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«Queremos el poder para
los vilipendiados de Bolivia»

None | 15 de Diciembre de 2005 a las 00:00

Durante su alocución, se dirigió a los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) presentes en el acto y les dijo que "queremos organismos internacionales que estén al lado de los pobres, de los pueblos; no queremos organismos internacionales que son cómplices de las tonterías del Gobierno de Estados Unidos".

El líder socialista prometió libertad de culto y criticó el uso de fondos reservados del Estado, que, según sus palabras, "sirven para comprar a los dirigentes y para robar y matar cuando hay movimientos sociales".

También se refirió a la expectación que su candidatura ha levantado entre la prensa internacional, a la que apostilló que no es un "indio salvaje" e invitó a decir la verdad sobre las grandes concentraciones en su apoyo que "nadie las paga".

Evo Morales, de 46 años, cerró así su campaña en Cochabamba, donde aguardará hasta el sábado para después trasladarse a la región del Chapare a depositar su voto.

Por otra parte, el candidato de la derecha, Jorge "Tuto" Quiroga, cerró su campaña en la ciudad de Santa Cruz donde pidió "el voto de todos los bolivianos" para salir del subdesarrollo. Quiroga, postulante por la agrupación Podemos, dijo que en estos comicios "hay dos caminos: el cambio que va para atrás, y que divide a Bolivia y nos deja en el subdesarrollo (en alusión a Evo Morales), y el cambio que va para adelante, pintado de rojo, y se llama Podemos".

En un masivo acto en el Parque Urbano del centro de Santa Cruz, principal bastión electoral de este ingeniero de 45 años, y ante unas 20.000 personas, según los organizadores, Quiroga prometió "una Bolivia integrada, sin discriminación y para todos" si llega a la presidencia.

Comicios con resultados inciertos

Con la esperanza de superar las recientes crisis, los bolivianos acudirán este domingo a las urnas para elegir a un nuevo presidente que garantice la estabilidad en los próximos cinco años y encare demandas como la Asamblea Constituyente.

En un inédito proceso, unos 3,6 millones de personas habilitadas en el padrón electoral votarán por presidente, vicepresidente, senadores y diputados, buscando la renovación de los poderes Ejecutivo y Legislativo tras las jornadas violentas que en los últimos años forzaron la salida de los presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Mesa.

Además participarán, por primera vez, en la elección directa de los prefectos (gobernadores) de los nueve departamentos del país, en lo que supone el primer paso hacia la autonomía regional que reclama el próspero departamento de Santa Cruz (oriente).

Para esta votación se postularon el líder cocalero Evo Morales, el ex mandatario Jorge Quiroga, el empresario Samuel Doria Medina, el militar jubilado Gildo Angulo, el dirigente indígena Felipe Quispe, el descendiente de japoneses Michiaki Nagatani, el abogado Néstor García y el agrónomo Elíseo Rodríguez.

Excepto Morales, del Movimiento al Socialismo (MAS), los otros candidatos representan nuevas agrupaciones, como Poder Democrático y Social (Podemos) de Quiroga, ex miembro de ADN, o son independientes 'prestados' a un partido tradicional, como ocurre con Nagatani y el MNR.

En la recta final ya se nota con nitidez la dura pugna en los comicios del 18 de diciembre entre dos fuerzas políticas antagónicas que bregan por llegar al gobierno, la izquierda indígena representada por Evo Morales, y la derecha recalcitrante a la cabeza de Jorge Quiroga, ambas separadas por escasos cinco puntos, según las últimas encuestas.

Los otros contendientes que siguen de lejos a los favoritos, el centroderechista Samuel Doria Medina de Unidad Nacional y el candidato del MNR Michiaki Nagatani, tienden a caer en los sondeos.

La cuarta y última investigación de la red de medios Usted Elige confirma que Morales continúa en el primer lugar de la preferencia del voto con 34,2%, seguido de cerca por Quiroga que obtiene el 29,2%, una tendencia que se mantiene desde hace tres semanas según diversos estudios de opinión. Eso quiere decir que la izquierda aventaja a la derecha con cinco puntos, pero sin ampliar el margen. Doria Medina ha bajado en las encuestas a 8,9% y Nagatani a 4,2%

Según la empresa Ipsos Captura, que hizo su encuesta entre el 7 y el 11 de diciembre a 4.800 personas en las áreas rurales y urbanas; el MAS tiene 34,2%, Podemos recibe 29,2%, UN obtiene 8,9%, el MNR logra 4,2%, el MIP percibe 0,7%, la NFR 0,3%, Frepab 0,2% y USTB no tiene respaldo.

