Escúchenos en línea

Solidaridad desvanece tensiones provocadas por asesinato a dos africanos en Italia

Florencia. La Gran Época. | 20 de Diciembre de 2011 a las 00:00

Podía haberse desencadenado una reacción violenta como los disturbios de Londres a principios de este año o tal vez algo como en el 2005 en los suburbios de París, cuando la violenta muerte de dos jóvenes inmigrantes suscitó una revuelta que puso a la ciudad en llamas. Sin embargo, esto no sucedió en el caso del asesinato de dos hombres senegaleses en la ciudad de Florencia a manos de un extremista racista.

Por el contrario, la respuesta de la gente fue de solidaridad hacia las víctimas y sus compatriotas, lo cuál tuvo el efecto de calmar los ánimos de enojo y creó un clima de reflexión y de diálogo.

El 13 de diciembre, Gianluca Casseri de 50 años de edad, vinculado a un grupo de extrema derecha, mató a dos hombres originarios de Senegal, Samb Modou y Diop Mor de 40 y 54 años de edad respectivamente, e hirió a otros tres en diferentes partes de la ciudad y posteriormente se suicidó cuando se enfrentó con la policía.

La noticia se extendió rápidamente. La primera reacción de la comunidad senegalesa fue de una manifestación espontánea en el centro de la ciudad ya que se encontraban abrumados por el disgusto y la incredulidad.

Se vivió inicialmente una atmósfera tensa, pero la reacción del pueblo florentino canalizó las energías en una dirección diferente.

El alcalde de la ciudad convocó a una conferencia de prensa, en la cuál a nombre de toda la ciudad condenó los ataques y declaró el día siguiente día de duelo.

Así, las banderas se izaron a media asta; los puestos de los mercados en las plazas de San Lorenzo y Dalmazia, lugar donde ocurrieron los hechos, estuvieron cerrados. Los dueños de los establecimientos comerciales colgaron carteles con la leyenda "¡No al racismo! Cerrado en solidaridad a las vítimas de racismo".

Las plazas se llenaron de flores en señal de que Florencia no es una ciudad racista, y autoridades locales y nacionales condenaron por igual los actos racistas.

"Un asesino xenofóbico no sólo destruye vidas, sino que siembra la desesperación no sólo en la comunidad de Senegal sino en la sociedad florentina", expresó el alcalde Matteo Renzi a los reporteros.

Las fuertes muestras de apoyo sorprendió a toda la comunidad inmigrante.

"Realmente nos tranquilizamos", declaró a La Gran Época Nasira, originaria de Mali, que estaba a unos pasos de uno de los hombres cuando fue asesinado.

"Hemos visto a la gente de Florencia llorar por nosotros, estuvieron aquí para tranquilizarnos y expresar su solidaridad, esto nos ha dado un gusto increible".

La comunidad senegalesa también convocó su propia concentración el sábado pasado en memoria de las víctimas e hicieron referencia a propuestas futuras. En una de las pancartas que encabezaban la marcha se leía "El destino de la humanidad es la hermandad".

Los organizadores estimaban la participación de 3,000 personas, pero al final se habían congregado unas 12.000 personas que llegaron de toda Italia, y así,inmigrantes de todas las nacionalidades e italianos marcharon juntos.

"Uno siempre puede expresar el dolor de una manera tranquila", expresó Pape Diaw, representante de la comunidad de Senegal en Florencia. "Tú no puedes replicar a algo tan cruel con una acción violenta. Florencia ha dado una respuesta extraordinaria. Esta es la Florencia que nosotros conocemos bien".

El problema de xenofobia contra inmigrantes en Florencia no es un caso aislado en el país. Hace apenas unas semanas, un campo ambulante fue incendiado en Turín. El tema de inmigración e integración están en el centro de un debate político y se han tratado puntos críticos y controversiales que mantienen dividida a la opinión pública del país.

Aún en la misma Florencia, que en el pasado había siempre mostrado tolerancia recibiendo a los inmigrantes, ha tenido en años recientes momentos de tensión con la comunidad senegalesa que en los últimos 20 años ha crecido en número de conciudadanos enormemente. Junto a este hecho también han crecido los grupos de extrema derecha como el Casa Pound, al cuál pertenecía el homicida.

No obstante, este episodio tan violento como inesperado, está siendo visto como una oportunidad para abordar el problema seriamente.

"A partir de este día queremos establecer un pensamiento profundo en el país", señaló Diaw a La Gran Época durante la marcha realizada el 17 de diciembre.

"Tenemos que comenzar un proceso de paz entre nosotros, donde los valores del ser humano sean el centro. Esta muerte del 2011 solo por el color de la piel ha sacudido las consciencias. Desde ahí debemos partir, sin demagogia, sin tanta retórica, sino tratando de trabajar juntos en un diálogo para la coexistencia y por la integración".

El tono de otros participantes de la manifestación fue semejante, pues expresaron que están conscientes de la situación y de las expectativas de un mejor futuro.

"Pienso que todos los días, ellos [los inmigrantes] viven la hospitalidad del país y, al mismo tiempo, las dificultades", manifestó una florentina que participó en la marcha.

"Tengo la esperanza que con los acontecimientos de hoy, ellos sentirán una solidaridad particular al compartir el dolor, pero lo principal y lo más importante, es que que haya un fuerte y verdadero compromiso para construir una nueva Italia, algo que no será posible si ellos no son incluidos", añadió.

 


Descarga la aplicación

en google play en google play