Escúchenos en línea

El 98% de los indocumentados nunca es enjuiciado

Agencia AP. Desde El Paso, Texas. | 6 de Abril de 2007 a las 00:00
A pesar de lo que se dice en Washington de adoptar mano dura para detener la inmigración, los indocumentados capturados tras cruzar la frontera desde México casi no tienen razones para temer ser enjuiciados. De los arrestados entre el 1 de octubre del 2000 y el 30 de septiembre del 2005, 98% jamas fueron enjuiciados por ingresar ilegalmente al país, de acuerdo a un análisis que hizo The Associated Press a partir de datos federales. Esos 5,2 millones de inmigrantes fueron simplemente llevados de regreso al otro lado de la frontera y dejados en libertad. Muchos probablemente trataron de ingresar de nuevo. El número de inmigrantes enjuiciados anualmente se triplicó durante ese período de cinco años, hasta 30.848 en el año fiscal 2005. Pero eso aún así representó menos de 3% de las 1,17 millones de personas arrestadas ese año. La tasa de enjuiciamientos fue de menos del 1% en el 2001. Las probabilidades de que un inmigrante ilegal sea enjuiciado son "para mí, prácticamente cero", dijo Kathleen Walker, presidenta electa de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración. Los fiscales federales a lo largo de la frontera sur del país se han visto bajo crecientes presiones de políticos y altos funcionarios en el Departamento de Justicia para abrir más casos contra inmigrantes ilegales. Pero pocos políticos están sugiriendo en serio que el gobierno enjuicie a todo el que sea capturado cruzando ilegalmente la frontera. Con aproximadamente un millón de inmigrantes detenidos cada año, eso abrumaría al sistema carcelario estadounidense, afectaría gravemente al presupuesto del Departamento de Justicia y paralizaría los tribunales, dicen expertos en inmigración. El departamento mismo dice que tiene prioridades mayores y pocos recursos para tratar de enjuiciar a todos los inmigrantes ilegales. En lugar de ello, señala, ha implementado estrategias más selectivas, tales como enjuiciar a contrabandistas de inmigrantes y a aquellos con antecedentes penales. T.J. Bonner, jefe del sindicato de agentes de la Patrulla Fronteriza, dijo que la solución más efectiva sería eliminar las oportunidades de trabajo en Estados Unidos penalizando severamente a quienes contraten a inmigrantes ilegales. "Los patrones son quienes están violando la ley", dice Bonner, y sugirió la creación de un sistema "a prueba de fallos" para verificar el estatus de inmigración de los trabajadores y el enjuiciamiento de cualquier patrón que contrate a inmigrantes a sabiendas de que son ilegales. "Es como las leyes fiscales: La gente no paga sus impuestos por un sentido cívico elevado; existe un factor saludable de miedo", dijo. Bajo la ley federal, ingresar al país ilegalmente es un delito menor que se castiga con una multa y hasta seis meses de cárcel. Un segundo intento conlleva hasta dos años de cárcel. Si un inmigrante ha sido enjuiciado y deportado y trata de ingresar de nuevo pudiera ser condenado hasta dos años. Aquellos con antecedentes delictivos pudieran recibir hasta 10 años. Las cifras federales sobre arrestos y enjuiciamientos fueron colectadas y entregadas a la AP por la Transactional Records Access Clearinghouse, de la Universidad de Syracuse, en Nueva York. El número de inmigrantes ilegales arrestados en la frontera es mucho menor que el número de inmigrantes que logra cruzar. "Por cada persona que capturamos, se escabullen dos o tres", dijo Bonner.

Descarga la aplicación

en google play en google play