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Evo: millón y medio de votos y 54.23%

None | 21 de Diciembre de 2005 a las 00:00

En la reunión a la que asistieron también los futuros parlamentarios del MAS, Morales anticipó una etapa de "fuerte austeridad" en el aparato estatal para "garantizar realmente el cambio". Reunido con sus adherentes en una población cercana a Cochabamba (centro del país), el presidente electo anunció entusiasmado: "No hemos ganado (las elecciones) para tres meses o cinco años, hemos ganado por lo menos para 50 años".

Desde que los medios proclamaron su triunfo, Morales ha intentado por todos los medios calmar al mercado y ha efectuado declaraciones en ese sentido, en especial dirigidas a las petroleras a las cuales ratificó que nacionalizará los hidrocarburos en el marco de la Constitución pero que no confiscará ni expropiará los bienes de las empresas petroleras.

Asimismo propuso a Washington una "alianza de lucha efectiva" contra el narcotráfico. El planteamiento del dirigente cocalero se inscribe en el marco de una política de "cero de cocaína, cero de narcotráfico, pero no puede haber -so pretexto de lucha contra el narcotráfico- cero de coca o cero de cocaleros y hay que cambiar esas políticas".

Morales apuntó que "la lucha contra el narcotráfico no puede seguir siendo una excusa, un pretexto con intereses geopolíticos. Hagamos lucha contra el narcotráfico pero sin ninguna intervención policial ni militar", planteó.

A un mes de asumir, un conflicto que estalló en la región de Santa Cruz, motor del desarrollo boliviano, comenzaba a preocupar al entorno de Morales. Una decisión del presidente Eduardo Rodríguez de frenar por 60 días la licitación para explotar un reservorio de hierro en la frontera con Brasil arrancó muestras de fuerte protesta en Santa Cruz.

El poderoso comité cívico Pro-Santa Cruz responsabilizó al ganador de las elecciones Evo Morales por el congelamiento del proceso y le exigió que viabilice el proyecto.

El MAS únicamente "ha planteado al Poder Ejecutivo cuáles son las condiciones de esta licitación y que el nuevo gobierno debe tener las manos suficientemente libres como para tomar las determinaciones que sean necesarias en un tema de estas características", respondió Antonio Peredo, influyente diputado del partido del presidente electo.

El reservorio alberga unos 40.000 millones de toneladas de hierro y 10.000 millones de toneladas de magnesio, que representa el 70% de las reservas del mundo.

Lo cierto es que el candidato socialista ya puso su marca en la historia al obtener la votación más alta de los últimos 30 años. Y, a diferencia de sus antecesores, Morales cuenta con un paraguas de la legitimidad política derivado del aluvión de papeletas azules y con un paraguas de legitimidad social desprendido de su propia biografía como activista social, fogueado en las duras batallas sindicales de las últimas dos décadas y formado en la escuela del sindicalismo campesino boliviano.

La transmisión del mando está prevista para el 22 de enero y varios presidentes de la región ya han confirmado su asistencia, entre ellos Alejandro Toledo de Perú, Nicanor Duarte de Paraguay y Néstor Kirchner de Argentina.

Los resultados oficiales de las elecciones presidenciales bolivianas confirman como ganador por mayoría absoluta del 54.22% de los votos al líder cocalero de izquierda Evo Morales, contado este miércoles por la Corte Nacional Electoral el 93% de los sufragios válidos. El 79.51% de los electores acudió a las urnas.

Sobre 2,711,172 votos válidos, Morales alcanzó el 54.22% de los sufragios, seguido del ex presidente de derecha Jorge Quiroga (28.58%) y el empresario del cemento Samuel Doria Medina (7.84%), según datos oficiales de la CNE. El candidato boliviano de origen japonés Michiaki Nagatani obtuvo el 5.9% de los sufragios, mientras el líder aymara Felipe Quispe acumuló apenas el 2.21%.

Ese resultado puede acelerar la desaparición del partido de Quispe, el Movimiento Indígena Pachacuti (MIP), puesto que la ley estipula que los partidos con un respaldo menor al 3% serán borrados del registro electoral y deberán pagar las costas de la impresión de más de 3,6 millones de papeletas de sufragio.

Otros tres partidos, la Nueva Fuerza Republicana, el Frente Patriótico Agropecuario y la Unión Social de los Trabajadores, corren la misma suerte que el MIP.

