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Los caminos de Utah son muy peligros para los inmigrantes

LaVoz. Desde Blanding, Utah. | 23 de Abril de 2007 a las 00:00
Los contrabandistas de indocumentados dependen cada vez más de los caminos vecinales de Utah, evitando las muy vigiladas rutas principales y haciendo de un viaje de por sí peligroso uno más complicado e inaccesible para los servicios de emergencia. "Si chocaran durante la noche en el invierno, si la colisión no los mata entonces lo hará el clima", dijo el sargento Rick Eldredge, de la Patrulla de Caminos de Utah. "Simplemente no hay suficiente tráfico en esos caminos como para encontrarlos". Un día después de que una camioneta Chevy Suburban, con 14 personas procedentes de Guatemala y México se volcó en la carretera federal 191, en el sureste de Utah, causando la muerte de ocho indocumentados, Eldredge ya había detenido durante sus patrullajes a varios grupos de inmigrantes. Ahora, sin embargo, Eldredge no se encuentra en la federal 191, sino en el camino estatal 261, un camino vecinal de dos carriles sin pavimento, que domina el Valle de los Dioses y el valle Monument. La patrulla de caminos no cuenta con información sobre el número de personas que las usan, se piensa que los contrabandistas de indocumentados empezaron a emplearlos hace tres o cuatro años. En esa época no se tenía informes de muertes de indocumentados en los caminos vecinales, aunque sí hubo algunos accidentes, especialmente causados por conductores adormilados, siendo las víctimas muchas veces ganado. Eldredge notó por primera vez el cambio de rutas de los contrabandistas el Día de los Veteranos (Memorial Day), que se celebra todos los años el último lunes de mayo. En ese entonces, la policía de carreteras puso un retén en el cruce de los caminos estatales 95 y 276. Además de detener a conductores borrachos en la ruta que va a la localidad de Lake Powell, los uniformados detuvieron dos furgonetas llenas de indocumentados. Y la noche del martes, unas 44 horas después del incidente en la carretera federal 191, Eldredge había detenido tres vehículos de pasajeros con indocumentados. Uno de ellos era una camioneta Suburban con 13 personas a bordo, que detuvo por exceso de velocidad. El conductor se identificó como José Martínez, de 25 años y residentes desde hacía tres y medio en Estados Unidos. Cuando se le dijo sobre la muerte de los mexicanos y guatemaltecos en la carretera, Martínez, que no estaba enterado, quedó muy asustado. Al no estar autorizadas las policías locales a detener a indocumentados, Eldredge le dio una infracción a Martínez por no tener seguro y exceso de velocidad. Luego dijo a todos los que pudieran que se pusieran el cinturón de seguridad y los dejó ir.

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