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Fetsalud cierra áreas privadas
de los hospitales públicos

None | 20 de Febrero de 2006 a las 00:00

A la huelga de FETSALUD se suma un paro total de más de tres mil galenos de la Federación Médica que demandan una mejora de sueldo de 30 por ciento. Los llamados médicos pro-salarios, en huelga desde el 14 de noviembre pasado, reanudaron la atención en las salas de emergencia luego de que el MINSA accediera el viernes pasado a pagarles los salarios retenidos a 600 de ellos.

El gobierno alega que los compromisos adquiridos con el Fondo Monetario Internacional le impiden realizar reformas presupuestarias para satisfacer las demandas del sector de la salud pública. Para mañana está previsto que se reanuden las conversaciones entre el Ejecutivo, la Federación Médica y FETSALUD para tratar de encontrar una salida a la crisis.

Los "pre-acuerdos" entre los médicos y el gobierno

Tras la vigorosa marcha protagonizada este viernes por millares de trabajadores de la salud, parece que el gobierno ha empezado a entender. La noche del viernes, tras muchas horas de reuniones, el gobierno y los dirigentes de la Federación de Médicos Pro Salario firmaron un principio de acuerdo, mediante el cual los galenos han reiniciado parcialmente sus labores el sábado, a cambio del pago de los salarios retenidos este mes de febrero.

Sin embargo, el aumento de sueldo, que constituye el meollo del paro iniciado el 14 de noviembre pasado por unos tres mil médicos, quedó pendiente para una nueva ronda de negociaciones prevista para el martes próximo.

No obstante, el secretario general de la Federación de Trabajadores de la Salud (FETSALUD), Gustavo Porras, anunció tras la firma de los acuerdos preliminares, que este lunes cumplirán sus amenazas de cerrar las áreas privadas dentro de los hospitales públicos, por considerarlas una fuente de corrupción. Porras aboga por recortar los "megasalarios" devengados por ministros, diputados y altos funcionarios del gobierno para atender las demandas de los sectores sociales.

Elio Artola, líder de los médicos que exigen un incremento salarial de 30% (inicialmente pedían 140%, luego el 70% y mas tarde el 35%), consideró que el gobierno había adoptado una posición "más flexible" durante las conversaciones. De acuerdo con los negociadores, se abordó la posibilidad de reajustar la masa salarial de todos los ministerios, aunque sin que ello implique afectar los compromisos económicos adquiridos con el Fondo Monetario Internacional. El organismo internacional estableció un techo del 9% para los salarios del sector público y el gobierno no está dispuesto a desobedecerlo.

"El Ministerio de Salud (Minsa) se compromete a la entrega de los cheques el sábado por la mañana, y los médicos se comprometen a restablecer la ruta crítica (emergencias)", anunció el arzobispo de Managua Leopoldo Brenes, garante de las negociaciones entre los huelguistas y el gobierno. No obstante, el paro en los otros servicios médicos y hospitalarios del Estado continuará hasta que las autoridades resuelvan los planteamientos de aumento salarial.

"Las negociaciones se retomarán el martes 21 de febrero" para discutir el reajuste salarial del 30% que piden 3.000 médicos y el incremento del 48% que reclaman más de 21.000 enfermeras y trabajadores del sistema público de salud, señaló el arzobispo.

El presidente Enrique Bolaños aceptó la tarde del viernes negociar las demandas del gremio, en medio de fuertes protestas protestas callejeras que viernes culminaron en actos de violencia en Managua. "Sentimos al Gobierno más flexible, el presidente dejó inaugurada (el viernes) la mesa de negociaciones, y parece ser que ahora sí le vamos a encontrar una salida a esta problemática", confió Elio Artola.

El ministro de Hacienda, Mario Arana, dijo que el gobierno analiza la posibilidad de conceder un conjunto de beneficios "al sector sin afectar el programa económico, a fin de mejorar las condiciones de trabajo y la atención a la población". En el mismo sentido se pronunció la ministra de Salud, Margarita Gurdián, quien participó en la reunión: "creo que vamos a poder avanzar rápidamente y encontrar una salida a toda esta situación".

Las negociaciones se instalaron después de que los médicos, que llevan tres meses en paro, al que se sumaron luego los trabajadores de la salud, intensificaron su protesta contra el gobierno por haberles retenido el salario de enero. La huelga médica es apoyada por FETSALUD, que agrupa a más de 20 mil paramédicos, enfermeros y demás empleados del sector.

El doctor Porras dijo que si el Ejecutivo no responde positivamente a sus peticiones, la huelga se radicalizará hasta tomarse completamente todo el sistema de salud. "El gobierno tendrá hasta antes del lunes para llamar a una negociación seria, porque de lo contrario nos tomaremos las salas privadas e iríamos en escalonamiento hasta tomarnos totalmente los hospitales", amenazó Porras.

Este viernes, más de cinco mil trabajadores del sector protagonizaron una protesta por las calles de Managua. La marcha concluyó con un intento de los manifestantes de acercarse a Casa Presidencial, donde tenían lugar las negociaciones. La Policía, apoyada por agentes antimotines, bloqueó los accesos al edificio hasta que los médicos y trabajadores de la salud se dispersaron sin provocar incidentes.

FETSALUD exige un incremento salarial de 48 por ciento, así como un mayor presupuesto para garantizar los medicamentos y demás insumos en los centros asistenciales administrados por el Estado.

A la protesta, convocada por la Federación de Trabajadores de la Salud (FETSALUD), se sumaron estudiantes universitarios, miembros de organizaciones civiles no gubernamentales, trabajadores de otros sindicatos y otros ciudadanos capitalinos que criticaron la falta de respuesta del gobierno a los reclamos salariales del sector salud.

"¡El pueblo unido jamás será vencido!", gritaba la multitud que partió de avenida Universitaria, hasta el edificio del Ministerio de Hacienda y Crédito Pública (MHCP). Posteriormente se dirigieron hacia la Casa de la Presidencia, donde los manifestantes se enfrentaron a la Policía cuando intentaban romper el cordón de seguridad.

"Ellos ganan salarios miserables, por eso estamos apoyando a los trabajadores de la salud," dijo Blanca Navas, una de las estudiantes que participó en la marcha. "Queremos que aumenten los salarios", exigió por su lado Virginia Carrasco, que trabaja en la clínica central de la capital.

INSS afirma que garantizará atención en clínicas privadas

El Instituto Nicaragüense de Seguro Social (INSS), informó este viernes que garantizará la atención a los asegurados a través de las empresas médicas provisionales privadas si los trabajadores de la Salud cumplen con sus amenazas de cerrar los servicios privados de los hospitales públicos.

Jaime Fuentes, gerente general de Salud Integral del INSS, dijo que al cerrarse la atención privada en los hospitales, el INSS transferiría esos fondos a otras empresas provisionales para que garanticen la atención médica a los asegurados que se verían afectados.

Gustavo Porras, dirigente de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), anunció que si el gobierno mantiene su negativa ante las exigencias de incremento salarial del sector, a partir del lunes paralizarán totalmente los servicios privados de los hospitales públicos.

Fuentes dijo que si esto pasa, agravaría la crisis del sector salud, principalmente en los hospitales públicos, porque las ganancias generadas por los servicios privados en estos centros, son utilizados para pagar complementos salariales a los trabajadores, así como la compra de equipo médico y mantenimiento de los locales.

El INSS transfiere 60 millones de córdobas mensuales a las empresas médicas provisionales, y de esos fondos el 35% se destina a los servicios privados de los hospitales públicos.


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