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Gobierno culpa al legislativo y a la Alcaldía
por paro de transporte

None | 7 de Marzo de 2006 a las 00:00

El vocero presidencial, Lindolfo Monjarretz, dijo en conferencia de prensa este martes que la huelga continúa porque la Alcaldía que es responsable del transporte de la ciudad, se niega a intervenir en el caso del transporte colectivo de Managua.

En tanto, el representante de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (Urecotraco), Rafael Quinto advirtió desde este lunes, que la huelga del sector transporte se podría extender en la próxima semana a un paro total de sus unidades, si el Gobierno no atiende a sus demandas en cuanto a un subsidio

Monjarretz agregó que la Asamblea Nacional tampoco ha podido aprobar, como se comprometió, un impuesto que gravaría en un 3% las utilidades de las empresas petroleras que operan en el país. El impuesto sería para subsidiar el transporte urbano de la ciudad con tal de no aumentar el precio del pasaje de bus a los usuarios, en medio de un alza de los precios de los combustibles.

Pero el vocero de la presidencia argumentó que el Gobierno sí está cumpliendo con su parte ya que su compromiso en la mesa de diálogo era iniciar negociaciones para importar en los próximos tres meses 50 buses nuevos para el transporte urbano de la capital.

Según Monjarretz, el Ejecutivo se comprometió a apoyar a los buseros con la compra e importación de buses y repuestos para mejorar el servicio de transporte público de la capital. No obstante, dijo que para resolver definitivamente la crisis del sector transporte era necesario que los diputados de la Asamblea Nacional, cumplan su parte en los acuerdos y legislen en ese sentido.

"Si la Asamblea Nacional no cumple su parte (de los acuerdos), lo que tendría que haber es un ajuste de la tarifa", afirmó el funcionario, tras señalar que la municipalidad capitalina a huido de su responsabilidad al no establecer una tarifa acorde a los costos de operación de los transportistas, que se han visto incrementados por los altos precios de los combustibles.

Los acuerdos entre el gobierno, los representantes de la Asamblea Nacional, los empresarios de autobuses, la alcaldía y fueron firmados el 13 de febrero y permitieron que los transportistas suspendieran una huelga que duró una semana.

Los transportistas sacaron de circulación el lunes la mitad de sus unidades, pero amenazan con un paro total, si el jueves las autoridades no les resuelven sus demandas.

El paro parcial afecta a 850 mil usuarios y se hizo efectivo a partir de las primeras horas del lunes, el que forma parte de las presiones de los "buseros" para obtener los 20 millones de córdobas (1 millón 100 mil dólares) mensuales que, según ellos, les compensaría por las constantes alzas en el precio del combustible.

Diputados liberales piden liberar el transporte para terminar con crisis

El presidente de la comisión económica de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, dijo este martes que liberar el transporte urbano colectivo de Managua, es la única alternativa viable para solucionar a la crisis que enfrenta el sector.

"La Asamblea Nacional no puede hacer absolutamente nada por el transporte. Estamos tratando de encontrar caminos de solución, pero es el gobierno central y el Instituto Regulador del Transporte (IRTRANMA) los que deben dar respuestas", dijo Navarro, poco antes de otro fallido encuentro con representantes de los transportistas.

Anunció que la comisión económica se reunirá en esta semana con representantes del INE, de los transportistas, de las petroleras y del Gobierno, para estudiar otras alternativas de solución. Navarro dijo que los funcionarios del gobierno lleguen con actitud positiva, y no pensando en confiscar o robarle las utilidades a los empresarios eficientes para dárselo a empresarios ineficientes.

Buseros amenazan con paro total

El representante de Urecotraco, Rafael Quinto impuso un plazo de caducidad al paro escalonado de transporte, que inició desde la madrugada de este lunes en Managua. Según Quinto, los transportistas presionarán por una negociación para que se cumplan los acuerdos de subsidio, obtenidos hace tres semanas, o de lo contrario el próximo lunes pasarían a un paro total.

"Aún cuando consigamos negociar esta semana, el paro escalonado de transporte no se va a detener", confirmó Quinto.

Managua amaneció con la mitad de las unidades de transporte público paralizadas, en reclamo por la falta de cumplimiento en el acuerdo de un subsidio de 20 millones de córdobas mensuales, para que el sector transporte.

El paro originó que cientos de personas tengan que caminar para llegar a sus trabajos, centro de estudios o realizar sus actividades personales debido al paro parcial de las 900 unidades de buses.

El gobierno había prometido otorgarles esa cantidad a mediados del mes pasado, cuando los transportistas paralizaron sus unidades y obligaron a caminar a miles de personas por más de una semana y que hacen uso del servicio de transporte colectivo.

Cuando la situación amenazaba con tornarse violenta por el descontento de la población y la quema de neumáticos en la vía por parte de los huelguistas, las autoridades propusieron gravar las ganancias de las empresas petroleras para pagar el subsidio. La medida, acordada en la mesa del diálogo nacional por el gobierno y la mayoría de los partidos con representación parlamentaria, nunca entró en vigor porque el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y la gran empresa privada la rechazaron.

El Alcalde de Managua, Dionisio Marenco, por su parte, se opone a autorizar un incremento de 2.5 a 3 córdobas (15 a 20 centavos de dólar), aunque reconoció que el costo real del pasaje ronda la suma de ambas cifras. El alcalde sandinista afirma que una eventual alza afectaría a los sectores más pobres de la capital, que en definitiva son los que más uso hacen del servicio de ómnibus.

Marenco aboga por un sistema de transporte diferenciado en dependencia de la calidad y confort de las unidades, que en la actualidad presentan un pésimo estado.

De acuerdo con el líder del gremio, Rafael Quinto, el paro iniciado este lunes se irá fortaleciendo con el pasar de los días si los transportistas no obtienen una respuesta concreta a sus demandas. "Como no hemos tenido una respuesta real, pues entonces comenzaremos con los paros escalonados", dijo Quinto.

El empresario del transporte, acusó al Parlamento no tramitar un proyecto que ordena aplicar un impuesto temporal del 3% sobre las utilidades de las empresas petroleras internacionales que operan en el país, para subsidiar el transporte público. Ese acuerdo se firmó el pasado 13 de febrero, después de una huelga de ocho días, entre representantes del Gobierno, la alcaldía de Managua, diputados del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y de otras tres bancadas parlamentarias, y Urecotraco.

El anunciado impuesto a las ganancias de las petroleras provocó el rechazo de las transnacionales que operan en Nicaragua, que amenazaron con restringir el abastecimiento de combustible, así como del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la gran empresa privada, que lo calificó como una medida "confiscatoria".

Agregó el dirigente de los transportistas, que su organización teme que el acuerdo se incumpla, porque hasta la fecha los diputados no han mostrado intenciones de aprobarlo, señalando además que de no obtener respuesta favorable a sus reclamos, podrían decretar una nueva huelga total e indefinida.


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