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Fuertemente custodiados centenares de inmigrantes en Melilla

Melilla. Agencias. | 17 de Octubre de 2012 a las 12:00

Más de mil inmigrantes esperan su oportunidad para saltar la valla de Melilla en las zonas limítrofes, según los cálculos de la Delegación del Gobierno en la ciudad. Su responsable, Abdelmalik El Barkani, ha comparecido hoy después de que el perímetro fronterizo fuera asaltado hasta tres veces en apenas un día y medio por un total de 450 inmigrantes, aproximadamente. De ellos, unos 120 consiguieron su objetivo.

Esto tiene como inmediata consecuencia la mayor ocupación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, que a día de hoy acoge a 853 sin papeles, casi el doble de su capacidad máxima, que es de 480 plazas.

Este centro ya sufría cierta saturación por el aumento de la presión migratoria durante el verano, cuando muchos inmigrantes han conseguido llegar utilizando las islas y peñones de soberanía española en el Norte de África.

La llegada de tantos extranjeros irregulares en los últimos meses ha dado al traste con los esfuerzos del Gobierno 'popular' desde el inicio de la legislatura para que el CETI volviera a tener unos números razonables, incluso por debajo de su capacidad máxima.

En estos momentos, la presión del centro vuelve a ser casi la misma que a principios de este año, cuando el CETI sufría uno de sus máximos niveles de saturación de los últimos años, con 874 acogidos.

El Ejército cede material

El Barkani cree que con este repunte de la presión migratoria que vive Melilla, el CETI puede alcanzar una población de mil personas. Por eso, el Ejército está cediendo literas y otros enseres, como ha hecho en ocasiones anteriores, para aumentar la capacidad del centro mientras dure esta situación, que podría prolongarse pese a los refuerzos de la Guardia Civil y la colaboración que está prestando Marruecos.

"Lo volverán a intentar", ha afirmado el delegado del Gobierno, que ha anunciado refuerzos en la valla tanto de medios materiales como humanos. La Guardia Civil está custodiando desde anoche desde el aire el perímetro fronterizo con el helicóptero, que está dando batidas continuas y no sólo de noche, dado que dos de los últimos tres intentos han tenido lugar al mediodía.

También se van a triplicar los efectivos de antidisturbios de la Guardia Civil, el conocido Módulo de Intervención Rápida (MIR) de los GRS (Grupo Rural de Seguridad), cada uno de los cuales está formado por 18 agentes y tres mandos.

Desde este verano, el perímetro fronterizo sólo estaba custodiado por un GRS, al que se ha añadido un grupo más hoy mismo y otro lo hará en las próximas horas. Por lo tanto, estos 63 guardias civiles especializados en el control de masas se unirán a las patrullas habituales de la Comandancia de la Benemérita, que custodia la valla melillense de forma permanente con patrullas, cámaras y otros medios técnicos.

Efecto sorpresa

A los que se preguntan qué está haciendo el Gobierno marroquí y si ha aliviado la ayuda que estaba ofreciendo en los últimos meses para contener la presión migratoria sobre Melilla, El Barkani ha respondido que no tiene argumentos para dudar de que el país vecino sigue prestando esta colaboración.

No obstante, sí ha apuntado que es muy probable que el cambio de estrategia de los inmigrantes haya causado un "efecto sorpresa" en los agentes marroquíes, que no se esperaban que pudieran saltar de día en vez de hacerlo de noche, como siempre había ocurrido.

El delegado del Gobierno ha insistido en que este tipo de inmigración "es inadmisible", y ha respaldado completamente la actuación de la Guardia Civil frente a los que acusan a sus agentes de agredir a los subsaharianos.

"La Guardia Civil no está para abrir puertas. Para empezar, los inmigrantes no tendrían que entrar por ahí", ha dejado claro El Barkani, que ha advertido de que la inmigración ha dejado de ser en Melilla un fenómeno para convertirse en un problema por la agresividad que emplean algunos de los inmigrantes en sus intentos de entrada.

"Si vinieran en son de paz, no habría ningún herido", ha razonado el delegado antes de recordar que un suboficial marroquí murió en julio por una pedrada de inmigrantes, y que hace dos días otro lanzamiento de piedras y palos terminó con un coche-patrulla dañado.

Por último, El Barkani ha afirmado que nadie podrá dar lecciones de sensibilidad al Gobierno, que "adoptará las decisiones que haya que adoptar", entre ellas acelerar el proceso de traslado de inmigrantes a los CIE de la Península para aliviar la presión del CETI. También ha insistido en que la UE debe colaborar en este problema, ya que la frontera melillense no es sólo de España, sino también europea.


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