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Rediseño del mapa político de Chicago genera expectativas

Chicago. Chicago Tribune.com | 15 de Julio de 2011 a las 00:00
Al tiempo que concejales de gran peso se preparan para rediseñar los límites de los distritos en Chicago, proceso que se lleva a cabo cada década, y que cambiará el mapa político de la ciudad, un grupo de concejales independientes recaudan dinero para preparar su propio mapa. Deben hacerlo fuera del Concilio Municipal y no bajo las reglas del poder dentro de este. Los concejales o sus asistentes pueden usar sus computadoras para armarse con detalles demográficos, dijo el concejal Joe Moore (D-49), uno de los líderes del Caucus Reforma, un grupo de concejales no afiliados a los demócratas regulares. “Solo queremos asegurarnos que todos tengan acceso libre y sin restricciones a la información”, dijo Moore, quien dijo que hace 10 años los concejales sólo podían mirar sus distritos y solamente, “con alguien mirando detrás de ellos”. El Caucus Reforma no es el único grupo que busca afianzarse al iniciar el rediseño de los mapas políticos. Ambos caucus hispano y afroamericano planean contratar consultores, aún el influyente concejal Richard Mell(D-33), ha instalado una sala oficial de redistritaje en el segundo piso del Concilio Municipal. Toda la planificación es una señal de la importancia del rediseño, que toma lugar después de cada conteo del Censo para asegurar representación política. El proceso oscuro puede construir o destruir las carreras de personas con unos toques del ratón de computadora. Puede cambiar el balance del poder, lo cual lo hace de sumo interés para el alcalde Rahm Emanuel. Debido a que los demócratas dominan Chicago, los debates del “redistricting” se centran en la raza y la etnicidad y no a la afiliación partidaria, que frecuentemente son contenciosas. Mucho cambió de la composición racial y étnica de la ciudad del 2000 al 2010, cuando la población bajó a menos de 2.7 millones. Una pérdida de 200 mil habitantes reduciría el tamaño de cada distrito a 53 mil 900 personas. La baja más grande fue entre la población afroamericana, cuyos números cayeron por casi 182 mil personas debido a que la ciudad derrumbó los edificios de vivienda pública; la crisis hipotecaria que dejo grandes tramos de comunidades en el sur y oeste vacantes, y a que los afroamericanos se mudaron a los suburbios. La población blanca también cayó, en casi 53 mil habitantes. El número de latinos, sin embargo, aumentó en casi 25 mil habitantes y la población asiática aumentó en 20 mil. Si la composición étnica y racial de la ciudad reflejara su población, el concilio tendría 16 concejales blancos, 16 negros, 15 latinos y tres asiáticos. Pero, los distritos son diseñados por políticos, que tratan de mantener o aumentar su poder sin desobedecer leyes estatales y federales que protegen a votantes minoritarios, lo que no es simple. El concilio está compuesto ahora por 22 miembros blancos, 22 afroamericanos, ocho latinos y uno de origen indio, una combinación fuera de sintonía con la composición demográfica de Chicago tras el Censo 2000. Basado en números del Censo 2010, muchos políticos latinos dicen que merecen más asientos. Estos vendrían a expensas de pobladores blancos y especialmente afroamericanos. “Es un problema delicado, en eso los afroamericanos no quieren ceder asientos, y a los latinos se les debe cuatro o cinco asientos como mínimo. Ellos han sido tratados como socios novatos en el mejor de los casos, y deben ser tratados como socios en esta corporación que opera la ciudad”, dijo el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Illinois en Chicago (UIC) Dick Simpson. Mell, quien es presidente del Comité de Reglamentos y Ética que encabezara el proceso de redistritaje, dijo que ha estado en tres procesos previos, pero este puede “ser el más desafiante que puede haber”. Se anticipa que Emanuel se involucre, principalmente con la mira en evitar una larga y cara batalla legal, como ha ocurrido en mapas previos. “Puede haber disputas, tal vez disputas muy grandes. Queremos evitar que se escurran a otros temas”, dijo una fuente de la administración. El alcalde podría estar buscando proteger a sus aliados y ganar más apoyo en el Concilio en los años por venir. Este concilio tiene hasta el 1 de diciembre para aprobar un mapa, según los estatutos de Illinois. Pero si cualquier grupo de 10 concejales o más apoyan un mapa alternativo, los