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Con un Perú dividido en cuatro,
parece que García enfrentará a Humala

None | 13 de Abril de 2006 a las 00:00

Unos días después de la abrumadora derrota electoral que sufrió en las elecciones del último domingo, en las cuales su agrupación política no habría obtenido ni un solo representante para el próximo Congreso, Toledo ha apretado el acelerador para dejarle como herencia a su sucesor la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Una herencia que amenaza convertirse en un factor de conflicto político y social para el próximo presidente. Toledo viajó a Washington para firmar ayer, en la sede de la OEA, el controvertido tratado comercial. El triunfador de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, Ollanta Humala, reaccionó expresando su desacuerdo con este tratado y adelantando que, de llegar al gobierno, agotará "todos los mecanismos constitucionales" para revisar ese acuerdo comercial. Uno de esos mecanismos sería la convocatoria a un referéndum para que sea la población la que decida su aprobación o su rechazo.

"Nuestra posición es firme, el Perú está todavía a tiempo de no cometer este tremendo error", había dicho Humala minutos antes que Toledo firme el TLC. Conocida la firma, insistió en su oposición al acuerdo con Estados Unidos y en su postura de revisarlo una vez que llegue al gobierno, en caso de que gane la segunda vuelta electoral.

Humala le señaló a Página/12 que "nuestras columnas para el desarrollo deben ser el fortalecimiento de las industrias nacionales y el cambio de la matriz de exportación primaria por las exportaciones de recursos con valor agregado, y este tratado va a debilitar esas columnas".

La agrupación política de Humala emitió un comunicado en el que señala que "el TLC es inequitativo" y "afecta nuestra soberanía nacional", porque les otorga un "tratamiento preferencial" a las empresas norteamericanas, las cuales, según este convenio, no tendrán que someterse a las leyes peruanas. A estos cuestionamientos el mencionado comunicado agrega, entre otras cosas, que "el ingreso de productos agrícolas subsidiados de Estados Unidos competirán deslealmente con la producción nacional", que se incrementarán los precios de los medicamentos "al establecerse cláusulas de propiedad intelectual" y que "perjudicará los lazos de integración comercial y económica" con los países de la región.

El ex presidente Alan García, quien parece ser el casi seguro rival de Humala por la presidencia en el ballottage –aún no se oficializa el pase de García a segunda vuelta, aunque mantiene su ventaja sobre la derechista Lourdes Flores, cuando se ha contabilizado casi el 90 por ciento de los votos– ha tenido una posición más bien ambigua sobre el tema, cuestionando la forma en que el gobierno de Toledo ha negociado el TLC en algunos puntos, como el agrario, pero, al mismo tiempo, mostrándose a favor de seguir adelante con este tratado.

Para compensar los efectos negativos del TLC, García dijo que un gobierno suyo aseguraría el pago de compensaciones para los productores agrarios. El TLC deberá ser ratificado por el Congreso.

El gobierno pretende que sea el actual Parlamento, que está de salida, el que lo haga. Humala y García –uno de los cuales debe ser el próximo presidente– han coincidido en pronunciarse a favor de que el tema sea examinado por el próximo Congreso, cuyos miembros han sido elegidos junto con las elecciones presidenciales, alegando que el actual ha perdido representatividad.

APRA muy confiado en pasar a segunda vuelta

A juicio del secretario general del Partido Aprista Peruano, Jorge Del Castillo, wl pase a la segunda vuelta electoral del ex presidente García "es irreversible". Del Castillo explicó que su partido ha hecho proyecciones de las actas que aún debe procesar la ONPE y de otro 8 por ciento de las que han sido impugnadas, que les ha permitido determinar que "la tendencia no cambiará".

"Por cada voto favorable para Lourdes Flores en el exterior tenemos dos votos para Alan García en el área rural (peruana)", explicó.

El portavoz denunció que en Miami (EEUU) y Milán (Italia) se violó la ley electoral durante las elecciones del domingo pasado, porque partidarios de Unidad Nacional hicieron proselitismo político con la entrega de propaganda junto a tarjetas telefónicas. Por ese motivo, el también congresista pidió que se anulen los sufragios que hicieron los peruanos en esas dos ciudades.

