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Bajo la protección del sargento Caldera, Trivelli desafía

None | 20 de Abril de 2006 a las 00:00

Representantes de organizaciones civiles y políticas de Nicaragua demandaron este jueves al embajador Trivelli, que deje de intervenir en los asuntos internos del país y repudiaron al canciller Norman Caldera por defender la intromisión del diplomático.

"Hacemos un llamado y exigimos a este representante de Estados Unidos que respete la soberanía de Nicaragua y que no siga manoseando los derechos políticos si realmente quiere contribuir con la democracia" de este país, pidió Regina Muñoz, dirigente de la llamada Coordinadora Civil, que agrupa a más de 200 organizaciones no gubernamentales. Si el embajador no modera su discurso "estamos dispuestos a pedir su retiro del país", advirtió Muñoz.

Trivelli ha sido blanco de fuertes críticas en Nicaragua por excederse en sus comentarios sobre la situación interna del país, ofender a políticos locales e inmiscuirse en el proceso de elecciones presidenciales del próximo 5 de noviembre.

La coordinadora civil hizo pública su molestia luego de que el canciller Caldera justificó el miércoles la injerencia de Trivelli, como un derecho que según él tiene Estados Unidos por cooperar con Nicaragua. "La actitud del canciller es vergonzosa", señaló Muñoz.

Trivelli, quien inició su misión en Nicaragua en septiembre de 2005, ha sido cuestionado en reiteradas ocasiones por comentar constantemente sobre la situación interna del país, y descalificar a los líderes políticos locales que no son del agrado de Washington.

El diplomático ha dirigido sus ataques principalmente contra Arnoldo Alemán, líder del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), condenado a 20 años de prisión por lavado de dinero, que descuenta en libertad condicional. También contra el líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el ex presidente Daniel Ortega, quien intentará, por cuarta vez, retornar al poder en los comicios de noviembre próximo.

El embajador estadounidense intensificó este año sus actividades en busca de unificar a los partidos de derecha de cara a los próximos comicios, a fin de evitar un eventual triunfo del líder sandinista Daniel Ortega.

El magistrado presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas Reyes, llamó "traidor" al ministro de Relaciones Exteriores, Norman Caldera por respaldar con sus declaraciones, la injerencia del embajador de Estados Unidos en Nicaragua Paul Trivelli, en los asuntos políticos internos del país.

En opinión Rivas, la Asamblea Nacional debe aprobar una ley en la que se considera traidor a la Patria al canciller que permita a un extranjero opinar sobre Nicaragua.

Rivas se quejó que "desgraciadamente" no existe en la legislación electoral, una sanción para los funcionarios extranjeros que se inmiscuyan en los asuntos políticos de Nicaragua. Agregó el magistrado, no sentirse satisfecho con que el embajador Trivelli esté emitiendo constantemente opiniones públicas sobre asuntos que solo competen a los nicaragüenses; además dijo que "es vergonzoso" que un alto funcionario nicaragüense como lo es el Canciller respalde esa intromisión basándose en la ayuda financiera que ese país brinda a Nicaragua.

Rivas recordó que el pueblo nicaragüense "ha demostrado a lo largo de su historia que no le gusta que un extranjero haga eso en su país", en alusión a las guerras libradas contra intervenciones norteamericanas en 1855, 1909 y 1927.

"No se puede permitir que una autoridad nacional, que además lidera la relaciones internacionales de Nicaragua, justifique la intervención extranjera en nuestros asuntos internos so pretexto de, presuntamente, salvaguardar la cooperación económica internacional" subrayó Rivas.

A juicio de Rivas, la Cancillería nicaragüense es la responsable del papel asumido por embajadores extranjeros, particularmente del representante de Estados Unidos que veta y bendice candidatos electorales. "El canciller Caldera debería radicarse en Estados Unidos y no en Nicaragua, donde preferimos vivir con hambre, pero con dignidad", recalcó Rivas.

Rivas advirtió que los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) deben abstenerse de intervenir en el proceso electoral nicaragüense y solicitó al secretario general José Miguel Insulza, "que por favor haga del conocimiento de los Estados miembros de esa organización que deben abstenerse de intervenir en los asuntos internos del país".

El funcionario electoral recalcó que la transparencia y calidad del proceso electoral de Nicaragua, que concluirá en noviembre próximo, también depende del nivel de respeto de la soberanía nacional que demuestre la comunidad internacional.

