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Fracasan negociaciones y huelga continúa

None | 25 de Febrero de 2006 a las 00:00

En ambas negociaciones hay sacerdotes delegados del arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, que actúan como testigos, así como funcionarios de los ministerios del Trabajo, de Hacienda y Crédito Público y de Salud.

Los médicos reciben sueldos de entre 200 a 500 dólares mensuales, incluyendo beneficios sociales, mientras que las enfermeras y otro personal de apoyo tienen ingresos de entre 70 y 150 dólares.

La ministra de Salud, Margarita Gurdián, lamentó que los huelguistas no depongan sus diferencias políticas, personales y sindicales, para poner fin al conflicto y que la población que demanda salud no siga sufriendo. "En manos de estas personas está la salud de la población", insistió la titular de Salud, mientras el Gobierno ha tratado de presentar una propuesta lo más concreta posible para solucionar la huelga".

El gobierno dice que tiene las manos atadas por los compromisos adquiridos con el FMI, el cual advirtió que cualquier aumento salarial por encima del 9% sacará a Nicaragua de sus programas económicos. En cambio, la ministra Gurdián explicó que entre otras cosas si está dispuesta a hacer revisiones a los salarios de directores y responsables de áreas en el MINSA; congelar vacantes a nivel estatal e implementar programas de retiro voluntario porque eso es lo que está permitido dentro de lo negociado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre política económica.

Según el líder de los médicos, el político conservador Elio Artola, ellos exigen el cumplimiento de los acuerdos salariales alcanzados en 1998, mientras que los afiliados a Fetsalud, que piden una mejora salarial de 48%, negocian sus demandas vía convenio colectivo de trabajo. Artola sostiene que su principal objetivo es rescatar la dignidad del gremio, con un salario acorde a su profesión, por lo que piden aumentos graduales que van desde 30% este año hasta un 140% al final del 2007.

El doctor Porras criticó a su colega y lo acusó de fomentar intrigas políticas. "Que se arreglen ellos (médicos y gobierno), nosotros pedimos salario para todos los trabajadores de la salud", aseguró el líder sindical.

"Si (los huelguistas) no quieren ni oír nuestra propuesta, estamos viendo cuál es la prioridad" de los médicos Pro-Salarios y Fetsalud, dijo la ministra Gurdián.

El martes pasado, el conflicto se agravó porque los afiliados a Fetsalud ocuparon por la fuerza hospitales de diversas ciudades del país, que originaron enfrentamientos verbales con personal del Ministerio de Salud que trata de atender la llamada "ruta crítica" -emergencias- de los hospitales. El directivo de Fetsalud advirtió también que la lucha por obtener un aumento salarial "se puede generalizar" si el gobierno no accede a negociar. "Queremos resolver esto cuanto antes, que nos digan hora y lugar" de las conversaciones, indicó.

Amenazan con amenazan con movilizar a los barrios contra el gobierno

Los trabajadores de la salud amenazaron este viernes con involucrar a la población de los barrios aledaños a los hospitales públicos en la huelga que mantienen desde hace tres meses, mientras el gobierno sigue sin responder a sus demandas. Nosotros hemos venido haciendo contacto con las organizaciones, las personas y los movimientos comunitarios, y los vamos a activar para la próxima semana, anunció el doctor Gustavo Porras.

Para Fetsalud el siguiente paso después de las tomas en los centros hospitalarios, es la integración de otros sectores a las protestas del sector salud en demanda de mejoras salariales, a la que se han unidos pobladores que tampoco quieren que sigan cobrando por los servicios médicos. Agregó el dirigente Porras, que la participación de la población y otros sectores se facilitó después que fue restituida la atención en la ruta crítica de los hospitales, ya que los familiares están llegando a asistir a sus pacientes, y además hay aceptación para que se elimine la atención privada en los centros públicos.

Porras recalcó que FTESALUD está dispuesta a negociar con el gobierno, el cual afirma que los compromisos adquiridos con el Fondo Monetario Internacional le prohíben realizar una reformas al presupuesto aprobado por el organismo financiero. "Queremos volver a insistir en el llamado a la unidad de todos. No tenemos problemas que participen todos los sindicatos, sobre todo la Federación Medica" en las negociaciones, aseguró Porras.