Flores comentó, al respecto, que el partido de García "pretende anular las mesas (de votación) en los lugares donde ha perdido, por lo que dijo que el jurado electoral debe estar "atento y vigilante. En este proceso hay que tener inmensa paciencia y gran serenidad hasta que se verifique el último voto", matizó.

De acuerdo con la ONPE, los resultados al 100% no estarían listos antes de 20 días como mínimo, debido a las impugnaciones y a las actas observadas que se están presentando. Las autoridades electorales estiman que la segunda vuelta electoral se realizaría a fines de mayo o comienzos de junio.

"Este periodo de espera e incertidumbre momentánea, donde no caben las fiestas sino la serenidad, debería servirnos para ir preparando un diálogo que nos lleve a concertar", precisó el ex presidente García.

En medio de esta disputa, el portavoz de Unidad Nacional, Xavier Barrón, denunció que la ONPE no ha contabilizado 7,313 actas, equivalentes a más de 1,4 millones de votos, tras observarlas por posibles irregularidades. Barrón dijo que esos documentos electorales favorecen en su mayoría a Flores y no registran errores, por lo que consideró que se le están restando importantes votos en la competencia que mantiene con García.

"La primera preocupación que debe tener el país y los partidos que han participado en esta contienda electoral es dónde se encuentran estas 7 mil 313 actas observadas en este momento. No existe respuesta. La ONPE ha dicho oficialmente que estas actas tienen la categoría de actas observadas y las actas observadas tienen a su vez una subdivisión en actas con votos impugnados que son mínimas, actas con solicitud de nulidad que son 9 mínimas y básicamente dos grandes rubros: el rubro error material y el rubro ilegible y otras observaciones que no conocemos", sostuvo Barrón.

Flores, quien cree que puede haber recibido 85,000 votos a su favor en el extranjero, matizó que hay "pequeños errores materiales que no varían el sentido de la votación", pero instó a contabilizar los sufragios pendientes para "saber la verdad". La candidata conservadora se comprometió además a aceptar "la palabra del pueblo" y consideró que "quien gane por un voto debe ser reconocido como vencedor".

El diario 'El Comercio', decano de la prensa del país, advirtió de que el voto emitido fuera de Perú "no será determinante", porque apenas superará el 1,4% del total.

Cabe precisar que hasta ayer la ONPE solamente había computado el 8.05% de votos llegados del exterior, entre ellos los de Europa, Oceanía, Asia y Nueva York, pero faltarían por escrutar Argentina, Chile, Ginebra y Miami, entre otros lugares del extranjero cuyas actas llegaron anoche a las oficinas de la ONPE.

Según datos del Consulado Peruano en Nueva York, la ganadora en esa ciudad sería Flores Nano con 53.31% de los votos, frente a un 12.1% para Humala y 10.48% para García. Unidad Nacional se aferra a esta votación, que sumada a aquella que se desprendería de las más de siete mil actas observadas, le serviría para sobrepasar al APRA. La ONPE informó, entre tanto, que el jueves y viernes santo no recibirá más actas del extranjero, pese a que continuará con el conteo de votos, debido a que la Cancillería y diversos consulados no laboran.

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el máximo organismo electoral del país, aclaró que las actas que aún no son consideradas para el cómputo serán enviadas a las oficinas electorales en cada departamento para que determinen su validez. El Jurado espera poder resolver el contencioso de las actas puestas en observación en unos 10 días y proclamar a finales de mes los resultados totales de los comicios presidenciales.

Los votos para el congreso

Contra los pronósticos de todas las encuestadoras, el humalismo, gracias al apoyo que ha recibido en el interior del país, se ha convertido en la principal fuerza política en el futuro Congreso.

Según una proyección de la empresa Apoyo, el humalismo tendría 43 curules en el Congreso unicameral de 120 bancas; el APRA de García, 35; UN de Flores, solamente 19, con el grueso de su representación electa por Lima; el fujimorismo, 15 representantes; el Frente de Centro del ex presidente de la transición democrática Valentín Paniagua (2000-2001), solamente 5 congresistas; y la agrupación Restauración Nacional, un movimiento evangélico que dio la sorpresa en las elecciones al lograr obtener representación parlamentaria, llevaría 3 congresistas al Parlamento. Estas cifras pueden variar, aunque no sustancialmente.

