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Michelle: «seré la Presidenta de Chile»

None | 11 de Diciembre de 2005 a las 00:00

En tanto, la cifra de votos nulos ascendió a 179,112 (2.5%) y la de blancos a 83,859 (1.17%).

Este domingo se celebró en simultáneo una elección parlamentaria para elegir 20 de los 38 senadores y la totalidad de los 120 miembros de la Cámara de Diputados, cuyo resultado parcial le asegura por primera vez a la coalición oficialista mayoría en el Senado y nuevamente en la de Diputados.

Escrutado el 98.87% de los votos, la oficialista Concertación obtiene 53.75% de los votos y la alianza derechista el 40.0%. De este modo, de los 38 asientos que la Cámara Alta tendrá a partir de marzo, 20 corresponderán a la Concertación; 17 a la Alianza y uno independiente (Carlos Bianchi Chelech), quien habitualmente vota con la derecha.

En la elección de Diputados, donde se renueva la totalidad de la Cámara baja de 120 miembros, Escrutado el 98.78%% de los votos, la oficialista Concertación obtiene 51.77% de los votos y la alianza derechista el 38.70%. Cuando faltan los cómputos definitivos de una circunscripción, la Concertación aseguró 63 escaños, logrando un diputado más que en los anteriores comicios realizados en 2001 y la derecha ha alcanzado 56 diputados.

Partidos más votados en la pugna por la Cámara Alta (38 Senadores):

Democracia Cristiana (Concertación): 1,400,019 sufragios (6 senadores, 5 menos)

Unión Democracia Independiente (Derecha): 1,016,024 votos (9 senadores, 2 menos)

Partido Socialista (Concertación): 568,756 (8 senadores, 3 más)

Renovación Nacional: 508,873 (8 senadores, 1 más)

Partido por la Democracia: 508,205 (3 senadores, 1 más)

Partidos más votados en la elección para la Cámara Baja (120 diputados):

Unión Democracia Independiente: 1,456,430 sufragios (22.34%, 33 diputados, 2 menos)

Democracia Cristiana: 1,354,631 adhesiones (20.78%, 19 diputados, 5 menos)

Partido por la Democracia: 1,006,480 (15.44%, 21 diputados, igual)

Renovación Nacional: 920,524 (14.12%, 19 diputados, 3 menos)

Partido Socialista: 653,692 (10.02%, 16 diputados, 5 mas)

Bachelet con sabor agridulce

Bachelet, entre satisfecha y desafiante, señaló su firme determinación de convertirse en la primera presidenta de América del Sur en ser elegida popularmente y lanzó varios dardos a Piñera, un multimillonario.

"Ni todo el dinero del candidato de la derecha podrá torcer la elección de segunda vuelta", dijo Bachelet en alusión a Piñera, un multimillonario dueño de varias empresas que disputará la segunda vuelta con ella. "No hay que dejarse confundir: el que salió segundo no puede pretender que salió primero", indicó con respecto al triunfalismo de Piñera, candidato de derecha moderado.

Jaime Mulet, director ejecutivo de la campaña de Bachelet, consideró que "los votos de Lavín no son sumables a Piñera. Una parte de los votos de Lavín no van para Piñera, pues son candidaturas distintas".

Para el sociólogo Eugenio Tironi, "el juego está completamente abierto. la diferencia es muy estrecha y vamos a asistir a una carrera contra el reloj para captar los votos de Lavín y Hirsch, que representan a cerca de 30% del electorado". "Tenemos que ver con qué rapidez los dos ajustan las cuentas y llegan a acuerdos cada uno por su cuenta", indicó Tironi. Para la Concertación, coalición de centro-izquierda que apoya a Bachelet, "el resultado es satisfactorio, un poco menos de lo que ella esperaba pero no es un desastre", anotó el sociólogo.

