Escúchenos en línea

Venezuela firma acuerdo para vender
petróleo barato a alcaldías FMLN

None | 20 de Marzo de 2006 a las 00:00

Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo venezolano, apuntó que el convenio entre PDVSA y Enepasa refleja los esfuerzos de Caracas por colocar la energía "al servicio del desarrollo" de "América Latina y el Caribe". Señaló que el acuerdo va a complementar las relaciones entre Venezuela y El Salvador.

En el acto participaron varios miembros del FMLN y el presidente de Enepasa, el alcalde de la ciudad de Soyapango –uno de los trece municipios del Gran San Salvador– Carlos Ruiz, quien agradeció al gobierno venezolano por el acuerdo. "Se abre una nueva página de la esperanza del pueblo salvadoreño y de los pueblos de América Latina (...) se abre una nueva página de la integración de los pueblos y no de la integración declarativa", dijo Ruiz.

Poco antes de la firma, el alcalde de Soyapango –reelecto el pasado 5 de marzo– aseguró que la nueva empresa mixta será establecida en El Salvador y estará encargada de la importación, almacenamiento, distribución y venta del combustible en el mercado. Una parte de los 35 millones de galones de gasolina que mensualmente se consumen en su país "serán ahora administrados por la nueva empresa, que no especulará para expoliar al pueblo", añadió Ruiz.

Al acto asistió la viuda del fallecido líder del FLMN, Schafik Handal, quien ideó la empresa mixta según Chávez.

La nueva empresa se beneficiará de las condiciones financieras que ofrece Petrocaribe, iniciativa de Caracas lanzada en junio de 2005 para vender petróleo y combustible con condiciones preferenciales al Caribe, que aspira extenderse a países de Centroamérica.

Petrocaribe espera suministrar 198.000 barriles diarios (b/d) de crudo y derivados en la región, a ser pagados con bienes y dos años de gracia, y un financiamiento de 40% de la factura petrolera si el barril supera los 40 dólares, como ocurre actualmente, a una tasa de interés de 1%.

El acuerdo compromete a Petrocaribe y a Enepasa a constituir "lo más pronto posible" una empresa mixta domiciliada en El Salvador para comercializar crudo y derivados, además de buscar la infraestructura necesaria para su recepción, almacenamiento y distribución.

"Por ejemplo, si llegamos a suministrarle unos 100.000 barriles al mes, por decir una cifra redonda", añadió Chávez, eso tendría un coste de unos 70 millones de dólares, pero este no es más que "l primer paso" de una iniciativa aún no plasmada.

"Hay que solucionar urgentemente el problema de almacenamiento", advirtió el gobernante venezolano y sugirió que hasta tanto se deben analizar alternativas de "almacenamiento flotante" en barcos.

Chávez reveló que negoció con Enepasa, "ante la imposibilidad" de hacerlo con el Gobierno de su colega salvadoreño, el derechista Elías Antonio Saca. Sin nombrarlo, Chávez remarcó que la imposibilidad de firmar "acuerdos de este tipo con gobiernos nacionales, también legítimos, pero que tienen otras orientaciones, otros criterios, otras ideas", no impide hacerlo con gobiernos municipales.

"Si el Gobierno de El Salvador nos ofreciera la oportunidad de cooperar con el pueblo de El Salvador, hace mucho tiempo lo hubiéramos comenzado a hacer, pero no ha sido posible, porque hay gobiernos en estas tierras que todavía creen en el sueño americano", añadió tras repetir sus reiteradas críticas al Gobierno de EEUU.

La idea surgió del recientemente fallecido líder del FLMN, Schafik Handal, reveló Chávez y recordó que el año pasado el revolucionario salvadoreño dijo, ante una pregunta del presidente de Cuba, Fidel Castro, sobre qué hacer en caso de una invasión de EEUU a Venezuela, que "iríamos cientos y miles a Venezuela a combatir al imperialismo. El imperialismo debe saber que (...) si arremete por la fuerza armada e invade cualquiera de nuestros países (...), estaríamos convocados los revolucionarios con las armas en la mano", sostuvo Hándal en la oportunidad.

Chávez, que insistentemente acusa a Washington de tener planes en ese sentido contra su país, también aprovechó el acto para criticar los Tratados de Libre Comercio (TLC) que algunos gobiernos de la región han firmado o negocian con EEUU.

"Tengo la percepción de que en el futuro quienes han estado firmando estos instrumentos, a través de los cuales el imperialismo ha sustituido su fracasada estrategia del ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas), van a rogar que se los eliminen", añadió.


Descarga la aplicación

en google play en google play