La empresa Equipos Mori afirma que Evo Morales, del MAS, tiene 36%; Jorge Quiroga, de Podemos recibe el 28% de apoyo; Samuel Doria Medina de UN el 9% y Michiaki Nagatani del MNR el 5%.

Además, el sondeo arrojó que el centrista magnate del cemento Samuel Doria Medina alcanzaría el 8,9 por ciento, dejando en sus manos prácticamente la definición del próximo presidente en caso de tener que tomar la decisión el Congreso. Según el sondeo, Morales ganaría en los distritos con mayor presencia campesina como Cochabamba, en tanto que Quiroga se quedaría con los más ricos como Santa Cruz y Tarija.

Si ningún candidato la mayoría simple de los votos, el Congreso bicameral surgido de las elecciones deberá reunirse en enero para definir al presidente que gobernará durante los próximos cinco años.

Según analistas, la posibilidad de que el poder legislativo tenga la última palabra sobre la elección presidencial y no el voto popular sería un factor más de inestabilidad en un país que vio caer a dos mandatarios en los últimos dos años en medio de violentas protestas.

Las turbulencias en Bolivia son un factor de nerviosismo para sus principales vecinos, Argentina y Brasil, que dependen de los envíos de gas natural del país antiplánico.

Después de las elecciones, sobrevivirá la incertidumbre

Por Laura Patricia Barros, agencia DPA

La elección fue convocada por el presidente transitorio, Eduardo Rodríguez, considerado el "último eslabón" de la sucesión constitucional. El país vivió en octubre de 2003 protestas que dejaron al menos 60 muertos y forzaron la renuncia de Sánchez de Lozada.

Un proyecto que contemplaba la venta de gas natural a través de Chile, país con el que Bolivia mantiene una disputa territorial, fue el catalizador de las movilizaciones en las ciudades de La Paz y El Alto, en lo que se conoce como "octubre negro".

Diecinueve meses después, en junio de 2005, Carlos Mesa, quien fuera vicepresidente de Sánchez de Lozada y lo sucedió en el poder, dimitía en medio de otra profunda crisis relacionada con el gas. La aprobación de una polémica Ley de Hidrocarburos que chocaba contra el reclamo popular de nacionalización allanó el camino para su renuncia.

Para el analista Cayetano Llobet, Bolivia está viviendo la etapa posterior al rompimiento del "triángulo de la estabilidad" conformado por los partidos MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario), MIR (Movimiento de la Izquierda Revolucionaria) y ADN (Acción Democrática Nacionalista).

Según explicó a dpa, la ruptura de este sistema se debe a la "falta de voluntad de los partidos para autorrenovarse", forzando así su agotamiento.

"Hemos comenzado a vivir un proceso que me he permitido denominar 'desinstitucionalización del Estado'", alertó el analista, que vincula este "proceso" con la disgregación social, la cual ha permitido la emergencia de distintas agrupaciones y con ello la fragmentación.

En este panorama, explica el experto, surge Morales -quien lidera los más recientes sondeos de intención de voto- como el "canalizador de frustraciones" o el "beneficiario de un descontento nacional" respecto del agotamiento del sistema partidario.

Morales aventaja por cinco y hasta ocho puntos a Quiroga, su más cercano rival, según las encuestas realizadas recientemente por Ipsos-Captura y Equipos Mori, respectivamente.

Frente a la esperanza que abrigan los bolivianos, Llobet teme que el país transite hacia un nuevo período de "transición", ante la aparición de intereses regionales o sectoriales derivados de la fragmentación de la política y la destrucción del concepto de nación.

Centrando su evalución en Morales y Quiroga, el experto Carlos Cordero señala por su parte que para el líder cocalero "el compromiso es muchísimo mayor" dadas las expectativas sociales, en tanto que descartó los temores de un estallid del ex mandatario.

