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Bolaños insiste: no hay más «reales»
y no se puede «desobedecer» al FMI

None | 22 de Noviembre de 2005 a las 00:00

El líder de la Federación de Trabajadores de la Salud (FETSALUD), Gustavo Porras, anunció este martes que los huelguistas se conformarían con una partida presupuestaria de 400 millones de córdobas (23 millones de dólares) para buscar una salida a la crisis. "Nuestro planteamiento va en una posición flexible", recalcó Porras, tras recordar que los 25 mil empleados del sector de la salud exigieron inicialmente un incremento salarial del 100 por ciento.

Para satisfacer esa demanda se necesitarían mil 200 millones de córdobas (70 millones de dólares), cuando el presupuesto total asignado por el gobierno al Ministerio de Salud para 2006 no rebasa los 164 millones de dólares.

De acuerdo con el líder de FETSALUD, la nueva cifra solicitada puede conseguirse fácilmente mediante la reducción de los "megasalarios" de funcionarios públicos y diputados, o simplemente, elevando el presupuesto de ingreso del año próximo.

"Todavía no hay lo suficiente de lo que todos necesitamos, pero debemos seguir trabajando para llegar a la prosperidad, al desarrollo y a tener más ingresos", dijo Bolaños.

El mandatario citó a los diputados de su propia ideología para explicarles las limitaciones presupuestarias del país ante una huelga de más de 3.000 médicos y más de 20.000 paramédicos del sistema nacional de salud que piden un aumento salarial superior al 100%. Los médicos del sector público ganan un promedio de 400 dólares mensuales en tanto que los paramédicos menos de 100. Sus demandas significarían más de 200 millones de dólares.

El gobierno propone apenas 17,4 millones para aumentos salariales de todo el sector público. La huelga entró a su segunda semana pero se han iniciado las negociaciones, mientras miles de pacientes siguen sin ser atendidos.

"Estamos trabajando en eso, de parte del gobierno priva la enorme voluntad de que todos mejoremos nuestros ingresos, nuestra vida y podamos vivir con dignidad, pero tenemos que hacer el pastel más grande para tener más que repartir", dijo Bolaños.

El proyecto de presupuesto enviado el 15 de octubre pasado a la Asamblea Nacional por Bolaños, estima gastos en 2006 de $1 mil 230.7 millones e ingresos del orden de los $961.3 millones, con un déficit de $234.7 millones, cubierto por donaciones y préstamos extranjeros. Está programado que el Parlamento apruebe el presupuesto general del 2006 el próximo jueves para que sea sometido al FMI la próxima semana.

El mandatario agregó que encontró buena voluntad en los diputados con quienes conversó, que representan 53 votos en el legislativo de 91 escaños. El Frente Sandinista (FSLN) que se opone a las recetas del FMI posee 38 bancas.

Bolaños recordó que el recargado presupuesto de 2005 no permitió acuerdos con el FMI y por eso el país no pudo recibir unos 300 millones de dólares de ayuda externa.

Bolaños anunció que viajará a Miami la próxima semana para dar una conferencia sobre la Cuenca del Caribe y aprovechará para visitar los organismos internacionales en Washington.

Paro continúa

Entre tanto, el paro de los médicos y demás trabajadores del sistema público de salud cumple este martes nueve días, y con amenazas de radicalizarse tras la negativa del gobierno a acceder a los reclamos de los huelguistas.

Porras reiteró además el apoyo del sindicato a los más de tres mil médicos de los centros asistenciales administrados por el Estado que también se encuentran en huelga desde la semana pasada en demanda de mejoras salariales del orden del 140 por ciento. La mayoría de los médicos sabemos que debemos estar unidos y que el aumento debe ser para todos, aseveró.

El sindicalista también advirtió que proseguirán la huelga, la cual mantiene paralizados los servicios de salud pública en todo el país, si esta nueva propuesta no es aceptada por las autoridades.

En el paro participan unos 23.000 trabajadores de la salud entre médicos, enfermeras, especialistas en laboratorio, camilleros, conserjes y otros, quienes demandan aumentos de salario, más medicinas y mejores condiciones laborales sin que hasta ahora haya respuesta a esas demandas.

Los miembros del Consejo Médico determinaron que, por el momento, el paro continúa aunque los médicos y trabajadores de la salud analizan la posibilidad de escalar algunas acciones, como llevar la protesta a las calles.

Ayer, fracasó la reunión convocada por la ministra de Salud, Margarita Gurdián, con los sindicalistas, porque se limitó a informarles que las supuestas limitaciones presupuestarias y las severas condiciones impuestas por el FMI, factores que impiden satisfacer las demandas de los trabajadores de la salud.

El principal dirigente del gremio Médicos Pro Salario, Elio Artola, dijo que el único avance ha sido la propia reunión, aunque no hubo ningún acuerdo. "El paro continuará mientras el gobierno no hable claramente, pues no ha presentado una propuesta que podamos negociar. Probablemente nosotros mandaremos a esta exposición del ministro Arana a una delegación a oír, porque no queremos estar perdiendo el tiempo, escuchar el mismo disco rayado de que no hay dinero", destacó el doctor Artola.

