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Habrá más represión contra ilegales

None | 20 de Abril de 2006 a las 00:00

Siete ex y actuales gerentes de IFCO, con sede en Houston (Texas), también fueron arrestados en la redada realizada el miércoles, y acusados de conspiración para transportar, alojar y alentar a extranjeros indocumentados a vivir en Estados Unidos para obtener beneficios comerciales y más ganancias.

"Tanto empleadores como trabajadores deben saber que el status quo ha cambiado", dijo Chertoff en una conferencia de prensa. "Estas acciones policiales demuestran que este Departamento no tiene paciencia con empleadores que toleran o perpetúan una economía en las sombras", añadió.

Los acusados, si son hallados culpables, podrían enfrentar una pena de hasta 10 años de cárcel y una multa de 250.000 dólares por cada extranjero indocumentado contratado. Otros dos empleados de IFCO fueron arrestados y acusados de delitos relacionados con documentos falsos.

Se estima que unos 12 millones de extranjeros residen en Estados Unidos de manera ilegal. El Senado estadounidense tiene previsto reanudar la semana próxima el debate sobre una reforma migratoria que podría legalizar a gran parte de ellos y eventualmente darles la ciudadanía.

La Cámara de Representantes aprobó no obstante a fines de 2005 un proyecto de ley que criminaliza a los indocumentados, financia la construcción de un muro de más de 1.000 km con México y aumenta las penas para quienes les empleen o los ayuden.

Las autoridades comentaron que los allanamientos fueron parte del endurecimiento de las medidas contra los patrones. Una acción similar en tiendas Wal-Mart terminó en un acuerdo por 11 millones de dólares el año pasado.

Según Wal-Mart, su nómina mayor no sabía que los contraristas de limpieza habían contratado extranjeros ilegales, quienes muchas veces dormían detrás de los almacenes. Sin embargo, una declaración jurada del ICE asegura que dos ejecutivos estaban al tanto de la condición irregular de esos trabajadores.

Temen despidos masivos

Varias organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos, temen que sus afiliados sean despedidos si participan en el boicot del 1 de mayo, en ocasión del Día Internacional de los Trabajadores.

Líderes de estos grupos consideran que el fantasma del desempleo se cierne sobre los asalariados extranjeros que tomen parte en esa jornada, dirigida a exigir una reforma migratoria y a provocar una merma en las ganancias de cientos de establecimientos comerciales.

"Hay que apoyar un boicot, que no debemos comprar productos estadounidenses... pero hemos solicitado apoyar el paro laboral únicamente si cuentan con el permiso de su propio patrón", precisó al El Diario/La Prensa de New York, Joel Magallán, director de la Asociación Tepeyac. El dirigente mexicano agregó que en la lucha que están llevando los inmigrantes a fin de conseguir una regularización en su situación migratoria, "se necesita del apoyo de los empresarios".

En ese mismo tono se expresó Natividad Hernández, integrante de la Coalición de Comunidades Inmigrantes, quien se mostró cautelosa ante el paro nacional. Según Hernández, las más de 80 agrupaciones que integran la organización desarrollarán una reunión este jueves a fin de definir una postura ante el tema.

Por su parte, la conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos pedirá a todos los cardenales y obispos de la Unión Americana que inviten a sus feligreses a misas el 1 de mayo.

Para el Comité por el Boicot del 1 de Mayo, en Nueva York, los preparativos van viento en popa y sólo falta ultimar algunos detalles. "Muchas organizaciones están distribuyendo propaganda entre sus afiliados. Creo que el boicot va a ser histórico", explicó Arturo Pérez, vocero del Comité en Nueva York.

Más de 40 organizaciones neoyorquinas han respaldado todas las acciones de protesta, entre las que se incluye no ir a la escuela, no trabajar, no hacer compras y sobre todo no abrir los establecimientos comerciales.

A inicios de este mes 21 trabajadores de una planta procesadora de carne en Detroit fueron despedidos, por asistir a una marcha en defensa de los derechos de los inmigrantes. Los empleados, todos de la procesadora Wolverine Packing, quedaron sin trabajo, al considerar la gerencia injustificada su ausencia laboral del 27 de marzo último, cuando 20 mil personas marcharon por las calles de Detroit. Los obreros despedidos, todos mexicanos, laboraban en la planta desde hacía seis años.

Julieta Venegas apoya a migrantes y reclama a México la creación de empleos

La cantante mexicana Julieta Venegas apoya a los inmigrantes sin documentos que reclaman una amnistía migratoria en Estados Unidos y que rechazan una ley que los convertiría en criminales, aunque en su obra prefiera hablar del amor en todas sus dimensiones y no de temas sociales.

Venegas, que promociona en Miami el próximo lanzamiento de su nuevo disco "Limón y Sal", se animó a hablar del tema migratorio tomando en cuenta que ella misma ha estado toda su vida entre inmigrantes, habiendo crecido en la ciudad fronteriza de Tijuana.

"Yo me tengo que poner completamente del lado de los migrantes, la gente no se da cuenta que son gente que tiene toda una vida que dejó atrás para empezar otra vez, y empezar una historia de cero en otro lugar, un país en donde son extraños, donde no hablan la lengua, no entienden nada, entonces van a salir adelante", dijo Venegas.

"Me da mucha pena saber que tienen que hacerlo, que tienen que irse porque en su país no hay oportunidades de trabajo", agregó, para criticar al gobierno mexicano por no hallar fuentes de empleo para sus ciudadanos, mientras apoyan sus protestas desde afuera.

"Ahí están los gobernantes mexicanos diciendo «¡hey, sí apoyémoslos!», sí, es lo mínimo que pueden hacer pero ¿por qué no crean oportunidades de trabajo en su propio país?", agregó la cantante.


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