La agenda para el nuevo presidente no será fácil: nacionalización de los hidrocarburos, Asamblea Constituyente y autonomía regional son algunos de los puntos previstos por diversos sectores.

Permanece, además, en el aire el plazo de "90 días" dado por los movimientos sociales al ganador de estas elecciones, cuya primera tarea será garantizar la estabilidad en un país cansado de las crisis y que busca sosiego.

La esperanza se llama Evo

Por Abel Gilbert, enviado especial a La Paz, de El Periódico de Barcelona

Hermano, estás hablando con Dios: apaga el celular, recuerda un cartel en el interior de la iglesia de San Sebastián. El párroco Edmundo Abastoflor tuvo que transgredirlo días atrás cuando la cúpula de la iglesia más antigua de La Paz, levantada en 1548, se derrumbó ante sus ojos. El domo se vino abajo de tan abandonado que estaba y se tuvo que llamar por teléfono a las autoridades para que fueran al rescate de ese tesoro de la arquitectura colonial. No faltaron los supersticiosos que vieron el derrumbe como una oscura señal, a tres días de las elecciones presidenciales en el país más pobre de Suramérica.

De pie delante de los escombros, Nancy, una trabajadora de la sección de Emergencias del municipio, prefería no hacer caso a esos augurios. Ella, como otras de sus compañeras, gana menos de 80 euros al mes y dice que votará al líder de los campesinos cocaleros, Evo Morales. "Es el único que puede darnos una vida más digna", dice, mientras carga los desperdicios en una bolsa para llevarlos al camión que está en la puerta de la iglesia, en la calle Alonso de Mendoza, frente a un mercado donde el castellano y las lenguas de las comunidades originarias se mezclan en una ensalada indescifrable.

Morales, del Movimiento al Socialismo (MAS), es el favorito de estas elecciones. La última encuesta le da el 34,2 % de los votos, seguido del conservador Jorge Tuto Quiroga, con el 29,2%. El tercero es el empresario Samuel Doria Medina, de Unidad Nacional (UN), con el 8,9%. Hay un 12% de indecisos. Ninguno de los candidatos obtendrá la mitad más uno de los votos que se necesitan para ganar. Será entonces el Congreso el encargado de nombrar al sucesor de Eduardo Rodríguez.

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el almirante Marco Antonio Justiniano, pide que los parlamentarios respeten la opinión de la mayoría "aunque ésta sea relativa". Medina, en tanto, dice que si la diferencia de Morales sobre Quiroga es de unos cinco puntos, apoyará su proclamación.

"Los vilipendiados de la historia tenemos la oportunidad. El día 18, cuando ganemos los aymaras, los quechuas, los chiquitanos, los mojeños vamos a ser presidente y a gobernar", promete el líder del MAS.

Nancy, que es aymara, siente que ese mensaje toca sus fibras. Las maderas desvencijadas, los ladrillos podridos por la humedad, los restos de mampostería en el suelo de la iglesia parecen funcionar como una suerte de espejo de la Bolivia fragmentada e inmune a cualquier juntura política. Porque si Evo, como le llama Nancy, es presidente, se la verá con un Senado en manos de los seguidores de Quiroga. Y si Tuto triunfa, la gobernabilidad seguirá siendo utópica, con las carreteras bloqueadas y los seguidores de Morales en las calles.

"Las dificultades serán enormes para cualquiera, entre otras cosas porque los actores de este proceso son muy autoritarios", dice a este diario Carlos Toranzo, uno de los analistas más buscados por la prensa extranjera. "De un lado, con Morales, están los sindicatos. Quiroga, por su parte, tiene a los empresarios y terratenientes con él. En ambos bandos conspiran y preparan sus zancadillas. ¿Cómo podrán llegar a un acuerdo en estas condiciones?", se pregunta Toranzo.

Bolivia vive de sobresalto en sobresalto en los últimos años. La nacionalización de los hidrocarburos, las autonomías regionales y la petición de una Asamblea Constituyente han devorado a dos presidentes (Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Mesa). Morales cree tener la fuerza necesaria para resolver estas es cuestiones.

