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Desalojan edificios ocupados por inmigrantes en la plaza de España

Madrid. EFE. | 14 de Octubre de 2012 a las 16:25

Los edificios de la madrileña plaza de España números 3, 4 y 5, que estaban ocupados desde hace más de dos años por inmigrantes subsaharianos y cuyas azoteas eran escenario de "botellones" desde este verano, han sido finalmente desalojados y tapiados por iniciativa de sus propietarios.

Estos inmuebles, propiedad en tiempos de Telefónica y actualmente de una inmobiliaria que no ha podido hacer negocio con ellos en medio de la crisis que también ha vaciado el Edificio España en la misma plaza, carecen casi completamente de ventanas, están repletos de pintadas y, según testimonios recogidos por Efe, se encuentran destrozados por dentro.

Entre una veintena y cerca de 200 inmigrantes, según las fuentes consultadas, han vivido a diario en su interior -once alturas y tres niveles bajo rasante- desde hace más de dos años.

Sin embargo, en los últimos días sólo un puñado de subsaharianos han pernoctado apiñados en una entrada trasera a uno de los edificios por la calle del Río, mientras que el resto de los antiguos ocupantes se ha dispersado por otros lugares de la ciudad.

Según han contado a Efe Michael, un inmigrante nigeriano, y vecinos del barrio que han pedido no ser identificados, el pasado lunes se presentaron allí responsables de la empresa propietaria y el martes y el miércoles varios operarios tapiaron las entradas con ladrillos de hormigón y colocaron cadenas con candados y soldaron las puertas.

Los ocupantes de los inmuebles salieron antes sin que fuera necesaria una intervención policial aunque los testimonios recogidos por Efe afirman que estuvieron presentes agentes de la Policía Municipal.

Fuentes del Ayuntamiento de Madrid han asegurado a Efe que el consistorio no ha intervenido en el desalojo. Michael ha expresado su disgusto por el hecho de que la presencia de "muchos" jóvenes desde el anochecer hasta el amanecer los fines de semana haya acabado con su refugio.

Ha señalado que molestaban a los vecinos y a ellos mismos porque bebían mucho y ponían música durante toda la noche y ha advertido del peligro que suponía la caída de objetos desde la azotea a la calle.

Los testimonios de los vecinos, no corroborados por la policía, van más allá y hablan incluso de una víctima mortal por sobredosis, una joven, el pasado mes de septiembre. También han indicado que ciudadanos de origen rumano se situaban en los accesos a los edificios para cobrar a los jóvenes que querían pasar la noche en las azoteas, entre uno y tres euros, han dicho, según las "pintas" de los chicos.

Muchas noches han visto desde la calle y las ventanas jóvenes parcialmente desnudos en "fiestas" montadas en las azoteas, que empezaban con el atardecer, del que tenían una vista privilegiada hacia el oeste de la ciudad, y continuaban hasta la mañana siguiente.

Las carreras y las sirenas de los coches policiales han sido habituales desde el verano y los bomberos se han presentado varias veces. Una de las cosas que más temían los vecinos es que, con la llegada del invierno, los ocupantes y los asiduos del "botellón" encendiesen hogueras para calentarse que pudieran acabar en un incendio.

El Ayuntamiento, que ahora prefiere mantenerse al margen del desalojo llevado a cabo por la propiedad, dijo en junio pasado que la solución a esta situación iba a ser "larga y complicada".

El responsable de Control de la Edificación del consistorio madrileño, Norberto Rodríguez, dijo en la Comisión municipal de Urbanismo, en respuesta a una pregunta del portavoz de UPyD, David Ortega, que la inmobiliaria, que comentó que "debe ser otra víctima de la crisis", había sido requerida en distintas ocasiones desde 2011 para que pasara la correspondiente inspección de los inmuebles.

El portavoz de UPyD expresó entonces su preocupación por la "seguridad, salubridad e higiene" de estos edificios, de los que se desprende, dijo, un "hedor insoportable".


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