Escúchenos en línea

Evo Morales consigue aplastante mayoría parlamentaria

None | 4 de Enero de 2006 a las 00:00

El partido del presidente electo de Bolivia, Evo Morales, será la mayor fuerza en el Congreso desde el restablecimiento de la democracia en 1982, un respaldo con el que aspira a garantizar la gobernabilidad del convulso país andino.

El Movimiento Al Socialismo (MAS) ganó 84 de los 157 escaños de ambas cámaras con 1,544,374 votos (53,7 por ciento) que consiguió el pasado 18 de diciembre en las urnas, según los resultados finales difundidos hoy por la Corte Nacional Electoral (CNE). De los 130 escaños de la Cámara de Diputados, el MAS obtuvo 72, y de los 27 del Senado, consiguió 12.

Esta "inusual mayoría política" facilitará la gestión del líder socialista en los próximos cinco años, dijo el analista Carlos Cordero, docente de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Mayor de San Andrés, en La Paz. "Esta composición le permite tomar decisiones políticas, aprobar leyes" y designar autoridades "con más rapidez", así como "tener supuestamente una mayor gobernabilidad", dijo Cordero.

Desde 1982 los partidos tradicionales bolivianos habían gobernado sellando alianzas para controlar el Congreso Nacional y repartir funciones en el Ejecutivo, ejerciendo una suerte de alternancia en el poder. Las coaliciones más diversas e inesperadas resultaron de esos pactos, que han sido considerados como una de las causas de las recientes convulsiones sociales vividas en Bolivia.

Aunque la superioridad de Morales en el Congreso le permitirá aprobar la mayoría de las leyes, requerirá del respaldo de dos tercios y, por consiguiente, de concertación política, para asuntos cruciales, como reformas constitucionales. Por ejemplo, para llevar adelante uno de los principales retos de su Gobierno, que es la convocatoria a una Asamblea Constituyente prevista para julio de 2006.

La segunda fuerza en el Legislativo será el conservador Poder Democrático Social (Podemos), que postuló al ex presidente Jorge "Tuto" Quiroga, y obtuvo 821.745 votos (28,59 por ciento del total), según los datos de la CNE. Podemos consiguió 43 escaños en la Cámara de Diputados y 13 en el Senado, uno más que el Movimiento Al Socialismo.

Esta circunstancia obligará al MAS a buscar acuerdos en la Cámara Alta con la centrista Unidad Nacional (UN) y el conservador Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), que obtuvieron un senador cada uno, mientras que Podemos puede lograr 14 de los 27 votos en el Senado con una sola alianza. UN, que postuló al empresario Samuel Doria Medina, tiene además ocho diputados y el MNR, que llevó como candidato al descendiente de japoneses Michiaki Nagatani, obtuvo siete puestos.

Cordero pronosticó que el MAS no buscará pactos permanentes, sino acuerdos eventuales para asuntos específicos, que inclusive pueden incorporar a diputados de la opositora Podemos, por ser ésta una fuerza de nuevo cuño que reunió a diferentes agrupaciones políticas.

En 1982, el presidente Hernán Siles Suazo, de la Unidad Democrática Popular (UDP), tuvo una fuerza de 57 parlamentarios y se vio obligado a renunciar tres años después por ingobernabilidad. Su sucesor en 1985, Víctor Paz Estenssoro, del MNR, optó por aliarse con el partido Acción Democrática Nacionalista (ADN) de Hugo Banzer, lo que le otorgó un apoyo de 110 parlamentarios.

En 1989, Jaime Paz Zamora, del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), sumó 87 congresistas con otro pacto con Banzer, y en 1993, el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, del MNR, aglutinó a 98 parlamentarios con otras tres grupos políticos.

La alianza de partidos más grande conformada en el Congreso y que pasó a la historia con el nombre de "megacoalición" fue liderada por el ex dictador Banzer en su gobierno democrático (1997-2001) y contó con un apoyo del 118 congresistas.

En la última gestión de Sánchez de Lozada, iniciada en 2002, el pacto con dos partidos le permitió sumar 105 parlamentarios, lo que no impidió su renuncia en octubre de 2003, en medio de una grave crisis social.

España: intereses de empresas son compatibles con gobierno de Evo Morales

Madrid – El gobierno español declaró el miércoles que está "convencido" de que los intereses de sus empresas "serán compatibles" con los proyectos del gobierno boliviano que presidirá el líder indígena Evo Morales, a quien autoridades y empresarios reclamaron al unísono seguridad jurídica.

