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Chávez legitimado
aunque le duela a la oposición

None | 5 de Diciembre de 2005 a las 00:00

También reprochó que la oposición no propone nada que no sea la salida de Hugo Chávez, y "no presenta salidas al país, y cuando se retiró de las elecciones ofrece una salida: la fuerza". El canciller afirmó que el gobierno no se ha negado a dialogar con la oposición y que, por contrario, vendrán encuentros y diálogos con sectores de esa parcialidad política del país que estén dispuestos a ejercer democráticamente su legítimo derecho a oponerse al Gobierno.

Rodríguez dijo que es un derecho constitucional de los grupos opositores hacer oposición, y si no lo ejercen es problema de ellos porque el Ejecutivo no puede obligarlos, dado que es un ejercicio absolutamente voluntario.

Al comentar los resultados de las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre, el funcionario destacó que mientras él fue diputado al Congreso, la oposición se constituyó en una minoría durante muchos años "y nunca pretendimos retirarnos a imponer condiciones".

En rueda de prensa convocada para comentar los resultados del proceso comicial del 4 de diciembre pasado, Rodríguez Araque destacó la necesidad de que el Gobierno tenga una oposición porque éso es lo que vigoriza el debate político. Esa oposición, sin embargo, no debe ser "simplemente negadora, sino que haga proposiciones, que plantee alternativas".

El canciller dijo que ésa es la gran incuria intelectual de la oposición nacional, lo cual "es malo para la democracia venezolana por cuanto no proponen nada aparte de la salida de Hugo Chávez de Miraflores".

Tampoco han propuesto cómo debe ser la política petrolera del país, cómo debe ser la política agraria, o la política industrial, o la política de desarrollo, ni cuáles deben ser los mecanismos para reducir la pobreza o algo mejor a lo que está haciendo el Ejecutivo.

"¿Han oído alguna proposición? Yo no la conozco, no sé si ustedes la conocen", dijo y añadió que una oposición así sufre el proceso que ha venido sufriendo porque no le presenta salidas al país, y cuando se retira de las elecciones, la única salida que ofrece es la fuerza, en lo que ha incurrido anteriormente.

Por lo tanto, el Gobierno espera que esa no sea la situación del momento, porque la oposición tiene que hacer una reflexión.

"La reflexión no es solamente para los que están gobernando y para los que han incrementado su poder. Por esa razón, tiene que haber un racionamiento muy profundo del lado nuestro, porque cuanto más poderoso se es, más cuidado hay que tener con el ejercicio del poder para no incurrir en el abuso del poder", comentó.

Rodríguez Araque hizo mención a un problema que la oposición debe enfrentar, porque la nueva Asamblea tiene que designar el nuevo Consejo Nacional Electoral. Si quieren incorporarse al nuevo proceso, están obligados por la ley a "recoger los votos que requieren para la conformación de un partido político por mandato legal, y una vez registrados como tales deben entenderse con la Asamblea Nacional para la designación del nuevo árbitro, toda vez que la práctica es que se abran consultas para la conformación de aquellos cuerpos que designa el Parlamento".

Gobernabilidad

El canciller aseguró que la gobernabilidad de un país no depende del volumen de la oposición sino del apoyo del pueblo a los gobiernos, y ese apoyo se ha ido consolidando a partir de 2002 con la derrota del golpe de estado y el paro petrolero.

Asimismo, la gobernabilidad se consolidó definitivamente a partir del referendo revocatorio porque el pueblo expresó su voluntad en forma aplastante, evento en el cual la oposición obtuvo cuatro millones de votos, capital político que dilapidó ante la frustración de los que creyeron en ese liderazgo.

Cumplida la jornada electoral, Rodríguez Araque dijo que ésta se caracterizó por un clima de paz, aunque hubo "un nivel apreciable de abstención" y en la medida que se acercan a las causas que la provocaron, se obtendrán algunas conclusiones.

La primera se debe a que en elecciones parlamentarias la participación de los votantes es menor a cuando se elige un Presidente, y en Venezuela la abstención es tradicionalmente alta cuando se trata de elegir gobernadores, alcaldes, concejales y consejos legislativos.

Una segunda causa la atribuyó a la lluvia. Tercero, la conducta de los principales voceros de la oposición que han planteado como preocupación que se pueda contar con un árbitro neutral en el próximo proceso presidencial a realizarse.

El canciller aclaró que ninguna norma establece si una elección es legítima o ilegítima. La legitimidad depende de la voluntad de los que participan en los procesos y no de los que no participan. Éste es un problema suficientemente claro en las prácticas democráticas en todos los países del mundo donde no se toma en consideración el volumen mayor o menor de abstención de los procesos electorales.

Si ésa fuera la medida, habría una crisis mundial de muchos poderes en la mayoría de los países del globo.

Al menos seis partidos en Asamblea Nacional

Al menos seis partidos políticos, además de organizaciones indígenas, conformarán la Asamblea Nacional que quedará instalada el próximo 5 de enero, como resultado de las elecciones realizadas la víspera.

Según adelantos, el Movimiento V República (MVR) del presidente del país, Hugo Chávez, obtuvo la mayoría calificada del Parlamento con 114 de los 167 curules disputados en comicios en que la oposición de derecha se autoexcluyó del proceso.

Además del MVR, ganaron diputados los partidos Por la Democracia Social (PODEMOS), Patria para Todos (PPT), Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), Comunista de Venezuela (PCV) y Unión Popular Venezolana (UPV).

Todos integran el llamado Bloque del Cambio, alianza creada para respaldar los cambios iniciados por Chávez desde su primer triunfo electoral en diciembre de 1998.

A ello se suman organizaciones indígenas que, según la Constitución venezolana, eligen a sus propios diputados como parte de las acciones emprendidas por el Gobierno de Chávez para terminar con la exclusión de siglos de ese sector de la población.

Frente a los criterios opositores, que luego de retirarse de las elecciones intentan deslegitimar la Asamblea Nacional, el Presidente del Parlamento, Nicolás Maduro, advirtió que se trata de una nueva democracia.

Al respecto, Maduro resaltó la conformación del nuevo órgano legislativo con presencia de grupos sociales, sindicalistas activos y personalidades independientes, además de militantes de los partidos políticos.

Según previsiones, el 30 por ciento de la Asamblea Nacional de Venezuela estará formada por mujeres, cifra que aunque sigue siendo menor a la proporción poblacional, constituye una representatividad aceptable a nivel mundial.

Apartados por su propia decisión —que las autoridades calificaron de boicot— quedaron partidos tradicionales de derecha como Acción Democrática (AD) y el socialcristiano COPEI, a los cuales se le otorgaba porciones mínimas en la nueva Asamblea Nacional.

Más que causas técnicas, rechazadas por observadores internacionales de la Organización de Estados Americanos (OEA), a la retirada se atribuye una estrategia pensada en Estados Unidos para intentar deslegitimar al Gobierno de Chávez.

Ello se conjugó con las previsiones de una derrota aplastante de AD y COPEI, partidos ya muy disminuidos en la política actual, con apenas 23 y seis diputados, respectivamente, en la saliente Asamblea Nacional de 165 miembros.


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