Escúchenos en línea

25 mil vidas: saldo fatal del
camino a Estados Unidos

None | 7 de Abril de 2006 a las 00:00

Chacón señaló que esta ley solicita adicionalmente un aumento considerable del presupuesto y la logística para impedir el paso de los inmigrantes. "Estas medidas no van a detener la inmigración, lo que harán es más peligrosa la travesía, y eso significa más muerte, más mutilación y más sufrimiento para quienes intentan pasar la frontera", advirtió.

La hondureña Mirtha Colón dijo que el objetivo de su organización, y su presencia en Honduras, es buscar alianzas con organismos de la sociedad civil y de los Gobiernos de la región para hacer un frente común contra estas medidas.

Senado de EEUU fracasa en aprobar una reforma migratoria amplia

Washington - El Senado estadounidense fracasó este viernes en aprobar antes de su receso de dos semanas una reforma migratoria que legalizaría a millones de indocumentados, tras una votación que pone en duda el frágil acuerdo alcanzado entre demócratas y republicanos el jueves.

Por 60 votos contra 38, los senadores rechazaron avanzar en el acuerdo descrito hace apenas 24 horas como un "gran paso" por los líderes demócrata y republicano del Senado y saludado por el presidente George W. Bush.

La decisión del Senado podría poner fin a los planes de aprobar este año electoral una reforma migratoria amplia que mejore la seguridad fronteriza, legalice a los indocumentados y penalice a las empresas que contratan extranjeros sin papeles.

Fuertes desacuerdos entre republicanos y demócratas sobre la votación de enmiendas que podrían modificar el acuerdo trabaron el debate, y la fecha de su reanudación es incierta.

A meses de las legislativas de noviembre, en las cuales los republicanos se esfuerzan por mantener el control del Congreso, ambas partes se culparon mutuamente por el estancamiento.

De unas 400 enmiendas presentadas, los demócratas sólo han permitido votar tres, lamentó el líder de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist.

Con sus tácticas legislativas, los demócratas "han asfixiado el derecho de cada senador de ofrecer enmiendas y expresar su opinión", estimó.

Los demócratas temen que las enmiendas de republicanos conservadores, que creen que el acuerdo equivale a otorgar una amnistía, cambien el espíritu del pacto, y les exigen tener una visión unánime sobre la migración.

"Hemos fracasado porque el líder republicano del Senado no ha dicho a sus propios miembros que hay un límite a cuán lejos nos pueden llevar con estas enmiendas debilitadoras" del acuerdo, se quejó el demócrata Dick Durbin.

"No tengo muchas esperanzas de que (cuando regresemos del receso) tendremos el tiempo o la voluntad de superar lo que hemos visto en el pleno en los últimos días", admitió.

Si hubiera una votación hoy en el Senado sobre el acuerdo, éste "obtendría 65 a 70 votos" y sería aprobado, lamentó John McCain en una conferencia de prensa tras la votación. "Nuestro grupo está dedicado a impulsar esta legislación hasta su conclusión", insistió. McCain y Frist son rivales en la interna republicana para las presidenciales de 2008.

"Estoy entristecido, pero no pierdo las esperanzas para el futuro", dijo el demócrata Edward Kennedy, que apoyó el acuerdo junto a McCain luego de que su ambicioso proyecto de ley conjunto para legalizar a todos los indocumentados en el país fuera rechazado esta semana.

"Seguiremos (debatiendo), si no hoy, entonces mañana y los días venideros porque la batalla debe continuar", había admitido Kennedy en el pleno, minutos antes de la votación.

El acuerdo, que se basa en una propuesta de los senadores republicanos Chuck Hagel y Mel Martínez, busca mejorar la seguridad fronteriza, la aplicación doméstica de las leyes migratorias y legalizar y abrir un camino a la ciudadanía para unos siete millones de personas que residen en Estados Unidos desde hace más de cinco años.

Los indocumentados que están en el país desde hace más de dos años y más de cinco (entre 2 y 3 millones de personas) obtendrían ciertos beneficios para conseguir permisos de trabajo temporarios y eventualmente la ciudadanía, a través del trámite de sus papeles en un puerto de entrada.

Quienes vivan en Estados Unidos de manera ilegal desde hace menos de dos años (1,5 a 2 millones de personas) tendrían que regresar a sus países.

Bush, que el jueves había pedido a los legisladores aprobar una reforma migratoria amplia antes de su receso de Pascua, aún no ha reaccionado a la decisión del Senado de posponer el debate.

"Confío en que podamos cambiar nuestro sistema migratorio de una manera que mejore la seguridad de nuestra frontera, respete el Estado de Derecho y, tan importante como eso, que mantenga la decencia de nuestro país", dijo Bush el viernes poco antes de la votación, durante un desayuno con líderes religiosos.


Descarga la aplicación

en google play en google play