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Sindicatos de la salud amenazan con
movilizar a los barrios contra el gobierno

None | 24 de Febrero de 2006 a las 00:00

La huelga incluye también a unos tres mil galenos de la Federación Médica, pero estos quieren negociar su demanda de un 30% de mejora de sueldo de forma bilateral con las autoridades, decisión que ha producido roces entre ambos gremios.

El jueves, el complejo Concepción Palacios, sede del Ministerio de Salud (MINSA), y varios hospitales y centros de salud estatales fueron ocupados por los afiliados a Fetsalud, mientras unos 55 huelguistas de la Asociación de Médicos Pro Salario realizaron este jueves un plantón de dos horas frente al edificio del aeropuerto internacional, que concluyó sin incidentes.

El ministro de Hacienda, Mario Arana, dijo este viernes que el Ejecutivo estudia varias opciones, que van desde contratar a menos personal médico, recortar el presupuesto a otros ministerios o promover retiros voluntarios.

En horas de la tarde de este viernes, la ministra de Salud Margarita Gurdián, anunció para este sábado una nueva reunión con los líderes de ambos gremios para buscar una salida a la crisis que mantiene semiparalizados los hospitales públicos.

Simultánemanete, la Fiscalía anunció que acusará judicialmente a cuatro dirigentes de la Federación de Médicos Pro Salario por el delito de supuestos daños a la propiedad durante la huelga que mantienen desde el 14 de noviembre. El fiscal general Julio Centeno dijo que el viernes recibió el expediente de una investigación policial "para que se proceda judicialmente" contra los cuatro galenos.

El director del Hospital de la Mujer, Marcelino Pérez, denunció el 15 de febrero ante la policía que un grupo de médicos huelguistas causó daños materiales al entrar con violencia a su despacho para reclamar pagos de cheques retenidos por órdenes administrativas.

Centeno expresó que el ministerio Público verificará si "el peritaje coincide con la realidad". Agregó que llamará a los médicos para que amplíen su declaración la próxima semana, "pues hay que tomar en cuenta la razón del móvil, porque el fondo de esto tiene una raíz social".

Los médicos son Sergio Sáenz, Camilo Uriel Pravia Quiróz, Iván José Lumbí Chavarría y Harlem Manuel Morales Alfaro, todos empleados en el Hospital de la Mujer.

"Son los trabajadores quienes están asumiendo el control de los centros tomados", dijo Porras, aunque aseguró que los médicos y enfermeras trabajan en la "ruta crítica" (atención de casos de emergencia) y han practicado diversas cirugías programadas.

La ministra Gurdián, no descartó la posibilidad de pedir que la policía desaloje a los médicos y trabajadores de la salud que mantienen desde el miércoles tomados los hospitales del país.

Porras pidió a la Policía que "no cometa la locura" de intentar desalojar a los sindicalistas de las unidades de salud, porque "los hospitales están contaminados con VIH y con hongos" y los agentes podrían contraer una enfermedad. "Queremos decirles a los policías que mejor no entren, porque no tienen protección y pueden salir con una contaminación", dijo el doctor Porras.

Los galenos –en huelga desde el 14 de noviembre del año pasado– realizaron su protesta en el Aeropuerto para demandar que el gobierno del presidente Enrique Bolaños les otorgue un 30% de incremento salarial, una demanda que inicialmente era del 140%. Los médicos reciben sueldos de entre 200 a 500 dólares mensuales, incluyendo beneficios sociales, mientras que las enfermeras y otro personal de apoyo tienen ingresos de entre 70 y 150 dólares.

Hace dos semanas, decenas de médicos en huelga ocuparon la sede del MINSA y fueron desalojados por tropas antimotines de la Policía Nacional. En el caso de Managua, la titular del Minsa dijo que en el Hospital Alemán Nicaragüense no están permitiendo el ingreso de los pacientes, ni de las autoridades de ese centro médico.

"Nos preocupa que no hay una autoridad que responda por los bienes, equipos y servicios que se están dando en esas unidades, y esta situación no puede seguir así", dijo Gurdián. Agregó que el MINSA no ha querido utilizar la fuerza pública contra los médicos "porque esa es la última opción", pero advirtió de que si es necesario lo hará.

El doctor Porras aseguró que los trabajadores de la salud no se enfrentarán a la fuerza policial, pero advirtió que si son desalojados de los hospitales los pacientes quedarán sin atención médica. "Nosotros estamos atendiendo la ruta crítica y a los enfermos hospitalizados, pero si nos sacan y cierran los centros, no tendremos ninguna responsabilidad", afirmó.

Para Fetsalud el siguiente paso después de las tomas en los centros hospitalarios, es la integración de otros sectores a las protestas del sector salud en demanda de mejoras salariales, a la que se han unidos pobladores que tampoco quieren que sigan cobrando por los servicios médicos. Agregó el dirigente Porras, que la participación de la población y otros sectores se facilitó después que fue restituida la atención en la ruta crítica de los hospitales, ya que los familiares están llegando a asistir a sus pacientes, y además hay aceptación para que se elimine la atención privada en los centros públicos.

