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Crisis en EU pegó a latinos más fuerte de lo esperado

Los Ángeles. Milenio.com | 16 de Agosto de 2011 a las 00:00
El Citadel Mall de Los Ángeles ya no luce igual que siempre. Hace tiempo que dejó de ser uno de los centros comerciales más visitados por los mexicanos que radican en este pedazo de California, Estados Unidos. Y no es que los mexicanos que residen en San José, San Clemente o San Bernandino hayan encontrado un mejor lugar para comprar ropa de diseñador a precios accesibles, sino que muchos se quedaron sin trabajo o fueron deportados a México. “Antes, los mexicanos eran quienes más compraban en estas tiendas, pero ahora ya no vienen con la misma frecuencia, y cuando lo hacen, a veces es sólo para distraerse”, platica Graciela, una vendedora de la tienda Tommy Hilfiger ubicada en este complejo cuya arquitectura se asemeja a un palacio babilonio. Según datos de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares, en lo que va del gobierno del presidente Barack Obama han sido deportados más de un millón de mexicanos, principalmente de California, derivado de las auditorias gubernamentales que se hacen a las empresas para detectar “indocumentados”. Además, de acuerdo con la más reciente información del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, el índice de desempleo entre los hispanos se ubicó en 11.3 por ciento en julio, el segundo más alto del país, sólo superado por el de los inmigrantes negros, que se alcanza 12.4 por ciento. José no cree en los datos oficiales y asegura que son mayores los niveles de desempleo entre los hispanos que residen en Estados Unidos. Antes de que se desatara la crisis en 2008, José había trabajado 13 años para una empresa del ramo de la construcción, pero desde 2009 no encuentra un empleo fijo en el cual establecerse. “La crisis nos pegó más fuerte de lo que esperábamos”, dice el oriundo de Zacatecas quien, pese a tener una hija de siete años nacida en Estados Unidos, no ha logrado normalizar su situación en este país, donde dice, “ya se acabaron los momentos en los que podíamos comprar todo: casa, coche, electrónicos”. Grupo Famsa, que es la cadena mexicana de tiendas departamentales más grande de Estados Unidos, y que tiene su principal centro de operación en California, describió en su más reciente reporte financiero el sentir de José: “Nuestras ventas cayeron 11.7 por ciento en el segundo semestre del año, consecuencia del alto nivel de desempleo que persiste entre la población hispana y el nivel históricamente bajo de confianza del consumidor de Estados Unidos,” expuso el director general del grupo, Humberto Garza Valdez. Esta empresa, como también muchas otras estadunidenses, ha resentido la disminución del consumo de los mexicanos y latinoamericanos en este país. Por eso Josefina, una mexicana de unos 65 años que viaja a California cada seis meses para visitar a sus hijos, ya tampoco comprará regalos para sus nietos y familiares que viven en México. La razón: sus hijos están desempleados. “A lo mejor ésta es la última vez que vengo a visitaros, porque como están las cosas puede ser que pronto ya los tenga por allá”, dice antes de que aterrizar en el Aeropuerto de Los Ángeles.

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