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Nazis encabezan lucha contra inmigrantes en California

Diario La Opinión, de Los Angeles. Desde Rancho Cucamonga, California. | 1 de Abril de 2007 a las 00:00
Las intersecciones de las calles Grove y Arrow, en Rancho Cucamonga, fueron testigos ayer de una manifestación en la que participaron miembros de los proyectos Salvemos Nuestro Estado (SOS) y Minuteman, así como miembros de un grupo supremacista y decenas de jornaleros. En una esquina, coreando cánticos nazis, alrededor de una decena de personas denominadas como "cabezas rapadas" (skinheads) se manifestaron en contra de la presencia de inmigrantes en la zona, sin importar el estatus migratorio. En otra esquina, cerca de 30 personas que se oponen a la inmigración ilegal maldecían la presencia de trabajadores indocumentados que día tras día se congregan en el área. En una tercera esquina, más de 200 personas de varias etnias, religiones y estatus migratorio defendieron los derechos de inmigrante utilizando carteles que leían "Este es mi hogar también" y "Ningún ser humano es ilegal". "Todos sabemos que la gente emigra porque en sus países no tuvieron la oportunidad que este país ofrece. No tiene nada de malo emigrar", expresó Martha Bárcenas, maestra de español del colegio Pitzer. "Estas gentes [los antiinmigrantes] no entienden esto, están cegados por el odio". Mike Nava, coordinador de jornaleros de Inland Empire, dijo que todos los días alrededor de cien trabajadores se reúnen en la zona con la intención de encontrar empleo. Hasta hace seis meses, los trabajadores se reunían en un verdadero centro de trabajo, pero debido a problemas económicos de parte de la iglesia que lo patrocinaba tuvo que ser clausurado. "No hay un centro donde ellos puedan estar y sentirse seguros. Necesitamos tres cosas: un patrocinador que nos apoye, definir un presupuesto anual y un lugar donde estar", indicó Nava. Debbie McClay, maestra de biología que los sábados enseña inglés a los trabajadores en un estacionamiento al aire libre, dijo que el centro serviría como refugio donde "podrían estudiar y aprender cosas nuevas sin interrupciones". Para Pablo Alvarado, líder de los jornaleros, abrir un centro en la zona es sólo cuestión de tiempo. Sin embargo, exhortó a los trabajadores a demostrar su educación y respetar las leyes para que la imagen del jornalero no sea empañada. Tal imagen fue opacada por la presencia de tres "zapatistas" que, motivados por su sed de justicia y libertad, pisotearon, escupieron y destruyeron una bandera estadounidense. La acción propició un conato de pleito entre uno de ellos y varios líderes y jornaleros. "Destruir una bandera estadounidense significa tierra y libertad. Que viva Zapata", gritó con euforia Josefina Macías, de 18 años. Los líderes de la manifestación respondieron exhortando a los participantes a no olvidar la razón principal de su presencia: pelear por los derechos del inmigrante. "Estamos aquí porque queremos un centro para los trabajadores, no porque Estados Unidos invadió un día a México. Tenemos diferentes ideales, la presencia de los zapatistas sólo nos afecta", expresó Nava. Mientras tanto, con centro o sin él, los jornaleros continuarán frecuentando la zona para buscar trabajo. De lo que están seguros es que también continuarán enfrentando a los antiinmigrantes. "La lucha parece no tener fin. Los muchachos seguirán viniendo, pero también los minuteman. A ver quién se cansa primero", dijo Nava.

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