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Políticos y buseros negocian fin del paro

None | 12 de Febrero de 2006 a las 00:00

Está previsto que los políticos, dirigentes de la URECOTRACO y legisladores de varios grupos parlamentarios se vuelvan a reunir este para continuar discutiendo el asunto del nuevo impuesto a los combustibles. La reunión se realizará en la sede del Instituto Regulador del Transporte de Managua (IRTRANMA), adscrito a la alcaldía de Managua, en donde los funcionarios de ese organismo ofrecerán un informe técnico de la situación del transporte de Managua, su estructura de costes y sus vías de solución, informó el alcalde Dionisio Marenco.

El Gobierno, los transportistas y el ex presidente y líder sandinista, Daniel Ortega, en presencia del cardenal Miguel Obando y Bravo, concluyeron anoche una reunión de cinco horas sin alcanzar acuerdos, pero sí hubo avances en la fórmula de inventar un nuevo impuesto, aumentar la tarifa en 0.5 córdobas, autorizar facilidades crediticias para la importación de autobuses nuevos o poco usados y crear nuevas rutas con tarifas mas caras.

El Ejecutivo reiteró, sin embargo, que no está dispuesto a reformar el presupuesto de la nación para entregar el subsidio que exigen los empresarios de las cooperativas de ómnibus urbanos. Los huelguistas, que mantienen paralizado el servicio en Managua desde el lunes pasado, alegan que el subsidio serviría para contrarrestar las pérdidas provocadas por las constantes alzas en el precio de la gasolina y el diesel.

En las conversaciones de anoche en Casa Presidencial igualmente se avanzó en la discusión sobre el proyecto de cobrar diferentes tarifas tomando en cuenta si se trata de autobuses nuevos, seminuevos o en regular estado. También se adelantó en el debate sobre el ordenamiento del transporte colectivo en Managua, pero en ninguna de las propuestas se alcanzó el consenso para poner fin al paro.

Aunque no hubo solución para desmontar el paro, las fuentes indicaron que se avanzó en la discusión sobre la creación de un impuesto del cinco por ciento por cada galón (3,8 litros) de combustible que compren los dueños de automóviles particulares.

Con lo que produzca este impuesto, se financiará el subsidio que reclaman los afiliados a la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (URECOTRACO, que está en huelga) para no aumentar la tarifa en seis centavos de dólar al pasaje en autobuses. Durante el primer trimestre del 2005 en Nicaragua se consumieron 15,9 millones de galones de combustible, consumo que para especialistas en el tema representarían 370.000 dólares que serían entregados a los transportistas en concepto de subsidio.

El ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, dijo que el impuesto ayudaría a desincentivar el consumo de combustibles. El presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (CADIN), Calos Castro, se opone al impuesto con el argumento de que esta carga volverá al sector privado menos competitivo. Los representantes de los partidos minoritarios, no apoyaron la iniciativa defendida por el alcalde sandinista.

El diputado liberal arnoldista Wilfredo Navarro dijo que los legisladores de su colectivo no participarán en estas reuniones en Casa Presidencial "porque no vamos a refrendar lo que decida Daniel Ortega".

La Alcaldía, que por ley es la encargada de regular el transporte público de la ciudad, se opone a aumentar la tarifa actual de unos 15 centavos de dólar, para no afectar a las personas de más bajos ingresos.

Mientras tanto, los cerca de 850 mil habitantes de Managua que a diario utilizan el servicio de ómnibus urbanos viven un verdadero calvario desde hace una semana, al tener que movilizarse a pie para ir a sus centros de trabajo o estudio. Aquellos que aún pueden costearlo, pagan las tarifas exigidas por los taxistas y los conductores de las llamadas camionetas piratas, las cuales no reúnen las condiciones mínimas de seguridad.

El presidente Bolaños dijo el viernes que, aunque la ley señala que es la Alcaldía de Managua a la que le corresponde resolver la crisis del transporte urbano, "como jefe de Estado tengo que meterme para que la población no siga sufriendo". Bolaños dijo estar claro que la mejor solución sería que se cambien las unidades de autobuses viejas por unas nuevas que no gasten tanto combustible, pero que en la actualidad no existen los suficientes recursos para cambiar todo el parque de vehículos de transporte urbano.

"Al alcalde de Managua le toca asumir este asunto y nosotros nos estamos metiendo hasta ahora para que se hagan las cosas como se deben hacer", agregó Bolaños, quien indicó que están buscando "parches" para superar la huelga y evitar violencia en las calles.

Bolaños indicó que con un ordenamiento del transporte en Managua se necesitarían menos autobuses para trasladar a la misma cantidad de personas, y dijo que el Gobierno está abierto para financiar la compra de autobuses, siempre y cuando los bancos avalen a los transportistas.

El presidente Enrique Bolaños anunció el viernes que va a "meter la mano" para resolver la difícil situación provocada por las huelgas de médicos y transportistas que reclaman aumentos salariales y subsidios, respectivamente.

"Ustedes saben que yo tengo carácter...", advirtió Bolaños. Bolaños dijo que si utiliza un peso más del presupuesto nacional de mil 397 millones de dólares para 2006, el Fondo Monetario Internacional podría cortar su ayuda al país.


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