Escúchenos en línea

La frontera sur de México: tierra de nadie y de enfermedades

Diario El Universal, de México. Desde Tapachula, Chiapas. | 17 de Marzo de 2007 a las 00:00
Por la frontera con Guatemala no entran sólo drogas o migrantes, sino también enfermedades, señaló el jefe de la jurisdicción sanitaria número 7, Luis Manuel Salgado Corzante. Por la porosidad de la zona, llamó a fortalecer la vigilancia sanitaria para evitar el ingreso de VIH-sida, males diarreicos, dengue, tuberculosis o padecimientos respiratorios. Recordó que en la década de los 90 esta zona fue la puerta de entrada a la epidemia del cólera. El Instituto Nacional de Migración señala que en 2006 alrededor de medio millón de migrantes cruzaron por la región. De ellos, 182,705 -casi 40%- fracasaron en su intento de llegar a Estados Unidos. Para el cónsul de Guatemala en Suchiate, Sergio Valladares, la frontera de ambas naciones es un foco rojo en cuanto a salud, dado que se carece de control sanitario sobre los migrantes. Respecto a enfermedades de transmisión sexual, aseguró que van en aumento, ya que no hay verificación de los prostíbulos. "Muchas prostitutas, principalmente las indocumentadas, no se acercan a las autoridades sanitarias y estas últimas tampoco atienden a esas mujeres", enfatizó Valladares. La coordinadora nacional de la campaña de vacunación contra la rubéola y el sarampión en Guatemala, Velia Oliva, informó que entre 1988 y 1994, en Guatemala se registraron brotes de ambas enfermedades y 58 de cada 100 personas infectadas murieron. Salgado Corzante dio a conocer que las autoridades de salud de México y Guatemala pondrán en marcha acciones conjuntas para contrarrestar enfermedades. El pasado martes especialistas de ambos países se reunieron para analizar la problemática de cada localidad fronteriza.

Fronteras inseguras

La frontera sur de México es una puerta abierta a cualquier tipo de enfermedades, debido a la falta de control sanitario entre la población móvil que ingresa de manera irregular, coincidieron autoridades nacionales del sector salud y diplomáticos de Guatemala. El jefe de la Jurisdicción Sanitaria número Siete, Luis Manuel Salgado Corzote, reconoció que no existe un control sanitario en la población flotante en esta frontera sur, y por ello estimó que la "puerta está abierta a cualquier tipo de enfermedades". Para el Cónsul de Guatemala en Suchiate, Sergio Valladares, la frontera de ambas naciones es un "foco rojo" en cuanto a salud, dado que se carece de control sanitario con los migrantes. "Por las condiciones en las que ellos viajan no hay oportunidad de hacerles un examen sanitario para diagnosticar el estado de salud en el que se encuentran", aseveró el diplomático de ese país. Abundó que las condiciones climatológicas también favorecen la proliferación de enfermedades, como las transmitidas por vectores y las gastrointestinales. "El estancamiento de agua en los ríos coadyuva a que haya criaderos de zancudos, la plaga que en este momento azota muchas comunidades tanto de México como de Guatemala", explicó el Cónsul. Refirió que en su país no hay epidemia o pandemia de enfermedades, ante las estrictas medidas de control sanitario que mantienen; empero, reconoció que el paludismo, dengue, cólera, rotavirus y el VIH-Sida son algunos de los males que continúan causando daños en la población. Respecto a enfermedades de transmisión sexual como el VIH-sida, indicó que ésta va en aumento en las poblaciones fronterizas, ya que las autoridades sanitarias no ejercen un control estricto en los prostíbulos. "Muchas prostitutas, independientemente de la nacionalidad y por su condición de indocumentadas, no pueden acercarse a las autoridades sanitarias y éstas últimas tampoco atienden a esas mujeres", enfatizó. Ante esto, adelantó Salgado Corzante, las autoridades de salud de México y Guatemala pondrán en marcha acciones conjuntas para contrarrestar enfermedades diarreicas, del VIH-sida, el dengue, paludismo, tuberculosis y diversos padecimientos. Explicó que por ser una frontera muy porosa, con fuertes movimientos poblacionales tanto de México como de personas provenientes de Centro y Sudamérica, es necesario fortalecer la vigilancia epidemiológica. Los trabajos encaminados para tener una frontera saludable, iniciaron el martes pasado con una reunión binacional entre especialistas en la materia, los que analizarán la problemática de las enfermedades de cada localidad. En lo que va del año, en los 16 municipios que conforman la jurisdicción sanitaria número 7 se han atendido 256 casos de diarrea y 210 de rotavirus, sin ningún deceso, informó el funcionario estatal. Sin embargo, un reciente brote de tosferina, en el departamento (estado) de Huehuetenango, Guatemala, alarmó a las autoridades mexicanas. Los más de 600 kilómetros de frontera que tiene México, con el país centroamericano es un "gran paso" por donde en la década de los 90 ingresó el cólera. Por último, conforme pasaron los días, la Secretaría de Salud informó al Ministerio de Guatemala que el foco de gripe aviar detectado en El Sabinalito "no representaba peligro alguno" para los guatemaltecos o los mexicanos. Pese a esto, el consumo de huevo cayó drásticamente en comunidades guatemaltecas colindantes con México, que son las principales consumidoras del producto que, en forma de contrabando, se introduce al país centroamericano, porque una pieza vale menos de la mitad de lo que cuesta en aquella nación.

