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Prohíben uso del único carnet con que cuentan los indocumentados en Arizona

Phoenix. BBCMundo. | 19 de Julio de 2011 a las 00:00
Entre varias propuestas de ley para incrementar los controles contra inmigrantes indocumentados en Arizona que fueron rechazadas por la legislatura estatal hay una que logró el visto bueno: la que establece que los documentos consulares ya no serán válidos como modo de identificación ante las autoridades. En este estado sobre la frontera de Estados Unidos con México, por el que cruza la mayor parte de los migrantes no autorizados hacia el norte, muchos se han valido de las identificaciones que entregan los consulados latinoamericanos para llevar adelante su vida cotidiana. Entre el 30% de población hispana que tiene Arizona, los nacidos en México son mayoría y la representación gubernamental de ese país entrega tarjetas que certifican la dirección de una persona así como su nacionalidad, independientemente de si son indocumentados o residentes legales. Según un reporte de 2005, hay más de 4 millones de las llamadas "matrículas consulares" en manos de mexicanos en todo Estados Unidos. Para muchos, esta constancia ha sido la única prueba de identidad con la que hacer trámites de rutina, como alquilar una vivienda, contratar servicios o abrir una cuenta bancaria. También, en ocasiones, han sido válidas para identificarse ante las autoridades. Desde el 20 de julio, sin embargo, las oficinas del gobierno en Arizona no reconocerán los carnets con foto, tras la aprobación de la ley SB1465 que postuló que éstos dan la "falsa impresión" de que un inmigrante es residente legal. "Poco seguras" La medida perjudica principalmente a los indocumentados, que no pueden usar el pasaporte sin visado o la licencia de conducir para la cual Arizona exige prueba de residencia legal. Más de 30 estados en el país aceptan las matrículas y varias ciudades arizonianas -como Phoenix, Mesa o Tempe- han votado en el pasado por darles validez. Pero el voto positivo para la iniciativa del senador republicano Ron Gould, autor de la SB1465, ha dado por tierra con esos esfuerzos. "Si podemos hacerle más difícil la estadía a los inmigrantes indocumentados, vamos a hacérsela. El impacto será positivo, porque hoy tenemos un problema de empleo y muchos estadounidenses podrían usar los puestos que ocupan ellos. Aunque lo acepten otros estados, aquí el problema es más grave porque estamos en la frontera, nos hemos convertido en puerta de entrada y tenemos que proveer servicios estatales para inmigrantes que nos cuestan carísimo", expresó Gould a BBC Mundo. El legislador alega, además, que existen pruebas de que las matrículas no cumplen con condiciones de seguridad mínimas como para garantizar que sus portadores sean quienes dicen ser. "Hemos tenido reportes de personas yendo a los consulados y recibiendo credenciales sin confirmar previamente su identidad", acusa. En la dependencia mexicana, disputan el argumento de que se pueda obtener una credencial de modo fraudulento, sino sólo tras una "rigurosa confirmación de la nacionalidad, la dirección de residencia y la identidad" real del interesado. "A partir del año 2002, se integraron elementos tecnológicos de vanguardia para certificarla como un medio de identificación seguro. Tal es el respaldo de confianza que se le otorga a la matrícula, que instituciones bancarias en Estados Unidos la han reconocido", expresó en la prensa local el cónsul de México en Tucson, Juan Manuel Calderón Jaimes. Los consulados están autorizados a emitir estas tarjetas desde 1963 con el respaldo de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares y utilizan, por ejemplo, para crear registros y localizar a sus connacionales en caso de accidentes o desastres naturales. ¿Consecuencias indeseadas? Aunque las matrículas sigan vigentes para ciertos usos -como algunas transacciones de negocios-, el rechazo para trámites oficiales complicará la vida de muchos, según denuncian organizaciones que trabajan por los migrantes. "Las autoridades tienen que entender que al bloquear el acceso a la identificación de personas lo único que hacen es crear una subcultura del crimen, porque la gente recurrirá a otros métodos para conseguir identificaciones falsas", alerta Luis Ávila, de la coalición Somos América, en diálogo con BBC Mundo. "Aunque yo creo que la cuestión de la discriminación no cambia, porque siempre la matrícula ha sido la manera más fácil para que un policía detectara que eres inmigrante: al tiempo que se la muestras, le estás diciendo 'soy indocumentado, éste es el único papel que tengo porque no puedo sacar uno de aquí'", dice, escéptica, María Alaniz, integrante de No Más Muertes, una ONG que trabaja asistiendo a los que intentan cruzar la frontera con víveres y agua distribuidos en el desierto. Otros señalan que uno de los efectos no deseados podría ser el de desalentar a los latinos a denunciar crímenes, ante la posibilidad de que las autoridades le pidan identificación en su rol de testigos. "Me da mucho miedo, era lo único que nos serviría para identificarnos y ya no", reconoce ante BBC Mundo Gustavo Carranza, migrante indocumentado oriundo de México. Pero el senador Gould desestima este argumento: "nunca he visto que (un policía) pida una identificación a un testigo cuando está en medio de resolver un crimen violento", asegura. Como parte de una avanzada antiinmigratoria, el estado de Indiana aprobó antes que Arizona una regulación similar sobre carnets consulares, pero la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, según siglas en inglés) inició una demanda por considerarla inconstitucional. En Arizona, en cambio, la ley entrará en vigor sin demoras.

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