Tanto Piñera, un empresario de 56 años que milita en el partido Renovación Nacional (RN), como Bachelet, de 54 años y ex ministra de Defensa, incursionan por primera vez en la carrera presidencial, y aspiran a ser los sucesores del presidente Ricardo Lagos el 11 de marzo próximo.

El ganador de la contienda -quien gobernará por los próximos cuatro años- se convertirá en el cuarto presidente de Chile tras el fin de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990.

El escenario de segunda vuelta se perfila tan reñido como la elección que ganó el presidente Ricardo Lagos en segunda vuelta el 15 de enero de 2000, con 51,31% contra 48,69% de Lavín.

Tomás Hirsch: "Yo votaré nulo en segunda vuelta"

El abanderado del pacto Juntos Podemos Más (izquierda) señaló que no optará por ninguno de los candidatos en el ballotage, y señaló que sus electores, que le entregaron un 5,39% de los votos, conformarán un nuevo referente político, según reporta Radio Cooperativa, de Santiago de Chile.

Minutos antes de la medianoche terminó la extensa jornada del candidato del Pacto Juntos Podemos Más, Tomás Hirsch, tras señalar enfáticamente a los medios: "Yo votaré nulo", luego del cómputo de gobierno que le entregó un parcial 5,39%, e indicó que Michelle Bachelet y Sebastián Piñera disputarán la segunda vuelta.

"No apoyaré a ninguno de los candidatos que hoy se presentan a la segunda vuelta, porque ninguno incluye en sus programas de gobierno las profundas modificaciones que me parecen imprescindibles para lograr la real modificación de las desigualdades", explicó sobre la cita del 15 de enero próximo.

Pese a ello, el representante señaló que se trata de una posición personal, y que los adherentes a su lista tienen total libertad para la definición.

Su revelación fue efusivamente celebrada por el centenar de seguidores que transitó por el segundo piso del Hotel Fundador, epicentro donde la izquierda extraparlamentaria siguió los comicios.

Ocurrió que además de haber cumplido la meta expresada por los dirigentes de su coalición ( llegar al 5%), el militante humanista obtuvo una votación que superó largamente su 0,51% obtenido en la elección presidencial de 1999, y también la suma que en esa oportunidad alcanzaron la fallecida candidata comunista Gladys Marín (3,19%), la ecologista Sara Larraín (0,44%) y su propio porcentaje, que en total convocaron un 4,14% del electorado.

Además, el abanderado superó las cifras entregadas por la encuesta entregada del Centro de Estudios Públicos (CEP), que el pasado 15 de noviembre le pronosticó un 3% de la votación.

A eso de las 13:55, un sonriente Tomás Hirsch ingresó al segundo piso del hotel ubicado en la calle París, donde saludo con un fuerte abrazo a los hombres y un efusivo beso a las mujeres de su comando. Tras el recorrido, el dirigente ascendió al tercer nivel, donde almorzó junto a sus partidarios más cercanos.

En la segunda planta, la espera del primer cómputo estuvo marcada por un ambiente distendido y familiar, donde muchos conversaban mientras sus hijos jugaban entres las mesas y cámaras ubicadas en el lugar.

Tras la primera entrega de gobierno, que arrojó un 4,96% para Hirsch, cundió la esperanza entre sus seguidores. La tónica se mantuvo, ya que en el segundo (5,15%) y tercer informe (5,37%), la tendencia creció para el sector.

Pese al incremento, la izquierda extraparlamentaria mantuvo su condición, ya que no logró ubicar ninguno de sus representantes en los escaños del congreso nacional. Su candidato más "fuerte", el Secretario General del Partido Comunista, Guillermo Teillier, postulante a diputado por el distrito 46 (Lota, Lebu, Arauco, Curanilahue, Los Álamos, Cañete, Contulmo y Tirúa), alcanzó un insuficiente 13,58%.

Minutos antes de la medianoche, Tomás Hirsch realizó su última declaración de la jornada, donde afirmó que votará nulo en segunda vuelta.

