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Miles de chinos buscan del Paraíso

Pekín. El Pueblo en Línea. | 19 de Marzo de 2012 a las 00:00

Jerry Chen Shang y Sarah esperan un bebé para julio, y ya han ideado un plan para que su vástago obtenga de inmediato la ciudadanía de EEUU.

Ellos no quieren que se usen sus nombres y apellidos chinos, porque no han confesado a los funcionarios de Estados Unidos sus verdaderas intenciones al solicitar visa para visitar ese país, al cual irán supuestamente a hacer turismo. Pero lo cierto es que ya han pagado a un centro de "turismo de maternidad," donde Chen pasará los dos últimos meses de su embarazo y un mes después del nacimiento de su hijo. Chen, quien habla un poco de inglés, nunca ha estado en EEUU.

EEUU es uno de los pocos países desarrollados, junto a Canadá, que aplican el jus solis (derecho al suelo) por lo que todos los niños nacidos en su territorio reciben la ciudadanía.

"Sólo quiero darle a mi hijo una opción más en la vida," dijo a Global Times el futuro padre, de 40 años de edad.

La pareja se registró en un centro de turismo de maternidad tan pronto como supieron que Chen estaba embarazada. El centro les cobra $ 6,000 por alojamiento y comida para una estancia de tres meses en su sede de Los Ángeles.
La pareja también pagará en efectivo al hospital donde nacerá su bebé. Si todo va bien deberán desembolsar $ 3.000, confiados en que Chen no necesitará una cesárea.

Arriba: Una mujer busca el servicio en una empresa que ayuda en el proceso de visa para EEUU en Shanghai. Foto: IC

La pareja espera que el costo total, incluyendo pasaje aéreo y diversos gastos médicos, se sitúe en los 130.000 yuanes (20.553 dólares).

"No es para nada un gasto menor para nosotros, pero vale la pena", dijo Shang. El sueldo mensual combinado de la pareja es de alrededor de 15.000 yuanes, por lo que califican entre la clase media de Beijing.

Chen es sólo una entre miles de mujeres chinas embarazadas que solicitan una visa para viajar a EEUU en los últimos meses de embarazo.

Los niños nacidos en Estados Unidos tienen derecho automáticamente a los servicios públicos de ese país, incluyendo la educación pública gratuita y otros beneficios sociales. La planificación de un nacimiento entraña para los padres chinos una especie de seguro de retiro, pues sus hijos mayores pueden patrocinar a la ciudadanía de sus padres en EEUU.

La mayoría de los bebés que nacen de esta manera en EEUU vuelan de regreso a China con su madre un mes después de nacer y crecen en China.

De acuerdo con la Ley de Nacionalidad del país, estos niños serán reconocidos como ciudadanos chinos, al igual que sus padres. Tendrán derechos de residencia y se le permitirá asistir a las escuelas públicas, pero al final tendrán que elegir entre la ciudadanía china o la estadounidense, al cumplir los 18 años.

El Centro de Estadísticas de la Salud de EEUU informó de que 7.462 mujeres no residentes dieron a luz en el país en 2008, para un aumento de casi el 30 por ciento desde el año 2000.

No hay estadísticas de seguimiento de la nacionalidad de las mujeres no residentes que dan a luz en EEUU. Se estima que varias miles de mujeres chinas están pasando los últimos meses de su embarazo en centros de turismo para maternidad de EEUU.

"Hemos tenido un aumento de clientes este año, y más llamadas telefónicas procedentes de China. Ya estamos completamente reservados de febrero a agosto", dijo Robert Zhou, de Taiwán, director del Centro Día Feliz de EEUU, que comenzó a funcionar en 2003, como uno de los primeros de su tipo.

Su negocio en el sur de California marcha tan bien que ha ampliado recientemente sus instalaciones de 30 habitaciones a casi 100.

"Sigue siendo un mercado con gran potencial", dijo Zhou, añadiendo que se han abierto varios otros centros para dar a luz en los últimos cinco años, muchos de los cuales son operados por chinos de la parte continental.

"Enfrentamos una dura competencia en este mercado", dijo Zhou, que por las diferencias horarias regularmente se queda hasta tarde para poder comunicarse con sus clientes chinos, quienes representan más del 80 por ciento de su negocio.

Zhou dice que su clientela ha cambiado a lo largo de los años. Antes solían ser ricos empresarios, altos ejecutivos e incluso algunos funcionarios del gobierno, dijo. Desde 2008, cuando el Gobierno de EEUU comenzó a emitir visas de turistas a chinos continentales, más madres de clase media ha reservado los servicios de maternidad en el Centro Día Feliz.

Hoy es mucho más fácil para los ciudadanos chinos visitar EEUU. La embajada de EEUU en Beijing dijo a Global Times que el año pasado recibió más de 700.000 solicitudes de visas de no inmigrantes, para un incremento del 40 por ciento respecto al año anterior. En su hoja informativa enviada por correo electrónico la embajada dijo que se aprueba el 90 por ciento de las solicitudes de visado de China.

