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En Texas se enfría propuestas antiinmigrantes

Por Mercedes Olivera, The Dallas Morning News. Traducción de Al Día, de Texas. | 31 de Marzo de 2007 a las 00:00
Mientras que el debate en torno a la inmigración parece estar poniéndose más candente en Farmers Branch, en Austin parece estar enfriándose. El miércoles, se emitió una orden de restricción contra los simpatizantes de una ordenanza de Farmers Branch que se centra en los trabajadores indocumentados. La orden fue emitida luego de que el abogado de Dallas Domingo García presentó una demanda alegando "intimidación, acoso, amenazas, acusaciones falsas y la presentación de informes policiales falsos" contra los miembros de la división de Farmers Branch de Lulac. La ciudad votará el 12 de mayo sobre la ordenanza que prohibiría el alquiler de departamentos a inmigrantes indocumentados. Las acusaciones van y vienen de ambos lados y se está calentando el ambiente. Sin embargo, en Austin, cabezas más frías parecen prevalecer en la legislatura de Texas donde controversiales iniciativas punitivas y antiinmigrantes fueron presentadas a principios de este año y ahora se dirigen al basurero de la historia estatal. Y el representante estatal Rafael Anchía de Dallas fue uno de los actores claves que ayudó a esto, como una coalición de poderosos intereses empresariales, incluyendo la Asociación de Empresas de Texas. "La disposición del cuerpo está cambiando", dijo Anchía el jueves. "Creo que la preferencia es permitir que la lucha en torno a la inmigración tenga lugar a nivel federal, no a nivel local". Ésa parece ser también la preferencia de Bill Hammond. Él es el presidente de la Asociación de Empresas de Texas. La organización se unió al pensamiento de Anchía luego de que el legislador presentara una enmienda a la iniciativa de reforma tributaria. La enmienda prohibiría a las empresas deducir los salarios pagados a inmigrantes indocumentados. Eso podría haber forzado a los dueños de negocios de Texas a dar una mirada a su fuerza laboral. Muchas empresas de la construcción, agrícolas y de servicios ahora dependen cada vez más de los inmigrantes y no pueden competir u operar de manera efectiva sin ellos. La organización encabezó una coalición de intereses empresariales, legisladores hispanos y grupos de derechos de los inmigrantes para eliminar una legislación antiinmigrante que básicamente dañaría el clima empresarial del estado. La coalición, que se llama a sí misma Empleadores de Texas para la Reforma Migratoria, comenzó a presionar por una reforma migratoria más integral. Lanzó una campaña televisiva esta semana para lograr que más texanos expresaran su respaldo a la reforma migratoria que crea un programa de trabajadores invitados y un control laboral que sea pragmático. El público puede ver el anuncio en www.txeir.org. Hammond dijo que el estado necesita un mejor sistema para que los empleadores dependan en él y se asegure que no quebrante le legislación migratoria. "Los empleadores están en una posición insostenible", dijo. "Si los documentos (que verifican el estatus legal del solicitante) resultan ser falsos, serán sujeto de demanda". Muchos legisladores parecen estar recibiendo el mensaje. Ellos parecen respaldar a David Swinford, presidente de la Comisión de Asuntos Estatales de la Cámara, que ha dicho que no quiere perder el tiempo debatiendo propuestas que sean divisivas o inconstitucionales. Las iniciativas que desafiarían el estatus de ciudadanía de los hijos nacidos de inmigrantes indocumentados o requerirían que la policía pida los documentos de ciudadanía ahora parecen sin rumbo. Más bien, los legisladores podrían terminar votando sobre resoluciones, entre las que figura aquella que demanda que el Congreso adopte una reforma migratoria integral. Muchos oradores esta semana en Austin en una audiencia pública sobre inmigración dijeron a las autoridades estatales que ésa también fue su preferencia. También están preocupados por el potencial de un amargo desacuerdo sobre este tema. Un funcionario de la Corporación de Desarrollo Económico de McAllen dijo que no quería que Texas se convirtiera en "otro Farmers Branch". Importantes economistas también están preocupados. Ray Perryman presentó un estudio que mostraba que la pérdida de un estimado de 1.4 millones de inmigrantes indocumentados en Texas dañaría severamente la actividad económica del estado. Lo que es más importante, el estudio concluye que "en su conjunto, los trabajadores indocumentados son responsables de un excedente a lo largo de todo el estado y los ingresos locales y gastos de cerca de 301.1 millones de dólares". Los dólares y beneficios de la mano de obra inmigrante para nuestras comunidades se está haciendo evidente. Esperemos que también así sea el rostro humano de este tema.

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