Cómputos Oficiales Corte Nacional de Elecciones de Bolivia

Sigla

Nombre

Votos Obtenidos

Porcentaje

UN

FRENTE DE UNIDAD NACIONAL

212,508

7.84%

FREPAB

FRENTE PATRIOTICO AGROPECUARIO DE BOLIVIA

8,135

0.30%

MIP

MOVIMIENTO INDIGENA PACHAKUTI

60,000

2.21%

NFR

NUEVA FUERZA REPUBLICANA

18,144

0.67%

MAS

MOVIMIENTO AL SOCIALISMO

1,470,254

54.23%

MNR

MOVIMIENTO NACIONALISTA REVOLUCIONARIO

160,724

5.93%

USTB

UNION SOCIAL DE LOS TRABAJADORES DE BOLIVIA

6,593

0.24%

PODEMOS

PODER DEMOCRATICO Y SOCIAL

774,814

28.58%

Total Válidos

2,711,172

100%

(los porcentajes de votación, son calculados en función al total de votos válidos computados)

 

Cantidad

Porcentaje

 

Total Inscritos Habilitados

3,670,995

 

 

Votos Computados

2,918,805

 

 

Participación Total

 

79.51%

 

Participación en las mesas computadas

 

84.77%

 

Votos

Cantidad

Porcentaje

 

Válidos

2,711,172

92.89%

 

Blanco

109,886

3.77%

 

Nulo

97,747

3.35%

 

Emitidos

2,918,805

100%

 

 

Cantidad

Porcentaje

 

Mesas reportadas

19,599

92.838% de mesas habilitadas

 

Mesas no reportadas

1,512

7.162% de mesas habilitadas

 

Mesas anuladas

37

 

 

Mesas fusionadas

2

 

 

Total mesas habilitadas

21,111

 

 

 

El líder indígena estaba reunido el miércoles en Cochabamba, al centro de Bolivia, con los legisladores electos y sus colaboradores más cercanos para organizar su equipo de gobierno. Morales tiene previsto el jueves un desayuno de trabajo con el presidente Eduardo Rodríguez, en esta capital, para organizar la transición, informó la oficina de prensa del Palacio de Gobierno.

Todas las fuerzas del "Evazo"

Por Pablo Stefanoni, desde La Paz

Jaime Solares, el líder de la debilitada Central Obrera Boliviana (COB), parece haber quedado sólo con su plazo de 90 días al nuevo gobierno para "que nacionalice los hidrocarburos –sin indemnización– y cumpla con las demandas sociales". La Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve) y la Central Obrera Regional (COR) de la misma ciudad tomaron nota de los resultados y convocaron reuniones de análisis. Mientras, vencedores y vencidos procesaban con tranquilidad los resultados, como si hiciera falta aún digerir la sorpresa.

"Después de ver semejante victoria electoral es importante, pero no prioritario, preocuparse por el tema de la gobernabilidad", dijo el asesor del MAS y posible "ministeriable" Juan Ramón Quintana. Los analistas coinciden en que la agrupación Podemos de Quiroga no tiene asegurada su cohesión y las fuerzas centrífugas, producto de la posibilidad de un cercano triunfo, pueden ser desplazadas por las opuestas, características de los momentos de derrota. "En el caso de Unidad Nacional (de Samuel Doria Medina) es posible esperar una oposición constructiva e, incluso, acuerdos puntuales con el nuevo gobierno", dijo a Página/12 el periodista y analista político Fernando Molina. Hernán Terrazas, vocero de Podemos, también se comprometió a actuar como "oposición constructiva", aunque algunos consideran que esta actitud moderada responde más a la "resaca" de una derrota fulminante que a una voluntad política sostenible en el largo plazo.

El MAS obtendría mayoría simple en diputados y en el caso de los senadores hay un empate que puede transformarse en minoría si se define en contra la elección en el despoblado departamento de Pando, donde el MAS está disputando cabeza a cabeza el segundo lugar con UN.

Otro frente abierto es el de los prefectos (gobernadores). Si bien el MAS superó las expectativas y obtendría entre dos y tres prefectos (Oruro, Potosí y, quizá, Cochabamba), la mayoría responde a proyectos de acumulación política personal. Y en Santa Cruz y Tarija, los ánimos bélicos en la "guerra de posiciones" autonomista podrían ser temporalmente calmados por la sorprendente votación del MAS en Santa Cruz y Tarija: más del 30 por ciento en cada uno de estos departamentos ricos en gas y petróleo. Algunos electos, como el nuevo prefecto de La Paz, el aliado de Tuto, José Luis Paredes, ya ha dicho que trabajará de "manera coordinada" con el nuevo presidente.

