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Panamá, el país que más presos encierra en Centroamérica

Agencia AFP. Desde ciudad Panamá. | 18 de Diciembre de 2006 a las 00:00
Con 11.640 prisoneros en cuarenta prisiones, de los que sólo el 40% ha recibido condena, Panamá es el país que más gente encierra en la región después de Estados Unidos. "Panamá encierra prácticamente el doble que el promedio de otros países", aseguró a la AFP Elías Carranza, director del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente (ILANUD). El pequeño país del Istmo, con una población de poco más de 3 millones de habitantes, sigue fiel el modelo estadounidense, el campeón de las detenciones en la región con una tasa entre tres y cuatro veces más alta, según Carranza. Esto contribuye al hacinamiento y a la lentitud con que opera la justicia panameña, haciendo que el 60% de los presos permanezcan a la sombra, a veces durante largo tiempo, sin condena. "Queremos garantizar un sistema penitenciario más humanizado, que pueda contar con las condiciones mínimas para una auténtica resocialización", aseguró la ministra de Gobierno y Justicia, Olga Golcher. Con capacidad para 7.246 personas, el sistema penal panameño está en el ojo de la tormenta desde hace dos años por las constantes fugas de narcotraficantes y peligrosos delincuentes que sobornan a la policía encargada de custodiar las prisiones. Unas de las más sonadas ocurrieron el pasado 14 de noviembre cuando se fugaron de la cárcel de máxima seguridad La Joya, a 40 kilómetros de la capital, los narcotraficantes colombianos Edgar Montoya y Marlon Osorio y el costaricense John Glen Calvo, condenado por el asesinato de una empresaria hace siete años. Unos días después se escapó el narcotraficiante colombiano Carlos Barreto, solicitado en extradición por Estados Unidos, de la misma cárcel. Según el director del Sistema Penitenciario, Carlos Landero, estos fugados cuentan con la "complicidad en altos niveles", lo que está siendo investigado por la Procuraduría General. El sistema penitenciario panameño ha contratado a la empresa guatemalteca ALIPRAC S.A. para servir las comidas en las prisiones de las provincias de Panamá y Colón, las más pobladas del país, y prepara personal especializado para manejar la seguridad penitenciaria. El presidente de la Fundación de Apoyo al Detenido, Javier Justiniani, reveló que los presos demandan "el fin del hacinamiento en las cárceles, del retraso en los procesos judiciales y un sistema de rehabilitación" efectivo para los condenados. Según Justiniani en los penales "se dan muchas irregularidades y es lamentable que un sistema que debe ser reformador esté sumergido en actos de corrupción". Constantes operaciones policiales en los penales terminan con la incautación de platinas (cuchillos elaborados con pedazos de metal), celulares, seguetas y reproductores de discos compactos introducidos a las celdas por policías, custodios o familiares de los presos. Además de la formación de custodios civiles en los próximos 4 años para remplazar a los vigilantes de la Policía Nacional se está formando a cientos de reos como cocineros, albañiles, artesanos y electricistas en talleres manejados por el Instituto Nacional de Desarrollo Humano (INADEH), según Landero. Los prisioneros con mejor comportamiento son selecionados para un programa de trabajo en obras públicas, reparación de calles o viejos edificios de madera, con lo que podrán reducir sus condenas.

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