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Barricadas cierran paso a directores
y áreas privadas de hospitales públicos

None | 22 de Febrero de 2006 a las 00:00

El gobierno admite tener las manos atadas por los compromisos adquiridos con el FMI, el cual advirtió que cualquier aumento salarial por encima del 9% sacará a Nicaragua de sus programas económicos. Las conversaciones entre el gobierno y los dirigentes de las dos organizaciones gremiales se suspendieron la víspera por desavenencias entre los dos gremios del sector, luego de que este viernes pasado habían acordado la reunión.

Los galenos agrupados en la Asociación Médicos Pro Salario, unos 3,000 miembros, demandan un incremento salarial del 30% y quieren ahora negociar sus condiciones por separado. Según el líder de los médicos, el político conservador Elio Artola, ellos exigen el cumplimiento de los acuerdos salariales alcanzados en 1998, mientras que los afiliados a FETSALUD, que piden una mejora salarial de 48%, negocian sus demandas vía convenio colectivo de trabajo.

Artola sostiene que su principal objetivo es rescatar la dignidad del gremio, con un salario acorde a su profesión, por lo que piden aumentos graduales que van desde 30% este año hasta un 140% al final del 2007. Los médicos reciben sueldos de entre 200 a 500 dólares mensuales, incluyendo beneficios sociales, mientras que las enfermeras y otro personal de apoyo tienen ingresos de entre 70 y 150 dólares.

El doctor Gustavo Porras, diputado sandinista y secretario general de Fetsalud, criticó a su colega y lo acusó de fomentar intrigas políticas. "Que se arreglen ellos (médicos y gobierno), nosotros pedimos salario para todos los trabajadores de la salud", aseguró el líder sindical, quien anunció que a partir de ahora FETSALUD exigirá un incremento del 100 por ciento.

Desde hace 14 semanas, en los 32 hospitales públicos del país se suspendieron las consultas externas y las operaciones quirúrgicas programadas por el sistema de salud pública, y solo se atienden los casos de emergencias.

Gurdián indicó que hay "problemas fuertes" en el hospital de Granada, donde supuestamente sindicalistas de Fetsalud se han tomado las instalaciones y miembros de la Federación de Médicos Pro Salario impiden la entrada de los pacientes. "Tampoco están dejando entrar a los médicos que llegan a relevar a los que están atendiendo a la población", denunció Gurdián.

Señaló que en el hospital de Chinandega, Fetsalud ha dejado ingresar a los médicos que están atendiendo a la población, pero los miembros de Pro Salario no.

En el caso de Managua, la titular del Ministerio de Salud (MINSA) dijo que en el Hospital Alemán Nicaragüense no están permitiendo el ingreso de los pacientes, ni de las autoridades de ese centro médico.

"Nos preocupa que no hay una autoridad que responda por los bienes, equipos y servicios que se están dando en esas unidades, y esta situación no puede seguir así", dijo Gurdián. Agregó que el MINSA no ha querido utilizar la fuerza pública contra los médicos "porque esa es la última opción", pero advirtió de que si es necesario lo hará.

Gurdián hizo un llamamiento a los dirigentes de los médicos de Pro Salario y de Fetsalud a que evalúen criterios en cuanto a los montos que exigen como aumento de salario debido a que los primeros piden 30 por ciento y los segundos han aumentado de 38 a 100 por ciento. Indicó que en una reunión que estaba programada para el martes no se pudo lograr ningún acuerdo porque los sindicatos están divididos en su demanda por los montos que piden.

La ministra de Salud, llamó a las dos organizaciones a deponer sus diferencias y las citó a reunirse nuevamente este jueves, para continuar con las negociaciones suspendidas por falta de acuerdo entre las partes.

Gurdián lamentó que la huelga se mantenga y que la llamada "ruta crítica" de las emergencias, partos y cuidados intensivos y coronarios no se atienda de manera debida. A la vez invitó a los médicos a que este jueves lleguen a una reunión para encontrar una solución a la huelga que mantienen desde hace más de tres meses, ya que el Gobierno está dispuesto a negociar.

Explicó que entre otras cosas se podrían hacer revisiones a los salarios de directores y responsables de áreas en el MINSA; congelar vacantes a nivel estatal e implementar programas de retiro voluntario porque eso es lo que está permitido dentro de lo negociado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre política económica.


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