó a integrar a tiempo completo el equipo de estrategias de Lobo Sosa.

Oscuros antecedentes

De acuerdo con fuentes consultadas, Klugmann integra el staff de la Asociación Latinoamericana de Consultores Políticos, Alacop, una institución sin ánimo de lucro constituida en 1996 por un grupo de profesionales en las distintas disciplinas de la consultoría política, provenientes de varios países del continente.

Klugmann ha vivido en Chile desde 1989, donde tiene la sede de su empresa, Mark Klugmann y Asociados, de la que es director general. Según la revista chilena "Qué pasa", Klugmann es originario de Nueva York y tiene 42 años de edad.

En 1997, durante una comparecencia ante el Senado estadounidense, se presentó como parte del equipo de relaciones públicas de la Casa Blanca durante la administración de los gobernantes republicanos Ronald Reagan y George Bush padre. También fue el escritor de discursos de las campañas electorales de los mismos Presidentes.

En 1989 llega a Chile y asesora a José Piñera, ex candidato presidencial y ex ministro del ex dictador chileno Augusto Pinochet. También asesoró a Hernán Büchi, quien posteriormente fue el candidato presidencial por la derecha de ese país.

Klugmann, además, fue asesor del senador republicano por Texas y ex precandidato presidencial Phil Gram.

Klugmann también fue asesor en el proceso de privatización de la Administración Nacional de Telecomunicaciones (Antel) de El Salvador.

A mediados del 2002, Klugmann fue el centro de una polémica en El Salvador entre el gobierno y los partidos de oposición, particularmente con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Fmln, por el estratosférico salario que devengaba como asesor de la empresa estatal encargada de los puertos de ese país.

En esa oportunidad, la fracción legislativa del Fmln reaccionó indignada y pidió explicaciones al gobierno del presidente Francisco Flores, e incluso su principal líder, Schafick Nadal, calificó el sueldo del asesor internacional como "una grosería y antiético".

Los honorarios de Klugmann sólo en Cepa ascendían a más de 24,444.44 dólares mensuales, lo que para los líderes de la oposición era exagerado y bien podía servir para paliar las necesidades de hospitales y escuelas.

El entonces presidente Francisco Flores defendió a capa y espada a su asesor, aduciendo que el pago no era para una sola persona sino para un equipo de personas, lo que no dijo es que el pago era para la compañía de Klugmann.

"El contrato del señor Klugman es un contrato para un equipo de personas, y en segundo lugar para un equipo de personas del extranjero", dijo el ex mandatario salvadoreño al comentar el caso.

En Chile el consultor norteamericano también estuvo envuelto en una polémica, luego que su ex esposa de origen chileno Marlene Martínez y su único hijo fueran secuestrados, supuestamente por agentes de seguridad del Estado el 23 de octubre de 1997.

Klugmann en ese entonces era representante legal de un grupo de accionistas de la empresa de energía de Chile que se oponía al traslado de la compañía estatal a un grupo español a precios sumamente ventajosos, y él fue quien lideró la campaña para evitar que la negociación se concretizara.

Según las investigaciones periodísticas de ese país, el plagio de su ex consorte estuvo relacionado con esa transacción y supuestamente provino de grupos que estaban de acuerdo con la privatización de la empresa.

El secuestro se repitió en 1998, cuando la mujer fue retenida por desconocidos y luego abandonada en un camino de acceso a Santiago. Los raptores introdujeron en la boca de la mujer un recorte de prensa referido al caso Endesa y su venta a la transnacional española. Posteriormente se comprobó la participación de agentes de la Policía de Carabineros en los secuestros.

De acuerdo con investigaciones de medios de comunicación chilenos, después de la campaña del aspirante presidencial Hernán Büchi, Mark Klugmann se relacionó con el ex ministro del gobierno militar José Piñera, cuando éste "había ganado una gran fortuna con operaciones de conversión de deuda externa".

"Klugmann construyó la imagen populista de Piñera", para quien ideó el programa de televisión "Sin rodeos", destinado a un público popular y una estrategia para llegar a La Moneda (Casa Presidencial), que tenía por primer paso ocupar la alcaldía de Conchalí, una zona humilde de Santiago que Piñera pretendía modernizar para demostrar sus potenciales dotes de gobernante.

Según la investigación, Klugmann aconsejó a José Piñera ingresar a la UDI y, después, cuando no obtuvo protagonismo en ese partido, le recomendó retirarse y montar un instituto que sirviera de base para la campaña presidencial que realizó en 1993.

También se sostiene que en esa elección, Klugmann y Piñera "manejan importantes sumas de dinero, incluso crean un diario, y canalizan fondos de empresarios pinochetistas (...).

Klugmann desarrolla la estrategia de que más vale botar la plata en Piñera, que darla a candidatos de derecha que buscan distanciarse de la obra del régimen militar. En esa época ambos tienen acceso a importantes círculos militares, como el Comité Asesor de la Comandancia en Jefe del Ejército".