Frontera sin control

Sin que ninguna autoridad sanitaria verifique su estado de salud, cientos de personas, en su mayoría provenientes de países latinoamericanos Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, ingresan de manera irregular a territorio nacional por el río Suchiate, que divide a México con Guatemala. Efectivos del Ejército Mexicano revisan de manera aleatoria a las pertenencias de algunos de los "sin papeles". Ante las miradas de los militares que cuidan la zona, grandes cargamentos de maíz, papa, cebolla, tomate, azúcar y legumbres, que ingresan de manera ilegal a nuestro país a bordo de las balsas construidas de neumáticos de tractor y en tablas que navegan por el afluente, son descargados sin la previa revisión de alguna autoridad. Sopas instantáneas, leche, cereales, pasta dental, huevo, fríjol, arroz, refrescos, dulces, papel sanitario, cervezas, trastes, entre otros productos, son trasladados también hacía Guatemala. Ninguna autoridad sanitaria se observa a lo largo del río Suchiate. La puerta está abierta, entonces, a todo tipo de enfermedades. Cientos de personas, entre hombres, mujeres, niños y ancianos, van y vienen a diario; nadie se preocupa por verificar su estado de salud. A la orilla del afluente, incluso, se observan montones de basura consistentes en bolsas, platos desechables, latas, botellas, frutas y legumbres podridas, donde nubes de moscas y zancudos revolotean. Niños y adultos, por doquier, orinan y defecan en ambas orillas del río, debido a la carencia de servicios sanitarios. Las viviendas y los negocios de mercadería que se ubican a la orilla del afluente, también contribuyen a esa contaminación, al descargar sus aguas negras. Así, el constante flujo migratorio entre Guatemala y México podría provocar un posible brote de enfermedades. Por ello, autoridades de salud de ambas naciones suscribieron recientemente un convenio para emprender una campaña de vacunación SR (rubéola-sarampión), que se desplegará entre los meses de abril y mayo venideros. La coordinadora nacional del programa en Guatemala, Velia Oliva, expuso que si bien en su país no hay casos de rubéola ni sarampión, "es necesario prevenirlos", porque fueron detectados algunos brotes en Europa y en África. La campaña está prevista para el 13 de abril y se extenderá hasta el 28 de mayo, periodo en el que se vacunarán hasta 7.3 millones de personas en Guatemala, según las estimaciones, con un costo de 93 millones de pesos. Entre 1988 y 1994, en el país vecino del sur se registraron brotes de ambas enfermedades, y 58 de cada 100 enfermos murieron, expuso Oliva. El arribo de la temporada de calor puso en alerta a las autoridades de la Secretaría de Salud de ambas naciones. Por lo pronto, a lo largo de la frontera con Guatemala se toman ya muestras en arroyos, lagos, presas y ríos, con la finalidad de conocer si hay presencia de la bacteria del cólera.

Descarga la aplicación

en google play en google play