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Latino narra ante Congreso horrenda golpiza de racistas

Agencia AP. Desde Washington. | 17 de Abril de 2007 a las 00:00
Un joven mexico-estadounidense que fue brutalmente atacado durante una fiesta en las afueras de Houston el año pasado dio a conocer tanto su identidad como su historia ante el Congreso el martes, diciendo que espera poder ser de ayuda para otras víctimas de crímenes de corte racista. "Mi nombre es David Ritcheson y me presento ante ustedes como un sobreviviente de uno de los más despreciables y apabullantes actos de violencia racial vistos en este país en la última década", dijo Ritcheson a una comisión de la Cámara de Representantes que considera una nueva ley contra los crímenes racistas a nivel federal. Ritcheson, de 18 años, declaró brevemente sobre la forma en que fue golpeado, violado analmente y dejado por muerto en abril del año pasado por otros dos jóvenes que gritaron insultos contra los latinoamericanos durante un ataque en una residencia en la localidad de Spring, al norte de Houston. Su identidad no había sido dada a conocer por los medios debido a que era un menor de edad y víctima de un ataque sexual. Ritcheson dijo ante el panel que el FBI y el Departamento de Justicia no pudieron ayudar en las investigaciones y proceso contra sus atacantes "porque el crimen no estaba contemplado por las leyes de crímenes de odio" del gobierno federal o estatal. "Tuve la buena suerte de vivir en una población donde la policía tiene los recursos, la capacidad y la voluntad de investigar y procesar de manera eficiente los crímenes de odio, la violencia racista enfocada contra mi. Pero otras víctimas de crímenes de este tipo podrían no contar con esas alternativas", dijo ante la subcomisión de Crimen, Terrorismo y Seguridad Nacional de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes. Ritcheson habló sobre la forma en que sus atacantes, uno de ellos un cabeza rapada que había atacado a otros dos latinoamericanos, casi matando a uno de ellos, trataron de dibujar swásticas en su pecho, lo desnudaron, golpearon y quemaron con cigarrillos. Ritcheson no habló sin embargo de la forma en que los atacantes, Keith Turner y David Henry Tuck, lo violaron con el poste de plástico de un parasol de jardín. Indicó que fueron necesarias 30 operaciones, la mayor parte para salvarle la vida y las otras para permitirle recuperar funciones físicas normales. Turner fue sentenciado a 90 años de prisión por el ataque que se inició cuando Ritcheson llegó a la casa de un amigo en Spring. Tuck fue condenado a cadena perpetua en noviembre. Luego de declarar, Ritcheson dijo considerar que todavía le falta vivir su mejor época. Dijo a los legisladores que "ha sido una bendición el saber que el día más terrible de mi vida podría ayudar a darle otro rostro humano a la campaña para promulgar una ley que es muy necesitada" y prometió que haría todo "para hacer de nuestro país, los Estados Unidos, un lugar libre del odio". El proyecto de ley impulsado por el representante John Conyers, presidente de la comisión, le permite al secretario de Justicia el ayudar a las agencias judiciales locales a investigar crímenes de odio, los cuales quedarían definidos como los que se hayan motivados por los prejuicios contra el grupo racial al que pertenece o parece pertenecer la víctima, así como por el color de piel, religión, nacionalidad, género, orientación sexual o discapacidad, además de violar las leyes de los fueros tribales, estatales y locales.

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