El "Evazo" le da al nuevo gobierno el aire que le quitó a la futura oposición de derecha. "El tan esperado fin de la transición política parece haberse instalado entre nosotros. Estamos en la antesala de un verdadero desempate y, quizás, en los albores de una nueva hegemonía. Todo dependerá de cómo invierta el MAS el capital político acumulado", razona el analista Rafael Archondo en una columna en el semanario La Epoca.

"Los vilipendiados de la historia boliviana ya hemos salido con nuestro gusto: buscar una revolución democrática en base a la conciencia del pueblo, una revolución cultural sin violentar a nadie", dijo Morales, que hoy discutirá en Cochabamba con los movimientos sociales cómo dar los próximos pasos. Esta vez, con un pie en el Palacio.

"Ya no tendremos más chantajes de EEUU"

Por Eduardo Febbro y Pablo Stefanoni, desde La Paz, enviados especiales de Página/12

El tari, una tela de aguayo cubierta de hojas de coca, es un signo de cortesía para los invitados en las regiones andinas, pero en este caso es una marca política: quien nos ofrece coca es el primer presidente cocalero no sólo de la historia boliviana sino, probablemente, del mundo. Evo, como todos lo llaman, está calmo, como si toda su vida se hubiera preparado para este momento, aunque, admite, "jamás lo soñó". Algunas sonrisas, que dejan entrever una sutil ironía, expresan su regocijo por la "goleada" del domingo y por la derrota "por paliza" de su adversario de la derecha, Jorge "Tuto" Quiroga, quien era el preferido de La Embajada y de la burguesía boliviana. Evo Morales recibió a Página/12 en exclusiva en una oficina de su casa de campaña y delineó algunas claves de su gobierno, que comenzará el 22 de enero.

–¿Cómo vive este momento histórico?

–Muy bien, muy contento, satisfecho por la respuesta del pueblo boliviano, que nos dio un mandato pero para mandar obedeciendo. Nunca he pensado estar donde estoy, hemos batido un record de votos, nadie había sacado más del 50 por ciento desde la década del ’50, es un triunfo de los pueblos indígenas no sólo de Bolivia sino de Latinoamérica. Es un orgullo para mí, pero también para los indígenas. Quiero dignificar a mis hermanos con esta victoria profunda. También me siento orgulloso de las clases medias e intelectuales, y quiero que ellos también se sientan orgullosos de los indígenas y de Evo Morales y juntos podamos cambiar nuestra Bolivia pensando en la unidad, pensando en los pobres y en los marginados. Ahora los movimientos sociales ya somos gobierno y mañana (por hoy) nos reuniremos en Cochabamba. Se trata de gobernar convenciendo, persuadiendo y no venciendo. Estamos aquí preparándonos con muchas ganas para cambiar la historia, continuando lo que Túpak Katari y otros líderes indígenas intentaron antes.

–El MAS dice que va a nacionalizar sin confiscar, ¿en qué consiste esa medida?

–No se van a confiscar ni expropiar los bienes de las empresas petroleras pero ellas no tienen derecho a ejercer el derecho de propiedad sobre el gas y el petróleo. Nuestro gobierno va a nacionalizar los hidrocarburos en base a la Constitución Política del Estado y cualquier empresa que quiera invertir deberá subordinarse a las leyes bolivianas. Los actuales contratos petroleros son nulos de pleno derecho porque no han sido refrendados por el Congreso. Se tiene que terminar la cláusula de estos contratos que dice "el titular (la empresa) adquiere el derecho de propiedad en boca de pozo". El Estado es dueño en el subsuelo y en el sobresuelo. En todo caso a las empresas responsables vamos a garantizarles la recuperación de sus inversiones, pero tienen que ser ganancias con equilibrio, para que también el Estado y los bolivianos se beneficien y no solamente las transnacionales. El pueblo pide la nacionalización y la voz del pueblo es la voz de Dios, vamos a respetarla.

–Bolivia vende gas a sus vecinos –incluyendo Argentina– a precios más bajos que los del mercado de Chicago, ¿se van a mantener esos precios?

–Vamos a estudiarlo. Primero tiene que haber un precio especial para el mercado interno, no es posible que tengamos semejantes recursos bajo tierra y encima de ella los seres humanos vivamos cocinando con bosta de animales y leña. No se puede seguir vendiendo en el mercado interno a precios internacionales. Por otro lado, los actuales contratos fueron firmados cuando el barril de petróleo costaba menos de 20 dólares (hoy vale casi 60), por eso deben ser revisados.