De este modo, el representante ratificó la total independencia de su postulación y volvió a criticar a sus oponentes, que "adhieren" al modelo neoliberal, tal como lo hizo el pasado 16 de noviembre en Casapiedra, donde puso a sus tres contendores en la misma categoría al señalar al público: "Ustedes saben que no van a cumplir, sabemos que no van a cumplir porque están atrapados por un modelo económico del que no van a salir".

Los números alcanzados por la lista C motivaron reacciones positivas entre quienes acompañaron a Tomás Hirsch.

Manuel Riesco, quien postuló a senador por Santiago Oriente, aclaró: "Lo importante es que está cifra nos da un piso muy importante para crecer como movimiento, son números importantes para hablar con más autoridad respecto a los temas que estamos que estamos planteando", confesó.

"Por ejemplo, para el cambio del actual sistema de pensiones, nosotros estamos seguros de que la posición nuestra cuenta con el apoyo del 80% de la población", agregó, sobre la medida que busca restituir los derechos previsionales que entregaba el INP al grueso de la población.

Palabras similares tuvo el también candidato a senador la misma zona, y presidente del Partido Humanista, Efrén Osorio: "Hemos instalado un nuevo actor político y un nuevo liderazgo".

«Seré la primera presidenta de Chile»

Desde Santiago de Chile, por Mercedes López San Miguel del diario Página/12, Buenos Aires

En un clima inédito en las calles de Santiago porque por primera vez se postulaba a presidente una candidata mujer, socialista y además madre soltera, la jornada de elecciones presidenciales y parlamentarias dio el triunfo a Michelle Bachelet, de la Concertación (alianza de centroizquierda), que pasará a una segunda vuelta con el candidato de centroderecha, Sebastián Piñera. Bachelet llegó al comando de su alianza a las 22.30. Sonriente, declaró mientras saludaba: "Vamos a ganar en segunda vuelta porque voy a ser la presidente de Chile y la primera presidenta de Sudamérica". Escrutado oficialmente el 96.32 por ciento de los votos la ex ministra de Salud y de Defensa de Ricardo Lagos conseguía el 45.87 por ciento, seguida por el candidato liberal Sebastián Piñera, de Renovación Nacional (RN), con 25.48, y en tercer lugar, Joaquín Lavín, por la Unión Democrática Independiente (UDI) con 23.25 por ciento. En el cuarto lugar se ubicó el dirigente del Partido Humanista, Tomás Hirsch, por Juntos Podemos Más con 5.37 por ciento. Con estas cifras, Bachelet se enfrentará el 15 de enero con el magnate empresario Piñera. Para Lavín, de pasado pinochetista, representó el mayor fracaso de su carrera y ya anunció su respaldo a Piñera. El triunfo de la Concertación fue aplastante en las parlamentarias: obtuvo el 56,2% de los sufragios en la elección de Senadores, donde se elegían 20 de los 38 cupos, escrutado el 92,71% de las mesas receptoras de votos, según cómputos del Ministerio del Interior. La Alianza opositora de derecha logró en esta instancia el 33,6% de la votación para composición del Senado, que por primera vez desde el retorno a la democracia quedará compuesto exclusivamente por miembros electos en votación popular. En la elección de diputados (se renovaba la totalidad de los 120 miembros de la Cámara baja), la Concertación obtuvo el 51,75% de los votos, mientras que la coalición opositora logró el 38,69%, tras el recuento del 93,04% de las mesas receptoras.

La postulante socialista, que salió en primer lugar declaró: "Parece que tenemos que ganar en tres veces: parlamentarias, primera vuelta y segunda. Somos un ejemplo de democracia. A todos les digo: hoy hemos ganado, aventajamos en mas de un millón de votos al que salió segundo". Y aclaró: "El que salió segundo no puede pretender que salió primero. Estamos felices de ganar por fin la mayoría en el parlamento para avanzar sobre los cambios que necesita Chile". Y admitió: "Nuestro resultado pudo ser mejor, lo tomo para trabajar más duro. Después de todo, las mujeres estamos acostumbradas a trabajar el doble". Dijo que su propuesta es totalmente diferente a la del segundo y que ni con todo su dinero el candidato de derecha logrará vencerla. "Seré yo quien profundice el camino realizado por Lagos." La primera mujer elegida presidente en América del Sur –así se definió– dijo que impulsará una reforma educativa, trabajo digno para todos, barrios acogedores y reformas sociales.

