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Policía admite brutalidad en represión a inmigrantes

LaVoz.com. Desde Los Angeles, California | 2 de Mayo de 2007 a las 00:00
El jefe de la policía de Los Angeles, William J. Bratton, dijo el miércoles que se emplearon algunas tácticas inapropiadas para dispersar a manifestantes proinmigración y prometió una investigación del desempeño policial en las protestas del día previo. Los noticieros mostraron vídeos en los que se ve a agentes policiales golpeando a manifestantes con bastones y disparando balas de goma hacia una muchedumbre en la que había niños. También se observa una golpiza a una camarógrafa que cayó al suelo y a agentes que empujan a manifestantes que se estaban alejando de ellos. Hay asimismo imágenes de personas lesionadas. "Francamente, me molestó lo que vi", declaró el jefe policial a la radio KNX-AM. Agregó que algunas de las acciones de los agentes "fueron inapropiadas en relación con el uso de bastones y el posible uso de balas no letales". Bratton dijo que habrá una investigación. La Comisión Policial, integrada por cinco personas designadas por el alcalde, inició su propia investigación, según una de sus integrantes, Tami Catania. Los agentes que cometieron irregularidades pueden ser amonestados por escrito o incluso despedidos. Andre Birotte, inspector general del departamento de policía, dijo que está tratando de determinar quiénes fueron los agentes que dispersaron a la muchedumbre reunida en un parque y si impartieron órdenes en español, el idioma de la mayoría de los manifestantes. Los organizadores de la concentración dijeron que la policía había actuado con brutalidad innecesaria al tratar de dispersar a manifestantes en el MacArthur Park. Las autoridades dijeron que algunos manifestantes les arrojaron piedras y botellas a los policías, quienes respondieron disparando balines de goma y usando sus bastones. "Empujaban a niños, ancianos, mujeres con sus bebés, y golpearon a periodistas", sostuvo Angela Sambrano, directora del Central American Resource Center. "La agresividad hacia la comunidad inmigrante es increíble". Varias personas, incluidos dos docenas de policías, sufrieron lesiones y una decena de ellas fueron hospitalizadas, según las autoridades. Hubo al menos un arresto. María Elena Durazo, secretaria ejecutiva y tesorera de la Federación del Trabajo del Condado de Los Angeles, dijo que los problemas fueron provocados por "un grupo de anarquistas que no estaban relacionados con la protesta". La cadena televisiva Telemundo dijo que uno de sus reporteros y tres operadores de cámaras sufrieron lesiones y fueron llevados a un hospital por la policía. Fox 11 mostró un vídeo en el que una camarógrafa de la cadena parece ser golpeada por un agente. La reportera de KPCC Patricia Nazario dijo que fue golpeada en la espalda y la cabeza con un bastón, y que se torció un tobillo al caer debido a los golpes. Nazario relató el episodio. "¿Por qué me pega? Soy periodista", le preguntó al agente. "Y me golpeó de nuevo, más fuerte, hasta que caí al suelo. Mi teléfono salió volando y cayó a 12 pies (cuatro metros)". La Asociación de Noticieros de Radio y Televisión del Sur de California pidió una investigación. "Hay indicios de que los agentes tiraron al suelo a periodistas, usaron bastones con fotógrafos y les dañaron sus cámaras, posiblemente motivados por su ira al ver que fotografiaban sus esfuerzos para controlar a los manifestantes", señala un comunicado de la agrupación. El alcalde de la ciudad, Antonio Villaraigosa, de visita en San Salvador, aseguró que se investigará el enfrentamiento y que se va a tratar el asunto "muy seriamente". El alcalde, que llegó la noche del martes al país para una visita de dos días, informó que debido al incidente Bratton no lo acompañó a San Salvador como estaba previsto. Seguidamente el periodista le consultó si era usual que policías golpeen a la prensa en su ciudad, y Villarraigosa respondió: "No, obviamente no es algo común. En nuestro país tenemos derechos, tenemos que investigar todo lo que pasó y lo voy a hacer y después de investigarlo podemos sacar conclusiones", apuntó. Villaraigosa visita El Salvador para analizar temas de inmigración y estrategias para frenar el accionar de las temidas pandillas que afectan países de Centroamérica, México y Los Angeles, entre otras ciudades de los Estados Unidos. Las marchas del Día del Trabajo en Los Angeles convocaron a unas 25.000 personas, sólo un pequeño porcentaje de las 650.000 que marcharon el año pasado. La concurrencia en la nación fue escasa en comparación con hace un año. Bratton dijo que "ciertos elementos de la multitud" empezaron el disturbio, pero que "la vasta, vasta mayoría de la gente aquí se comportó adecuadamente".

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