–¿Qué va a pasar con los precios de venta a Argentina?

–Hay que analizarlo después de resolver el abastecimiento interno, pero en todo caso queremos ampliar nuestros mercados de exportación a los países de la región. Lo que sí puedo asegurarles es que el negocio será entre Estados, ya no entre Repsol Bolivia y Repsol Argentina. Hay que pensar en las mayorías nacionales más que en los beneficios de las transnacionales.

–¿La nacionalización va a ser la primera medida de su gobierno?

–En lo económico sí. Y en lo político es la Asamblea Constituyente para acabar con el Estado colonial.

–Respecto de la problemática de la coca, que causa tantas fricciones con Estados Unidos, ¿cuál va a ser la política del MAS?

–No va a haber "coca cero", vamos a cultivar de manera racionalizada para el consumo legal. Sí tiene que haber cocaína cero, narcotráfico cero. Debe impulsarse la lucha contra el narcotráfico sin intervención policial o militar extranjera. Hoy los norteamericanos dirigen nuestras Fuerzas Armadas y nuestra policía. Convoco al gobierno de Estados Unidos a hacer un pacto de lucha contra el narcotráfico que tiene que acabar con el secreto bancario, con la industria de los precursores y con la demanda. Sólo se puede terminar con el narcotráfico si hay cero cocainómanos y cero mercados.

–¿Cómo va a quedar la superficie cultivada?

–En el Chapare (la zona excedentaria) vamos a mantener un cato de coca por familia (40x40 metros): ése es el mejor aporte del movimiento campesino productor de la hoja de coca a la lucha contra el narcotráfico.

–Anteayer Estados Unidos envió una felicitación un tanto fría, ¿cómo imagina la relación con ese país a partir de ahora? Usted estuvo un poco duro contra EE.UU. en la CNN, habló de "Condolencia" Rice.

–(Ríe.) No sé si estuve duro, en todo caso el diálogo está abierto, incluido con el gobierno de Estados Unidos, que debe respetar la voluntad soberana del pueblo. Necesitamos relaciones, pero no relaciones de sometimiento ni de subordinación. Relaciones orientadas a resolver los problemas de las mayorías. No habrá chantajes ni condicionamientos. Y en esto no estamos solos. Estamos programando un viaje antes de la asunción (el 22 de enero), tengo una invitación de (Nelson) Mandela, una reunión con Lula y con (José Luis Rodríguez) Zapatero, además de un encuentro, postergado por años, con el gobierno chino.

–Jorge Quiroga hizo campaña diciendo que, si ganaba, Bolivia se sumaría al TLC con Estados Unidos. El MAS tiene una mirada más orientada hacia la región. ¿Qué va a pasar con el TLC a partir de ahora? ¿Bolivia se va a integrar plenamente al Mercosur?

–Cualquier tratado de comercio, sea el TLC o el Mercosur, debe estar orientado al comercio justo, de pueblo a pueblo, donde los microempresarios, los pequeños productores, e incluso en nuestro país los agroindustriales, sean los que resuelvan sus problemas y no sean las transnacionales que encima reciben subvenciones nos invadan con sus productos. El Nafta no ha resuelto absolutamente nada para pequeños y medianos productores ni cooperativas en México. Y, con esas experiencias, deberían revisarse esos tratados. Si se garantizan los mercados, bienvenido, y tal vez podamos entrar a Estados Unidos con la hoja de coca y no con la cocaína (ríe), con charque de llama (carne seca), quinua. En ese caso, estaremos abiertos al diálogo, pero acuerdos comerciales para eliminar al artesano, al pequeño productor, no va con nosotros.

–¿Se siente socialista, Evo Morales?

–Claro. Y el cambio social pasa por el cambio de cada uno de nosotros. Siempre he planteado que si queremos transformar Bolivia, Evo debe cambiar primero: no ser egoísta, no ser individualista, no ser acaparador, no ser maniobrero y pensar en las mayorías nacionales. Esa es mi experiencia en la lucha sindical y para eso estamos empezando a cambiar el MAS. Vamos a apostar al socialismo comunitario. En la tierra donde he nacido no hay propiedad privada, la zona ganadera y agrícola es de toda la comunidad. Hay que recuperar los principios de reciprocidad y de redistribución de nuestras riquezas.

