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Crisis en centro social latino de Hempstead

Hempstead, Nueva York. LTH. | 10 de Abril de 2012 a las 00:00

Definitivamente que una de las organizaciones sociales hispanas más representativas y activas, en la lucha por la defensa de los derechos de los trabajadores e inmigrantes, es el Centro de Derechos Laborales o Workplace Project que, en 20 años de existencia puede mostrar logros importantes en apoyo de los menos favorecidos. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro. Algo está ocurriendo en la actualidad y está en el ojo de la tormenta, en este centro ubicado en el 91 N. Franklin St, Suite 207, en la Villa de Hempstead, Nueva York.

La semana que pasó y previo a las celebraciones de Semana Santa, la Junta de Directores, conformado por miembros del Centro electos cada dos años, se había reunido para tratar un tema espinoso, el despido inminente de Carlos Canales, uno de los miembros más reconocidos del personal del centro, despido propuesto por el Director Ejecutivo, Omar Ángel Pérez, creándose una crisis al interior sin precedentes y difícil de solucionar por las proporciones que ha tomado.

Lo delicado del tema y el advenimiento de Easter hizo que todos coincidieran que la reunión se postergara para el jueves de esta semana y se mantuviera confidencialidad del tema. Sin embargo, el malestar era tan enorme entre los directores que uno de ellos se puso en contacto con la redacción de La Tribuna Hispana USA y nos expresó que varios miembros de la junta querían hablar al respecto, aunque algunos nos pidieron la condición de anonimato.

"Las cosas han llegado a un extremo tal que no sabemos qué puede pasar", nos dijo un directivo que prefiere guardar en reserva su nombre. Según dicha fuente, el actual director ejecutivo, quien reemplazó a la recordada Nadia Marín, ha pedido la cabeza de Canales "aduciendo que no está haciendo bien su trabajo". En su defensa, la misma fuente dijo que Canales ha expresado más bien que es Ángel Pérez quien lo ha limitado en sus funciones, llegando incluso a prohibirle estar más de 15 minutos en contacto con los jornaleros en las esquinas, y que lo ha acusado de no obedece lo que la dirección ejecutiva le asigna.

Según otra fuente de la Junta de Directores, el malestar es mayor por cuanto Canales tiene una trayectoria de 14 años de trabajo en el Centro y es muy reconocido por la comunidad.

"Cómo es posible que se quiera echar a alguien que ha demostrado trabajo en todo este tiempo, y sea despedido por alguien que no cumple los dos años de gestión", dijo refiriéndose al director ejecutivo. "Incluso ya lo hizo antes con otro trabajador del Centro a quien despidió, y al final el señor se fue y formó otra organización".

"Es un hecho que la imagen del Centro ha bajado y este señor no nos ha demostrado nada en casi dos años de gestión como director ejecutivo. Como miembro de la Junta nunca he recibido un estado financiero ni cómo se está manejando a la organización", señaló.

Opiniones divididas y una tensa espera

Mientras, ambos protagonistas de la crisis, Omar Ángel-Pérez y Carlos Canales prefieren guardan prudente silencio. El primero se excusó con LTH diciendo que no estaba autorizado por la Junta a emitir declaraciones sobre aspectos internos del Centro; mientras que Canales dijo que no quiere entorpecer lo que considera un caso que se tendrá que resolver en algún momento.

Consultados algunos otros miembros de la Junta Directiva coincidieron en señalar que el tema es una cuestión interna, que prefieren manejar a puertas cerradas como señala Simeón Yáñez. "El tema nos afecta, pero no queremos escándalos, nunca lo hemos tenido. El problema es solo de dos individuos en un enfrentamiento, ellos son contratados por el Centro y la Junta puede decidir si siguen o no. Nosotros tomaremos la decisión que haga falta, ahora solo le pedimos a la comunidad que nos apoyen en la Marcha del 1 de Mayo", señaló.

Otro de los miembros Rafael Vélez, dijo que el tema lo verán esta semana en reunión de Junta Directiva, pero que considera que es un tema estrictamente interno. "Cuando haya algo de lo que queremos decir se lo diremos a la prensa o convocaremos a una conferencia".

