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Hermanos salvadoreños luchan para evitar deportación

Washington. ElSalvador.com | 10 de Abril de 2012 a las 00:00

Los jóvenes salvadoreño Xiomara y Víctor Flores Colato llegaron a Estados Unidos junto a su madre Jeaneth Colato con visas de turista para reunirse con su padre que es beneficiario del Estatus de Protección Temporal (TPS), a principios de la década pasada, pero no pudieron aplicar al beneficio migratorio por haber entrado al país después de marzo de 2001.

La familia intentó regular su situación a través del asilo político, aduciendo el peligro latente de vivir en El Salvador luego del brutal asesinato de su abuelo materno en un poblado salvadoreño, pero las autoridades migratorias no concedieron ese beneficio.

La aplicación al asilo político representa riesgo pues -si no es favorable la petición- de ser expulsado de Estados Unidos, el sistema guarda toda la información de la persona y facilita su ubicación en las bases de datos para proceder a la remoción.

En la cita de este martes ante el juez, la familia espera que el aplicador de justicia y los fiscales reconsideren su caso, debido a que son jóvenes que llegaron hace unos 10 años a Estados Unidos y han realizado sus estudios y formación en las escuelas de Virginia, al igual que su madre que es una trabajadora junto a su padre.

Es más, Víctor está inscrito para los cursos previos de ingeniería en el Colegio Comunitario del Norte de Virginia (NOVA, por sus siglas en inglés) y su hermana ultima trámites para ingresar a la fuerza naval estadounidense, según trascendió por medios internacionales.

"Nosotros vinimos legalmente, para empezar una nueva vida y reunirnos con nuestro padre, meses después que mi abuelo fuera brutalmente asesinado en mi país", ha declaro Víctor Alexander a la prensa.

La defensa de la familia intentará en la audiencia de este día que el caso sea revisado, como lo prometió la administración del presidente Barack Obama a través del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que revisarían cientos de miles de casos antes de proceder a la expulsión.

Las autoridades migratorias han dicho que concentrarían esfuerzos en remover del territorio estadounidense a indocumentados que han cometido algún crimen o que representen peligro para la comunidad.

La jefa del departamento legal de Casa de Maryland, Enid González, de la mayor organización pro inmigrantes del Área Metropolitana de Washington, dijo a El Diario de Hoy, que a los jueces de inmigración les queda poco margen de maniobra a la hora de decidir los casos de deportación.

La especialista explicó que la facultad discrecional recae más en los fiscales que son los que deberían pedir al juez -basados en el perfil y la información sobre las personas que enfrentan el proceso- de pedirle al juez no proceda a la deportación.

Según la especialista, el mayor problema hasta la fecha, a pesar de los anuncios de la administración de revisar los procesos, es que la cultura que se ha cimentado en el Departamento de Seguridad Nacional y su brazo auxiliar Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) es ser muy estrictos y no permitir oportunidades a las personas indocumentadas.

González explicó que en varios miles de casos que han sido considerados para revisión, en la zona de la capital estadounidense, según las mismas autoridades migratorias, no significa que la deportación queda suspendida "sino que es una especia de stand-bye porque no hay una resolución definitiva", explicó.

Los hermanos Flores Colato y su madre cumplirían con los requisitos para aplicar a esa facultad discrecional y ser reconsiderados para revisión, pues ingresaron al país en forma legal, no tiene record criminal y son estudiantes.

A través de las redes sociales los jóvenes han generado una campaña de apoyo para evitar ser expulsados de Estados Unidos, pero la última palabra que tiene en vilo a esta familia salvadoreña se dirá este martes en el salón de la corte.

 


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