Hasta ahora el gobierno no había dado muestras de querer terminar el paro de los médicos y trabajadores de la salud por la vía de la negociación, pero el secretario general de Fetsalud dijo que esperarán pacientemente un llamado del más alto nivel para comenzar las negociaciones.

El directivo de Fetsalud advirtió también que la lucha por obtener un aumento salarial del 100% para sus 24,000 afiliados "se puede generalizar" si el gobierno no accede a negociar. "Queremos resolver esto cuanto antes, que nos digan hora y lugar" de las conversaciones, indicó.

Los huelguistas colocaron este miércoles barricadas de adoquines o cerraron con portones el acceso a las secciones privadas de los hospitales públicos y también para impedir el ingreso a directores, como medida de presión para que se reinicien las negociaciones. La ministra Gurdián admite que la huelga de los médicos en demanda de aumento de salario se agrava más por la toma de hospitales. "La situación en los hospitales hace que la atención a la población se vuelva más difícil", dijo Gurdián.

El gobierno dice que tiene las manos atadas por los compromisos adquiridos con el FMI, el cual advirtió que cualquier aumento salarial por encima del 9% sacará a Nicaragua de sus programas económicos. En cambio, la ministra Gurdián explicó que entre otras cosas si está dispuesta a hacer revisiones a los salarios de directores y responsables de áreas en el MINSA; congelar vacantes a nivel estatal e implementar programas de retiro voluntario porque eso es lo que está permitido dentro de lo negociado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre política económica.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) instó este jueves a las tres partes a buscar una solución inmediata a la crisis para no seguir afectando a la población. En tiempos normales, la salud pública en Nicaragua es un sistema en crisis, por lo que esta huelga agrava aún más esa situación, aseveró el representante del CENIDH, Gonzalo Carrión. El activista, quien reconoció la justeza de la demanda de los médicos y demás trabajadores del sector, pidió a los huelguistas no olvidar que de ellos depende la vida de las personas.

Mientras tanto, miembros del Movimiento Médicos Pro Salario realizaron este jueves un "plantón" frente al aeropuerto internacional de Managua. Los médicos coreando la consigna "ni un paso atrás", se manifestaron pacíficamente en el área de estacionamiento del aeropuerto, llamando la atención de los ciudadanos sobre sus demandas laborales. El Ejército reforzó el jueves las instalaciones del aeropuerto después del incidente.

Los Médicos Pro Salario exigen discutir sus reclamos con el gobierno de forma bilateral, sin la presencia de los líderes de Fetsalud, argumentando que tienen intereses diferentes. El MINSA, por el contrario, insiste en realizar conversaciones tripartitas.

Según el líder de los médicos, el político conservador Elio Artola, ellos exigen el cumplimiento de los acuerdos salariales alcanzados en 1998, mientras que los afiliados a Fetsalud, que piden una mejora salarial de 48%, negocian sus demandas vía convenio colectivo de trabajo.

Artola sostiene que su principal objetivo es rescatar la dignidad del gremio, con un salario acorde a su profesión, por lo que piden aumentos graduales que van desde 30% este año hasta un 140% al final del 2007.

El doctor Porras, diputado sandinista, criticó a su colega y lo acusó de fomentar intrigas políticas. "Que se arreglen ellos (médicos y gobierno), nosotros pedimos salario para todos los trabajadores de la salud", aseguró el líder sindical.

La ministra Gurdián hizo un llamamiento a los dirigentes de los médicos de Pro Salario y de Fetsalud a que evalúen criterios en cuanto a los montos que exigen como aumento de salario debido a que los primeros piden 30 por ciento y los segundos han aumentado de 38 a 100 por ciento. Indicó que en una reunión que estaba programada para el martes no se pudo lograr ningún acuerdo porque los sindicatos están divididos en su demanda por los montos que piden.

La ministra llamó a las dos organizaciones a deponer sus diferencias y las citó a reunirse nuevamente este jueves, para continuar con las negociaciones suspendidas por falta de acuerdo entre las partes. Gurdián lamentó que la huelga se mantenga y que –según ella– la llamada "ruta crítica" de las emergencias, partos y cuidados intensivos y coronarios no se atienda de manera debida.

"Todo el día (jueves) hemos estado esperando que la ministra de Salud, Margarita Gurdián, nos llame para volver a la mesa de negociaciones, pero todo indica que hoy no habrá nada", dijo uno de los portavoces de la Federación de Médicos Pro-Salarios, Roberto López.

Gurdián dijo en un comunicado que los médicos y trabajadores de la salud están "violando el derecho de los pacientes porque en algunas unidades hospitalarias no se les está permitiendo el ingreso". Exhortó a los médicos y trabajadores de la salud "a no dejar abandonados a los enfermos", muchos de los cuales ya han abandonado los hospitales, y a atender los casos de emergencia.

Los médicos insisten en que el gobierno es el culpable de lo que está ocurriendo "porque no encuentra una solución".


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