La ministra Gurdián dijo que todavía no se encuentra una solución a la huelga, porque el Gobierno no cuenta con los recursos para aumentar los salarios y llamó una vez a los huelguistas a deponer el paro que está afectando a la población más vulnerable. "Nosotros siempre estamos buscando negociación, pero no podemos hacerlo con una pistola en la cabeza", dijo Gurdián.

El presupuesto que se pretende otorgar al Ministerio de Salud para el año próximo solo contempla un alza del nueve por ciento en los salarios de todos los empleados del sector. En Nicaragua, un médico general de un hospital administrado por el Estado gana alrededor de 150 dólares mensuales, mientras que un especialista recibe 217 dólares. Los enfermeros y los auxiliares son peor pagados aún, al devengar 90 y 70 dólares, respectivamente.

Por el contrario, los directores de los hospitales tienen un sueldo que ronda los mil 400 dólares al mes, aseguran los directivos de la Federación de Médicos Pro-Salarios y del sindicato de los Trabajadores de la Salud.

La protesta mantiene paralizado el sistema de salud en más de 800 centros asistenciales del país, donde solo se atienden los casos de emergencia y los pacientes ya ingresados. El resto de las consultas y operaciones quirúrgicas programadas fueron suspendidas desde la semana pasada.

"La huelga es justa y está basada en derecho, y lo hemos hecho porque hemos agotado todas vías legales para no afectar a la población, pero en vista de que no se nos da respuesta recurrimos al paro", dijo el médico Carlos Duarte, dirigente del Movimiento Pro-Salario. Esta organización pide un incremento de un 140 por ciento en sus salarios actuales mientras que la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud) prefiere el ciento por ciento, según ha afirmado públicamente su dirigente Gustavo Porras.

"Es injusto que la población sufra las consecuencias, pero es la única manera de que el Gobierno nos pone atención, no hay alternativa, ni voluntad para con nuestro gremio", dijo por su lado el Dionisio Morales, otro de los dirigentes Pro-Salario.

Ambos médicos dijeron que existen los fondos para responder en positivo a sus demandas, pero que el Gobierno no quiere hacerlo.

Este domingo el arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, llamó al Gobierno para que entable a la brevedad un diálogo con los médicos que protestan por un aumento salarial. "Oro al Señor para que ilumine los corazones del Gobierno para que dé las pautas necesarias y le dé solución a este conflicto", dijo Brenes al concluir la misa dominical.

Los huelguistas anunciaron que este lunes se manifestarán frente a la sede del Fondo Monetario Internacional (FMI) en esta capital y que el martes volverán a la Asamblea Nacional, donde está previsto que se inicie el debate legislativo sobre el presupuesto.

El gobierno alega que los compromisos adquiridos con el FMI no le permiten satisfacer las demandas de aumentos salariales de los trabajadores de la salud y de otros sectores.

El vocero presidencial Lindolfo Monjarretz dijo que este lunes Bolaños se reunió con el líder sandinista Daniel Ortega para pedirle que sus diputados asuman "una actitud responsable" en la aprobación del nuevo presupuesto de 2006. El gobierno propone sólo 17,4 millones de dólares para aumentos salariales del sector público, pero sólo la demanda de los médicos significa más de 100 millones de dólares.

Monjarretz recordó que un exagerado presupuesto aprobado en 2005 descarriló las posibilidades de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y afectó préstamos y donaciones que el país recibiría por unos 300 millones de dólares".

Los trabajadores que demandan aumento
confían que al final los diputados voten a favor de ellos y no del FMI

Los representantes sindicales de los maestros y de los del sector salud, José Antonio Zepeda y Gustavo Porras confían en que todos los diputados respalden a última hora sus demandas de aumento de salario y de mayor presupuesto para las instituciones para las cuales trabajan, para brindar una mayor atención a los alumnos y pacientes que atienden día a día.

Igualmente los trabajadores del gobierno central y de las municipalidades, representados por la Unión Nacional de Empleados, UNE, esperan que se cumplan sus demandas, porque el poder adquisitivo de sus respectivos salarios se ha reducido sustancialmente en los últimos cuatro años.

Día con día grupos de trabajadores de la salud y de los maestros se presentan al recinto parlamentario a demandar más dinero para aumento salarial y para la compra de medicamentos para que los pacientes no tengan que comprarlo para poder curarse.

El profesor Antonio Zepeda, dijo este martes que los maestros se harán presentes hasta que veamos quienes son los diputados que no respaldan nuestras demandas.

"No es posible que por cada año de servicio, los maestros recibamos solo diez córdobas de incentivos para nuestro salario", argumentó la profesora Bernarda López, del departamento de León. Nuestra meta es que los maestros podamos tener un salario que sea el equivalente al costo de la canasta básica, establecida por el gobierno en dos mil 700 córdobas, agregó.

Debemos tener en cuenta que los maestros rurales sufren una situación más difícil que la de los maestros de las zonas urbanas, porque las oportunidades para nosotros dijo, la profesora Bernarda, son mayores.


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