Caldera almuerza con Trivelli

Al mediodía del jueves, el canciller Caldera almorzó con Trivelli y, supuestamente, le habría solicitado "más cuidado" cuando haga declaraciones sobre la política nacional. Al término del encuentro, el diplomático norteamericano dijo que se trató de una reunión normal, en la cual discutió temas bilaterales y de la política nicaragüense, pero no quiso extenderse porque según él, "son asuntos privados".

"Creo que no voy a gritar todos los días, verdad, pero como he dicho, voy a tratar de hacer mi función diplomática, este es un país donde uno puede expresar su opinión y vamos a ver en el futuro", expresó Trivelli y en cuanto al reo Arnoldo Alemán, reiteró que "él ha sido un convicto de algo y eso no es injerecismo, simplemente es un hecho".

El canciller Norman Caldera, defendió este miércoles la intervención del embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, en los asuntos internos del país, que ha sido motivo de fuertes críticas de parte de la prensa y políticos locales. Caldera vivió en Estados Unidos durante muchos años, adoptó la ciudadanía norteamericano y se enroló en la Guardia Nacional, de la cual salió como sargento.

"El injerencismo se da cuado hay una intervención armada, aquí no hay ninguna intervención armada, aquí hay libertad de expresión", afirmó Caldera al ser interrogado por periodistas sobre el comportamiento del embajador.

"Cuando tenemos un país que está recibiendo cooperación por más de 500 millones de dólares al año, los países que dan esa cooperación pueden pronunciarse y decir 'miren señores, si ustedes quieren continuar recibiendo esos fondos de mis contribuyentes, yo voy a decir bajo qué condiciones doy esa cooperación'", justificó Caldera.

Traidor, descarado, malinchista

Al repudio se sumaron algunos diputados del mayoritario Partido Liberal Constitucionalista (PLC), del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) e independientes.

Por su parte el diputado sandinista Bayardo Arce, miembro de la Comisión Económica del Parlamento, negó que Washington aporte 500 millones de dólares anuales por concepto de cooperación como afirmó Caldera.

Según el legislador, el total de la ayuda anual que recibe Nicaragua es de 600 millones de dólares, y el principal donante es la Unión Europea, y después le siguen Japón y Dinamarca.

La cooperación no da derecho ha nada, no es obligatoria, advirtió Arce, quien alegó que nunca ha escuchado a un representante de los tres países mencionados anteriormente hablar sobre la política interna.

El diputado liberal Wilfredo Navarro, por su parte, acusó a Caldera de "malinchista" por interpretar que quien aporta para solucionar los problemas tiene derecho a decidir sobre la soberanía de esa nación.

El canciller es un "descarado" que "no tiene el coraje de defender" los intereses de la nación, comentó enojada la ex dirigente de la desaparecida "contra" Azucena Ferrey, ahora aliada al sandinismo.

"La percepción del canciller es obtusa" porque la ayuda que da un país no le da "derecho a decidir sobre su soberanía", afirmó el diputado liberal Wilfredo Navarro.

Nicaragua recibe ayuda principalmente de "la Unión Europea (UE), Japón, Dinamarca, Taiwán y sus funcionarios (diplomáticos) no andan hablando sobre la política interna" del país, indicó por su lado el diputado sandinista Bayardo Arce.

El canciller tiene la obligación de llamar la atención "a todo diplomático acreditado en el país que se extralimite en sus funciones", exigió el legislador independiente Jaime Morales.

También se pronunciaron el movimiento disidente "Por el Rescate del Sandinismo" y otros sectores nacionales.

El analista político Aldo Díaz Lacayo llamó a las organizaciones no gubernamentales a demandar la expulsión de Trivelli, por sus constantes intromisiones en la vida política nacional. Si el gobierno, ya sea por simpatías con Estados Unidos o por dependencia absoluta, o por ambas cosas a la vez, no toma ninguna acción contra la intervención norteamericana, las organizaciones no gubernamentales deben demandar la expulsión de Trivelli, opinó Díaz.

Alertó a su vez, que las presiones actuales de Washington para unificar a la derecha local contra el Frente Sandinista de Liberación Nacional de cara a las elecciones presidenciales del 5 de noviembre próximo son solo el comienzo.

Las presiones que se han visto hasta ahora no son definitivas, ahora tratan de encubrirlas en el marco de la Organización de Estados Americanos, la cual pondrá a prueba su capacidad de representación de los gobiernos latinoamericanos, añadió.

