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Vinculan al terrorista noruego con la ultraderecha estadounidense

Washington. Por Osvaldo Jauretche, Télam. | 26 de Julio de 2011 a las 00:00
Un vistazo a la cobertura de los atentados en Oslo que hacen los medios alternativos de EE.UU. brinda una imagen preocupante del "otro Norte". Varios analistas de medios alternativos destacan los vínculos políticos e ideológicos del terrorista noruego autor de la masacre reciente con el movimiento Tea Party y la extrema derecha estadounidense. Algunos incluso advierten sobre la posibilidad de atentados semejantes en suelo norteamericano. Anders Breivik, confeso autor de la terrible masacre de Noruega, demostró sus simpatías políticas e ideológicas en numerosas intervenciones en blogs que ahora toman notoriedad, y fundamentó sus ideas en un manifiesto que publicó poco antes de cometer el atentado terrorista más grave que se recuerde en los países escandinavos. El análisis de sus puntos salientes lo hermana con el pensamiento de ideólogos de la derecha estadounidense. Una de sus afiliaciones políticas fue el Partido del Progreso noruego, al que luego abandonaría. En EE.UU., el influyente blog demócrata Daily Kos titula "El peso pesado del Tea Party Tim Phillips habló ante en un evento del Partido del Progreso del asesino noruego". Citando a Alternet.org, el blog agrega que Phillips, presidente del grupo del Tea Party llamado "Americans for Prosperity", habló en 2010 ante el Partido del Progreso en Noruega, donde se refirió a los demócratas estadounidenses como "la izquierda". Una de las fuentes es un diario noruego que tituló su cobertura "El misionario del Tea Party iluminó el congreso del Partido del Progreso". Pero es en su manifiesto que Breivik muestra su admiración por el movimiento ultraderechista estadounidense Tea Party: "En los EE.UU. el Tea Party es una de las primeras manifestaciones físicas, políticas, que indican que se viene una gran tormenta", escribe allí según cita el blog Daily Kos. "La creación de organizaciones conservadoras similares, aún la de movimientos conservadores revolucionarios... está por materializarse", agrega. Otras afirmaciones citadas suenan familiares: "¿Cómo debemos responder a las amenazas que enfrenta nuestra civilización? Primero que todo, los ciudadanos comunes deberían armarse inmediatamente ante el crimen y la violencia que se está extendiendo rápidamente a través del mundo occidental..." Sigue el ataque a la educación multicultural: "Segundo, necesitamos recuperar el orgullo en nuestra herencia, que nos ha sido sistemáticamente arrebatada en recientes generaciones, y restaurar su adecuada enseñanza en nuestro sistema educativo". En Truthout.org citan nueva evidencia de la admiración de Breivik por el Tea Party, en particular con Pamela Geller, una notoria activista de la llamada "islamofobia". Habría intervenido asiduamente en el blog "Atlas Shrugged" de Geller. Esta corriente, que ve al Islam como el enemigo, con la que comulga el terrorista noruego en sus intervenciones, tiene fuerte influencia en la política estadounidense, a través de medios y organizaciones derechistas. Uno de sus más destacados líderes es Daniel Pipes, quien escribió en el National Review que "la civilización occidental no está preparada para la masiva inmigración de gente parda preparando comidas extrañas y manteniendo diferentes estándares de higiene... Todos los inmigrantes traen costumbres y actitudes exóticas, pero las musulmanas son más problemáticas". Pipes fue nombrado por el gobierno de Bush en el Instituto por la Paz de EE.UU., donde comparte la mesa directiva con el encargado de políticas en Medio Oriente del presidente Obama. El denominador común con Breivik de esta corriente de la derecha estadounidense es su odio a los "liberales fascistas" y al multiculuralismo, visto como fuente de la corrupción de la civilización occidental. El término "liberal fascismo" tiene como principal fuente un libro de Jonah Goldberg así titulado, cuyo mérito consiste, según Pipes, en "haber establecido el parentesco entre el comunismo, el fascismo y el liberalismo". En él ataca tanto a los ex presidentes F. D. Roosevelt ("el New Deal fascista") y Lyndon Johnson por la "meta última" del estado de bienestar, como a Hillary Clinton, que "aspira a insertar profundamente el estado en la vida familiar... paso esencial del proyecto totalitario" (neoliberalismo.com). Kyle-Anne Shiver se suma en americanthinker.com con una nota titulada "Barack Obama, la quintaesencia del liberal fascista". El manifiesto de Breivik toma muchas partes de este libro. Y este aparece como el motivo de su raid criminal en Noruega, al dirigir su ataque a jóvenes en un congreso social demócrata. Y aún después de esto, el profesor de sicología Kevin MacDonald, de la universidad Cal State Long Beach, defiende en la eZine Alternative Right las ideas del criminal noruego: "En general, de todos modos, debe ser dicho que es un serio pensador político, con una gran perspicacia y algunas buenas ideas prácticas sobre estrategia" (dailykos.com). Algunos en EE.UU. llaman a Breivik "el McVeigh noruego", comparándolo con el autor del atentado que en Oklahoma destruyó un edificio gubernamental causando docenas de víctimas. Resumen así el temor de que las fanáticas ideas que movieron al noruego a su raid criminal, compartidas por un influyente sector político estadounidense, puedan reproducir en suelo norteamericano sus violentas manifestaciones.

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