El partido oficialista Perú Posible del presidente Alejandro Toledo estaba arañando la posibilidad de pasar la valla electoral del cuatro por ciento para obtener representación parlamentaria. Este resultado deja al presidente Toledo como uno de los grandes derrotados de estas elecciones. Ninguna agrupación ha alcanzado la mayoría de 61 bancas, por lo tanto, quien gane la presidencia estará obligado a concertar con otras fuerzas políticas.

Otro estudio dice que APRA será primera minoría

Pero la firma CPI concede a Humala y García fuerzas equiparadas en el Congreso peruano en el período 2001-2006. Según CPI, habrá dos bancadas grandes, dos medianas y de una a tres pequeñas, que tendrán que negociar para formar mayorías.

Según CPI, el APRA y la UPP tendrán 40 y 39 representantes respectivamente en el Congreso unicameral de 120 miembros, lo que los convierte en ejes de los posibles acuerdos. La conservadora Unidad Nacional, de la candidata Lourdes Flores, con 21 asientos, y la fujimorista Alianza por el Futuro, con 14, serán los grupos medianos en los que seguramente se centrarán los mayores cortejos en busca de coaliciones. El Frente de Centro, del ex presidente Valentín Paniagua, tendrá seis legisladores.

Otros dos partidos, el evangélico Restauración Nacional y el oficialista Perú Posible, buscan voto a voto superar el cuatro por ciento que les permita tener representación. Si lo logran, el primero tendrá cuatro congresistas y el segundo tres, con lo que las restantes fuerzas perderían algunos cupos.

En el marco del paso a la segunda vuelta presidencial que se disputan estrechamente García y Flores, la nueva composición del Congreso es más favorable al primero en materia de gobernabilidad, pues contar con un tercio de asientos le da liderazgo, mientras que la segunda apenas contaría con un sexto.

Perú: El efecto bumerang de la guerra sucia contra Humala

Por Cesar Zelada, Rebelión

En medio de impresionantes medidas de seguridad (que no lograron evitar la agresión de una turba al candidato nacionalista), del baile regaaeton, de acusaciones de fraude y algunos "atentados subversivos"en el interior del país, los resultados de las elecciones generales en la tierra de Tupac Amaru, según la Organización Nacional de Procesos Electorales (ONPE), dan como vencedor a Ollanta Humala con el 29.19% de los votos; a Lourdes Flores, candidata de la derecha, con el 25.29%; y a Alan García, líder socialdemócrata, con el 24.98%. Esto indica que habrá un balotaje. Pero también que al igual que en Bolivia, en la victoria del líder nacionalista, la guerra sucia impulsada por la derecha y los EE.UU. ha tenido un efecto bumerang.

Es así como desde los medios de "comunicación" se difundía una campaña completamente parcializada con los partidos tradicionales y de ataque contra el candidato nacionalista. Es por esto que era común escuchar discursos del líder "nacionalista" diciendo que en el Perú se ha formado un partido llamado "todos contra Ollanta". Esta guerra sucia fue denunciada anteriormente por Cesar Hildebrant, periodista demócrata, quien fuera despedido por tener un programa independiente de la "clase política" peruana y crítico con la candidata de los capitalistas ricos.

Desde acusaciones de dictadorzuelo amigo de Hugo Chávez, improvisado, con denuncias jurídicas por el caso Madre Mía*, hasta las agresiones recibidas el día que le toco votar en la Universidad Ricardo Palma, ubicada en un sector de clase media, ha sido el picante aderezo de la guerra sucia desatada contra Humala. Esto último provocó la intervención del jefe de la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), el ex canciller canadiense Lloyd Axworthy, quien hizo un llamado de urgencia, y calificó el episodio como "bastante serio".

Acto seguido, Humala presentó una denuncia formal ante la OEA, la cual será presentada ante las autoridades electorales peruanas. "Horas más tarde, responsabilizó al presidente Alejandro Toledo y a sus adversarios Flores y García, por el hecho, que calificó de "fascista" (La Republica, 10-04-06).

Incluso el propio Hugo Chávez tuvo que intervenir declarando en su programa dominical Aló Presidente que, "he recibido informes preocupantes sobre presuntas anomalías en el desarrollo de los comicios de ayer: el retraso en la habilitación de mesas de sufragio en zonas donde Ollanta Humala gozaba de las mayores preferencias".