Ahora es cuando dicen los carteles del MAS en las calles. "Su discurso ha generado enormes expectativas en los sectores populares. Creen que ha llegado la hora de pedirlo todo", observa Toranzo. Pero a Nancy eso no le importa. Piensa que esta vez va en serio y que sus sueños no se derrumbarán igual que la cúpula que, hecha jirones, sigue cargando como una cruz.

Los sondeos favorecen a Evo Morales

Por Maite Rico, enviada especial a La Paz, del diario El País, Madrid

Evo Morales y Jorge Quiroga, el Evo y el Tuto, campesino e ingeniero, el poncho y la corbata. Dos visiones de Bolivia polarizaron la campaña que culminará este domingo en las elecciones generales. Concluyeron ayer sus actividades proselitistas en un clima de expectación y de temor. Según una última encuesta, Morales saca cinco puntos de ventaja a Quiroga, que obtendría, no obstante, el control del Senado, clave para la gobernabilidad.

Los dos candidatos escogieron la plaza Villarroel para el cierre de sus campañas en La Paz. Los dos, también, guardaron un minuto de silencio por los 60 muertos que se cobraron las movilizaciones en 2003, que derrocaron al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. En los dos mítines hubo fuegos artificiales, collares de flores y confetis. Pero ahí acaban las coincidencias.

El martes por la noche, la plaza se inundó de banderas azules del Movimiento al Socialismo (MAS), del aymará Evo Morales, de 46 años, dirigente sindical y cocalero. Habló primero el candidato a la vicepresidencia, el sociólogo Álvaro García Linera, vestido con un poncho rojo y haciendo gala de una vibrante oratoria. "La historia lo marca así: 513 años de dominio colonial, 180 años de discriminación republicana y 20 años de nefasto liberalismo. ¡Cerrando la noche neoliberal renacerá la patria de la mano de sus combatientes, del pueblo trabajador!".

El Evo, poncho marrón y bastón de mando indígena en mano, definió después al MAS como "el instrumento político para la liberación de los pueblos". "Vamos a enfrentar al imperialismo norteamericano. Somos los comandantes para liberar Bolivia (...) Nacionalizaremos el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial para nacionalizar todos los recursos naturales". Y esgrimiendo un quimsa charani, un pequeño látigo de cuerpo tres puntas, dijo: "Este chicote será para los corruptos y para los vendepatrias".

Al día siguiente, la plaza se llenó con las banderas rojas de Poder Democrático y Social (Podemos). Su candidato, Tuto Quiroga, de 45 años, ingeniero y administrador de empresas formado en EE UU, fue ministro de Hacienda y luego presidente durante un año. En vaqueros y afónico, Quiroga defendió la firma del Tratado de Libre Comercio con EE UU y la apertura de nuevos mercados para generar empleos. Respecto a los hidrocarburos, abogó por nacionalizar los beneficios y renegociar las condiciones con las petroleras extranjeras (entre ellas, la española Repsol). Y luego el catálogo de promesas, entre ellas crear el seguro universal de salud y luchar contra la discriminación de la mujer. Su vicepresidenciable, la periodista de televisión María René Duchen, animó a "votar con la cabeza".

La última encuesta de la consultora francesa Ipsos, publicada el miércoles, otorga a Morales una intención de voto del 34,2%, frente al 29,2% de Quiroga. En cambio, Podemos obtendría 15 de los 27 senadores y seis de los nueve prefectos (gobernadores departamentales). El MAS se queda con 11 senadores y no logra un solo gobernador. El sondeo dibuja un escenario de difícil gobernabilidad. Ante la falta de mayoría absoluta, será el nuevo Congreso el encargado de escoger entre ambos candidatos.

País totalmente dividido

(Agencia Bolpress) De confirmarse los datos de las encuestas en las urnas, la izquierda nacional deberá enfrentar a dos fuerzas derechistas en el Congreso, que eventualmente podrían aliarse. Por su forma de pensar y su programa de gobierno, Doria Medina está más cerca de Quiroga que de Morales. Al grupo conservador podría unirse también el MNR, que si bien no es una fuerza política importante, sí podría inclinar la balanza a favor de Quiroga. A pesar de todo, el industrial del cemento confirmó que los legisladores de su partido que sean elegidos no se inclinarán por Morales o Quiroga y dejarán que, luego de dos votaciones, sea presidente el que más sufragios haya obtenido. Eso querría decir que el candidato más votado sería el nuevo Presidente, aunque no tenga mayoría absoluta.

