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Detectan intoxicaciones por mariscos en Corinto

None | 11 de Noviembre de 2005 a las 00:00

Las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA) dijeron que sus especialistas analizan muestras de las aguas del mar para determinar si se trata la presencia "veneno paralizante de moluscos" de la llamada Marea Roja en aguas del Pacífico. Los mariscos que consumieron esas personas fueron llevados a la ciudad desde el puerto de Corinto y El Realejo, en el departamento de Chinandega.

En las costas de Corinto y Paso Caballos, así como en El Playón se han encontrado cantidad de peces, cangrejos y otras especies marinas muertas por lo que las autoridades de salud previnieron a los pobladores de la costa del Pacífico a no consumir mariscos. "Estamos tomando muestras de agua, de conchas negras y otros mariscos, y esperar los resultados para conocer las verdaderas causas de esta situación", afirmó este viernes la directora del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), del departamento de Chinandega, María Tijerino.

Un niño murió y otras 19 personas fueron hospitalizadas la última semana en Chinandega, afectadas por diarrea, debilidad muscular, adormecimiento peri-bucal, mareos y cefaleas, que se presentaron tras ingerir conchas negras y otros mariscos.

La víctima es un niño de cinco años, identificado como Israel Vivas, cuya muerte es investigada por las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa).

La marea roja es producida por altas concentraciones de toxinas que liberan las algas, que contaminan los productos del mar afectando a los pescadores y comunidades costeras.

Según los expertos, este fenómeno se registra desde 1827 y se desconoce la periodicidad con que se repite.

¿Qué es la Marea Roja?

Es una enfermedad tóxica, que también se llama Intoxicación Paralítica por Moluscos, y se produce al ingerir moluscos que se han alimentado con plancton marino productor de veneno paralizante. No se trata de ningún virus, bacteria u hongo, no es una infección. Tampoco sobreviene como consecuencia de la exposición de los mariscos al sol.

La transmiten los llamados moluscos bivalvos, como los mejillones, las almejas, los berberechos, las ostras, y las cholgas. También los caracoles de mar. Los otros moluscos, como los pulpos y los calamares, y otros productos del mar como langostas, langostinos, camarones cangrejos, peces, etc., no presentan riesgo de transmitir esta enfermedad.

Existen determinadas épocas del año en las que aumenta bruscamente la cantidad de plancton con toxina paralizante. Estas épocas van variando por lo que es necesario informarse en cada caso acerca de la presencia o no de marea roja en una determinada zona.

El nombre de "marea roja" no tiene nada que ver con el color del mar o con la presencia de manchas de ese color en el agua. El mar o ciertas partes de la costa pueden verse rojizas sin que exista "marea roja" y, a la inversa, puede haber "marea roja" sin alteración del color del agua. En cuanto a los moluscos, éstos no se alteran en su color, sabor, olor, o aspecto, no se enferman ni mueren, y no existe señal visible que permita identificar cuáles están infectados y cuáles no. Sólo un análisis específico puede detectar la presencia de la toxina.

El calor no elimina la toxina, como tampoco el agregado de limón, vinagre o alcohol. Estas últimas sustancias, por el contrario, favorecen la absorción de la toxina. Es importante tener en cuenta que la intoxicación sólo se produce al ingerir los moluscos y no por tocarlos o efectuar cualquier tipo de manipulación con ellos, aun cuando contengan un alto grado de toxina. Tampoco es peligroso beber accidentalmente agua de mar.

¿En qué consiste la enfermedad?

La intoxicación se manifiesta al comienzo por un hormigueo en los labios, lengua, boca y cara. Luego se extiende y se pierde la fuerza muscular. Pueden aparecer parálisis, dificultad respiratoria, náuseas, mareos y vómitos. Estos síntomas suelen aparecer dentro de los 30 a 60 minutos después de la ingesta. Si los moluscos concentran una elevada cantidad de toxina, la intoxicación puede ser mortal, y desarrollarse en muy poco tiempo. Se han notificado casos de muerte a los quince minutos de la ingesta.

¿Cuál es el tratamiento?

No existe antídoto. Los enfermos tienen que ser asistidos lo más rápidamente posible en centros adecuados donde se pueda mantener la función respiratoria hasta que la toxina se metabolice por completo, lo que ocurre alrededor de las 12 horas después de la ingesta. Una vez pasado esto, la recuperación es espontánea. Por todo esto, es fundamental buscar un centro hospitalario apenas se sienten los primeros síntomas de hormigueo en boca, cara o dedos. En la medida de lo posible también es importante llevar restos de la comida ingerida para su análisis.

La única forma de prevención es evitar ingerir moluscos bivalvos en presencia de marea roja.


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