Un momento de incertidumbre

Uno de los miembros del Centro del Comité de Farmingville en Suffolk, quien prefirió hablar bajo la condición de anonimato, señaló a LTH que viven este incierto momento a la distancia, que no es solo física sino también anímica.
"Entiendo que en general estamos atravesando un mal momento en el país, lo que ha resultado en un magro presupuesto para el Centro y sus actividades, pero aquí nos sentimos más distanciados que nunca, ya que casi no tenemos apoyo, e incluso la oficina que teníamos la perdimos y ahora todos trabajamos desde la casa, pero siempre hemos tenido contacto directo con Carlos Canales con quienes hemos coordinado el trabajo que hacemos aquí en Farmingville", señaló.

También logramos contactarnos con Saúl Linares, presidente de la Junta de Directores del Centro de Derechos Laborales, electo en noviembre del año pasado, a quien pedimos su reacción de lo que está sucediendo en el Centro. "Como Junta Directiva no tenemos una opinión todavía, la situación está difícil y si, existe una crisis, tampoco podemos tapar el sol con una mano, pero lo vamos a solucionar internamente, por lo que no puedo adelantar nada ya que en estos casos, tenemos que guiarnos por los estatutos que hablan de códigos de confidencialidad a los que hay que atenernos".

Le preguntamos sobre una supuesta demanda de Carlos Canales en contra del director ejecutivo Omar Ángel, por despido arbitrario, y nos señaló que aún cuando no conocen los detalles, se deben reunir esta semana para analizar el caso y como Junta tomar una decisión.

"Todo es un proceso el que hay que seguir, entiendo que aquí ha habido un salto de jerarquía, el caso no ha seguido su rumbo normal, por lo que incluso algunos miembros de nuestra Junta están confundidos y no entienden bien cuál es el proceso, pero como digo esto recién empieza y habrá que ver qué viene más adelante, pero lo que sí está claro es que nuestra Junta lo puede resolver. Yo no estoy autorizado a emitir declaraciones sobre este caso, si algún directivo lo ha hecho, seguro ha sido al calor de lo que estamos viviendo al interior del Centro, pero hay un acuerdo que no trascienda este hecho".

Linares agregó que en la Junta hay opiniones divididas sobre el caso, lo cual es normal como en toda organización. "Hemos escuchado todos los argumentos, algunos son válidos, otros discutibles pero será nuestra Junta la que tome una decisión en este caso", dijo finalmente.

Finanzas en tela de juicio

La estructura organizativa del CDL pone a la Asamblea General, conformada por los socios, como la máxima autoridad, quienes eligen a una Junta de Directores (JD) cada dos años. El director ejecutivo, es contratado por la JD, quien a su vez supervisa el trabajo de los miembros del personal y tiene la potestad de contratar o despedir a empleados, según sea el requerimiento.

Algunas voces, como para avivar más la crisis que vive el Centro, han puesto en tela de juicio el manejo financiero de la institución, incluso solicitando una auditoria que llegue hasta la anterior gestión de la dirección ejecutiva, en el que se aclaren, por ejemplo, en qué se utilizó una donación de 60 mil dólares por parte del condado de Nassau, firmado por Tom Suozzi casi a su salida a finales del 2009, que tenía como objetivo un Centro para jornaleros en Hempstead, así como otro fondo de 17 mil dólares entregado de los fondos de campaña no reclamados del ex ejecutivo de Suffolk Steve Levy.

En este contexto, lo que tanto los directivos como los directores del CDL deben entender es que: Esto no es una cuestión interna que deben tratar a puertas cerradas, sino explicar a la comunidad cómo un dinero orientado a mejorar la difícil situación de los jornaleros, muchos de ellos inmigrantes indocumentados, termina en gastos burocráticos y de oficina.

¿Quién explicará esta seria denuncia?

Lo cierto es que, al mismo tiempo que están en el ojo de la tormenta, se nota una escaza presencia del CDL en la comunidad, a juzgar por sus actividades. En la reciente conferencia de prensa llevada a cabo en las escalinatas de la Municipalidad de la Villa de Hempstead, anunciando la Marcha del 1ro de Mayo, solo unos cuantos estaban presentes y la mayor parte conformado por empleados del Centro, cuando en otras oportunidades era mayor la presencia de jornaleros y voluntarios. Esto quizá pueda graficar lo que está sucediendo en el Centro y dicho por un directivo: "¡Ya no nos hacen caso ni en las esquinas de jornaleros!".

 


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