Un descenso a los infiernos de Oruro

Desde Oruro

Hugo Uriarte Jemio canta casi sin que se lo pidan. Cuando el último silbido del tren se pierde entre los estruendos del tránsito, Uriarte Jemio aprieta los puños y entona una canción que le "gusta mucho" porque cuenta la forma en que los mineros bolivianos se han ido muriendo con el correr de los años: "Minerito boliviano que trabajas noche y día, con el polvo de la mina se han de acabar tus pulmones". La muerte, acá, es un aire viciado, 400 metros de profundidad sin oxígeno. Uriarte, Berta Yucra, Francisco Cano, Quintín Martínez Villegas y tantos otros hombres y mujeres de la mina San José, en Oruro, saben lo que es dejar el aliento por un puñado de dólares. Son los sobrevivientes de una empresa que hizo la riqueza de Bolivia y que ahora miran a Evo Morales como si él pudiera resucitar los años de oro.

Cuando en 1985 se firmó el decreto del cierre de las minas del Estado administradas por Comibol, el mundo minero de la gran empresa desapareció. Con el también se esfumaron las condiciones de relativa seguridad en que trabajaban los mineros. De los 35.000 mineros que empleaba Comibol, hoy quedan apenas 400. Otros 8000 trabajan en empresas privadas y el resto, unos 60.000 mineros, son cooperativistas. Sin patrón ni jefe. Su única medida son los kilos de metal que extraen de la mina y que les permiten vivir en condiciones de extrema pobreza. A los cooperativistas los llaman "los Sin Tierra de la minería". A finales de los ’80, algunos decidieron irse, otros continuar con la tradición. La ciudad de El Alto se forjó con muchos de los mineros despedidos en el ’85. Los que se quedaron decidieron ocupar las minas por la fuerza y enfrentarse con el ejército. Así se ganaron el derecho de explotar las minas. "Después de seis años hemos obtenido la mina, nos la cedieron. Se las querían dar a otras empresas internacionales. Pero finalmente, en el 2001, a la fuerza, tomamos la mina. Intervino el ejército, hubo balas y esas cosas. Pero nosotros estamos acostumbrados a la dinamita, a las explosiones. Y así ganamos."

Los mineros de San José bajan cada día a más de 400 metros bajo tierra a escarbar con las uñas. Nueve horas bajo tierra, sin oxígeno, por 300 dólares al mes, cuando las vetas son buenas. La mina de San José parece un museo. La inmensa máquina que servía para dar oxígeno a los mineros está fuera de uso, oxidada. Entonces bajan a pulmón, a morirse de a poco, sacar sacos de 50 kilos. Cuando Comibol administraba, el oxígeno prolongaba la vida. Pero el sistema cooperativista no alcanza para hacer funcionar el dispositivo. "No hay plata para hacerla funcionar –dice Uriarte Jemio–. Tampoco se come. Aguantamos con coca y cigarro. Eso quita el hambre."

Berta Yucra tiene nueve hijos y le faltan casi todos los dientes. "Vivimos en pensiones mineras, un solo cuartito donde comemos, dormimos", dice con una sonrisa optimista. La mujer reivindica la legitimidad de su trabajo, la igualdad con los hombres. "Tenemos el orgullo de ser mineras. El trabajo no denigra a nadie. Lo que ganamos es fruto de nuestro trabajo, fecundo y diario. Yo no tengo otra elección. Si trabajas comes, si no trabajas no comes." El ciclo de las minas cooperativistas es repetitivo, mortal. Los hombres trabajan hasta los 40 años, se enferman, sus mujeres toman el relevo, se enferman, los hijos siguen la huella. Evo Morales es una luz en el túnel del tiempo, la miseria, el agua hasta la cintura y el oxígeno de una máquina que ha perdido su juventud. "El compañero Evo dijo que iba a nacionalizar los hidrocarburos. Nosotros estamos con él por eso, para que al suelo boliviano no le pase lo mismo que a las minas, para que la cultura que hizo la riqueza de este país no muera."

