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Washington Post defiende a inmigrantes

None | 16 de Abril de 2006 a las 00:00

Señaló que esta semana celebran en Washington su reunión de primavera el Banco Mundial, BM y el Fondo Monetario Internacional, FMI, y analizaran la ayuda oficial estadounidense a la pobreza del mundo.

De acuerdo con el diario, actualmente Estados Unidos ocupa el décimo lugar en una lista de jerarquía de países que ayudan contra la pobreza en la Organización Mundial para la Cooperación Económica y el Desarrollo, Ocde.

El diario opinó que espera que la reunión del BM y el FMI considere la aportación estadounidense privada contra la pobreza, por su importancia ante la oficial. Sin embargo, Washington Post dijo que "una nación que quiere dirigir al mundo, debiera invertir mas en la batalla contra la pobreza".

Utiliza EU estrategia antinarcóticos con fines de control migratorio

Estados Unidos empezó a usar estrategias diseñadas contra los cárteles de la droga para sancionar a patrones que contratan a inmigrantes indocumentados, según publica el diario The Washington Post. Añadió que la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) -del Departamento de Seguridad Interna- acusa a los patrones de inmigrantes de lavado de dinero y según un funcionario federal ese sería el modelo futurista de controlar el flujo migratorio.

La secretaria asistente nacional del ICE, Julie Meyers, dijo en declaraciones al periódico capitalino que esa estrategia es "el futuro de la aplicación de leyes de migración en los centros laborales". Meyers explicó que como la Agencia Federal Antidrogas (DEA) busca identificar y congelar capitales del narcotráfico, la ICE (por su sigla en inglés) intenta decomisar bienes y cuentas a los patrones que contratan a inmigrantes indocumentados.

"La gente hace esto por dinero, no por otra razón", agregó la funcionaria estadounidense acerca de los patrones que dan trabajo a indocumentados. Meyers indicó que "lo hacen por pura ganancia, así que tenemos que ir por lo que les duele. Si violas las leyes laborales, vamos por tu mercedes y tu mansión y tus millones; vamos sobre todo lo que podamos y te procesamos criminalmente".

Esta semana el dueño de una cadena de restaurantes japoneses de sushi en Baltimore se declaró culpable de contratar a 24 inmigrantes. Para evitar entre 10 y 20 años de prisión pagó 386 mil dólares, entregó sus dos propiedades y cinco vehículos, recordó el cotidiano.

El presidente de la Coalición Nacional por la Inmigración de la Capital, Miguel Contreras, dijo en declaraciones a The Washington Post que "no debieran ir contra patrones legítimos que tratan de mantener sus negocios y no pueden encontrar otros trabajadores".

"La realidad es que algunos negocios como los restaurantes y los hoteles no podrían sobrevivir sin los trabajadores indocumentados", consideró el dirigente capitalino.

La semana anterior un jurado presentó cargos por lavado de dinero contra nueve personas acusadas de contratar a inmigrantes indocumentados y relacionadas con un capital de cinco millones 300 mil dólares.

Según la ICE, añadió el diario, la aplicación de estrategias anticárteles y contra el lavado de dinero a patrones de inmigrantes estaría en práctica desde hace años, y bajo se método se habría sancionado a 46 comerciantes y empresarios en 2004 y a 127 en 2005.

EEUU: Inmigrantes no hispanos también protestan

Los Ángeles – Hamid Khan se destacaba entre los hispanos al marchar en una manifestación reciente de inmigrantes. Cuando alguien le preguntó de dónde era y Khan respondió que era paquistaní, el hombre preguntó, "¿Y qué haces aquí?". La reacción sorprendió a Khan.

"Le dije, 'mira, hay grupos no latinos que sufren bajo las mismas leyes'", dijo Khan, un piloto comercial de 49 años, dirigente de un grupo llamado Red del Sur de Asia que defiende los derechos de esos inmigrantes.