El MAS sabe de sus desventajas (con la votación actual Podemos controlaría el Senado con 15 miembros y al menos seis de las nueve prefecturas del país) y por eso despliega toda su artillería propagandística para convencer al ciudadano de la necesidad de dar la victoria a Evo con más del 51% de los votos para que su partido no se vea obligado a transar apoyos en el congreso. En los spots de TV, el candidato a la vicepresidencia Alvaro García Linera le pide al ciudadano que "por favor" no se quede sentado en su casa esperando el cambio y que vote por Evo el 18 de diciembre. La contrapropaganda también es insistente, por ejemplo el candidato a la prefectura de La Paz por Podemos, José Luis Paredes, llama a no votar por Evo Morales porque así "será mejor" para la estabilidad del país.

De manera solapada, y a cuatro días de los comicios, la derecha no pierde la oportunidad de advertir al votante de los riegos de favorecer a Morales. En los cierres de campaña se escucha decir a Quiroga que su opositor de izquierda inviabilizará al país. Su objetivo es evitar que los votos de los indecisos, estimados en alrededor de 10%, se vuelquen a favor de Evo.

Los militares llamaron a respetar la primera mayoría en las urnas, aunque sea relativa, la cual, según las encuestas, corresponderá al candidato indígena. El jefe de las Fuerzas Armadas, almirante Marco Justiniano, dijo que "es de esperar que sea respetada la opinión de la mayoría, aunque sea relativa, para la conformación del futuro gobierno". El jefe del Ejército, general Marcelo Antezana, aseguró que las Fuerzas Armadas respaldarán y harán respetar a quien sea legalmente elegido, sea Morales o el ex presidente Quiroga.

Por otro lado, Morales ha expresado sus dudas respecto a la imparcialidad de la Corte Nacional Electoral (CNE). En el organismo trabaja como vocal Salvador Romero, un funcionario muy allegado a Quiroga. El presidente de la CNE Oscar Hassenteufel aseguró que el sistema de los comicios no da ningún margen para manipular o cambiar los resultados. El líder del MAS tampoco confía en la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos, por los antecedentes de esta institución de complicidad con gobiernos y políticos neoliberales.

Una misión de observación mediática integrada por periodistas, académicos y dirigentes de colegios y organizaciones de prensa latinoamericanas llegó a Bolivia para seguir las elecciones a invitación de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y de la Confederación de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (CTPB). La comisión tiene la misión de evaluar el nivel de equilibrio informativo observado por los principales medios de comunicación escritos, radiales, gráficos y televisivos. La misión fue organizada por la Asociación Latinoamericana para la Comunicación Social (COMUNICAN) con el rótulo de Observación Mediática de las Elecciones Presidenciales en Bolivia (Omep-Bolivia 2005).

Prohibiciones

La Prefectura del Departamento de La Paz dispuso restricciones y "ley seca" para los días previos y posteriores a las elecciones. 48 horas antes y 12 horas después del día de la elección está prohibido el expendio y consumo de bebidas alcohólicas en domicilios particulares y establecimientos públicos. El día de los comicios también queda terminantemente prohibido portar armas de fuego, instrumentos punzo cortantes, contundentes o peligrosos.

Desde las cero horas hasta las 24 de ese mismo día, está denegado el paso de vehículos motorizados particulares, de servicio público u oficiales que no cuenten con la autorización extendida por la CNE o por la Cortes Departamentales. Solo podrán movilizarse en vehículos los Jefes de Misiones Diplomáticas acreditados y los observadores internacionales. Los vehículos que transiten sin la respectiva autorización serán detenidos, llevados a dependencias de Tránsito y sus conductores arrestados por 24 horas.

Los ciudadanos que no se hubieran inscrito en el padrón electoral serán sancionados con 150 bolivianos. Los ciudadanos que no tengan el certificado de sufragio, salvo las excepciones previstas en el artículo 153 del Código Electoral, no podrán en los 90 días siguientes a la elección acceder a cargos públicos; percibir sueldos, efectuar trámites bancarios y obtener pasaporte. Además, deberán pagar una multa de 150 bolivianos.

