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2011 será recordado como un mal año para los inmigrantes de EU

Washington. Agencias. | 4 de Diciembre de 2011 a las 00:00
Las pocas esperanzas que lucieron los 11 millones de indocumentados en enero de 2011, de ver concretado el sueño de una reforma migratoria, se vieron truncadas con el paso de los meses y la aprobación de leyes similares a la cuestionada SB1070 de Arizona, la primera que criminalizó la estadía indocumentada en Estados Unidos. En los primeros días de enero activistas advirtieron que 2011 iba a ser un año difícil para los sin papeles y que las redadas irían en aumento, al igual que las deportaciones, Y no se equivocaron. El gobierno del presidente Barack Obama buscó tímidamente activar el debate en el Congreso y forzar tanto a demócratas como republicanos para que retomaran el tema y hablaran de una vía de legalización para millones de indocumentados. Pero los llamados se perdieron en medio de la indiferencia y los ataques a cualquier recomendación para darle residencia a los extranjeros sin estatus de permanencia legal en el país. Simultáneamente a los llamados al Congreso para debatir el tema, la Administración siguió adelante con la ejecución del programa federal E-Verify, para cercar y poner atajo a la contratación de trabajadores sin papeles. El sistema, ideado como parte de las políticas de seguridad implementadas tras los atentados del 9/11, ha permitido a las autoridades auditar a miles de empresas que, a su vez, han despedido a miles de trabajadores que no han podido demostrar que tienen permiso para residir en el país y una autorización de empleo. El 27 de enero un reporte publicado por Univision.com dio cuenta que las verificaciones de empleo o redadas silenciosas estaban en aumento y que se incrementarían en el curso del año). Entre marzo y abril el gobierno mantuvo un perfil moderado sobre la reforma migratoria. La administración insistió en la necesidad de legalizar a los millones de indocumentados, pero los republicanos cerraron filas y reiteraron que no estaban dispuestos a permitir la aprobación de ningún plan que "huela" a amnistía. La oposición controla la Cámara de Representantes y en el Senado los demócratas no cuentan con los votos necesarios para aprobar una reforma migratoria. El 19 de abril el gobierno anunció que invertiría capital político en la reforma migratoria, pero activistas y dirigentes hispanos dijeron que estaban decepcionados con Obama al no ver cumplida una promesa lanzada durante la campaña presidencial 2008, cuando dijo que empujaría la aprobación de una refrma migratoria comprensiva durante el primer año de su mandato. Un día después de la reacción de los activistas latinos la ley SB10 de Arizona cumplió un año de haber sido promulgada. La legislación criminalizó la estadía indocumentada y contagió a más de 20 estados que anunciaron el debate de leyes similares para controlar la inmigración indocumentada bajo el argumento de que el Congreso federal no había hecho nada para controlar la inmigración indocumentada.

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