Los hispanos, que son el grupo más numeroso de inmigrantes, encabezan el movimiento que reclama que se les dé la posibilidad de hacerse ciudadanos y se derroten proyectos de ley que los convertirían en criminales.

La experiencia de Khan retrata la posición ambigua de los inmigrantes no hispanos en un debate público que no los ha incorporado plenamente. Si bien algunos inmigrantes de Asia, Europa y el Medio Oriente apoyan la reforma del sistema, la mayoría no ha participado de las protestas que han conmocionado a la opinión pública.

Las razones abundan. Algunos dicen que el debate parlamentario no tiene en cuenta las necesidades de sus comunidades. Otros temen que una ley de amnistía traiga consigo mayor represión. Y muchos inmigrantes ilegales no hispanos tienen miedo de unirse a los indocumentados hispanos que encuentran fuerza en sus números.

Aunque los hispanos son mayoría, hay millones de inmigrantes de todas partes del mundo. El 48% de los 34 millones de extranjeros provienen de Asia, Africa, Medio Oriente y países como Canadá, en tanto los restantes vienen de América Latina, según la oficina del censo. De los aproximadamente 11 millones de inmigrantes ilegales, el 78% vienen de América Latina, según el Centro Hispano Pew. El 13% viene de Asia.

Los proyectos en danza en el Congreso que les darían la posibilidad de obtener la ciudadanía beneficiarían a todos por igual. Pero muchos no hispanos dicen que los legisladores deberían tener en cuenta las razones para entrar ilegalmente al país.

"En la comunidad latina, la gente viene en busca de trabajo", dijo H. Chang, estudiante universitaria coreana que pidió que no se divulgue su apellido porque sus padres viven ilegalmente en Los Angeles. "Entre nosotros, una familia entera viene por un estudiante y se queda ilegalmente".

Hasta el momento, las discusiones sobre la ampliación de las visas se han concentrado en programas temporarios para trabajadores no calificados, no la gente como los padres de Chang.

Para los inmigrantes vietnamitas, una queja central es el tiempo que debe pasar para que los familiares puedan viajar a Estados Unidos, que es de hasta 10 años, dijo Duc Nguyen, un enfermero vietnamita de 31 años que vive en Orange, California. El Congreso no presta atención a esos aspectos, dijo.

Fuerzas derechistas amenazan a líderes latinos, pero las protestas continúan

Líderes latinos, incluido el alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, han recibido amenazas de muerte luego de expresar su apoyo a los migrantes. "Sí, es cierto que hay algunos fanáticos, personas que están tratando de amenazar a funcionarios públicos, especialmente a su servidor, pero para mí eso no es importante", declaró Villaraigosa, quien no identificó a los agresores.

"Lo importante es que tengo la responsabilidad de representar a todo Los Angeles, incluyendo a los migrantes, y no voy a dejar esa responsabilidad porque haya extremistas que amenazan", afirmó al diario La Opinión.

"Al paso de los años, primero como legislador y ahora como alcalde, me he enfocado en la educación, la salud, los empleos, porque esos son los problemas que más tocan la vida de nuestra sociedad. Pero cuando medio millón de personas marchan en paz convocadas por un problema que es muy importante para sus vidas, me siento compelido a involucrarme, independientemente de si es algo bueno o malo para mí.

"He recibido cartas y e-mails que son abrumadoramente negativos, quizá 500 a 1.. pero yo pienso que fui electo para hacer lo correcto, no necesariamente para hacer lo que es popular". Si triunfa el movimiento de nuestros paisanos, -y triunfará, a la larga- Villaraigosa será el candidato a ocupar el gobierno de California.

