Escúchenos en línea

¿Qué les pasará a los latinos ilegales en Farmers Branch?

Agencia EFE. Desde Farmers Branch, Texas. | 17 de Mayo de 2007 a las 00:00
A pocos días para que entre en vigor la ordenanza que prohíbe alquilar vivienda a indocumentados, cientos de latinos de esta ciudad texana enfrentan un futuro incierto. El sábado pasado, Farmers Branch se convirtió en la primera ciudad en el país en adoptar una medida que contempla además que los propietarios de inmuebles exijan a los inquilinos (sólo a los adultos) que demuestren su estado migratorio como requisito antes de firmar un contrato de alquiler o durante la renovación del mismo. La ordenanza 2903 debe hacerse efectiva partir del próximo lunes, 21 de mayo, al menos que un tribunal federal de Dallas imponga una orden de restricción solicitada por un grupo de comerciantes y evite que entre en vigor. Para Carlos Maldonado, de Monterrey (México) y residente de Farmers Branch desde hace ocho años, la decisión de abandonar la ciudad en donde nacieron sus dos pequeños hijos es irreversible. "Tenía esperanzas de que todo cambie y no se apruebe ninguna ley que nos impida seguir viviendo aquí, pero aparte de mantener a mi familia tengo que protegerla y Farmers Branch ya no ofrece eso para nosotros los indocumentados", apuntó Maldonado, trabajador de la construcción. Maldonado ya encontró alojamiento provisional en casa de unos amigos hasta que pueda encontrar un apartamento donde vivir junto a su esposa y sus tres hijos. La nueva ordenanza exige también a los propietarios y administradores de complejos de apartamentos que envíen copias de la pruebas del estatus migratorio legal de sus inquilinos al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) bajo pena de multa de 500 dólares por inquilino. Según Timothy McArthur, gerente de un complejo de apartamentos al oeste de Farmers Branch, el porcentaje de inquilinos latinos en su complejo habitacional supera el 70 por ciento y desde el pasado lunes, muchos de ellos han optado por rescindir contrato y mudarse a otras ciudades vecinas. "Estamos hablando de personas que siempre han pagado su renta a tiempo y nunca han tenido problemas de ninguna índole", dijo. "Quizás ese punto fue lo que le faltó a la ordenanza 2903, tener una cláusula cuya excepción a la regla sea el buen comportamiento y el historial de pago del inquilino sin importar su estatus migratorio", criticó McArthur. Rosa Marroquín, de Michoacán (México), es madre soltera y vive desde hace tres años con unos familiares que al igual que ella son indocumentados. Aunque su contrato aún caduca en seis meses, teme quedarse en Farmers Branch. "Dicen que hasta los policías podrían detener a los indocumentados, por eso es mejor irse y no pasar por aquí ni de broma", comentó Marroquín, quien hasta el momento no ha encontrado nueva vivienda. La razón principal por la cual Marroquín no ha acelerado su cambio de domicilio es porque quiere que su hijo, de seis años, termine sus clases escolares para que no se perjudique. "Muchos padres han hecho el cambio de escuela anticipándose a lo que se venía. Espero que no pase nada en las dos próximas semanas, cuando termine el año escolar", agregó Marroquín. El año pasado, Farmers Branch aprobó una ley municipal que además convierte al inglés como el idioma oficial para todos los trámites de la ciudad. El cabildo de esta ciudad propuso además que la policía de esa ciudad coopere con los agentes federales para detectar y detener a indocumentados que hayan cometido delitos. Según datos del Censo, la población latina de Farmers Branch supera el 37 por ciento del total.

Descarga la aplicación

en google play en google play