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Gobierno intransigente y sigue huelga médica

None | 10 de Diciembre de 2005 a las 00:00

El gremio que desde el 14 de noviembre pasado suspendió las consultas externas y las operaciones quirúrgicas programadas por el sistema nacional de salud en todos los hospitales del país, exige un incremento de sueldo del 70%.

El doctor Elio Artola, principal representante de los médicos, aseguró que tomaron tal decisión porque las autoridades gubernamentales "se cerraron en decir que para el próximo año no ven ninguna oportunidad de aumentarnos el salario".

"Tratamos de decirles que se formara una comisión, y se había dicho que una de las salidas era reajustar los salarios vía reforma al presupuesto, pero nos dijeron que no", añadió Artola.

"El FMI tiene sus reglas, pero el gobierno de Nicaragua debe ser el primero en ponerse de acuerdo con los nicaragüenses, y cuando vaya a negociar, primero que nos entendamos entre los nicaragüenses y llevar a esos organismos internacionales una posición de país", demandó.

Artola, quien se hizo acompañar de su asesor económico Alfredo Acevedo, dijo que los recursos para mejorar los salarios pueden salir de las recaudaciones que se hagan el próximo año. "Por qué un Gobierno tiene que someterse a un dictado del Fondo Monetario Internacional (FMI), cuando sabemos que no tiene la razón. Los personeros del FMI ganan arriba de 25 mil dólares y vienen a dictar que un doctor no gane 300 ó 400 dólares", expresó el dirigente médico.

La ministra Gurdián había ofrecido entre 20 a 25 millones de córdobas para subsidiar la compra de equipos médicos, crear un proyecto de viviendas, más la posibilidad de que los galenos obtuvieran un seguro de vida. También habían ofrecido a los médicos formar una comisión especial que evaluaría, a partir de enero del 2006, un posible reajuste salarial.

"Hemos estado siendo no intransigentes, sino flexibles, porque están en la mesa 172 millones de córdobas para un ajuste salarial, estamos más bien buscando más beneficios al sector médico, se les ha hecho una propuesta de servicios que ellos hasta el momento no los han aceptado", dijo la titular del Minsa.

Gurdián alega que el gobierno sólo le asignó 172 millones de córdobas (10 millones de dólares) para aumentar los sueldos de todo el personal de su ministerio. Un médico nicaragüense que trabaja para el MINSA gana entre 200 y 400 dólares por mes, según su especialidad y años de servicio.

El MINSA también debe responder a los reclamos de FETSALUD, organización que agrupa a más de 20 mil enfermeros, camilleros, técnicos de laboratorio y demás empleados de los centros asistenciales.

FETSALUD exige igualmente mejoras salariales, pero en los últimos días ofreció una tregua navideña para atender a la población pobre que llega a los hospitales públicos.

La organización sindical dio de plazo a las autoridades hasta enero para recibir los 400 millones de córdobas (23 millones de dólares) que demandan para incrementar sus sueldos.

Tanto los trabajadores de la salud como los médicos acusan al gobierno del presidente Enrique Bolaños de plegarse a las presiones del Fondo Monetario Internacional a la hora de elaborar el presupuesto de 2006.

Según El Nuevo Diario, las razones para el descalabro se ignoran en detalle, aunque no dejó de llamar la atención el hecho de que el Dr. Elio Artola, principal dirigente del gremio médico en huelga, discutiera hasta con sus asesores que parecían no comprender la decisión de última hora de su cliente.

"Aquí somos los médicos los que decidimos si continuamos o no en huelga", dijo Artola visiblemente enojado a sus asesores. Y la huelga, en efecto, continúa con posiciones más duras que las que antecedieron a esta reunión, debido a que la ministra Gurdián aseguró que "no permitirá" que la población "siga pagando" las consecuencias de la negativa de atención en las unidades asistenciales.

La ministra Margarita Gurdián visiblemente molesta, dijo que los dirigentes del gremio médico tienen una "posición intransigente", a pesar de que está en juego la vida de miles de personas que demandan ser atendidas. "No se ha podido llegar a un acuerdo a pesar que en el Gobierno hemos sido muy flexibles buscando una serie de beneficios adicionales", precisó.

Cuando enfrentó a los periodistas, Artola mantuvo el argumento de que el gobierno sigue aferrándose a no darles más del 15%, pese a que todo el mundo estaba claro de que ese punto ya había sido superado y que estuvieron a punto de firmar los acuerdos.

La Iglesia Católica por medio de monseñor Eddy Montenegro, intentó ayer mediar en la Casa Presidencial, pidiendo a la dirigencia médica un "gesto de buena voluntad" en retribución de la misma demostración que hacía el Gobierno, en ceder a darles otros beneficios y no declarar ilegal la huelga, pero lo más importante, que se pensara en "calmar el sufrimiento" de la población de escasos recursos que es la que acude a los hospitales públicos.

También intervino por la mañana el diputado liberal y miembro de la Comisión Económica, Noel Ramírez, pero éste se retiró al mediodía, sin que se hubiese llegado a un consenso.


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