En realidad esta ha sido una guerra sucia histórica. Nunca en la vida política del país se ha visto tanto odio y racismo hipócrita contra un candidato militar. Esto se expresó anteriormente en los gestos obscenos que realizó Lourdes Flores Nano para rechazar las pifias por un grupo de manifestantes pobres de la sierra central. En el fondo esta guerra sucia esta alimentada de un odio de clase y de temor de que los trabajadores pobres puedan dirigir sus propios destinos eligiendo democráticamente un gobierno suyo. Felizmente, esta guerra ha tenido un efecto contradictorio llevando al candidato "nacionalista" al primer lugar en las elecciones pasadas.

Sin embargo, teniendo en cuenta las peculiaridades políticas de la tierra peruana, los errores cometidos por el líder del Partido Nacionalista Peruano y el liderazgo de Alan García, pues, el humalismo no pudo conseguir mayoría absoluta en las elecciones generales y solo un tercio del nuevo Parlamento.

Una nueva situación política, derrota del gobierno y polarización social

Algunos analistas liberales indican que los resultados de las elecciones significa que el 70% de la población se manifestó por la democracia y el 30% por la dictadura (es decir por Ollanta), pero este es un punto de vista equivocado, no real. Esto lo digo porque en la práctica los tres candidatos se han pronunciado por luchar contra la desigualdad social y la injusticia. Nunca el líder nacionalista ha hablado de una dictadura, sino todo lo contrario. Su estrategia de gobierno es de defensa de la democracia liberal como lo es de Evo Morales y el MAS en Bolivia. La victoria del "nacionalismo" expresa el giro a la centro izquierda latinoamericana. El discurso de Alan García que ha aglutinado el 25% hizo eje en la intervención del Estado en la economía y salía en defensa acérrima de los derechos laborales. Así que ese análisis burgués de dictadura vs. democracia cae por su propio peso. En realidad, los trabajadores han buscado una forma de deshacerse del neoliberalismo que solo les ha traído más hambre y desempleo. Es por esta medular razón que los pobres del país se empoderaron de Humala,y ante las fallas de este al final de la campaña , también vieron a Alan García con simpatías.

Si tomamos en cuenta los resultados de la ONPE podemos decir que el gobierno de Toledo ha sufrido una derrota contundente con un 3.1% de los votos, así como la perdida de la personería jurídica de su aliado de gobierno, el Frente Independiente Moralizador (FIM).

Por otro lado, tenemos un Parlamento muy fracturado. En este sentido, el Partido Nacionalista Peruano-Unión Por el Perú (UPP) ha conseguido el 20.5% de votación, seguido de cerca por el APRA con 20.1%, Unidad Nacional figura con 15.3% y Alianza por el Futuro 13.5%. El Frente de Centro contaría con 7.6% de votos, Restauración Nacional 4.6% y Perú Posible con 3.9% (encuestadora Apoyo).

En realidad estos resultados al parlamento reflejan el conservadurismo de la capital de la Republica donde la derecha ha obtenido más congresistas, la radicalización de los pueblos de la sierra central y sur del Perú que votaron por Humala, y del norte que votaron por el APRA (este es el bastión del APRA conocido como el sólido norte).

Así las cosas, el destacado sociólogo Nelson Manrique declara, ""Aparentemente, el nuevo Congreso estará fracturado y será necesario un acuerdo político entre las principales fuerzas, por lo menos dos de ellas, para lograr la gobernabilidad del Parlamento" (diario La Primera, 10-04-06).

Luego continua, "la eventual política de alianzas estará vinculada a los candidatos que puedan pasar a la segunda vuelta electoral. Los resultados de los comicios tendrán incidencia en el margen de juego que se pueda desarrollar en una negociación".

Esto es particularmente relevante si se tiene en cuenta que el elector no le dio un respaldo sólido a ningún candidato. Ollanta Humala obtuvo alrededor del 30 por ciento del voto valido, y aseguró su pase a la segunda vuelta, pero esto no representa un caudal político suficiente para la ejecución de varias reformas que ha propuesto, como la constitucional. El hecho que Ollanta se haga de la primera magistratura va depender de las alianzas que pueda realizar. En este sentido le convendría un balotaje con el APRA cuya base social obrera, campesina y clasemediera tiene una tradición de izquierda.