Así lo afirmó ante la prensa el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, al término del encuentro que durante más de una hora mantuvieron el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente electo de Bolivia, que cumplió una intensa agenda en Madrid, primera etapa de una gira que el jueves lo llevará a Bélgica y luego a Francia.

"El gobierno español está plenamente convencido de que serán compatibles los intereses de las empresas españolas con los proyectos del nuevo gobierno boliviano", sostuvo Moraleda. Según este último, se "compatibilizarán el necesario desarrollo económico y la lucha contra la pobreza en este país con las garantías de estabilidad y seguridad jurídica que las inversiones españolas tienen en Bolivia".

El gobierno y las empresas españolas, en especial las energéticas como Repsol-YPF, mostraron en los últimos meses su preocupación por las declaraciones de Morales sobre su intención de nacionalizar los recursos de gas. Sin embargo, el mandatario boliviano aclaró tras su victoria que no se trata de confiscar o expropiar los bienes de las petroleras presentes en Bolivia, segundo reservorio de gas de Sudamérica.

En Madrid, el dirigente cocalero, que el 22 de enero se convertirá en el primer presidente indígena de Bolivia, reafirmó que su país "necesita socios y empresarios privados y extranjeros pero no dueños" y que "el estado boliviano ejercerá el derecho a la propiedad. Sí. Vamos a nacionalizar, pero esto no significa confiscar, ni expropiar ni expulsar", reiteró en rueda de prensa y con su pausada forma de hablar Evo Morales, elegido presidente de Bolivia con el apoyo del 54% del electorado.

El presidente electo adelantó que España condonará "la mayor parte de la deuda" boliviana para convertirla en programas educativos de lucha contra el analfabetismo. Bolivia tiene una deuda total con España de 120 millones de dólares.

Evo Morales, que llegó a España la mañana del miércoles procedente de Venezuela acompañado por sus asesores económico, Carlos Villegas, y de prensa, Alex Contreras, mantuvo encuentros con los ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y de Industria, José Montilla, y almorzó con unos 15 empresarios, entre éstos el presidente de la petrolera Repsol-YPF. También mantuvo una reunión con el ex presidente socialista, Felipe González.

"Todos apostamos por la seguridad jurídica, o justicia jurídica como dicen algunos empresarios, pero realmente para garantizar esa seguridad tiene que haber justicia social", sostuvo Morales ante la prensa, antes de indicar que Repsol-YPF "está dispuesta a invertir en industrialización".

Moraleda anticipó que "se va a producir un fenómeno de reinversión de Respol-YPF en Bolivia. Tras admitir que "habrá cierto cambio en las reglas del juego" en el sector de los hidrocarburos en Bolivia, el ministro de Industria opinó que Morales "es consciente del papel de las inversiones extranjeras y del desarrollo empresarial para crear empleo en su país", el segundo más pobre de América Latina.

Moratinos felicitó a Morales por su triunfo en las urnas y le anunció que en 2006 España otorgará a Bolivia 60 millones de euros en ayuda al desarrollo.

Tras su reunión con Zapatero, el presidente electo boliviano fue recibido en audiencia por el rey Juan Carlos.

Morales visitó España invitado por Zapatero, que lo llamó para disculparse por la "broma" que le gastó la radio COPE, emisora propiedad del Episcopado español, cuando un imitador felicitó por teléfono al dirigente boliviano haciéndose pasar por el gobernante español.

Sobre si hablaron de su adhesión a la alianza impulsada por Hugo Chávez y Fidel Castro, Morales respondió con fino de sentido del humor que, "con el presidente Zapatero no hablamos de ideas antiimperialistas. Excepto con el "falso" Zapatero, algo que me sorprendió".

Al margen de la incertidumbre empresarial, Morales se marchará de España con el compromiso de que a Bolivia se le va a condonar parte sustancial de su deuda a cambio de planes de alfabetización para los niños. Moraleda ha explicado que esta decisión es la "primera plasmación práctica del compromiso adquirido en la Cumbre Iberoamericana". Además, aseguró que España ha aumentado significativamente su cooperación hacia Bolivia en el presupuesto de 2006, hasta alcanzar los 60 millones de euros.

Otro de los compromisos que ha suscrito Zapatero, a petición de Morales, es el apoyo de España a proyectos de modernización del sector agrario boliviano y la ayuda para crear una infraestructura de regadíos que abastezca a las pequeñas explotaciones del país. El líder indígena subrayó también la disposición mostrada por Zapatero para ayudarle a "abrir las puertas para entrar a Europa" y para ser "aliado y mediador" de Bolivia ante organismos internacionales y gobiernos extranjeros.


Descarga la aplicación

en google play en google play