"Es cosa diaria", expresó, por su parte, el presidente de la Hermandad Mexicana Latinoamericana, Nativo López, sobre los avisos que recibe. Las presentaciones que López hace en medios de habla inglesa, como la cadena Fox y el programa de Lou Dobbs en CNN, son las que con frecuencia causan reacciones negativas, explicó el dirigente, quien participó en las marchas del pasado 25 de marzo en Los Angeles. "Ya tengo callo en el asunto. Me han amenazado desde que tenía 17 años de edad", comentó López.

Armando Navarro, profesor de la Universidad de California en Riverside y coordinador de la Alianza Nacional para los Derechos Humanos, apuntó que "lo que estamos observando, la respuesta tan grande de la gente, está incomodando a las fuerzas derechistas, y a lo mejor deciden tomar alguna acción. Lo interesante, sin embargo, es que el movimiento no tiene una cúpula centralizada".

Para Navarro los mensajes de intimidación no son nada nuevo. Desde el verano de 2004, cuando ayudó a organizar protestas tras las redadas de Migración en el Inland Empire, recibió amagos. "Desde entonces y ahora con lo que estamos haciendo me cuido", añadió. "Es parte de la política todo el tiempo.

El tono acalorado del debate en torno de la migración ha dado pie a incidentes de intolerancia, como la quema de una bandera mexicana en Phoenix. Además, un incendio provocado el miércoles en el restaurante Mariachi's Mexican Bar and Grill, en el poblado de Jamul, cercano a San Diego.

Los propietarios, una familia latina que abrió el restaurante hace dos años, aseguraron haber recibido amenazas y que la noche de la conflagración escribieron en su establecimiento epítetos raciales con pintura de aerosol.

Por otra parte, un reducido grupo de manifestantes se presentó el jueves frente a las oficinas de la congresista Maxine Waters por supuestamente haber "vendido" a su comunidad, al apoyar una reforma que podría legalizar a millones de migrantes.

"Nuestro país está siendo invadido por indocumentados", aseveró John Spencer, dirigente de la organización One Stop Inmigration.

Latinos siguen en las calles

Encabezadas por la familia de un adolescente que se suicidó, varios millares de personas marcharon el sábado hasta la sede del gobierno local para exigir reformas que permitan a los inmigrantes ilegales permanecer en Estados Unidos.

Amigos y parientes de Anthony Soltero, de 14 años, estuvieron al frente de la manifestación y la concentración ante el ayuntamiento con carteles que llevaban la fotografía del adolescente y la leyenda en inglés que decía: "Continúen la lucha en nombre de Anthony".

Soltero escribió en una nota suicida que se sentía disgustado luego que el subdirector de su escuela le dijo que sería sancionado por abandonar el recinto educativo el día de una protesta por reformas en favor de los indocumentados, según abogados de la familia del muchacho.

El joven se mató con una escopeta en su casa luego de la reunión del 30 de marzo con el subdirector. Defensores de los inmigrantes consideran a Soltero como una víctima en su campaña. Autoridades escolares de la ciudad de Ontario, en California, refutan la afirmación de que el estudiante de octavo grado fue amenazado.

La policía calculó que ante el ayuntamiento de Los Angeles se reunieron unas 3 mil personas, una cifra muy inferior a las multitudes que en semanas pasadas han asistido a otras manifestaciones sobre la inmigración ilegal. En la concentración, los oradores pidieron la amnistía para los millones de indocumentados en el país y recordaron el anunciado boicot "Un día sin inmigrantes" del 1ro de mayo en el trabajo, la escuela y el comercio.

Los manifestantes ondeaban banderas mexicanas y estadounidenses y los más jóvenes portaban letreros provistos de mensajes en inglés y español con leyendas como "Nuestros padres no son terroristas".

Jeffrey Santamaría, de 16 años y procedente de Glendale, California, acudió con sus padres, de quienes dijo que han estado en el país por dos décadas sin documentos migratorios. "Merecen ser respetados. Están aquí sólo para trabajar", expresó.