"La guerra sucia de las últimas semanas de la elección puede ser nada en relación con lo que se puede desencadenar en los próximos días, debido a que está en juego no solo el pase a la segunda vuelta, sino la eventual jubilación política de quien pierda", escribe Álvarez Rodrich, director del diario Perú 21.

El balotaje

Y esto es cierto. Alan García a declarado que,"de acuerdo con nuestra estimación, hay un punto de diferencia y de ventaja sobre la candidata de Unidad Nacional. Nuestras proyecciones contabilizan los votos de las zonas andinas del norte y de los distritos rurales más alejados, que no son tomados en cuenta en los resultados preliminares". Luego continua, "la segunda vuelta "va a permitir comparar dos programas, dos formas de ver el país y dos formas de entender lo que es la democracia y la política, y la victoria será claramente del APRA", (Perú 21, 10-04-06).

Por otro lado, la candidata Lourdes Flores dijo que, "Hace cinco años, y sin esperar los resultados oficiales, reconocí la victoria de García. Espero ahora que tenga la grandeza de reconocer los resultados de la primera vuelta".

El presidente de la Confederación de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), José Miguel Morales, adelantó que las compañías privadas mantendrán hasta entonces un compás de espera

Así que la película todavía no acaba. Esto nos permite avizorar una corta perspectiva de más enfrentamiento y guerra sucia. Ambos líderes van a pelear voto a voto su participación de la segunda vuelta porque de lo contrario se convertirían en cadáveres políticos. De esta manera también abrirán grietas entre ambos partidos que crearían fuertes malestares.

Lo que si podemos decir es que la mejor alternativa para la burguesía peruana es Alan García. No solo porque sus manos están manchadas de sangre (por el caso de Acomarca, Cayara o los penales), sino porque es la mejor personalidad política con un aparato nacional militante. En realidad, es el único que puede hacer frente al candidato nacionalista. Y esto lo sabe muy bien Humala. Por esto es que durante su campaña electoral, el líder nacionalista, sostenía un discurso hacia las bases apristas.

Sin embargo, Alan García tendrá que poner de todo su esfuerzo para ganar la confianza de los empresarios. Esto debido a que recientemente el presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, Carlos del Solar, también gerente de la estadounidense Hunt Oil, comentó que la posibilidad de que Humala y García disputaran la segunda ronda "generó incertidumbre" ya que, según sostuvo, ninguno de los dos tienen una posición clara respecto a la inversión (www.cronica.com).

"Así como el programa de Vargas Llosa y su radicalidad agresiva contra sus adversarios terminaron por enajenarle cualquier posibilidad de mantener su distancia respecto de Fujimori, hoy parece que –aunque desde el otro espectro ideológico– Humala ha logrado construir una trinchera a la cual difícilmente se van a sumar ni Unidad Nacional, ni el APRA, ni el fujimorismo, ni el peruposibilismo, ni los seguidores del Frente de Centro, mucho menos los seguidores del sorprendente Lay (quien ya anunció su rechazo total a respaldar un proyecto autoritario)", escribe Juan Carlos Tafur, director del diario La Primera.

Esto complica una posible victoria del movimiento nacionalista en el balotaje. La única manera que Ollanta podría lograr este objetivo seria pactando con el que quede en tercer lugar, pero esto parece difícil por ahora. Además, todos los partidos políticos que han logrado pasar la valla electoral le son adversos. Alianza Por el Futuro (de corte fujimorista), con el 6,42%; el Frente de Centro con el 6,17%; y el partido restauración Nacional de Humberto Lay (la sorpresa electoral y de corte evangelista que apoyo a Fujimori en las elecciones de 1990) con el 4.3%, ya han declarado que no van a apoyar al "autoritarismo y la violencia".

La perspectiva es a que el líder del PNP-UPP convoque a la unidad a los partidos tradicionales del país Y modere su discurso demostrando que su estrategia es la defensa de la democracia liberal. En el marco de una nueva ofensiva del imperialismo contra el "nacionalismo revolucionario" que sacude Latinoamérica, el futuro político de la tierra de Túpac Amaru va ha estar marcada por conflictos sociales. La victoria de Humala es solo una ola superficial de las grandes corrientes revolucionarias que se están formando detrás del líder "nacionalista".


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