El presidente de la Democracia Cristiana, Adolfo Zaldívar, se congratuló de la jornada electoral. Y recalcó que la votación de Piñera y Lavín no son votos que se suman. Jaime Mulet (director ejecutivo de la Concertación) llamó a trabajar intensamente para la segunda vuelta. Página/12 habló con uno de los principales asesores de la Concertación, el encargado programático Alejandro Foxley, quien explicó que "en esta fase la mayor parte de esfuerzo a nivel territorial se hizo para ganar el Congreso, esa fuerza se pone ya a trabajar para asegurar en segunda vuelta el margen amplio para Bachelet. Nosotros somos mayoría. Lo hemos sido durante 18 años y lo seremos con un gobierno de Bachelet". A la pregunta de este diario sobre a qué le atribuye el paso de votos de la Concertación al centroderecha, Foxley explicó que "recorriendo el país vi un exceso de confianza, las encuestas mostraban una ventaja tan amplia a la candidata como un partido que se iba a ganar cinco a cero. En una democracia como la chilena la gente se pone más y más exigente".

Joaquín Lavín admitió su derrota, aunque es sabido que Piñera fue el factor que le restó votos cuando se desmarcó de la derecha más ortodoxa. Lavín confirmó ayer el pacto entre ambos: "Con Sebastián tenemos más votos que Bachelet. Si lo hacemos bien, tú serás el próximo presidente en el ballottage". El problema lo tendrá el mediático Piñera, porque en una alianza con Lavín se ve forzado a virar a la derecha para ganar esos votos. Además, sin un 50 por ciento de la suma de ambos, se vuelve difícil la especulación de suma de votantes. El dirigente de la UDI había obtenido en las presidenciales pasadas el 46 por ciento de los sufragios y estuvo cerca de derrotar la opción de Ricardo Lagos. Piñera, durante toda su campaña se distanció del pinochetismo para captar votantes de centro, que incluyen votos de la democracia cristiana. Para formar una alianza con Lavín debe olvidarse de los votos de la ultraderecha ya que necesita ganar votos de la Democracia Cristiana. Como la presidencial anterior, el millonario Piñera usará todo su capital para la segunda vuelta. El jefe de su campaña, Rodrigo Hinz Peter declaró que "en el ballottage los votos de la alianza de derecha irán a la RN". Luego Piñera agregó: "Ustedes lo han dicho, aquí está presente la alianza que va a cambiar la historia de mi país. Quiero agradecerle a mi amigo Lavín, con el que comparto los mismos valores; le agradezco su gesto de compartir con RN el enorme desafío que tenemos por delante". "Va a ser un amigo, un aliado, mucho más que un soldado. Seguiremos llamando a la gente de centro e independiente."

Ahora, la necesidad de la Concertación será captar el cinco por ciento de votos de la izquierda, porque sumando a los votantes de Juntos Podemos Más hacen un 51 por ciento. Tomás Hirsch dijo a este diario que el lunes –por mañana– anunciará la decisión de su partido. La Concertación esta confiada en que cooptará a ese elector, que en primera vuelta eligió a Hirsch como una forma de protesta hacia el gobierno por su política económica y social y en el tema de derechos humanos.

Al mediodía los cuatro postulantes a La Moneda ya habían sufragado.