El jueves, el complejo Concepción Palacios, sede del Ministerio de Salud (MINSA), y varios hospitales y centros de salud estatales fueron ocupados por los afiliados a Fetsalud, mientras unos 55 huelguistas de la Asociación de Médicos Pro Salario realizaron este jueves un plantón de dos horas frente al edificio del aeropuerto internacional, que concluyó sin incidentes.

El ministro de Hacienda, Mario Arana, dijo este viernes que el Ejecutivo estudia varias opciones, que van desde contratar a menos personal médico, recortar el presupuesto a otros ministerios o promover retiros voluntarios.

La Fiscalía anunció que acusará judicialmente a cuatro dirigentes de la Federación de Médicos Pro Salario por el delito de supuestos daños a la propiedad durante la huelga que mantienen desde el 14 de noviembre. El fiscal general Julio Centeno dijo que el viernes recibió el expediente de una investigación policial "para que se proceda judicialmente" contra los cuatro galenos.

El director del Hospital de la Mujer, Marcelino Pérez, denunció el 15 de febrero ante la policía que un grupo de médicos huelguistas causó daños materiales al entrar con violencia a su despacho para reclamar pagos de cheques retenidos por órdenes administrativas.

Centeno expresó que el ministerio Público verificará si "el peritaje coincide con la realidad". Agregó que llamará a los médicos para que amplíen su declaración la próxima semana, "pues hay que tomar en cuenta la razón del móvil, porque el fondo de esto tiene una raíz social".

Los médicos son Sergio Sáenz, Camilo Uriel Pravia Quiróz, Iván José Lumbí Chavarría y Harlem Manuel Morales Alfaro, todos empleados en el Hospital de la Mujer.

"Son los trabajadores quienes están asumiendo el control de los centros tomados", dijo Porras, aunque aseguró que los médicos y enfermeras trabajan en la "ruta crítica" (atención de casos de emergencia) y han practicado diversas cirugías programadas.

La ministra Gurdián, no descartó la posibilidad de pedir que la policía desaloje a los médicos y trabajadores de la salud que mantienen desde tomados los hospitales del país. Porras pidió a la Policía que "no cometa la locura" de intentar desalojar a los sindicalistas de las unidades de salud, porque "los hospitales están contaminados con VIH y con hongos" y los agentes podrían contraer una enfermedad. "Queremos decirles a los policías que mejor no entren, porque no tienen protección y pueden salir con una contaminación", dijo el doctor Porras.

El jueves los galenos realizaron una protesta en el Aeropuerto para demandar que el gobierno del presidente Enrique Bolaños les otorgue un 30% de incremento salarial, una demanda que inicialmente era del 140%.

El doctor Porras aseguró que los trabajadores de la salud no se enfrentarán a la fuerza policial, pero advirtió que si son desalojados de los hospitales los pacientes quedarán sin atención médica. "Nosotros estamos atendiendo la ruta crítica y a los enfermos hospitalizados, pero si nos sacan y cierran los centros, no tendremos ninguna responsabilidad", afirmó.

Los huelguistas colocaron este miércoles barricadas de adoquines o cerraron con portones el acceso a las secciones privadas de los hospitales públicos y también para impedir el ingreso a directores, como medida de presión para que se reinicien las negociaciones. La ministra Gurdián admite que la huelga de los médicos en demanda de aumento de salario se agrava más por la toma de hospitales. "La situación en los hospitales hace que la atención a la población se vuelva más difícil", dijo Gurdián.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) instó este jueves a las tres partes a buscar una solución inmediata a la crisis para no seguir afectando a la población. En tiempos normales, la salud pública en Nicaragua es un sistema en crisis, por lo que esta huelga agrava aún más esa situación, aseveró el representante del CENIDH, Gonzalo Carrión. El activista, quien reconoció la justeza de la demanda de los médicos y demás trabajadores del sector, pidió a los huelguistas no olvidar que de ellos depende la vida de las personas.


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