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Propuesta de Bush divide a inmigrantes en Arizona

Agencia EFE. Desde Phoenix, Arizona. | 3 de Abril de 2007 a las 00:00
Los activistas en Arizona se encuentran divididos ante la propuesta de una reforma migratoria presentada por los congresistas Gutiérrez-Flake. La iniciativa de ley, conocida por su sigla en inglés como "STRIVE" y presentada la semana pasada ante la Cámara de Representantes de EEUU, es patrocinada por el demócrata Luis Gutiérrez (Illinois) y el republicano Jeff Flake (Arizona). El proyecto establece una vía a la legalización para millones de indocumentados que entraron al país antes del 1 de junio de 2006. Pero también aboga por la contratación de más agentes fronterizos, mayor seguridad en los puertos de entrada y que los indocumentados tengan que salir del país y regresar para completar los trámites de la residencia permanente. "Creo que tenemos que darnos cuenta que esto es lo mejor que por el momento vamos a obtener", dijo a Efe Alfredo Gutiérrez, ex legislador estatal y miembro de la coalición Somos América. "El mundo no es perfecto y el hecho de que esta iniciativa sea aprobada no quiere decir que nos vamos ir a casa y vamos a dejar de luchar", agregó. La medida exige a los indocumentados numerosos requisitos para regularizar su estatus, como un contrato laboral, el pago de una multa de 2.000 dólares -incluidos 500 dólares para trámites-, el pago de impuestos, dominio del inglés y conocimiento de historia del país y no tener antecedentes criminales. Jennifer Allen, directora de Acción Fronteriza, calificó la iniciativa "como un primer paso" hacia una reforma migratoria. Allen dijo estar complacida que por primera vez este proyecto de ley contempla la posibilidad de establecer una organización que supervise las acciones de dependencias como la Patrulla Fronteriza. Pero por otra parte expresó su preocupación ante el establecimiento de sanciones a los negocios que contraten a inmigrantes indocumentados. La iniciativa ha causado tanta controversia que defensores de los derechos humanos como Isabel García, directora de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona, la consideran como "un proyecto de deportación y militarización de la frontera". La Coalición es el único grupo en Arizona que abiertamente se ha expresado en contra del proyecto de ley. "Esta es una iniciativa que no sólo busca incrementar la militarización de la frontera, sino del interior del país también", aseguró García. "Busca incrementar el número de agentes fronterizos, más seguridad en los puertos y establecer un programa de verificación de empleos antes de que tan siquiera sea considerada una legalización para los indocumentados", agregó la abogada. Sostuvo que este proyecto de ley podría dejar por fuera a todas aquellas personas que enfrentan un proceso de deportación. La división de los activistas y de diversas organizaciones se ha visto reflejada en una serie de eventos que preparan para las próximas semanas. Algunos han comenzado a organizar seminarios informativos que buscan discutir la propuesta de una reforma migratoria, mientras que otros planean una marcha masiva tanto en la ciudad de Phoenix como en Tucson el próximo 1 de mayo para llamar nuevamente la atención de Washington sobre el tema. Lo único en lo que todo parecen estar de acuerdo es que este es el momento en que la comunidad se una y se informe sobre sus derechos ya que los próximos meses serán decisivos para la aprobación de una reforma migratoria. "De no lograrlo, tendremos que esperar por lo menos dos años más, hasta que pasen las elecciones", finalizó Allen.

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