Bachelet votó cerca de las 9.30 de la mañana en el Colegio Verbo Divino en Las Condes. La ex ministra de Defensa de Ricardo Lagos dijo que "definirá su futuro político a partir de mañana. "Estoy muy contenta –agregó– yo creo que este es un gran día porque vamos a demostrar, como siempre lo hemos hecho, que tenemos una gran participación ciudadana. Vestida con un traje de color verde agua, se mostró confiada: "Vamos a elegir por primera vez en la historia de Chile a la primera mujer presidente". Se refirió a las excelentes relaciones con la Argentina (ver aparte).

El candidato Piñera de la RN votó en Insuco (Instituto Superior de Comercio), el mismo donde votó Lagos. El contraste entre ambas recepciones fue evidente: mientras a Lagos lo aplaudían, a Piñera lo abucheaban. Ante unas mil personas, el mandatario socialista afirmó que "estaba contento, hemos llegado a esta etapa con índices de crecimiento, pero éste tendrá que llegar a cada uno de los chilenos".

La ex presidenciable por la Democracia Cristiana, Soledad Alvear obtuvo la primera mayoría parlamentaria por Santiago Oriente. En la metropolitana Guido Guirardi obtuvo 34 por ciento pero no logró el doblaje con Andrés Zaldívar y el candidato de derecha, Jovino Novoa obtuvo la reelección con 20,9. Lavín, el candidato asociado con el pasado pinochetista, votó en la Suola de Italia. A su hombre fuerte, Pablo Longueira le gritaron "asesino" en la comuna popular La Pintana. Longueira, que según trascendidos sería el próximo presidenciales de la UDI, ganó en el distrito de Santiago Oriente por el puesto de Senador.

"Los chilenos dieron un paso importante al darle a la Concertación una mayoría sustancial", afirmó Lagos, festejando el triunfo de su delfín; cuatro años atrás no llegaba al 50 por ciento, hoy es del 51,35 en la totalidad de Diputados. "Estamos orgullosos de las credenciales democráticas, por eso debo señalar que los chilenos muestran qué quieren en el futuro." Anoche, en calle Alameda, sonaban los tambores y el clima era de fiesta.

Mujeres "que votan sólo mujeres" deciden la elección de Bachelet

Bajo un sol implacable y un cielo sin nubes llega una oleada de personas que viene a votar al mayor centro electoral de Santiago: el Estadio Nacional, con capacidad para 70 mil personas, ubicado en la comuna de Nuñoa. El calor sofoca y las mujeres afloran en mayor cantidad a la de los hombres, llevan sombrillitas tipo japonesas de todos los colores. Las colas comenzaron desde temprano a las 8 de la mañana y a la hora del mediodía la concurrencia se hace notar, muy ordenada, con esa suerte de natural respeto a las normas de los chilenos. No hay impaciencia, a la vez se respira cierta animosidad. Predominan los ancianos, los jóvenes de más de 20 años y la gente de mediana edad.

El voto femenino es clave, representa 4 millones frente a los 3 millones 900 hombres. En abril se inscribió un 60 por ciento de mujeres frente al 40 del sexo opuesto. Seguramente, influye en estos comicios que haya una candidata mujer. Las mujeres que votan en sector a lo largo del todo del estadio, de modo recurrente dicen que en esta elección "votan a mujeres": la presidenciable Michelle Bachelet y la ex candidata presidencial Soledad Alvear. Esta renunció a la postulación para llegar a La Moneda en mayo pasado por la Democracia Cristiana (DC) y pasó a ser la candidata y favorita al Senado por Santiago Oriente, de la región metropolitana. Alvear votó en el Liceo Dalmar y luego se acercó al recinto deportivo. Vestida de color salmón, dijo a este diario que "he podido recibir el cariño de la gente, estoy muy contenta al ver que todo se desarrolla normalmente". Un señor la interrumpe: "Conozco a su padre", y la elogia (N. de la R.: Ernesto Alvear es un reconocido dirigente deportivo). Elizabeth, de 50 años, dice que votó al género, "sólo a mujeres", la señala y dice: "Alvear es una mujer muy inteligente, muy culta". En cambio, Mónica Duarte, ama de casa, dice que dio su voto a Joaquín Lavín porque "beneficiará a las dueñas de casa". "Elegí a Bachelet porque es mujer", dice Mónica, de 25 años.