Cuando Chen y Shang solicitaron su visa, antes de que a Chen se le notara el embarazo, su entrevista con un funcionario del consulado estadounidense tomó apenas tres minutos. Ellos recibieron visa turística de un año, que les permite una estancia ininterrumpida de seis meses.

De acuerdo con la embajada de EEUU en Beijing, los funcionarios consulares no preguntan a los solicitantes si tienen planes para dar a luz en los EEUU.

"No hay ninguna sección del Servicio de Inmigración de EEUU y de la Ley de Nacionalidad que especifique este propósito. Cualquier persona puede solicitar una visa de EEUU, y la situación individual de cada solicitante es considerada durante el proceso de solicitud", dijo Richard Buangan, portavoz de la embajada de EEUU, en un correo dirigido a Global Times.

Debido al creciente número de personas que se aprovechan de la 14 ª enmienda de la Constitución de EEUU, varios legisladores republicanos dicen que el derecho natural está siendo utilizado para fines no previstos. El senador Lindsey Graham dijo a CNN en 2010 que "la ciudadanía por lugar de nacimiento es un error".

"Ellos vienen aquí a tener un niño. A eso se le dice "soltar y dejar '", argumentó. "No debería ser así. Eso se convierte en razón inadecuada para atraer a la gente".

El congresista republicano Phil Gingrey de Georgia ha co-patrocinado un proyecto de ley que reinterpreta la enmienda 14, por lo que sólo los bebés que nacen de residentes legales recibirían automáticamente la ciudadanía.

"Se están aprovechando de nuestro país y en realidad no dan nada a cambio", dijo a la NBC Gingrey el pasado noviembre. "Ellos han calculado muy bien y saben que a pesar de gastar $ 30.000, van a conseguir mucho más de que lo que han invertido."

Shang no cree que él y su esposa están violando ley alguna y no tiene reparos en aprovechar la laguna legal.

"No creo que no haya un problema moral aquí, siempre y cuando hagamos todo con respeto a la ley. Se trata de una especie de plan de inmigración para mi hijo. La única diferencia es que está sucediendo en el comienzo mismo de su vida", dijo el futuro padre, cuyo hijo enfrentaría criterios mucho más severos si solicitara emigrar en cualquier otra etapa de la vida.

Piao Guangxing, profesor asociado de la Universidad Central de Nacionalidades, comparte la visión de Shangde vista, al considerar el turismo como una nueva tendencia en la movilidad social de la actual aldea global.

"La propia ley es la única norma que podemos utilizar para juzgar si está bien o mal, y siempre y cuando estos turistas tengan una identidad legal y sigan los procedimientos legales, no podemos decir que estén en falta o sean irrespetuosos", dijo Piao .

Peng Peng, de la Academia de Ciencias Sociales en Guangzhou, dijo que si las madres chinas obtienen su visa de EEUU se darán por satisfechas.

"El turismo de maternidad es con mucho la manera más simple y más rentable de conseguir la ciudadanía de EEUU", dijo Peng, quien aconseja a las madres solicitar visa a principios del embarazo. "Si el funcionario de inmigración considera que tiene un embarazo avanzado podría conectar su viaje a EEUU con el turismo de maternidad y negarle la visa", dijo Peng.

A Zhou, del Centro Día Feliz, le preocupa un poco el futuro, aunque se muestra optimista de que su negocio siga bien en los próximos años, por lo menos.

"Lo que hemos estado haciendo es preparar un futuro brillante para los bebés cuyos padres vienen con el dinero y las identidades legales. Es algo totalmente diferente del número mucho mayor de inmigrantes ilegales procedentes de México", dijo Zhou, tratando de defender la legitimidad y la racionalidad de su negocio.

Muchos padres chinos están optando por dar a luz a su segundo o tercer hijo fuera del continente, con el fin de eludir la política de planificación familiar de China, que limita a muchas parejas a un solo niño.

Algunas provincias de China han dicho que castigarán a los padres que tengan prole fuera de la parte continental, con la esperanza de evadir la política de planificación familiar.

Hong Kong ha tratado de contener la marea de madres continentales que dan a luz en la región, para que sus hijos pueden tener acceso a los servicios educativos y médicos allí. Recientemente, HK ha impuesto un límite de 35.000 nacimientos al año a la parte continental. En 2011, 44.000 de los 95.000 nacimientos en Hong Kong fueron de padres de la parte continental, de acuerdo con Anthony TY Wu, presidente de la Autoridad de Hospitales.

Un informe publicado conjuntamente por el Banco de China y el informe Hurun de 2011 muestra que el 14 por ciento de los chinos con capital de 10 millones de yuanes han emigrado al extranjero. También se encontró que el 46 por ciento de los ricos están planeando o están en proceso de emigrar.

"Es como una empresa que diversifica los riesgos y ofrece una opción para la gente", dijo Piao, de la Universidad Central de las Nacionalidades, que ve a la floreciente industria del turismo de maternidad entre los chinos como una especie de seguro para sus hijos.

"Yo sólo quiero que mi hijo vuele tan alto como sea posible y que sea feliz", dijo Shang.

 


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