mapas contendientes se van a un referendo en marzo. El más contencioso de los procesos de redistritaje recientes resultó tras el Censo 1980. El mapa se fue a la corte por casi una década, y el resultado final terminó dándole al alcalde Harold Washington control del concilio entre una batalla racial conocida como “las Guerras del Concilio”. El siguiente mapa, basado en los resultados del Censo 1990, fue elegido por votantes en un referendo sin precedentes. Este resultó en una batalla legal de seis años que le costó a los contribuyentes 18.7 millones de dólares y le dio a los afroamericanos un asiento adicional. La paz se impuso hace 10 años, cuando los concejales aprobaron un mapa que mantenía la representación afroamericana, aumentó ligeramente el número de distritos latinos y redujo el número de concejales blancos, aún protegiendo los intereses de poderosos demócratas blancos. Este año, la ecuación parece más compleja, al agregar los intereses de los asiáticos a la mezcla y los declives significativos de blancos y negros, reafirmando la idea de que los latinos están bajo representados. Aunque los números de los asiáticos ameritan tres distritos, su población está más dispersa, y ellos previamente no han librado las mismas batallas sobre derechos electorales que otras minorías. Este año, sin embargo, parecen más involucrados. En el área de Chinatown o barrio chino, la población asiática ahora llega a los 27 mil habitantes, y hay al menos tres veces más votantes de los que había hace una década, dijo C.W. Chan, líder de la Coalición por una Mejor Comunidad Chino Americana. Chinatown y casi cada cuadra asiática están divididas entre los concejales James Balcer (D-11) y Daniel Solís (D-25). El vecindario preferiría estar en un solo distrito, pero Chan concede que tener dos concejales influyentes respondiendo a las necesidades de la comunidad ha funcionado bien. “Ninguno de los concejales al parecer está interesado en perder Chinatown”, dijo Chan. También hay un gran número de filipinos, indios, paquistaníes y coreanos en distritos al otro extremo de la ciudad, al norte. El objetivo es crear uno o más distritos con 20 o 25 por ciento asiático para que los concejales tomen en cuenta las preocupaciones de la comunidad, dijo Tuyet Le, directora ejecutiva del Instituto Asiático Americano (AAI). “Si el funcionario electo es asiático-americano o no, es lo de menos, lo importante es que tan responsable sea”, añadió Le. Los latinos, por su parte, están dispersos por toda la ciudad, lo que dificulta crear bloques de votantes hispanos en un sólo distrito. También complica los esfuerzos el hecho de que la población latina tiene menos ciudadanos en edad de votar en comparación con otros grupos étnicos y raciales de la ciudad. “Tenemos que analizar cuántos distritos nos corresponden con la redistribución. Se va a requerir una discusión y negociación”, dijo Solís, presidente del Caucus Hispano. Otra razón por la que el número de concejales latinos está muy por debajo respecto a su población, es porque varios distritos de mayoría hispana siguen siendo controlados por poderosos líderes políticos blancos. Entre ellos el concejal (D-14) Edward Burke; el distrito 13, donde el líder la Cámara de Representantes de Illinois, Michael Madigan, tiene afianzado a su aliado, el concejal Marty Quinn; el distrito 33 del concejal Richard Mell, y el 10, representado por el concejal. John Pope. Solís dijo que no hay nada malo en ello. “Creo que nuestro trabajo es ser buenos representantes de la gente en los distintos distritos; quien los votantes elijan para que los represente depende de ellos”, dijo Solís. Por el contrario, los afroamericanos tienden a una mayor concentración en determinados barrios, por lo que es más fácil dibujar los distritos con una mayoría afroamericana, dijo el concejal (D- 21) Howard Brookins, presidente del Caucus Negro. También reconoció que puede haber menos distritos negros en el nuevo mapa. “Creo que aún se está deliberando sobre cómo esto nos afecta. Hay una posibilidad de que perdamos un escaño, por lo menos”, dijo Brookins. Los 10 distritos que perdieron mayor población entre los años 2000 al 2010 están representados todos por concejales negros. “Creo que todos quieren hacer lo que es justo y lo que es legal, y nadie quiere un caso prolongado en la corte. Vamos a hacer lo que es justo, legal y respetuosos de los derechos de todos “, concluyó Brookins.

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