Abajo no hay nada que dé la vida: roca, polvo, agua, arsénico y oscuridad. Los mineros pagan con sus pulmones y le pagan a su deidad para que los proteja. En el fondo de la mina celebran sus costumbres, invocan a la providencia, que los guía y les abre las vetas. "Hacemos nuestros ritos ancestrales, la mina es una cultura. Hacemos nuestra ofrenda a los ríos, a los achachilas, a las montañas, a nuestras realidades supremas. Lo hacemos con solemnidad y fe. Sacrificamos dos llamas adentro de la mina, según las posibilidades, para que no ocurra ningún accidente. Comemos la carne cruda, sin sal. Cuando matamos una llama, enterramos el corazón y con la sangre lo empezamos a regar, el Tío nos protege a nosotros. Es un pago que nosotros le damos para que él nos proteja con el mineral. Es lo que le gusta a nuestro Tío, al supremo de las minas, el dueño de todos los tesoros que esconden las minas: el Tío es el Diablo. El Diablo es una deidad. En el mundo hay lo bueno y lo malo. Creemos más bien que el Tío es lo bueno para nosotros. Es él quien nos muestra las buenas vetas, quien nos guía. Yo siempre le digo: ‘Tío por favor, haz aparecer el mineral para mis compañeros’."

Uriarte Jemio tiene más de 50 años y goza de buena salud. Se ha salvado de muchas explosiones y enfermedades. La vida le salió al camino con una burla que no esperaba. La cuenta con lucidez, sin resentimiento. Cuando salen a manifestar, a veces están sus hijos al frente reprimiendo las protestas. Ellos son oficiales de policía, dice. Uno es capitán, el otro teniente. "Su trabajo hace que nos repriman y el nuestro es hacer la protesta. Esa es a veces la fatalidad del destino, entre mineros y policías."

Amenaza la artistócrata Santa Cruz

Organizaciones empresariales de Santa Cruz están en pie de protesta y amenazan con cortar rutas hacia Brasil por la decisión del gobierno de suspender una licitación para la explotación del mayor yacimiento de hierro.

Ese conflicto y un paro declarado desde el miércoles por los transportistas han roto la frágil tregua desde las elecciones del pasado domingo en Bolivia y amenazan convertirse en el primer dolor de cabeza que podría enfrentar el virtual presidente Evo Morales cuya asunción debería ocurrir el 22 de enero.

"Esto es una guerra de los cooperativistas del MAS en contra de Santa Cruz y no lo vamos a permitir", declaró el miércoles Erik Genicke, presidente del Comité Cívico de Puerto Suárez, donde están los ricos yacimientos de hierro del Mutún. Puerto Suárez está cerca de la frontera con Brasil y por esa localidad pasa una carretera y una vía férrea hacia Brasil.

El Movimiento al Socialismo (MAS) es el partido de Morales al que los dirigentes de la rica región de Santa Cruz atribuyen haber supuestamente presionado para paralizar la licitación hasta que el nuevo gobierno asuma funciones.

Los sobres de la licitación para la suscripción de un contrato de riesgo compartido con consorcios extranjeros debieron abrirse el miércoles pero "el gobierno decidió posponer por 60 días la apertura de la licitación del (yacimiento del) Mutún para no dejar algo que pudiera se cuestionable por el próximo gobierno", justificó el ministro de la Presidencia, Iván Aviles.

"Tenemos conocimiento de que el Poder Ejecutivo, por presiones del MAS, tomó la decisión de postergar la licitación. Exigimos a Evo Morales que haga viable la conclusión de tan importante proyecto", señala una resolución del Comité Cívico de Santa Cruz.

Una comisión de autoridades de esa población se hallaba el miércoles en La Paz intentando convencer al gobierno dar vía libre a la licitación bajo advertencia de protestas desde el jueves.

Los sectores empresariales de Santa Cruz que el último tiempo han reactivado sus demandas autonomistas son también declarados enemigos políticos de Evo Morales, el líder aymara que la región de occidente.

La británica-holandesa Mittal Steel Group, la brasileña EBX Siderúrgica Bolivia, el consorcio argentino Techint-Siderar y la empresa china Shandong confirmaron su participación en el proyecto de riesgo compartido con la Empresa Siderúrgica Mutún (MSM) para explotación de 1,5 millones de toneladas de hierro al año. El emprendimiento podría crear más de 2.000 empleos directos y consumir gas natural de los campos cercanos al yacimiento.

Pero no era el único conflicto que enfrentaba el miércoles el presidente Eduardo Rodríguez. Los choferes de autobuses del transporte entre las regiones declararon paro indefinido reclamando la anulación de un decreto que les obliga a emitir facturas.

El gobierno dejó en suspenso el decreto por 60 días, pero los transportistas reclaman su anulación. La protesta ha creado conflictos en plena temporada alta de viajes entre las ciudades. La medida también afecta a los viajes por tierra al exterior.


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