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Kennedy urge a Bush presionar a republicanos para realizar reforma migratoria

Agencia EFE. Desde Washington. | 14 de Marzo de 2007 a las 00:00
El senador Edward Kennedy elogió el llamado que este miércoles hizo en México el presidente George W. Bush a una reforma migratoria integral, y le instó a que presione a los republicanos para que ésta prospere en el Congreso de EEUU. Durante la última etapa de su gira por cinco países de América Latina, Bush reiteró hoy su apoyo a una reforma migratoria que regularice la situación de unos doce millones de inmigrantes indocumentados que residen en Estados Unidos. La reciente ola de redadas en sitios de trabajo y deportaciones de inmigrantes clandestinos ha causado el repudio de grupos pro-inmigrantes en este país y de los gobiernos de la región. Bush ha asegurado a su homólogo mexicano, Felipe Calderón, que trabajará "lo más duro posible" para que se apruebe la reforma migratoria -posiblemente para agosto próximo-, aunque también repitió que EEUU es un país de leyes. "Es hora de pasar de las palabras a la acción, trabajando con los líderes republicanos para impulsar nuestros esfuerzos en el Congreso", dijo Kennedy, presidente del subcomité sobre Inmigración, Refugiados y Seguridad Fronteriza del Senado. Kennedy, demócrata por Massachusetts, señaló que las redadas de agentes federales en la ciudad de New Bedford, donde "centenares de inmigrantes fueron detenidos mientras el dueño de la empresa (que los contrató) quedó impune" sólo demuestran la necesidad de corregir el sistema nacional de inmigración. El senador se refirió a la redada que agentes del Servicios de Inmigración y Aduanas (ICE) realizaron el pasado 6 de marzo en una fábrica de productos de cuero en New Bedford, en la que detuvieron a un total de 327 inmigrantes, en su mayoría centroamericanos. "No hay excusa para la inacción. Debemos aprobar este año una reforma migratoria integral y hacerlo de forma correcta", dijo Kennedy, quien tiene previsto presentar pronto una nueva versión del proyecto de reforma que quedó estancado en el Congreso en 2006 por una pugna partidista. La prueba de fuego para Bush, que asumió la presidencia con promesas de mejorar las leyes migratorias, será presionar a los republicanos que continúan oponiéndose a la reforma por considerarla como una "amnistía" inmerecida para quienes cruzan ilegalmente la frontera hacia EEUU. Kennedy destacó que la reforma migratoria -que incluiría el fortalecimiento de la seguridad fronteriza- cuenta con gran apoyo del "estadounidense promedio", del sector privado, de líderes religiosos y grupos sindicales. El año pasado, más de un millón de inmigrantes se volcaron a las calles en diversas ciudades del país para exigir una reforma, pero el Congreso, entonces bajo control republicano, sólo aprobó la construcción de un muro a lo largo de la frontera sur para frenar la inmigración ilegal. El llamado "muro de la vergüenza" ha avinagrado las relaciones entre EEUU y México, pero el Gobierno de Calderón ahora hace hincapié en la creación de empleos en ese país para evitar el éxodo de mexicanos hacia el Norte. Grupos pro-inmigrantes han anunciado una movilización nacional para el próximo 5 de mayo, para exigir un alto a las redadas y la aprobación de la reforma migratoria.

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