Cientos de miles de personas, incluidos numerosos estudiantes, han participado en las marchas realizadas desde el mes pasado en varias ciudades de Estados Unidos para protestar por los proyectos de ley que prevén endurecer la política de inmigración. Algunos de los alumnos participantes han sido suspendidos por faltar a clases.

En Porland, Oregon, unos 1.200 manifestantes, en su mayoría jóvenes y estudiantes, marcharon el viernes para pedir una política estadounidense más tolerante hacia los indocumentados, pero los alumnos asistentes enfrentan posibles sanciones por faltar a clases.

La superintendente escolar en el estado de Oregon, Susan Castillo, dijo que apoyaba el objetivo de los manifestantes, pero que la participación de los estudiantes podría tener varias consecuencias porque abandonaron sus escuelas.

Uno de los oradores, James Williams, dijo que su familia es de la India y que el movimiento en defensa de los inmigrantes es el "asunto de derechos civiles de nuestra generación".

También en Oregon

Unos mil 200 manifestantes, en su mayoría jóvenes y estudiantes, marcharon en Pórtland, estado de Oregon, para pedir una política estadounidense más tolerante hacia los indocumentados, pero los alumnos asistentes enfrentan posibles sanciones por faltar a clases.

La superintendente escolar en el estado de Oregon Susan Castillo dijo que apoyaba el objetivo de los manifestantes, pero que la participación de los estudiantes podría tener varias consecuencias porque abandonaron sus escuelas.

"Estoy orgullosa de los estudiantes de enseñanza media y media superior que ejercen su derecho a la libre expresión que ampara la Primera Enmienda'', dijo Castillo sobre la asistencia de los alumnos a la manifestación del viernes.

Cientos de miles de personas, incluidos numerosos estudiantes, han participado en las marchas realizadas desde el mes pasado en varias ciudades de Estados Unidos para protestar por los proyectos de ley que prevén endurecer la política de inmigración.

Algunos de los alumnos participantes han sido suspendidos por faltar a clases. Uno de los oradores en la marcha de Portland, James Williams, dijo que su familia es de la India y que el movimiento en defensa de los inmigrantes es el "asunto de derechos civiles de nuestra generación".

"Esta es una cuestión estadounidense para todos nosotros", afirmó Williams. El proyecto de ley que analiza el Congreso para endurecer la política migratoria "es francamente inmoral", añadió.

Demócratas acusan a republicanos de trabar reforma migratoria

El partido Demócrata culpó el sábado al presidente George W. Bush y su tolda republicana de bloquear la reforma migratoria a través de una campaña orquestada para usar a los extranjeros ilegales como "chivos expiatorios".

En su programa semanal de radio, la congresista Hilda Solís, de California, afirmó que Bush y el líder del Senado Bill Frist "carecen de verdadero liderazgo para detener extremismos en su partido" que han frustrado la reforma de la ley de inmigración.

A principios de abril, el Senado no logró aprobar la reforma pues Frist y el jefe demócrata en el Senado, Harry Reid, no alcanzaron un acuerdo sobre cómo proceder a la votación sobre las enmiendas. Las reformas tienen como propósito reforzar la seguridad fronteriza, crear un programa de empleos temporales para inmigrantes y concederles la ciudadanía a muchos de los casi 12 millones de ilegales que viven en Estados Unidos.

"Lo que el país vio durante las últimas semanas no sucedió de la noche a la mañana", aseguró Solís, hija de inmigrantes de México y Nicaragua. "Hace tiempo el Partido Republicano escogió a los inmigrantes como chivos expiatorios para dividir a los votantes y ganar las elecciones, tal como hicieron en los últimos comicios en temas como el matrimonio homosexual", comentó Solís.

La congresista también criticó la legislación aprobada en diciembre por la Cámara Baja que convertiría en un delito grave la inmigración ilegal. La calificó de un "ataque" a los inmigrantes por parte del Partido Republicano.