Los ciudadanos que inciten o realicen manifestaciones y reuniones en las proximidades de las mesas de sufragio serán sancionados con una multa de 600 bolivianos. Quienes se hubieran inscrito en el Padrón Electoral con datos falsos o incompletos tendrán una sanción de 150 bolivianos.

Queda también prohibido el traslado de ciudadanos de un recinto electoral a otro por cualquier medio de transporte desde las cero horas hasta las 24 horas del día de las elecciones bajo pena de sanción de Bs. 600. Quedan prohibidos los viajes por cualquier medio dentro de todo el territorio nacional.

Desde las cero horas hasta las 24 horas del día de las Elecciones, queda prohibida la circulación de vehículos motorizados particulares, oficiales o de servicio público, que no exhiban la autorización extendida por la Corte Nacional Electoral o las Cortes Departamentales Electorales.

Las autoridades departamentales y municipales, los directores de medios de comunicación, corresponsales de prensa extranjera, los responsables de hospitales, clínicas, servicios de emergencia, instituciones de servicio público y otras similares podrán solicitar a las Cortes Departamentales Electorales el respectivo permiso de circulación.

El MAS habla de hacer una alianza programática

Cuando faltan tres días para los comicios y los datos de las encuestas pronostican que ninguno de los partidos en carrera obtendrá el 50% más uno de los votos, surgió la propuesta de conformar un gobierno apoyado en acuerdos programáticos, sin que esto implique la conformación de una alianza política.

El candidato a la vicepresidencia por el MAS, Álvaro García Linera, explicó que, de ganar en las urnas, se encuentran decididos a gobernar sin ceder a la conformación de una nueva coalición basada en la distribución de espacios de poder, aunque abriendo la posibilidad de un acercamiento con todos los partidos con representación parlamentaria para impulsar el cumplimiento de una agenda programática.

La fórmula, según dijo, permitirá terminar con el cuoteo ejercido por años por las alianzas de gobierno y generar un nuevo escenario de gobernabilidad sustentado en las coincidencias programáticas de interés nacional.

García Linera, confiado en que su partido ganará los comicios del domingo, aseguró que el MAS está dispuesto a dialogar con Poder Democrático y Social (Podemos), Unidad Nacional (UN) y cualquier otro partido que llegue al Parlamento, sin que esto implique conformar una megacoalición.

El planteamiento fue recibido con entusiasmo por UN, mientras Podemos puso reparos y prefirió referirse a él después.

Hernán Paredes, vocero de UN, recordó que su partido fue el primero en plantear la necesidad de concertar una agenda económica mínima, "sea quien sea el próximo Presidente", y que, en el marco del debate de la Asociación de Periodistas de La Paz, Samuel Doria Medina, candidato a la presidencia, planteó cinco temas que deberían considerarse para viabilizar la estabilidad económica de Bolivia.

Los temas que conforman esta agenda son el Tratado de Libre Comercio (TLC), la nacionalización progresiva de los hidrocarburos, el tema tierra, una política en favor de las empresa populares y un salto en la inversión pública.

En cambio, el portavoz de Podemos, Hernán Terrazas, señaló que su partido esperará antes los resultados del plebiscito del domingo, en los que confían que obtendrán resultados favorables.

Asimismo, se sorprendió de que el MAS hable de una agenda mínima "cuando ni siquiera se conoce su plan de gobierno", debido a la negativa de Morales de debatir.

Terrazas calificó de cambiante la posición de García Linera y su partido, "que un día hablan de agenda mínima y otro de llegar al gobierno por las buenas o por las malas". Sin embargo, comentó que, en efecto, existen algunos temas que tienen prioridad, como son la generación de empleos a partir de las exportaciones, la elaboración de una nueva Constitución Política del Estado y garantizar la continuidad de las preferencias arancelarias andinas.

Óscar Aguilar, segundo vicepresidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, planteó la necesidad de que los candidatos depongan intereses personales para sacar adelante "a la única Bolivia que tenemos".


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