Del otro lado votan los hombres. Sergio, de 35 años, administrador de empresas, dijo a Página/12 que votó a Bachelet porque "quiero el continuismo, la Concertación hizo las cosas bien estos 17 años, además conozco las empresas de (Sebastián) Piñera (N. de la R.: LanChile, Fundación Futuro) y (Joaquín) Lavín es un pelmazo". En otra fila, Carlos de 49 años, ingeniero, dice que votó a Lavín porque le tiene confianza. En cambio, Dagoberto San Martín, un chofer de 57 años, dice que eligió a Bachelet y Alvear porque quiere que continúen lo realizado por Ricardo Lagos, y los otros candidatos de derecha "no me inspiran confianza".

Resulta extraño que este mismo lugar haya sido la mayor cárcel del golpe militar de Pinochet y ahora se haya convertido en el centro electoral más importante de Chile. Para la mayoría de las mujeres y hombres que ayer hacían fila para depositar su voto no parecía ser un tema que los impresionara.

Socialistas en el poder

Por Luis Bruschtein, de Página/12, Buenos Aires

Los socialistas chilenos tienen la característica de ganarle a la derecha en su mismo terreno. Ganan elecciones en una sociedad muy derechizada tras la dictadura y sin que la ortodoxia económica provoque rupturas entre sus filas, como le ha pasado, en cambio, al PT de Brasil y como amenaza a sucederle al Frente Amplio uruguayo.

Históricamente, el PS chileno se ubicó a la izquierda de la socialdemocracia con planteos democráticos pero al mismo tiempo fuertemente reformistas y con un ala de izquierda que siempre pesó en su vida interna. La dura transición a la democracia llevó al socialismo a aliarse con la Democracia Cristiana para superar a una derecha pinochetista que tenía y tiene una vigorosa inserción en la sociedad.

El éxito de la política económica de la dictadura, sumado al fuerte control que se ejerció sobre la transición, le dio un margen estrecho a la coalición social cristiana para introducir reformas sociales y económicas. Tras dos gobiernos de la Democracia Cristiana, más otro socialista, Chile tiene una economía próspera, con altos índices de crecimiento y bajo desempleo, pero al mismo tiempo con una fuerte concentración de la riqueza y una profunda brecha entre ricos y pobres. Y además, es el país latinoamericano más elogiado por su estabilidad institucional, sin grandes escándalos de corrupción ni conmociones sociales.

Paradójicamente, los candidatos de la derecha centraron su campaña en promesas distributivas y criticaron al gobierno socialista de Ricardo Lagos por su "falta de sensibilidad social". Fue la única vez que Lagos intervino en la campaña cuando reaccionó contra esa acusación. Lo cierto es que ni los socialistas –y mucho menos la derecha– han avanzado en ese tema. Michelle Bachelet reconoció que la inequidad es una deuda que tiene con la sociedad chilena.

El socialismo tiene una base electoral propia, pero la mayoría de los votos son compartidos con la Democracia Cristiana en la Concertación. En ese contexto difícil, el partido de la rosa mantiene una disciplina blindada donde las diferencias internas no llegan nunca a la fractura. Puede ser una cualidad de los socialistas chilenos, pero también es un síntoma de la sociedad. Porque pese a este triunfo de Bachelet, la sociedad chilena posdictadura sigue siendo culturalmente mucho más conservadora que sus hermanas latinoamericanas y tironea sobre la política cercando el espacio de la izquierda y neutralizando cualquier despunte de movilización social. El espacio de la izquierda queda muy reducido cuando no hay una presión social que motorice las transformaciones. Y para que eso suceda, la sociedad chilena tendría que empezar a cambiar desde abajo.


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