Destacó Solís que la ley penalizaría hasta a un sacerdote que le ofrezca la comunión a un trabajador indocumentado. Con esa aproximación tan punitiva al tema, los republicanos intentan "aislar a la población de Estados Unidos".

"La población de Estados Unidos quiere cambiar", dijo Solís. "Basta de las mismas propuestas ineficaces sobre inmigración para chivos expiatorios" extranjeros.

Hablemos de aritmética

Por Jorge Gómez Barata, ARGENPRESS

Como partículas atrapadas por un imán que los repele con la misma fuerza que los atrae, protagonistas de coyunturas históricas irrepetibles, víctimas y usufructuarios de una contradictoria política migratoria, los emigrantes hispanos en los Estados Unidos padecen el síndrome que persigue al Tercer Mundo: llegar tarde.

Las razones por las que los Estados Unidos se desarrollaron como una Nación de inmigrantes, no tienen nada que ver con la generosidad. Se trataba de un gigantesco territorio en el que se implantó un capitalismo que, además de crecer más rápido que su población, mediante una expansión territorial salvaje triplicó su territorio. Norteamérica necesitaba gente y no podía esperar a que crecieran. Entre 1850 y 1920 los inmigrantes quintuplicaron la población.

En la universidad, un profesor de economía política nos explicaba que al calcular el valor de la fuerza de trabajo, además de las necesidades de los obreros, se incluyen las de su familia. Los obreros nacen pequeños y mientras crecen cuestan montones de dinero. Al poco rato, otro maestro nos revelaba que aquella fórmula no aplicaba a Estados Unidos que, mediante la emigración, adquirían la fuerza de trabajo sin pagar los costos de su reproducción.

Mientras, en el Tercer Mundo, la población crecía a ritmos muy inferiores a los de la economía. La ecuación era perfecta. En América Latina sobraban trabajadores que hubiera sido beneficioso exportar. La mala noticia fue que aquellos excedentes no interesaban a Estados Unidos que prefería a los europeos porque eran blancos y más educados, venían de una tradición industrial y eran políticamente predecibles.

La inyección de mano de obra joven y entrenada favoreció el despegue de la economía norteamericana que al crecer estimulaba nuevas oleadas de emigrantes. La noria que alimentaba el capitalismo norteamericano, saneaba el de Europa, superpoblada e incapaz de generar empleos para absorber su propio crecimiento demográfico.

La fórmula americana de importar brazos y talento, permitió resolver con bajos costos, enormes tareas como: la asimilación de Florida y Luisiana, la población de los territorios arrebatados a México, la conquista del oeste, sustituir cinco millones de esclavos y asumir la reconstrucción del sur después de la guerra civil y dar respuesta a las necesidades de mano de obra derivadas de la Primera Guerra y Segunda Guerras Mundiales.

El esquema funcionó hasta que Europa avanzó lo suficiente como para establecer el estado de bienestar, ofrecer oportunidades, pagar excelentes salarios, legislar acerca de la asistencia y la seguridad social y hacer que los emigrantes europeos fueran más exigentes.

En aquellas circunstancias se operó un cambio cualitativo en la economía norteamericana que dejó de exigir grandes masas humanas para las faenas generadoras de alto valor agregado. Los emigrantes europeos dejaron de satisfacer las necesidades de la agricultura y los trabajos peor remunerados. Llegó el turno para América Latina, especialmente para los países más cercanos, asequibles y pobres: México y Centroamérica.

El resto de la historia es redundante. Los emigrantes latinoamericanos asumieron los nuevos roles, sólo que ahora las elites de poder norteamericanas, no los reciben con la misma disposición como en el pasado acogieron a los europeos.

Los hechos están a la vista y los emigrados en la calle no para pedir migajas sino para defender derechos que van a ganar. Estados Unidos es un país de emigrantes y no puede vivir sin ellos. Las actitudes xenófobas y reaccionarias no pueden cambiar eso que es un dato de la realidad.


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