En opinión de Díaz Lacayo, el gobierno norteamericano va a hacer todo lo posible para imponerle al PLC la candidatura del disidente Eduardo Montealegre. La capacidad de resistencia del PLC y de Alemán va a depender del tipo de presiones que ejerza Estados Unidos, sentenció.

Embajador de Venezuela repudia intromisión gringa

El embajador de Venezuela en Managua, Miguel Gómez, repudió la intromisión de su homólogo estadounidense Paul Trivelli en los problemas internos del país y sus esfuerzos por reagrupar a la derecha para los comicios presidenciales de noviembre próximo.

"Me parece que el embajador de un país no debe entrometerse en los problemas internos de otro país, repudiamos plenamente cualquier injerencia de cualquier país en la política interna, porque nos parece un irrespeto a la soberanía de Nicaragua", afirmó Gómez a la prensa local.

Gómez consideró que no es función del representante del gobierno estadounidense tratar de imponer a la derecha nicaragüense cual debe su candidato a la presidencia en las elecciones del 5 de noviembre.

Eso de que Trivelli "esté dando pautas de cómo hacer elecciones en Nicaragua es un irrespeto a los nicaragüenses y al Estado nicaragüense", cuestionó Gómez.

Trivelli ha sido fuertemente cuestionado por la prensa, diputados y políticos nicaragüenses por comentar sobre la situación interna del país, descalificar a los líderes políticos que no son del agrado de su gobierno e inmiscuirse en el proceso electoral.

El embajador estadounidense ofreció el lunes a las fuerzas derechistas apoyo para que realizaran elecciones internas a fin de que puedan escoger o negociar, un candidato único que los represente en las próximas elecciones.

A juicio de Gómez la intromisión de Washington en Nicaragua "demuestra el revés que ha tenido (su administración) en todo el continente latinoamericano", con el surgimiento de gobiernos de izquierda.

"Hoy la gran preocupación no es Nicaragua, Cuba y Venezuela solamente, es toda Latinoamérica", indicó Gómez.

Yankis endurecen posición contra Alemán

Washington – Estados Unidos urgió el martes al Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de Nicaragua a distanciarse del liderazgo del ex presidente Arnoldo Alemán y a celebrar elecciones primarias a fin de seleccionar un nuevo líder para las presidenciales del 5 de noviembre.

"El presidente Alemán robó millones al pueblo nicaragüense. Hemos visto con satisfacción una fuerte oposición popular a Alemán y a su política corrupta, y urgimos al pueblo nicaragüense a continuar rechazando a figuras desacreditadas del pasado político del país, como las representadas por Alemán y por el ex dictador Daniel Ortega", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.

"Nuestro embajador en Managua (Paul Trivelli) se reunió el 17 de abril con representantes del PLC. Dejó claro que el PLC debe distanciarse del liderazgo del delincuente convicto Arnoldo Alemán y participar en primarias abiertas para seleccionar liderazgo", añadió McCormack.

"Estados Unidos está involucrándose con todas las partes en Nicaragua que han expresado interés en tener un proceso electoral democrático, transparente y abierto", indicó McCormack.

Representantes de la administración norteamericana, como el ex embajador Oliver Garza, y el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Robert Zoellick, han tratado sin éxito de apartar al ex mandatario de la política para debilitar su influencia sobre el PLC

En su afán por evitar una posible victoria del líder sandinista Daniel Ortega en las elecciones presidenciales del 5 de noviembre próximo, Estados Unidos apela hoy a la máxima de que "el enemigo de mi enemigo es mi amigo".

"Nosotros tenemos un dicho en inglés: si parece un pato, nada como un pato y habla como un pato, probablemente es un pato", fue lo más elegante que se le ocurrió decir al funcionario cuando días atrás le preguntaron si creía que el líder del PLC estaba detrás de la candidatura de Rizo.

El embajador, sin embargo, trata ahora de hacer las paces con los liberales para lograr su propósito fundamental: la unidad de la fragmentada derecha nicaragüense.

Para Washington es condición sine qua non llegar a los comicios de noviembre con un candidato único frente al secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y para ello están dispuestos a todo.

Ya ofrecieron financiamiento, asesoría y hasta un calendario para realizar unas elecciones primarias de donde saldría el contendiente, pero hasta ahora nadie ha mordido el anzuelo.


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